El descenso del Club Atlético River Plate a la Primera B Nacional fue un acontecimiento ocurrido el 26 de junio de 2011 en el Estadio Monumental de Buenos Aires, Argentina. El equipo perdió la categoría por primera vez en su historia tras empatar 1–1 en el partido de vuelta de la promoción frente a Belgrano, luego de haber caído 2–0 en el encuentro de ida. Con un marcador global de 3–1 a favor de Belgrano, River Plate descendió a la segunda categoría del fútbol argentino, generando un impacto sin precedentes en el ámbito deportivo y social del país.

Durante el partido de vuelta, el público local generó graves incidentes que forzaron la suspensión del partido. Se produjeron enfrentamientos de hinchas con la Policía Federal Argentina generándose 68 heridos. Como consecuencia, el recinto fue suspendido.

River Plate disputó la temporada 2011-12 de la Primera B Nacional regresando a la Primera División el 23 de junio de 2012.

Antecedentes

El C. A. River Plate de Buenos Aires (Argentina), fundado en 1901, es uno de los clubes más populares y uno de los «cinco grandes» del fútbol argentino. Es el club con más Campeonatos de Primera División, con mayor cantidad de puntos cosechados y ocupa el puesto 9.º del ranking de la FIFA del . Disputa sus partidos en su Estadio Monumental del barrio Bajo Belgrano (Buenos Aires), el recinto con mayor aforo del país y sede de la final de la Copa Mundial de la FIFA 1978. Algunos de sus jugadores históricos fueron Di Stéfano, Amadeo, Labruna y Alonso.

Descenso en el fútbol argentino Los campeonatos oficiales de fútbol del país son organizados por la Asociación del Fútbol Argentino. Los clubes afiliados disputan anualmente los torneos, los que se dividen en categorías o «divisiones», cada una de las cuales determina una jerarquía u orden de importancia del campeonato en disputa. Los torneos establecen un sistema de ascensos y descensos mediante el cual los mejores equipos del campeonato del año en curso obtienen el derecho a participar, en la siguiente temporada, del torneo de jerarquía superior; así como los peores equipos del torneo superior son castigados de modo que el año entrante participen en el campeonato inferior.

Entre 1986 y 2015 la Primera División del fútbol argentino contó con 20 equipos. Entre mediados de 1991 y mediados de 2012, estos 20 equipos se medían en los llamados torneos Apertura y Clausura, es decir jugaban dos campeonatos locales por año: el Apertura (en el segundo semestre del año) y el Clausura (en el primer semestre del año), el cual finaliza en el invierno austral, finalizando la temporada y definiéndose con ella los ascensos y descensos.

El descenso de equipos a la segunda división (B Nacional) se realizaba a través de un sistema de promedios. Al finalizar cada temporada los dos equipos de peor coeficiente en la tabla de los promedios perdían la categoría, mientras que los clubes ubicados en las posiciones 17.ª y 18.ª de dicha tabla jugaban, a dos partidos, la promoción con los dos equipos del Nacional B que seguían en la clasificación a los que obtenían el ascenso directo -desde el ciclo 2007-08, los que ocupaban el tercero y cuarto puesto al final de la temporada-. El coeficiente se obtiene dividiendo los puntos obtenidos por la cantidad de cotejos disputados, en las últimas tres temporadas. El número total de equipos que cambiaban de división entre temporadas fluctuaba, por lo tanto, entre un mínimo de dos y un máximo de cuatro, de acuerdo con los resultados de las dos promociones que se jugaban por año.

Si bien el sistema condena a los planteles que descienden a pagar por las malas campañas de los de temporadas anteriores, hace que un equipo de una categoría solo descienda luego de un largo período con resultados no satisfactorios, neutralizando o morigerando así las crisis pasajeras de los equipos mejor administrados.

Desde la implementación del sistema de promociones para definir un eventual tercer y cuarto descenso a la Primera B Nacional, en la temporada 1999-2000, solo un equipo de los denominados grandes (Racing Club ante Belgrano, en 2008) había tenido que revalidar su lugar en la máxima categoría en esa instancia; hasta que en junio de 2011, River, por primera vez en su historia, disputó y perdió la promoción a manos del mismo club, siendo este hecho uno de los más impactantes a lo largo de la historia del fútbol argentino.

Hasta ese entonces, solamente dos de los cinco grandes habían perdido la categoría. San Lorenzo de Almagro en la temporada 1981 y Racing Club en la temporada 1983. Posteriormente Independiente se sumaría a la lista en la temporada 2012-13.

La caída de River

Torneo Apertura 2008

thumb|right|180px|Diego Simeone fue director técnico de River en el Apertura 2008, el único de su historia en que el equipo terminaría último, lo que produjo una fuerte baja en el promedio del descenso. El 15 de diciembre de 2007, tras un muy flojo Torneo Apertura (en el que terminó y perdió con los cuatro equipos recién ascendidos), y habiendo sido previamente comandado por Daniel Passarella, el equipo tuvo como nuevo director técnico a Diego Simeone, que consiguió el campeonato en el Torneo Clausura 2008, tras vencer en la penúltima fecha a Olimpo por 2-1 en el Monumental.

Durante el Torneo Apertura 2008 (temporada 2008-09), el 7 de noviembre, tras un compendio de desastrosas actuaciones a lo largo de ese campeonato, y después de la eliminación de la Copa Sudamericana 2008 a manos del Guadalajara, Simeone anunció que el próximo sería su último partido al frente de River, que terminó 3-3 con Huracán, tras ir perdiendo por 3-0. con esto, Simeone dejó al equipo en la última posición y con solo 9 puntos (1 victoria, 6 empates y 7 derrotas).

Tras este chasco para la institución, asumió como entrenador interino el entonces coordinador de las divisiones inferiores, Gabriel Rodríguez, pero no pudo aportar para corregir la situación. El 13 de diciembre de 2008 quedó último tras el empate 1-1 con Estudiantes de La Plata en el Estadio Ciudad de La Plata.

Esta pésima campaña, considerada sin lugar a dudas como la peor de su historia, afectaría fuertemente la permanencia del club en primera categoría para los próximos años. Esto se debía a que los descensos del fútbol argentino se decidían en base al sistema de promedios, por el cual los clubes que bajan de categoría son los que quedan últimos en la clasificación del descenso; es decir, los que tienen un peor promedio de puntos obtenidos en las últimas tres temporadas (6 campeonatos). Tomando en cuenta las reglas, el paupérrimo torneo del equipo sería un factor determinante en cuanto a los promedios recién para junio de 2011, ya que antes de eso, el promedio de River (calculado sumando las campañas de los últimos 3 años) estaría resguardado por la gran suma conseguida con el Clausura 2008 y torneos anteriores. Así, recién a principios de 2010, se empezaría a tomar conciencia de la gravedad de la situación.

Torneo Clausura 2009

El 4 de diciembre de 2008, fue confirmado Néstor Gorosito para asumir en la dirección técnica del equipo en sustitución oficial de Simeone. Con él, llegaron las incorporaciones de Mariano Barbosa y Cristian Fabbiani, además de concretarse el retorno de Marcelo Gallardo.

El Torneo Clausura 2009 cerró la temporada 2008-09 de la Primera División Argentina. A lo largo del campeonato, el equipo fue decayendo en su nivel futbolístico, evidenciado en la derrota 1-5 con San Lorenzo y 0-4 con Huracán. Adicionalmente, quedaba eliminado en la fase de grupos de la Copa Libertadores 2009 (por segunda vez desde 2007) y no volvería a participar en este torneo sino hasta 2015.

River terminó en el puesto , cosechando 27 puntos en 19 encuentros. En la tabla de descensos, River se colocó como 6.º, con un promedio de 1,561 puntos.

thumb|right|180px|Néstor Gorosito fue el DT de River en los torneos Clausura y Apertura 2009.

Torneo Apertura 2009

Para enfrentar al Torneo Apertura 2009, y ante la premura del equipo y la preocupación por conseguir resultados positivos, se fichó a Matías Almeyda (luego de estar tres años retirado) y Ariel Ortega (tras concluir su cesión a Independiente Rivadavia). Sin embargo, el equipo no recuperó nivel, terminado con la renuncia de Gorosito tras la derrota ante San Lorenzo en la 7.ª fecha. Todo esto estaba siendo ocasionado por el caos múltiple que se vivía en el plantel en aquellos momentos: la eliminación temprana de la Copa Sudamericana, la falta de refuerzos de jerarquía y la presión de la hinchada por los flojos desempeños del plantel (en especial de Cristian Fabbiani). Recién luego de la 9.ª fecha del campeonato, y con la contratación de Leonardo Astrada como Director Técnico del equipo, por fin se comenzaron a ver signos de mejoras, especialmente en la parte defensiva. River terminaría aquel torneo en el puesto 14 y con 21 puntos de 57 posibles.

El 5 de diciembre de 2009 hubo elecciones para elegir a un nuevo presidente de la institución. Daniel Passarella ganó la elección superando por seis votos al candidato Rodolfo D'Onofrio.

Torneo Clausura 2010

thumb|right|250px|Rodrigo Rojas fue uno de los 3 jugadores que llegaron a River para enfrentar el complicado Clausura 2010.En primera instancia, y por los malos resultados obtenidos en el torneo anterior, River arrancaría el siguiente año muy mal posicionado en la tabla del descenso "imaginaria" para 2011 (ya que todavía faltaban por definirse los descensos del 2010). Ante el crecimiento cada vez más rápido de esta problemática, los medios encendieron las alarmas y todos los ojos empezaron a posarse sobre River; recién entonces, la hinchada empezó a entender lo que podía pasar. A pesar del peligro inminente en el que se encontraba la institución, algunos fanáticos del equipo aún estaban escépticos, pues para ellos, era difícil pensar en la posibilidad de que River descendiera, ya que en más de 100 años de historia, ninguno de los 3 equipos más grandes de Argentina habían descendido jamás (hasta ese momento). Sin embargo, los números decían que el club debía conseguir aproximadamente 30 puntos por campeonato durante los próximos tres para no pelear la promoción.

Por si fuera poco, las herramientas con las que se contaban para afrontar el problema eran escasas, ya que el club se encontraba con una deuda económica exorbitante, primas por patrocinadores cobradas por adelantado y un plantel con jugadores de poco renombre, los cuales a su vez (varios de ellos) tenían sus pases en propiedad de grupos empresarios. Y para terminar de complicar aún más el asunto, los problemas extra futbolísticos de Ortega (que generaron problemas con la dirigencia anterior) y Fabbiani habían empeorado las relaciones con los hinchas, especialmente con la barra brava. Con todo esto, la pésima gestión de Aguilar había dejado al club al borde del precipicio.

El Torneo Clausura 2010, constituyó la segunda parte de la temporada 2009-10 de la Primera División de Argentina. Para el mercado de pases de cara a dicho torneo, Passarella apuntó a satisfacer las necesidades de Astrada, fichando a Rodrigo Rojas, proveniente de Olimpia de Paraguay, Juan Manuel Díaz, exlateral de Estudiantes de La Plata y Alexis Ferrero, jugador de Colón de Santa Fe. Dada la continuación de malos resultados, y luego de la fecha 14, Astrada renunció al equipo y fue relevado por Ángel Cappa. Después del arribo del nuevo entrenador, River volvió a la victoria, venciendo a Godoy Cruz, Vélez Sársfield y Racing en las siguientes fechas del torneo. No obstante, en la última, River cayó goleado estrepitosamente ante Tigre por 1-5 en su estadio. La escuadra millonaria terminó clasificada generalmente como 13.º, logrando acumular 22 unidades en 19 cotejos. En la tabla porcentual, River quedó 12.º, sumando un promedio de 1,315 puntos.

Torneo Apertura 2010