La Operación Panzerfaust (conocida como Unternehmen Eisenfaust en Alemania) fue una operación militar llevada a cabo por la Alemania nazi para mantener bajo control el Reino de Hungría y asegurar su permanencia junto al resto de Fuerzas del Eje.The Policies of Prime Minister Kallay and the German Occupation of Hungary in March 1944
Cuando el dictador alemán Adolf Hitler recibió informaciones de que el regente de Hungría, el almirante Miklós Horthy, mantenía negociaciones secretas con los soviéticos para la rendición del país, rápidamente resolvió de enviar a Hungría el jefe de comandos teniente coronel-SS Otto Skorzeny. Hitler temía que la rendición de Hungría dejara expuesto su flanco sur, zona donde el Reino de Rumanía ya se había unido a los soviéticos y que había supuesto la entrada masiva de tropas del Ejército Rojo en los Balcanes. La operación tuvo lugar como continuación de la Operación Margarethe (marzo de 1944), que había concluido con la ocupación pacífica del país por fuerzas de la Wehrmacht y con la cual Hitler confió poder asegurarse la posición del país junto a las potencias del Eje.Earl F. Ziemke, Stalingrad to Berlin: The German Defeat in the East, U.S. Government Printing Office, 1968Cohen (1996), , p. 369
Efectivamente, estas operaciones militares en Hungría condujeron a un golpe de Estado mediante el cual los nazis establecieron un gobierno títere dirigido por el Partido de la Cruz Flechada. La toma del poder por parte del Partido de la Cruz Flechada se conoce en la historia de Hungría como nyilas puccs.
Antecedentes Firma del armisticio provisional A pesar de su preferencia por pactar con los Aliados occidentales y no con los soviéticos y del rechazo del gabinete a solicitar un armisticio, el regente Horthy envió una delegación a tratar con los soviéticos los últimos días de septiembre, poco después del cambio de bando de Rumanía. Los representantes magiares —invitados el 18 de septiembre pero enviados tardíamente el 28 y sin potestad para firmar el armisticio— llegaron a Moscú a través del territorio controlado por los insurrectos eslovacos la tarde del 1 de octubre. Las negociaciones del armisticio se extendieron hasta el día 11. Los delegados húngaros habían tratado en vano de establecer condiciones, mientras que los soviéticos dejaron claro que la rendición debía ser incondicional y solo estaban interesados en los detalles militares sobre el cambio de bando húngaro. Horthy solo consultó sobre la misión el 8 —el mismo día que los soviéticos presentaron las condiciones pactadas con el resto de potencias aliadas— y se informó a algunos miembros del Gobierno únicamente el 10.
La delegación aceptó un armisticio provisional basado en las condiciones recibidas el día 8 la tarde del 11 de octubre, de acuerdo a las instrucciones de Horthy del día anterior. Las principales cláusulas estipulaban que el Ejército húngaro dejaría de combatir contra los soviéticos y comenzaría a enfrentarse a los alemanes con ayuda de la URSS y que tanto las fuerzas armadas húngaras como la Administración civil evacuarían los territorios adquiridos a partir de 1937. Ese mismo día, los soviéticos —que a comienzos de mes se hallaban cerca del Tisza— tomaban Szeged.
Preparativos húngaros para cambiar de bando El día 10, Horthy telegrafió a la delegación húngara en Moscú para autorizar la firma del armisticio y al día siguiente envió a un representante para confirmar su consentimiento. El mismo día, se reunió con los comandantes de primer y segundo ejércitos para clarificar su actividad una vez que se anunciase el armisticio: algunas unidades debían tomar contacto con los soviéticos, mientras que otras debían dirigirse a la capital para proteger al Gobierno. Los generales, sin embargo, no comunicaron el plan a sus subalternos ni realizaron los preparativos para llevar a cabo la maniobra. Tras cierta confusión y el envío de representantes militares de mayor rango para confirmar el armisticio el día 13, los húngaros seguían sin replegarse como esperaban los mandos soviéticos. Estos habían detenido los embates en el sector húngaro del frente el día que se firmó el armisticio para facilitar la retirada de las formaciones húngaras, como había solicitado Horthy. Al día siguiente, las primeras unidades que debían proteger la capital comenzaron a dirigirse a Budapest, aunque desordenadamente. Cerca de la medianoche, los soviéticos indicaron su disgusto por la inactividad magiar y exigieron la aplicación inmediata de las condiciones pactadas. La 6.ª División del 2.º Ejército se puso en marcha hacia Budapest el día 13.
Al mismo tiempo, el regente mantuvo contactos con la oposición clandestina de centroizquierda, agrupada en el Frente Húngaro. El 24 de septiembre, esta había exigido tratar con los soviéticos para lograr un armisticio y aplicar algunas medidas como la implantación de un Gobierno democrático o la entrega de armas a los trabajadores. Horthy y su entorno se mantuvieron en contacto con la oposición, pero las conversaciones avanzaron muy lentamente. El 17 de octubre, dos representantes del Frente, entre ellos el futuro primer ministro Zoltán Tildy, se entrevistaron con el regente, que les comunicó la firma del armisticio. Aquellos propusieron en vano la convocatoria de una huelga general para el día 17, en conjunción con la llegada de tropas del frente a la capital, para facilitar el enfrentamiento con los alemanes.
El mismo día 14, Horthy decidió adelantar la fecha del anuncio del armisticio del día 20 al día siguiente, domingo 15. No comunicó su decisión a los soviéticos, que seguían creyendo que mantenía la fecha original. La capital carecía prácticamente de tropas dada la tardanza de estas en regresar a la ciudad desde el frente. Según el plan de Horthy, comunicaría las intenciones húngaras a Veesenmayer en la audiencia que le había concedido a mediodía del domingo, media hora más tarde la proclamación del armisticio se realizaría por radio y al mismo tiempo enviaría órdenes al primer y segundo ejércitos para que comenzasen a aplicar el plan previsto. También durante el sábado, se reunió con los comandantes militares de la ciudad para asegurar su defensa al día siguiente y convocó al Consejo de la Corona para la mañana siguiente, aunque Lakatos consideraba inoportuna la fecha elegida para el anuncio del armisticio. Por la noche, antes de retirarse a descansar sin haber avisado a los soviéticos de los planes para el día siguiente, Horthy se entrevistó con el jefe del Estado Mayor, el general János Vörös, quien le recomendó en vano que abandonase la capital y se refugiase en el sector controlado por el Ejército.
La mañana del día 15, el jefe del Estado Mayor recibió órdenes cifradas para ordenar a las unidades húngaras que tomasen contacto con los soviéticos, pero no las entendió.
Plan alemán La tardanza de Horthy en aceptar tratar con los soviéticos —pasó casi un mes entre las nuevas conversaciones con los Aliados a finales de agosto y el envío de una delegación a Moscú a finales de septiembre—, a pesar de haber dejado clara su disposición a abandonar la alianza con Berlín al tiempo del nombramiento de Lakatos como primer ministro, permitió a Veesenmayer planificar la neutralización de cualquier veleidad política de Budapest. Los alemanes contaron con seis semanas para realizar sus preparativos. Los planes del representante alemán incluían medidas para asegurar la situación militar y evitar sorpresas como las sufridas en Rumanía y para la toma del poder por el Partido de la Cruz Flechada. Tras el cambio de bando rumano, Ferenc Szálasi había comunicado de inmediato a Veesenmayer su disposición para tomar el poder. El 29 de agosto, en una audiencia con el regente, Szálasi había tratado infructuosamente de que se le incluyese en el Gobierno, y había salido de ella convencido de la inminencia de que el Gobierno intentase un cambio de bando. Durante el mes de septiembre, Szálasi —instalado en la embajada alemana— se dedicó a recabar el respaldo de los demás partidos de la ultraderecha húngara y a diseñar su gabinete. Desde finales de agosto, los contactos entre su partido y la embajada había sido permanente. El 13 de septiembre, Szálasi nombró al comandante del partido que debía preparar el golpe contra el Gobierno. Para finales de mes, el plan, que incluía la participación del Ejército y el control de los puntos estratégicos donde se enviaron agentes, estaba listo a la espera de recibir armamento alemán. En su visita a Hitler entre el 29 de septiembre y el 2 de octubre, Veesenmayer logró que el mandatario alemán aprobase la entrega del Gobierno magiar a Szálasi. A su regreso a Budapest, Veesenmayer y Szálasi ultimaron los últimos detalles del golpe. No obstante, desconfiando aún de la capacidad de Szálasi y de sus seguidores, los alemanes prepararon en paralelo al golpe de este medidas para asegurar el éxito de la operación, así como la colaboración de otros grupos de ultraderecha. El 4 de octubre, Szálasi presentó la lista de su futuro gabinete —con ocho ministros del partido y otros de formaciones de la ultraderecha— a los alemanes, que la aceptaron. El 11 de octubre, el acuerdo entre las dos partes quedó por escrito, e incluyó una cláusula por la que Szálasi se convertía en la única autoridad reconocida por Hitler. Al mismo tiempo, quedó formada la Liga Nacional, alianza de partidos y personalidades ultraderechistas que debía servir de base al nuevo Gobierno de Szálasi. Representantes de la liga se entrevistaron con Lakatos al día siguiente para exigir mayor colaboración con Alemania y expresar su oposición a cualquier trato con los Aliados.
Al mismo tiempo que Veesenmayer coordinaba las operaciones en Hungría, de manera independiente, Hitler recibió a Otto Skorzeny entre el 15 y el 18 de septiembre. Le encargó ocupar el palacio real de la capital húngara con sus paracaidistas en caso de que Horthy consumase sus planes de cambiar de bando. Alrededor del 20, Skorzeny se encontraba ya en Hungría y comenzó los preparativos para llevar a cabo su misión.
El 6 de octubre, el SS-Obergruppenführer Winkelmann —jefe de las unidades de las SS y de la Gestapo en Hungría— ordenó el arresto del hijo de Horthy, de tres generales —entre ellos, el jefe de la guardia la guardia del regente— y del jefe de las fuerzas fluviales —pariente de Horthy—. Al mismo tiempo, los alemanes comenzaron a concentrar unidades blindadas alrededor de la capital húngara. El plan para deshacerse de Horthy y de su camarilla recibió el nombre de «operación Panzerfaust», chanza que ideó Skorzeny porque había olvidado indicar a sus fuerzas que trajesen para la acción sus bazucas. En ella colaboraron las SS de Winkelmann, el servicio de seguridad (SD) y las fuerzas especiales de Skorzeny.