thumb|250px|Viñedos en Valle de Guadalupe, Baja California.

La producción de vinos mexicanos y cultivo de viñas en grandes extensiones de tierra se realiza dentro de los estados de Aguascalientes, Baja California, Baja California Sur, Chihuahua, Coahuila, Durango, Guanajuato, Hidalgo,Milenio, Ya tiene su primer viñedo! Hidalgo se convierte en estado vinícola. Julio de 2022. Jalisco,El Informador, El sueño de hacer vino en Jalisco. Agosto de 2022. Michoacán, Nayarit,Gante Nayarit Jala, el primer viñedo de Nayarit. Agosto de 2022. Nuevo León, Puebla, Querétaro, San Luis Potosí, Sonora, Tamaulipas,Milenio, En marcha el primer viñedo en Tamaulipas. Julio de 2022. Tlaxcala y Zacatecas, la mayor producción se da principalmente en el municipio de Ensenada, en los valles de Guadalupe, San Vicente, Ojos Negros y Santo Tomás. En esta zona privilegiada por estar situada en la franja norte del vino y sus características climáticas, lo que convierte a Baja California como la capital mexicana del vino, concentrando el 80% de la producción nacional.

Se cultivan viñas o parras en algunos municipios de los estados de Morelos, Sinaloa, Veracruz y Campeche que la SAGARPA registró en el año 2010 como cultivos de uva de mesa para consumo interno sin producción vinícola. En año 2013, se experimentó en Guerrero, Michoacán, Tlaxcala, Tamaulipas, Oaxaca y Chiapas la reintroducción de viñedos para futuros proyectos de expansión de la producción vitivinícola, impulsado por la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (SAGARPA) y la Universidad de Sonora, a través del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACyT), esperando que se lograra reintroducir la vid en todos los estados de país, mismos que permitan la exportación de uva de mesa y vinos a países como Estados Unidos, China, Nueva Zelanda, Cuba, Belice, Honduras, El Salvador, Guatemala y Nicaragua.

En el año 2020, el estado de Quintana Roo, fue la última entidad federativa donde se experimentó el cultivo de uva, al interior de la selva de la Península de Yucatán, en el municipio de Felipe Carrillo Puerto fue donde se hicieron las primeras plantaciones de vitis vinifera con buenos resultados.Primer viñedo en Quintana Roo, milenio noticias, 2021. Para el año 2021, en la mayoría de los estados del país se ha logrado sembrar viñedos para la elaboración de vinos de forma experimental. En Colima, Tabasco y Yucatán aún no existen viñedos, debido a la baja altitud, la humedad y el clima tropical; en la Ciudad de México tampoco existen viñedos por ser una entidad eminentemente urbana y de escasa producción agrícola; en estos últimos estados estados mencionados, la producción ha sido marginal y sin resultados favorables.

Historia En el Continente Americano existían vides silvestres mucho antes de la llegada de los europeos, en el caso de México se tienen variedades distintas que los pueblos nativos consumían en su dieta regular. Los mexicas llamaron al fruto de la uva como acacholli, los purépechas le conocían como seruráni, los otomíes lo llamaron obxi y los tarahumaras le decían úri. Los pueblos nómadas del norte fueron los mayores consumidores de uvas silvestres y bebían sus jugos ácidos, se desconoce si los zumos sufrían algún tipo de proceso de fermentación.

Periodo colonial español Después de la conquista de México Tenochtitlan, los colonizadores españoles encontraron vides silvestres en el suelo de la Nueva España como la Vitis rupestris, Vitis labrusca y Vitis berlandieri. Hernán Cortés fue el principal promotor del cultivo de la uva, ordenando traer de la isla de Cuba semillas y plantas de la Vitis vinifera proveniente de España, siendo la Nueva España el primer sitio de la América continental en cultivarse viñedos y producirse vinos para consumo. Historia del vino en México.

En Coahuila, el primer vino Americano. Durante la búsqueda de oro, los conquistadores españoles hallaron vides en Coahuila y en 1574 hicieron el primer vino en América. Dos décadas después con la bendición del Rey Felipe II, nació la hacienda de San Lorenzo, hoy Casa Madero, cuyas paredes de piedra y adobe rodeadas de viñedos y jardines albergan a bebedores de todo el mundo.

El 20 de marzo de 1524, Hernán Cortés firmó un decreto donde se ordenaba que todos los españoles con encomiendas debían plantar anualmente mil viñas españolas y autóctonas por cada cien indígenas a su servicio para lograr una hibridación rápida en las nuevas tierras.

Los primeros cultivos de viñas se plantaron en Huejotzingo y los alrededores de la Ciudad de México, los indígenas de esta región le nombraron en lengua náhuatl como xocomecatl (fruto de la enredadera) a esta nueva variedad de uva que producía un vino o una bebida embriagante que según Fray Bernardino de Sahagún le decían tlapaloctli (vino que pinta).

En 1531 Carlos V de España ordenó que todo navío con destino a la nueva España llevara viñas y olivos para su cultivo. Del puerto de Acapulco salían barcos llenos de viñas hacia el virreinato del Perú bajo dicho mandato real que rápidamente logró domesticarse la uva española en los territorios de América del Sur.

En 1554 se inicia la elaboración de caldos con uvas cultivadas en la Nueva España. Poco a apoco se fue extendiendo el cultivo de la vid principalmente hacia otros territorios novohispanos como Querétaro, Guanajuato y San Luis Potosí. El cura Miguel Hidalgo enseñó el oficio de vitivinicultor en el pueblo de Dolores, pero el virrey de la Nueva España Francisco Xavier Venegas ordenó destruir los viñedos como un acto de agresión hacia el cura Miguel Hidalgo.

Uno de los lugares de mayor producción fue en la Vega de Metztitlán, después de haber apaciguado a los indígenas de esta región, los misioneros agustinos lograron producir grandes cantidades de vino para consumo local y el resto enviarlo por carretas hacia la Ciudad de México.

En medio de un desierto de altura con heladas invernales rodeado de manantiales y abundantes viñas nativas, Francisco de Urdiñola, marqués de Aguayo en 1593 fundó la bodega comercial más antigua del Continente Americano, gestionando su vinícola en la Hacienda de Santa María de las Parras y en el año 1626 Lorenzo García inauguró las bodegas de San Lorenzo muy cerca de la primera bodega de Urdiñola.

En 1595 el rey Felipe II prohíbe la siembra de nuevos viñedos en las tierras americanas por una competencia desleal con los productores de la península ibérica porque las hectáreas sembradas eran cada vez mayores que en la España peninsular, esta ley generó descontento entre los productores de las colonias americanas pero, a pesar de ello solo logró la ley reducir la producción mas no el consumo. Solo a las misiones e iglesias se les fue permitido sembrar viñedos para el vino de consagrar, siendo el vino, un signo del avance del cristianismo por el territorio de la Nueva España.

A la península de Baja California, los misioneros jesuitas trajeron consigo sarmientos de uva para su cultivo. La misión de San Francisco Javier quedó en manos del padre Juan Ugarte que llevó viñas en 1700 a la península de Baja California y 1769 Fray Junípero Serra llevó de Loreto hacia el norte de la península y también hacia la Alta California la planta de la Vitis vinifera para consumo de los habitantes de las misiones californianas fundando la primera que fue la de San Diego de Alcalá por Fray Junípero Serra.

Alexander von Humboldt, alabó los viñedos de Paso del Norte que a pesar de la baja producción vinícola que proliferó en el norte de la Nueva España. Durante la guerra independentista cesa la producción vitivinícola y en 1857 el clero pierde poder ante el estado cuando se le expropian sus bienes y sus propiedades, después de dicho movimiento armado continuó el cultivo de los viñedos en el norte de México. Las regulaciones se modificaron para proteger un poco la producción nacional pero agravándose el consumo por los altos impuestos a las importaciones de vinos y licores provenientes de Europa.

México ya no se tuvo el auge productivo de la industria vitivinícola comercial, algunos criollos del estado de Coahuila intentaban producir vinos mexicanos para consumidores del territorio mexicano. En 1888 Francisco Andonegui y Miguel Ormart fundan la bodega de Santo Tomás, la primera comercializadora de vinos en Ensenada, Baja California.

En 1822 llegan al puerto de Veracruz distintas de variedades de viñas traídas de Francia por la familia Concannon, el general Porfirio Díaz ordena a un viticultor húngaro que vigile que haya al menos un viñedo en cada estado de la república Mexicana para volver a producir vinos tintos y blancos. En 1904 se establecieron en Ensenada, Baja California un grupo de inmigrantes rusos molokáns que reactivaron la industria vinícola en territorio mexicano, compraron cientos de hectáreas para cultivar la vid.

Antonio Pirelli Minitti originario de California, en 1900 planta diversas variedades de vides en el Rancho El Fresno del municipio de San Pedro de las Colinias, muy cerca de Torreón. Durante la guerra revolucionaria se perdieron los viñedos en el territorio nacional fueron abandonados y destruidos por las diligencias de Francisco Villa en 1910. Para 1922 se reanuda la producción de vinos en diversos estados norteños solo que se perdió la calidad de los vinos que no pudieron competir con los de California.

thumb|250px|Cavas Adobe en Baja California.

En 1928 un inmigrante italiano de Trento, Angelo Cetto Carli funda en Tijuana, Baja California Bodegas Cetto. En aquellos años, la viticultura de Baja California se concentraba en las zonas de Tijuana y Tecate. Su hijo Luis Agustín continúa a la fecha la tradición, quien en los 60 y 70 dio el mayor impulso a vitivinicultura de las regiones del Valle da Guadalupe, San Antonio de las Minas y San Vicente, junto con Antonio Ariza de Casa Domecq.

En 1929 el secretario de Agricultura y Ganadería, Nazario Ortiz Garza impulsa la vitivinicultura y establece bodegas en el Estado de México, Distrito Federal, Puebla, Coahuila, Aguascalientes, Durango y Chihuahua. A la llegada de los inmigrantes españoles a México por causa de la guerra civil española, reactivaron el gusto por los vinos que eran traídos de diversos países europeos y sudamericanos y las pocas bodegas establecidas en México comenzaron a fabricar caldos que aparentaran sabores españoles.

Para los años 40 se fundan diversas bodegas productoras de vinos como la del Vergel en la comarca lagunera. En 1948 se creó la Asociación Nacional de Vinicultores; cuya finalidad es la de fomentar el desarrollo del cultivo de la vid, la industrialización de la uva y comercializar los productos obtenidos; así como proteger y mejorar la calidad de los productos vitivinícolas. Es a partir de esa década que la producción de vino mexicano comienza a crecer, debido a que muchos granjeros decidieron cambiar los campos de algodón por vides. Por ello entre 1970 y 1980, la producción de vinos se triplicó y la cantidad de los mismos mejoró.y en 1958 el español Francisco Domemech crea las cavas San Juan en Tequisquiapan que años más tarde se llamaran Vinos Hidalgo. En 1966 se planta en las afueras de Torreón la viña madre con sarmientos traídos de la Universidad de California en Davis.

Eugenio Nicolau funda las bodegas Cruz Blanca en Tequisquiapan, Querétaro en el año 1968. Para los años venideros se abandonan las viejas técnicas de elaboración de vinos por métodos tecnológicos provenientes de los Estados Unidos de la cual se mejora la calidad de los caldos mexicanos y se traen nuevas variedades de vid con excelente calidad para su cultivo en suelo mexicano.