miniaturadeimagen|La carta atribuida al apóstol Bernabé se cuenta entre los escritos de los padres apostólicos. Se llaman padres apostólicos a los autores del cristianismo primitivo que, según la tradición, tuvieron algún contacto con uno o más de los apóstoles de Jesús de Nazaret. Estos escritores del siglo y de principios del siglo dejaron textos de profunda importancia para conocer qué creían y cómo vivían los primeros cristianos. Muchos de estos textos contienen descripciones o normas acerca de la doctrina y praxis cristiana. La mayoría de estos escritos son cartas de contenido pastoral y exhortativo: casi no se presenta apología contra otras religiones aunque sí la alerta contra herejías o posibles cismas.

En esta categoría se clasifica habitualmente a discípulos de los apóstoles Pedro (Clemente de Roma), Pablo (Bernabé) y Juan (Ignacio de Antioquía, Policarpo y Papías), aunque también se incluyen textos anónimos cuya antigüedad sugiere un origen apostólico, como la Didaché. Antecedentes La etiqueta «Padres Apostólicos» se ha aplicado a estos escritores solo desde el siglo XVII, para indicar que se les consideraba representantes de la generación que tuvo contacto personal con los Doce Apóstoles. El primer uso conocido del término «Padres Apostólicos» fue por William Wake en 1693, cuando era capellán en ordinario del rey Guillermo y la reina María de Inglaterra.Véase H.J. de Jonge: Sobre el origen del término «Padres Apostólicos»; pero véase ahora D. Lincicum, «La invención paratextual del término “Padres Apostólicos”», Journal of Theological Studies (2015) Según la Enciclopedia Católica, el uso del término «Padres Apostólicos» se remonta al título de una obra de 1672 de Jean-Baptiste Cotelier, SS. Patrum qui temporibus apostolicis floruerunt opera» («Obras de los santos padres que florecieron en los tiempos apostólicos»), que fue abreviado a «Bibliotheca Patrum Apostolicorum» («Biblioteca de los Padres Apostólicos») por L. J. Ittig en su edición de 1699 de la misma. El término «padre apostólico» aparece por primera vez en el Hogedos de Anastasio del , aunque afirma que nunca se utilizó para referirse a un conjunto de escritos hasta más tarde.

La historia del título de estos escritores fue explicada por Joseph Lightfoot, en su traducción de 1890 de las obras de los Padres Apostólicos:J. B. Lightfoot, “'The Apostolic Fathers”' (Los Padres Apostólicos), (1890, segunda edición, Londres, Macmillan & Co.) volumen 1, página 3. Véase también David Lincincum, «The Paratextual Invention of the Term “Apostolic Fathers”», The Journal of Theological Studies, n.s. vol. 66, n.º 1 (abril de 2015), páginas 139-148; H. J. de Jonge, «On the Origin of the Term “Apostolic Fathers”», The Journal of Theological Studies, n.s. vol. 29, nr. 2 (octubre de 1978), páginas 503-505.

Lista de obras Los siguientes escritos se agrupan generalmente como escritos por los Padres Apostólicos (en cursiva se indican los escritos cuyos autores se desconocen):«Apostolic Fathers, The». En Cross, F. L., y Livingstone, E. A., eds. “'The Oxford Dictionary of the Christian Church”'. Oxford University Press (1974).

Cartas atribuidas a Clemente de Roma La Primera epístola de Clemente La Segunda epístola de Clemente (autoría controvertida; véase § Clemente de Roma) Siete epístolas de Ignacio de Antioquía El Martyrium Ignatii La Epístola de Policarpo El Martirio de Policarpo Fragmentos de los escritos de Papías de Hierápolis, que han sobrevivido como citas en escritores posteriores Un breve fragmento de la Apología de Cuadrato de Atenas La Didaché La Epístola de Bernabé La Epístola a DiognetoAlgunos editores sitúan la Epístola a Diogneto entre los escritos apologéticos, en lugar de entre los Padres Apostólicos (Stevenson, J. “'A New Eusebius”' SPCK (1965) p. 400). El «Pastor de Hermas»

Además, algunos han argumentado que las Odas de Salomón fueron escritas por un discípulo del apóstol Juan a mediados del .

Todas o la mayoría de estas obras fueron escritas originalmente en griego. Las traducciones antiguas al inglés de estas obras se pueden encontrar en línea en la serie «Ante-Nicene Fathers» en el sitio web Christian Classics Ethereal Library. También se han publicado traducciones al inglés realizadas por diversos estudiosos del cristianismo primitivo, como Joseph Lightfoot, Kirsopp Lake, Bart D. Ehrman y Michael W. Holmes.Para una reseña de las ediciones más recientes de los Padres Apostólicos y una visión general del estado actual de los estudios, véase Timothy B. Sailors La primera traducción al inglés de las obras de los Padres Apostólicos fue publicada en 1693 por William Wake, entonces rector de Westminster St James y más tarde arzobispo de Canterbury. La traducción se tituló «Las epístolas auténticas de los Padres Apostólicos, San Bernabé, San Clemente, San Ignacio, San Policarpo, el Pastor de Hermas y los martirios de San Ignacio y San Policarpo escritas por aquellos que estuvieron presentes en sus sufrimientos. Fue prácticamente la única traducción al inglés disponible hasta mediados del siglo XIX. Desde su publicación se han descubierto muchos manuscritos mejores de las obras de los Padres Apostólicos. La traducción de Wake de 1693 sigue estando disponible en la actualidad, reimpresa en un volumen (publicado por primera vez en 1820) que ahora se vende con el título «Los libros perdidos de la Biblia y los libros olvidados del Edén», que se describe detalladamente en el capítulo 15 de Edgar J. Goodspeed, «Modern Apocrypha» (Boston: Beacon Press, 1956).

Existen varias ediciones del texto griego: Los Padres Apostólicos. Vol. 1. I Clemente. II Clemente. Ignacio. Policarpo. Didaché. Bernabé. Loeb Classical Library. Cambridge: Harvard University Press, 1912 Kirsopp Lake Los Padres Apostólicos. Vol. 2. Pastor de Hermas. Martirio de Policarpo. Epístola a Diogneto. Loeb Classical Library. Cambridge: Harvard University Press, 1913 Kirsopp Lake Los Padres Apostólicos. Vol. 1. I Clemente. II Clemente. Ignacio. Policarpo. Didaché. Loeb Classical Library. Cambridge: Harvard University Press, 2003 Bart Ehrman (sustituyó a Lake) Los Padres Apostólicos. Vol. 2. Epístola de Bernabé. Papías y Cuadrato. Epístola a Diogneto. El pastor de Hermas. Loeb Classical Library. Cambridge: Harvard University Press, 2005 Bart Ehrman (sustituyó a Lake) Los Padres Apostólicos: Textos griegos y traducciones al inglés. 3.ª edición. Grand Rapids: Baker, 2007 Michael Holmes Die Apostolischen Väter. Tubinga: Mohr Siebeck, 1992 Andreas Lindemann y Henning Paulsen (alemán)

Criterio de clasificación Hay diversidad de criterios para considerar que un texto pertenece a la colección de los Padres Apostólicos, pero es común hallar los siguientes:

Que el autor sea un apóstol o un discípulo de los apóstoles. Que el texto haya sido compuesto durante el período en que los apóstoles todavía vivían. Que el texto refleje la enseñanza de los apóstoles.

Sin embargo, la evaluación de estos criterios puede ser controvertida, por este motivo muchas obras anónimas del y como la Epístola a Diogneto son alternativamente aceptadas o rechazadas como apostólicas por los expertos en la materia. En palabras de Ayán Calvo: «bajo la denominación “Padres Apostólicos” se fueron englobando un grupo de obras heterogéneas por su interés teológico, género literario, autoridad, datación y origen, sin que sea posible establecer una criteriología clara y rigurosa que justifique tal hecho».

Clemente de Roma miniaturadeimagen|Mosaico de Clemente I.

Clemente de Roma, discípulo de los apóstoles Pedro y Pablo, fue obispo de Roma y mártir a fines del . Es particularmente conocido por su Epístola de Clemente, dirigida a finales del siglo a los cristianos de la ciudad griega de Corinto. Este texto tuvo gran importancia en el cristianismo primitivo y fue admitida como parte de la Escritura por la Iglesia de Siria.Altaner, pág. 101. Sin embargo, tras algunos siglos de discusión, la epístola fue excluida del canon del Nuevo Testamento y actualmente forma parte de la colección de los Padres Apostólicos.

Clemente escribe en respuesta a una sedición de la comunidad Corintia ya que varios presbíteros habían sido removidos de su ministerio por una revuelta. En la Epístola se insta a la reconciliación de las partes involucradas, obedeciendo la jerarquía legítima que fue establecida originalmente por los apóstoles en esa ciudad.Metzger, p.40. Se tratan diversos temas de importancia. En el campo histórico, informa acerca de la situación de las Iglesias de Corinto y de Roma desde la persecución de Nerón hasta el entorno del año 100.Quasten págs. 54-55 En lo dogmático se presentan ideas sobre la jerarquía y autoridad en la Iglesia, la preponderancia de la iglesia Romana, la resurrección de los muertos y el Orden Natural.Quasten 56-57 Existe además un importante texto anónimo conocido como Segunda Epístola de Clemente pero su composición es más tardía, cercana al año 150.

Ignacio de Antioquía miniaturadeimagen|Ícono de Ignacio de Antioquía devorado por los leones. Ignacio, discípulo del apóstol Juan, y obispo de Antioquía, es autor de siete cartas que redactó en el transcurso de unas pocas semanas, mientras era conducido como prisionero desde Siria a Roma para ser ejecutado. En ellas describe sus sentimientos ante el inminente martirio, y sostiene en la Fe a las comunidades de Asia.

Atendiendo al propósito de la redacción, las cartas se dividen también en dos grupos: por una parte, las seis cartas asiáticas y, por otra, la singular «Carta a los romanos». Las asiáticas fueron escritas a las Iglesias del Asia Menor con dos propósitos definidos, en primer lugar exhortarlas a mantener la unidad interna«... to exhort... to unity...» (Nunn 1946:262) y segundo prevenirlas contra ciertas enseñanzas«... against docetic teaching and Judaism...» (Nunn 1946:262) docéticas y judaizantes. La separación entre cristianismo y judaísmo fue un tópico recurrente en el cristianismo primitivo. Se destaca la epístola escrita individualmente a su amigo Policarpo de Esmirna, cuando las demás están destinadas a comunidades colectivas. La uniformidad de los planteamientos de Ignacio sugiere la existencia de un en esta parte del Asia Menor, como si toda la región estuviese atravesando circunstancias similares.

La otra carta fue dirigida motu proprio a la Iglesia de Roma para rogar a sus miembros que por él ante las autoridades: «si sufro el martirio, seré un liberto de Jesucristo y en él resucitaré» (Ad Rom. 4, 3)Efesios, magnesios, tralianos, filadelfianos, esmirniotas y «A Policarpo».

Policarpo de Esmirna miniaturadeimagen|Martirio de Policarpo. Policarpo (c. 70 - c. 155) obispo y mártir de Esmirna fue discípulo del apóstol Juan y maestro de Ireneo de Lyon, el principal autor cristiano del siglo . Se conserva una carta de Ignacio de Antioquía dirigida a Policarpo, y una carta de Policarpo a la comunidad de Filipos. Al poco tiempo de su martirio, los cristianos de Esmirna escribieron el Martirio de Policarpo, uno de los primeros relatos de un martirio cristiano y que inaugura una larga tradición de registros llamados Acta Mártyrum.