Los maestros cantores de Núremberg (título original en alemán, Die Meistersinger von Nürnberg) es una ópera en tres actos con música y libreto en alemán de Richard Wagner. Es una de las óperas más largas, aproximadamente alrededor de cuatro horas y media. Se estrenó en el Königliches Hof- und National-Theater en Múnich, el 21 de junio de 1868. El director en el estreno fue Hans von Bülow.

La historia tiene lugar en Núremberg a mediados del . Entonces, Núremberg era una Ciudad Libre Imperial y uno de los centros del Renacimiento en el norte de Europa. La historia gira alrededor de la guilda real de Meistersinger (Maestros cantores), una asociación de poetas y músicos aficionados, en su mayor parte de la clase media y a menudo maestros artesanos en sus profesiones. Los Maestros cantores desarrollaron un enfoque artesano hacia la música, con un intrincado sistema de reglas para la composición e interpretación de canciones. La obra toma mucho de su encanto de su leal representación de la Núremberg de la época y las tradiciones de la cofradía de los Maestros cantores. Uno de los principales personajes, el poeta-zapatero Hans Sachs, se basa en una auténtica figura histórica: Hans Sachs (1494–1576), el más famoso de los maestros cantores históricos.

Para la realización del libreto, Richard Wagner utilizó diversas obras literarias: Jacob Grimm (Über den altdeutschen Meistergesang, 1811); la edición de los poemas de Hans Sachs hecha por J. G. Büsching (1816-1819) y su biografía por Friedrich Furchau (1820), así como la Crónica de Núremberg (1697) de J. G. Wagenseil.

Los maestros cantores de Núremberg ocupa un lugar único en la obra de Wagner. Es la única comedia entre sus óperas de madurez (habiendo llegado a rechazar su temprana Das Liebesverbot) y es, junto con Rienzi, de las pocas basadas en un tiempo y espacio bien definidos históricamente más que en un ambiente mítico o legendario. Es la única ópera de madurez de Wagner que se basa en una historia enteramente original, ideada por el propio Wagner. También es la única de las obras de madurez de Wagner en que no hay elementos o poderes mágicos o sobrenaturales. Es un homenaje a la burguesía de la Alemania medieval, a la música contrapuntística de Bach y al espíritu teutón. Los maestros cantores es, como Orfeo, Capriccio y el propio Tannhäuser de Wagner, una obra musical en la que la composición de música forma parte esencial de la historia.

Fue estrenada en el Teatro Nacional de Múnich (hoy Ópera Estatal de Baviera) en 1868 y forma parte del Canon de Bayreuth. Esta ópera sigue en el repertorio, aunque no está entre las más representadas; en las estadísticas de Operabase aparece con el n.º 77 de las cien óperas más representadas en el período 2005-2010, siendo la 18.ª en Alemania y la décima de Wagner, con 50 representaciones.

Interpretación El argumento de la ópera tiene un evidente significado simbólico mediante el que Wagner expresa sus opiniones sobre la música. Los maestros cantores serían los músicos profesionales, de los cuales Beckmesser representaría la tradición académica que no admite novedades, y Hans Sachs el arte que es admirado por el pueblo. Por el contrario, Walther, que Wagner identifica consigo mismo, sería el artista libre de reglas académicas que alcanza su propio lenguaje individual sin sujetarse a las convenciones. Si bien el desarrollo de la ópera intenta demostrar que este es el verdadero arte, en el final de la ópera Hans Sachs recuerda la importancia de los maestros, que mantienen la tradición, haciendo además un discurso nacionalista acerca del arte alemán.

Personajes PersonajeTesituraElenco del estreno, 21 de junio de 1868(Director: Hans von Bülow)Eva, hija de Pogner sopranoMathilde MallingerMagdalena, aya de EvamezzosopranoSophie DietzWalther von Stolzing, un joven caballero de FranconiaheldentenorFranz NachbaurDavid, aprendiz de Sachstenor de carácter altoMax SchlosserHans Sachs, zapatero, maestro cantorbajo-barítonoFranz BetzVeit Pogner, orfebre, maestro cantorbajoKaspar BauseweinSixtus Beckmesser, administrador municipal, maestro cantorbarítono ligeroGustav HölzelFritz Kothner, panadero, maestro cantorbarítonoKarl FischerKunz Vogelgesang, peletero, maestro cantortenorKarl Samuel HeinrichKonrad Nachtigall, hojalatero, maestro cantorbajoEduard SiglHermann Ortel, jabonero, maestro cantorbajoFranz ThomsBalthasar Zorn, estañero, maestro cantortenorBartholomäus WeixlstorferAugustin Moser, sastre, maestro cantortenorMichael PöpplUlrich Eisslinger, tendero, maestro cantortenorEduard HoppeHans Foltz, calderero, maestro cantorbajoLudwig HaynHans Schwarz, calcetero, maestro cantorbajoLeopold GrasserSerenobajo-barítonoFerdinand LangCiudadanos de todas las cofradías y sus esposas, viajeros, aprendices, mujeres jóvenes, ciudadanos de Núremberg.

Argumento Acto I miniatura|Eugen Gura como Hans Sachs, 1882. Escena 1: Interior de la iglesia de Santa Catalina en Núremberg

Después de una magnífica obertura orquestal se inicia el acto con un coro cantado en dicha iglesia, donde está concluyendo un servicio religioso para la víspera de San Juan, justo cuando Walther von Stolzing, joven caballero de Franconia, se dirige a Eva, a quien ha conocido antes, y le pregunta si está comprometida con alguien. Eva se ha enamorado de Walther a primera vista, pero le informa de que su padre, el orfebre y maestro cantor Veit Pogner, ha dispuesto entregar su mano en matrimonio al ganador del concurso de canto de la cofradía en el día de San Juan, al día siguiente. La doncella de Eva, Magdalena, induce a David, el aprendiz de Hans Sachs, a enseñarle a Walther el arte de los maestros cantores. La esperanza es que Walther se clasifique como maestro cantor durante la reunión de la cofradía, que se celebra habitualmente en la iglesia después de la misa, y de esta manera conseguir un puesto en el concurso de canto, a pesar de su profunda ignorancia de las reglas y convenciones de los maestros de la cofradía.

Escena 2

Mientras los demás aprendices preparan la iglesia para el encuentro, David advierte a Walther de que no es fácil convertirse en maestro cantor; exige muchos años de aprendizaje y práctica. Empieza a dar una confusa lección sobre las reglas de composición y canto de los maestros cantores (muchas de las melodías que describe pertenecían realmente a maestros de la época). Walther está confundido por las complicadas normas, pero está decidido a intentar encontrar un lugar en la cofradía de todas formas.

Escena 3

Los primeros maestros cantores se ponen en fila en la iglesia, incluidos el rico padre de Eva, Veit Pogner, y el administrador municipal, Beckmesser. Beckmesser, un cantante técnico y listo que estaba esperando ganar el concurso sin oposición, se preocupa al ver que Walther es el invitado de Pogner y pretende entrar en el concurso. Mientras tanto, Pogner presenta a Walther a los otros maestros cantores conforme van llegando. Fritz Kothner el panadero, desempeñando el cargo de presidente de la reunión, pasa lista. Pogner, dirigiéndose a la asamblea, anuncia su oferta de la mano de su hija para el ganador del concurso de canto. Cuando Hans Sachs señala que Eva debería poder decir algo en el asunto, Pogner está de acuerdo en que Eva puede rechazar al ganador del concurso, pero que ella de todas formas debe casarse con un maestro cantor. Otra sugerencia de Sachs, que el pueblo de la ciudad, más que los maestros, debería ser quien decidiese el ganador del concurso, es acallado por los demás maestros. Pogner presenta formalmente a Walther como candidato para la admisión a la cofradía. Preguntado por Kothner sobre su pasado, Walther afirma que las obras de Walter von der Vogelweide fueron su inspiración poética, y sus maestros en música fueron los pájaros y la propia naturaleza. Con renuencia los maestros se muestran conformes en admitirlo, siempre que pueda proporcionar una canción de maestro de composición propia. Walther elige el amor como tema de su canción y por lo tanto será juzgada solo por Beckmesser, el «marcador» de la cofradía. Walther se lanza a una melodía nueva en forma libre, obviamente rompiendo todas las reglas de los maestros cantores, y su canción es constantemente interrumpida por el arañazo de la tiza de Beckmesser en su tablero, anotando maliciosamente cada una de las vulneraciones, una detrás de otra. Cuando Beckmesser ha cubierto completamente la pizarra con símbolos de los errores de Walther, interrumpe la canción y argumenta que no hay razón alguna para acabarla. Sachs intenta convencer a los maestros de que permitan a Walther seguir, pero Beckmesser sarcásticamente dice que Sachs debería dejar de establecer la política y en lugar de ello, acabar de hacerle sus nuevos zapatos, que ya se está retrasando. El resto de los maestros rechazan al caballero.

Acto II miniatura|Meistersinger von Nürnberg por Ferdinand Leeke. Escena 1: Tarde en una calle de Núremberg, en la esquina entre el taller de Pogner y el de Hans Sachs

David informa a Magdalena del fracaso de Walther. En su disgusto, Magdalena se marcha sin dar a David la comida que ella le había traído. Esto suscita la desilusión de otros aprendices, y David está a punto de volverse a ellos cuando Sachs llega y empuja a su aprendiz al taller.

Escena 2

Pogner llega con Eva, implicándose en una conversación con rodeos: Eva duda si preguntar sobre el resultado de la solicitud de Walther, y Pogner tiene dudas privadas sobre si era sabio ofrecer la mano de su hija en matrimonio al que gane el concurso de canto. Mientras entran en la casa, Magdalena aparece y le pregunta a Eva sobre los rumores del fracaso de Walther. Eva decide preguntar a Sachs sobre el tema.

Escena 3

Cuando llega el ocaso, Hans Sachs se sienta enfrente de su casa para trabajar en un nuevo par de zapatos para Beckmesser. Se deleita en la canción de Walther, que le ha producido una profunda impresión.

Escena 4

Eva se acerca a Sachs, y ellos hablan del concurso de canto del día siguiente. Eva no siente entusiasmo por Beckmesser, quien parece ser el único concursante elegible. Eva dice que a ella no le importaría si Sachs, un viudo, fuera a ganar el concurso. Aunque conmovido, Sachs protesta que él sería demasiado viejo para ser su marido. Incitado, además, Sachs narra el fracaso de Walther en la reunión de la cofradía. Esto hace que Eva salga enfurecida, confirmando la sospecha de Sachs que se ha enamorado de Walther. Eva es interceptada por Magdalena, quien la informa de que Beckmesser viene a darle una serenata. Eva, decidida a buscar a Walther, le dice a Magdalena que se haga pasar por ella (Eva) en la ventana del dormitorio.

Escena 5

Justo cuando Eva va a abandonar, aparece Walther. Le dice que ha sido rechazado por los maestros cantores, y los dos se preparan para huir. Sin embargo, Sachs ha oído sus planes. Mientras están pasando, ilumina la calle con su linterna, forzándoles a esconderse en la sombra de la casa de Pogner. Walther decide enfrentarse a Sachs, pero se ve interrumpido por la llegada de Beckmesser.

Escena 6