thumb|255px|La ciudad de Medellín, traducida en jerga parlache como Medallo, fue el principal espacio de desarrollo de esta germanía.

El parlache fue inicialmente una germanía (jerga de delincuentes) que se originó y desarrolló en los sectores marginales de la ciudad de Medellín y, años más tarde, extendida al área metropolitana del Valle de Aburrá y a otras poblaciones y ciudades del departamento de Antioquia, en Colombia. Surgió en la década de 1980 como una forma de expresión de los jóvenes de los barrios populares, en un contexto de crisis social, violencia y narcotráfico. Ha tenido una influencia en el habla popular de otras regiones de este país a través de los medios de comunicación que le han dado espacio, y su uso por personajes influyentes de la vida nacional.

Algunas personas de distintas edades y características socioculturales, habitantes del área metropolitana del Valle de Aburrá y de otras regiones de Colombia han adoptado varios de sus términos como una jerga. Sus principales influencias son el español paisa (dialecto hablado en Antioquia), el género musical de la salsa y el lunfardo (jerga delincuencial de Argentina). Su caudal léxico ha crecido de manera sostenida: el glosario publicado en 2001 contenía cerca de 1500 entradas, mientras que investigaciones posteriores han documentado más de 2500.

Es importante aclarar que el parlache no deja de ser una variante del español, puesto que casi todos sus mecanismos de transformación y creación léxica se adaptan a los procesos fonológicos, morfosintácticos y semánticos de esta lengua. Aunque los usuarios del parlache rechacen el español estándar como símbolo de la clase dominante, en el fondo lo reconocen como la forma más elaborada y la que se quiere utilizar en determinadas circunstancias.

Etimología El término parlache fue acuñado por la necesidad de un nombre que debería llevar esta germanía para la investigación que estaban realizando los sociolingüistas de la Facultad de Comunicaciones de la Universidad de Antioquia Luz Stella Castañeda Naranjo y José Ignacio Henao Salazar. Entre las propuestas se encontraban; «el hablar torcido», «el parceñol» y «el sisasnolas». La búsqueda del nombre se amplió hasta llegar a oídos de los estudiantes de la mencionada universidad que entraron a participar y a algunos de los informantes del estudio que tenían contacto con personas que pertenecían a los grupos sociales en donde esta jerga era de uso común. Uno de tales informantes, estudiante de la citada universidad y residente de un barrio marginal propuso «el parlache», por apócope —supresión de algún sonido al final de un vocablo— de «parlar» y por aféresis —supresión de algún sonido al principio de un vocablo— de «parche».

Historia

Antecedentes

Minería del oro en Antioquia

izquierda|miniaturadeimagen|Rutas de los conquistadores de Colombia. Durante la época colonial en el la minería del oro fue la primera actividad económica de Antioquia. Desde los tiempos de la conquista española de Colombia los territorios antioqueños de Remedios y Zaragoza han sido poblados y recorridos por buscadores de oro. En la época de la colonia, para atender a la explotación de las minas los colonos más ricos llevaban a Zaragoza y Remedios cuadrillas de negros esclavizados, que venían desde Cartagena de Indias; los colonos menos pudientes lo buscaban en las arenas con sus propias manos, ayudados de picos y bateas, como muchas personas lo hacen todavía hoy en estos lugares y en muchos otros de Colombia.

Los núcleos urbanos de los municipios anteriormente mencionados están constituidos en gran parte por mineros, individuos y familias, que han llegado de otras tierras, aledañas y lejanas dentro y fuera del departamento de Antioquia. En Zaragoza y Segovia operan compañías extranjeras y pequeñas empresas colombianas que ocupan en conjunto a millares de trabajadores en la extracción de oro, los cuales todavía son muy explotados artesanalmente, existiendo gran cantidad de ilegalidad y violencia. miniaturadeimagen|257x257px|Carrera Junín, Medellín, 1875. En los estudios e investigaciones sobre Antioquia se ha dicho que la construcción del ferrocarril, el auge de la economía cafetera y la industrialización de Medellín, estuvieron determinados por la participación de los ricos y poderosos antioqueños en diferentes sectores de la economía como: minería, comercio, ganadería e industria. A principios del también estaban instalándose compañías extranjeras dedicadas a la explotación aurífera, especialmente en el nordeste antioqueño. Sin embargo son pocos los estudios sobre las repercusiones que en cada municipio tuvo este proceso.

Durante la década de 1950 una carretera, que prácticamente desaparecía en épocas de lluvias, transitaba entre Zaragoza y Remedios. También había un servicio de transporte aéreo desde y hacia Medellín y Cartagena. La alimentación de la mayoría de los habitantes era mala. El clima era insalubre y abundaban los enfermos de paludismo. El consumo de licores, especialmente de cerveza, alcanzaba proporciones muy altas, principalmente en Zaragoza. La introducción de muchas cuadrillas de negros africanos para la extracción del oro, podría explicar el uso del vocablo «combo» entre otros de origen africano.

Migraciones a Medellín

izquierda|miniaturadeimagen|Gardel en 1935. Hasta 1930 las principales corrientes migratorias provenían de la zona rural cercana a Medellín y de los sectores medios de los pueblos más alejados; los migrantes eran de los sectores económicos del comercio, minería y artesanal. Después de 1930 el ritmo del proceso migratorio tendió a acelerarse, y a partir de 1948 el crecimiento total alcanza el 6%, con la llegada de pobladores que huyen o son expulsados por los bandoleros, la pobreza y la problemática agraria.

El tango es introducido en Medellín por las compañías discográficas gracias a la aparición de los discos de setenta y ocho revoluciones. En ellos se escuchaba una música de carrilera (u otra obra de la música folclórica colombiana) de un lado y un tango del otro interpretados éstos en la voces de cantantes no argentinos, sino españoles o de otros países latinoamericanos. La introducción de estos discos se produjo entre las décadas de 1920 y 1930. Otro factor que contribuyó a la introducción y la difusión del tango durante la década de 1930, fueron las emisiones de radio locales e internacionales. miniaturadeimagen|222x222px|El presidente Alfonso López Pumarejo. Por último, la trágica muerte de Gardel en 1935 en el aeropuerto Olaya Herrera de Medellín, contribuyó al nacimiento del mito y a que esta ciudad fuera calificada como la capital tanguera del mundo, debajo de Montevideo y Buenos Aires. En el orden sociológico apuntan a la existencia de procesos sociales semejantes en la Argentina de comienzos del y en la Antioquia de esas primeras décadas. La renovación política que tiene lugar con el ascenso del presidente del Partido Liberal Colombiano, Alfonso López Pumarejo, luego de cincuenta años de Hegemonía Conservadora, genera también un verdadero proceso de modernización y Medellín se industrializa reforzando con ello la fuerte corriente migratoria del campo a la ciudad (versión local de la argentina «hacer la América»). izquierda|miniaturadeimagen|259x259px|Destrozos en Bogotá durante El Bogotazo, evento que desencadenó la etapa conocida como El Bogotazo. Esta migración tiene espacio cerca de la antigua estación Cisneros del ferrocarril y de la antigua plaza de mercado con una mayor concentración en los bares y prostíbulos del barrio Guayaquil. Es allí donde florece el tango, como expresión de lo que experimentan esos seres marginales que se debaten entre la nostalgia de un pasado, la convicción de que el tiempo pasa para todos y lo único cierto es la muerte, la experiencia de pérdida en la que el barrio, la madre, la mujer querida, todo se va, dejando al hombre en soledad.

Después de 1945, con el comienzo de la época de La Violencia, la ciudad de Medellín afrontó un proceso acelerado de crecimiento que hizo aumentar el número de habitantes y urbanizar terrenos que no eran tenidos como posibles zonas de construcción, especialmente hacia el norte en la zona nororiental de Medellín. Si bien la guerra civil que se ensañó con los campos colombianos no tocó directamente a la ciudad, esta sí se vio afectada por la llegada masiva de refugiados.

El proceso migratorio hacia Medellín no fue homogéneo. Los estudios demográficos señalan que, durante la segunda mitad del , la ciudad recibió oleadas de población provenientes de distintas regiones del país, especialmente del nordeste antioqueño y de los departamentos de Chocó, Córdoba y Bolívar, lo que contribuyó a la diversidad cultural y lingüística de los sectores populares.

Las condiciones de vivienda en los barrios periféricos reflejaban la precariedad del proceso migratorio. Para 1918, Medellín contaba con 7745 casas, con un promedio de siete personas por domicilio. Este déficit habitacional, que se agudizó con las décadas siguientes, impulsó la construcción de barrios obreros por iniciativa privada y, posteriormente, la autoconstrucción en las laderas de la ciudad. Barrios como Manrique Central, Buenos Aires, Villa Tina, Castilla y Doce de Octubre surgieron como resultado de esta dinámica de poblamiento acelerado y no planificado.

Orígenes

Desde aproximadamente la década de los años 80, pero con antecedentes importantes en las décadas de los años sesenta y setenta, con el lenguaje de los camajanes,Los camajanes eran los jóvenes de la década de 1960, que tenían una forma peculiar de vestirse y de hablar y que se identificaban con un tipo de música, como el tango, y unos determinados comportamientos sociales, entre los que se contaba, frecuentemente, el consumo de marihuana y de alcohol. El término camaján se utiliza en Cuba y en el Caribe en general. de las bandas y de los famosos vagos y patos que deambulaban por los barrios, viene desarrollándose en Medellín y en su Área Metropolitana el parlache, que expresa toda esa nueva realidad que se vive en una ciudad en crisis. Realidad caracterizada, entre otros aspectos, por:

Un crecimiento excesivo y no planeado de la ciudad, debido a los procesos de migración y de desplazamiento ocasionados por la violencia.

Una gran concentración de la población en zonas periféricas, en muchos casos, con problemas de transporte, de vías de acceso y servicios públicos, como agua, alcantarillado y electricidad. Bajos niveles de cobertura en educación y en salud y altos índices de pobreza, desempleo y desnutrición. A todo esto se agrega que un alto porcentaje de esa masa poblacional que llega a la ciudad está compuesto por jóvenes y niños que no encuentran alternativas para llevar una vida digna y se convierten en un grupo vulnerable que fácilmente se vincula a actividades delictivas.

El bazuco, una mezcla de base de coca y marihuana, se popularizó en Medellín a partir de 1981 y se convirtió en un factor determinante en la configuración social de los jóvenes de los barrios populares. Su consumo generó un ciclo de adicción y delincuencia que, según el testimonio de habitantes de la época, «desencadenó la agresividad de los muchachos» y llevó a que «matar se volviera una adicción». Este contexto de violencia y adicción fue el caldo de cultivo para la expansión del parlache, que encontró en el bazuco uno de sus principales combustibles léxicos y sociales.