Los casos de abuso sexual cometidos por miembros del clero de la Iglesia católica hacen referencia a una serie de condenas, juicios e investigaciones sobre casos y crímenes de abuso sexual infantil cometidos por sacerdotes y miembros del clero católico en contra de menores de edad, que van desde los 3 años, e involucran, en la mayoría de los casos, a niños y adolescentes de entre 11 y 14 años. Estos crímenes pueden incluir sexo anal y/o penetración oral. Los casos han sido documentados y denunciados ante las autoridades civiles de varios países, lo que resultó en la persecución de los pederastas y demandas civiles contra las diócesis de la Iglesia católica. Muchos de los casos salen a la luz décadas después. Las demandas ante las autoridades han sido hechas también contra la jerarquía católica, quien en muchas ocasiones obstaculiza las investigaciones, además de no reportar y encubrir a los sacerdotes pederastas, trasladándolos de las parroquias para evitar su detención y juicio.

A partir de la segunda mitad del se han incrementado las denuncias por abuso sexual infantil en todas sus variedades por parte de religiosos católicos. En los últimos años, han cobrado relevancia los casos de Irlanda, Estados Unidos, Alemania y Chile, donde las autoridades han encontrado culpables a sacerdotes de cientos de acusaciones de pederastia.Como caso más notable, Lawrence_Murphy abusó de doscientos niños sordos en Wisconsin (Estados_Unidos). Cfr. Mora, Miguel (2010), "Ratzinger calló ante las denuncias contra el abusador de 200 niños", en El País, 26 de marzo de 2010, consultada el 4 de abril de 2010. El escándalo ha alcanzado a congregaciones como la Legión de Cristo;Álvaro Corcuera reconoció que Marcial Maciel, que fundó la congregación que dirige, incurrió en este tipo de conductas y pidió perdón públicamente a las víctimas, tanto por las ofensas sexuales como por la actitud omisa de la propia congregación. ("Comunicado sobre las presentes circunstancias de la Legión de Cristo y del Movimiento Regnum Christi" , artículo en el sitio web de la Legión de Cristo, del 25 de marzo de 2010, consultado el 26 de marzo de 2010. ocasionó la renuncia de los obispos irlandeses de Cloyne, John Magee,"Acepta papa renuncia de obispo irlandés por escándalo de abusos", artículo en el sitio web BBC Mundo, 24 de marzo de 2010, consultada el 4 de abril de 2010. y de la diócesis de Kildare y Leighlin, James Moriarty,"El papa acepta la renuncia de otro obispo irlandés" , artículo en el sitio web Zenit.org. quienes reconocieron haber sido negligentes ante las denuncias de pederastia por sacerdotes en sus diócesis; y ha llevado a la cárcel a varios sacerdotes católicos. En abril de 2010, Roger Joseph Vangheluwe dimitió como obispo de Brujas por su abuso sexual contra un joven cuando era sacerdote y al comienzo de su episcopado. Organizaciones de víctimas de pederastia han señalado que los papas Juan Pablo II, Benedicto XVI y Francisco tienen algún grado de responsabilidad al haber encubierto abusos u omitido las denuncias.Los investigadores del caso de Marcial Maciel y la Legión de Cristo, así como las víctimas de este religioso, han señalado que Juan Pablo II tuvo conocimiento de los hechos y no actuó (Milenio Diario, "Juan Pablo II frenó una investigación de Ratzinger en los 90" , 30 de marzo de 2010, consultada el 4 de abril de 2010. En el caso de Benedicto XVI, algunas organizaciones católicas alemanas han demandado su denuncia. Varios de los casos de abuso sexual por sacerdotes en Alemania ocurrieron en Múnich, la diócesis donde el anterior papa había sido obispo (BBC Mundo (http://www.bbc.co.uk/mundo/internacional/2010/03/100318_papa_carta_abusos_pederastia_irlanda.shtml "Abuso sexual sacude la arquidiócesis alemana de Benedicto XVI",] 18 de marzo de 2010, consultada el 4 de abril de 2010).

La Santa Sede, por la voz de Benedicto XVI, ha condenado los abusos y reconocido los casos que han llevado al escándalo por esta causa en la primera década del . A través de un comunicado dirigido a los católicos de Irlanda, el máximo jerarca ha reconocido la actuación "insuficiente" de la Santa Sede en los casos denunciados y reconoció que se trataba de actos criminales que dañaron a las víctimas y han dañado la imagen de la Iglesia en el mundo; actos por los cuales los sacerdotes "deberán responder —dijo el papa— ante Dios y los tribunales debidamente constituidos".Benedicto XVI: "Reconocer en primer lugar ante Dios y ante los demás, los graves pecados cometidos. Carta pastoral a los católicos de Irlanda" , en Zenit, 20 de marzo de 2010, consultado el 4 de abril de 2010.

El papa Benedicto XVI ha reconocido los casos de pederastia cometidos por sacerdotes, ha pedido perdón a las víctimas y sostenido que los culpables deben responder ante los tribunales. El papa Francisco publicó una carta dirigida «al Pueblo de Dios» el 20 de agosto de 2018 en la que condena los abusos sexuales cometidos por los sacerdotes. El director de la Oficina de prensa de la Santa Sede indicaba que el papa dice que se necesita urgentemente que los culpables rindan cuentas, no solo los que cometieron esos crímenes, sino también aquellos que los cubrieron. Lo cual en muchos casos incluye a los obispos. Además de hacer un llamamiento a toda la Iglesia Católica para que se adopten las medidas de protección necesarias en todas las instituciones; y, así mismo, que el texto del papa «es para Irlanda, para Estados Unidos, es para Chile, pero también para el resto de fieles que conforman el pueblo de Dios.» Sin embargo, a juicio de las organizaciones de sobrevivientes de abuso eclesiástico, no se han producido avances significativos en el encubrimiento de estos crímenes, desde la curia vaticana y el papa Francisco.

En 2018 un informe de Ending Clergy Abuse (ECA) estimó unas 100000 víctimas de la pederastia clerical reconocidas en todo el mundo, mientras que los informes internos del Vaticano contabilizan 600 denuncias al año por pederastia.

Contexto A finales de la década de 1990 comenzaron a conocerse denuncias contra sacerdotes y religiosos católicos, sobre todo en Estados Unidos y Australia, acusados de abusos sexuales a menores, cometidos durante la segunda mitad del . Más de un centenar de miembros de la Iglesia católica australiana han sido condenados por abuso sexual contra un millar de víctimas, según la organización Broken Rites.

Según Philip Jenkins —profesor de Historia y Estudios Religiosos en la Universidad de Pensilvania— en su libro Pedophiles and Priests,Deal Hudson, "Diez mitos sobre la pedofilia". el 99,7% de los sacerdotes católicos nunca se han visto implicados en este tipo de comportamientos delictivosPhilip Jenkins: Pedophiles and priests: anatomy of a contemporary crisis (‘Pedofilia y sacerdotes: anatomía de una crisis contemporánea’). Inglaterra: Oxford University Press, 2001. . y no existe evidencia de que la pedofilia sea más común entre el clero católico que entre los ministros protestantes, los líderes judíos, los médicos o miembros de cualquier otra institución en la que los adultos ocupen posiciones de autoridad sobre los niños. Sin embargo, estudios como el difundido en 2017 por la Comisión Especial que investigó la pederastia en Australia desde la década de 1920 en dicho país o los publicados en 2021 por la Comisión Independiente sobre Abuso Sexual en la Iglesia de Francia y por la Comisión estatal contra la pedofilia de Polonia, concluyeron que los niños sufrían o eran más propensos a sufrir abusos en los entornos de la Iglesia católica que en las escuelas estatales o en los campamentos de verano, o en cualquier otro entorno fuera de la familia; el estudio polaco, que recoge datos de abusos sexuales desde 2020, especifica que el colectivo social con mayor prevalencia de implicados en esos abusos a menores es la Iglesia, con un 30% del total de abusos a menores en Polonia cometidos por religiosos católicos. En España una encuesta realizada en 2023 por el organismo estatal Defensor del Pueblo reveló que un 1,13% de la población ha sufrido abusos en un entorno religioso, lo que supondría unas 450.000 víctimas en todo el país, y que un 0,6%, unas 240.000 personas, han sido agredidas "por curas o personas consagradas".

Con todo, el valor de las estadísticas es relativo en este caso, puesto que el método estadístico solo puede basarse en casos declarados. Sin embargo, el abuso tiende a ser silenciado debido al carácter culpabilizante para quien lo comete, y al carácter vergonzante para quien lo padece. Por lo tanto, los estudios de Jenkins, si bien han de ser tenidos en cuenta, son relativos. Otros estudios ven pocas razones para concluir que el abuso sexual sea una cuestión católica, sino un problema social mayor donde lo que tienen en común todos los agresores, es que la mayoría posee lazos preexistentes: miembros de la familia u otros del círculo de la víctima.

Un informe de la BBC de 2004, declara que en los Estados Unidos el 4% de su clero católico ha estado implicado en prácticas sexuales con menores, unos 4000 sacerdotes durante los últimos 50 años"Church 'shamed' over sex abuse", 27 de febrero de 2004. aunque solo entre el 5 y el 10 % de las víctimas denuncia el caso, según Barbara Blaine, quien preside la Red de sobrevivientes de abusados por sacerdotes (SNAP) de los EE. UU.Idem, BBC. Confrontar también el portal oficial de SNAP (Survivor Network of those Abused by Priests).

La mayoría de los casos se presentaron en seminarios sacerdotales, escuelas y orfanatos en donde niños y adolescentes estaban bajo el cuidado del clero. La publicación de escándalos creó una fuerte crítica hacia la jerarquía de la Iglesia, en especial por la actitud que algunos obispos y superiores religiosos asumieron frente a las evidencias, limitándose a llamadas de atención privadas y el traslado del infractor, mientras se guardaba una indiferencia sistemática frente a las víctimas, lo que llevó a la conclusión de que los superiores encubrían el crimen.

Antecedentes Los casos de abuso a menores se presentaron siempre donde niños y adolescentes estaban en contacto con religiosos, de la misma manera que en otras organizaciones con la responsabilidad de su cuidado o que están en contacto frecuente. La confianza que los ministros de la Iglesia generan entre los laicos facilitó en la mayoría de las ocasiones el obrar del abusador en parroquias, seminarios, orfanatos, hospitales y organizaciones de trabajo social. En muchos casos, la víctima no recibió atención inmediata incluso por parte de su familia debido al respeto al implicado o por temor e ignorancia.

El Código de Derecho Canónico, la base del derecho eclesiástico, contempla penas para los delitos que tienen que ver con el abuso sexual, como se expresa en varios cánones. Según el Canon 1395, el clérigo que cometa un delito sexual con un menor, sea por medio de violencia o amenazas, debe ser castigado con penas justas que pueden incluir la expulsión del estado clerical.Código de Derecho Canónico, Canon 1395 § 2, referenciado por Pedro María Reyes Vizcaíno en "Ius Canonicum", Derecho Penal. Las evidencias de este crimen por parte de religiosos puede ser trazada con anterioridad al debido a la existencia de documentos eclesiásticos que buscaban prevenirlo, como la constitución apostólica Sacramentum Poenitentiae de 1741. Sin embargo, el desarrollo de los medios de comunicación, en especial después de la II Guerra Mundial, pondría en evidencia el caso no solo dentro de la Iglesia católica, sino de todas las organizaciones donde adultos tienen contacto con menores. Con el advenimiento de la secularización, sobre todo en naciones de fuerte tradición católica, los casos adquirieron gran relevancia para sectores anticatólicos.