La minería en Honduras se retrotrae al menos hasta los pueblos precolombinos, quienes ya extraían metales preciosos con el fin de aprovecharlos en sus vestimentas y objetos diversos. No obstante, no fue hasta la llegada de los conquistadores españoles que estos yacimientos mineros tuvieron un importante crecimiento tanto demográfico como económico, a mediados del siglo solo en la provincia, existían más o menos alrededor de trescientas minas denunciadas y otras que se extinguían por la escasez del mineral.
Historia En 1538 las primeras minas producían significantes cantidades de oro, los que eran trasportados fuera del territorio nacional; y en 1540 con el descubrimiento de oro y plata en el valle del río Guayape, la ciudad de Gracias a Dios, hoy Gracias, dejó de ser la capital de la provincia, para ser trasladada a Santa María de la Nueva Valladolid de Comayagua que estaba localizada más cercana a los centros mineros.
Las primeras localidades mineras fundadas fueron Santa Lucía, El Corpus, Cuculmeca, Apoteca, Cedros, Yuscarán, Sensenti y San Miguel de Heredia de Tegucigalpa, fue en esta a la cual un minero dio su testimonio: «... habiendo en Tegucigalpa innumerables minerales pujantísimos, que cultivados pudieran enriquecer el reino, y hacerlo la envidia de los extraños...»."Testimonio del expediente instruido en solicitud de la Segregación de éste Partido de Tegucigalpa, de la Intendencia de Comayagua, a que ésta agregado. Lo que se ha dado cuenta a Su Majestad" RABN. T.I. No.2 (1904), expediente transcrito desde el No. 2 hasta el No. 15, (1904 - 1905)
En 1594, la localidad minera de Santa Lucía, cercana a la villa de Tegucigalpa, recibió del rey de España y a cambio del precioso mineral explotado, unas campanas, un cáliz, un tabernáculo y una cruz para la población.Stone, Doris. Estampas de Honduras, Impresora Gálvez, Honduras, 1954. página 143. (Consultado Biblioteca de la Universidad de Michigan, U.S.A.)
Durante la administración española entre los siglos y y siendo gobernador intendente de la provincia de Honduras el coronel don Ramón de Anguiano, el 25 de marzo y 25 de mayo de 1799 expondría la solicitud de traer mil negros para la explotación de las minas hondureñas. El 25 de febrero de 1800, Anguiano expuso al monarca de Madrid el proyecto de creación de un Banco Nacional de San Carlos, cuyo fin sería el de facilitar créditos a los mineros y cosecheros de la provincia.Fernández Hernández, Bernabé. El gobierno del Intendente Anguiano en Honduras (1796-1812), Universidad de Sevilla, Secretariado de Publicaciones, España; 1997. (página 70) ISBN 84-472-0368-9
Ya organizada la República de Honduras, y en la presidencia del general Luis Bográn sale a la luz el Código de minería de Honduras de 1886, y más tarde, el 1 de enero de 1899, entró en rigor el nuevo Código de minería de Honduras de 1898, que regulaba la explotación de los yacimientos mineros del país.Código de Minería de 1898, Estado de Honduras, Tipografía Nacional, 1898. Entre 1876 y 1915 se otorgaron 276 concesiones e empresas inglesas, estadounidenses y algunas nacionales de propiedad de grandes millonarios hondureños, como Marco Aurelio Soto, Enrique Gutiérrez Lozano, Luis Bográn, Abelardo Zelaya, entre otros que aportaron capitales, que terminaron siendo absorbidos por empresarios estadounidenses que acapararon el rubro minero y formando el Central American Syndicate Company. La minería fue muy importante para Honduras en las dos últimas décadas del siglo , donde se reflejó un promedio del 50 % en exportaciones, de ese 50 % la Rosario Mining Company acaparó el 90 % de ganancias, es decir, 45 % de las exportaciones totales del país.Arancibia, Juan C. Honduras ¿Un Estado nacional?, Editorial Guaymuras, Tegucigalpa, Honduras; 1984. (páginas 35 y 36) ISBN 99926-15-98-2
Minas de Honduras Las más importantes vetas mineras de Honduras son las siguientes:
Mina de San Juancito right|thumb|200px|Postal alusiva que refleja como era la localidad minera de San Juancito, Honduras. (1920) En 1880 esta mina fue explotada por la estadounidense Rosario Mining Company. La concesión de la explotación la obtuvo siendo presidente de la nación el doctor Marco Aurelio Soto, quien además tenía acciones dentro de la compañía y uno de sus ministros Enrique Gutiérrez Lozano, además uno de sus empleados contables más famosos fue el presidente Julio Lozano Díaz, quien en 1938 publicaría La industria minera protegida por el Estado de Honduras, todo esto debido a que el año anterior (1937) la empresa minera estadounidense llegara a un punto culminante de ganancias, mediante una superproducción de aproximada de 3,211296 onzas de oro registradas como plata por motivos impositivos.Esplendor y Miseria de la Minería en Honduras, Leticia de Oyuela, Editorial Guaymuras, Honduras, 2003; ISBN 99926-33-11-5, ISBN 978-99926-33-11-3.(página 176) La Rosario Mining Company operó desde 1879 hasta 1955 en forma ininterrumpida, previamente en 1948 se había convertido en la Rosario Resources Corporation para explotar la mina de El Mochito.
En este lugar funcionó la primera embajada de los Estados Unidos, también se colocó la primera planta de hidroeléctrica que generaba buena parte de electricidad a la nación, debido a su potente motor. La mina de San Juancito se encuentra a inmediaciones de la ciudad de Tegucigalpa y el parque nacional La Tigra a su paso se pueden apreciar las boca minas por donde era extraído el mineral que era trasladado hacia Tegucigalpa a lomo de mulas y luego a su exportación al extranjero. Uno de los famosos gerentes generales de esta compañía fue Joseph Weddle.
La Rosario Mining Company producía sesenta millones de dólares de oro y plata entre 1882 y 1954, antes de dejar la mayor parte de sus operaciones, esto contribuyó a la disminución del producto interno bruto constantemente hasta la década de 1980 y dar cuenta de una pavorosa contribución al gobierno del 2 % en 1992.US Library National Congres
Mina de San Miguel de Heredia de Tegucigalpa La ciudad de Tegucigalpa no fue fundada sino debido a la migración de mineros que hicieron sus casas debido a los yacimientos de «vetas de plata» que existían en la zona y que fue explotada aproximadamente a partir del siglo . De allí que el nombre mexica de Tegucigalpa que significa «cerros de plata». Por consiguiente, la mina de San Miguel de Heredia fue fundada en 1578 por el español Juan José de la Cueva.
Mina de San Andrés de la Nueva Zaragoza Situada en un cerro de la jurisdicción del municipio de La Unión, en el departamento de Copán, fue denunciada por el minero y presidente que fue de Honduras en 1862 el señor Victoriano Castellanos Cortés. Quien la explotaría primeramente con medios rudimentarios de amalgamación, hasta la adquisición de una máquina comprada en el Reino Unido en 1840.Nota del señor Victoriano Castellanos de fecha 8 de mayo de 1840, original encontrado en el Archivo Nacional de Honduras
Castellanos Cortés explotaría la mina hasta su defunción en 1863 y después lo haría el ingeniero en minas don Manuel Bueso Pineda, la veta fue vendida con todos sus derechos a la compañía estadounidense New Idrya Honduras Mining y años después pasara a la empresa canadiense Minerales de Copán, los que extraían los metales en bruto, los cuales eran transportados en camión hasta Panamá, para la separación del oro y seguidamente su purificación, esta compañía duró hasta la década de los noventa, cuando fue adquirida en todos sus derechos de explotación por la internacional canadiense Greenstone Minera siendo su sede en Ontario, y vicepresidente de operaciones el señor H. Brooke Mcdonald, esta empresa se encargaría de realizar un estudio geológico, usando un escaneo por satélite y radares colocados en helicópteros para rastrear la zona minera de la conocida falla de San Andrés, en el occidente de Honduras, de los resultados obtienen que el mineral se encuentra debajo del casco perimetral de la aldea de Las Minas de San Andrés y seguidamente sus abogados gestionan ante el gobierno hondureño la forma de sacar el mineral e interpretando la ley de minería vigente, logran apoderarse del terreno de la aldea trasladándola completamente junto a sus habitantes (debidamente remunerados) a un nuevo poblado construido para tal efecto unos kilómetros más debajo de su posición actual; a continuación, la compañía minera procede a demoler todas las casas e iglesia colonial, para poder así sacar la broza donde se encuentra el mineral, está broza es lanzada a una máquina de molido y amalgamación, seguidamente triturado, el resultado es transportado por una banda mecánica hasta la falda de la montaña hacia una piscina de tratamiento donde es usado cianuro, para la separación del mineral de la broza, para ello se adquirió los derechos de tala de un bosque de pino. Este acto, fue repudiado por los habitantes de los demás poblados vecinos: Azacualpa, San Miguel, El Corpus que denunciaron ante las autoridades que la planta de tratamiento podría tener un vertido de cianuro al río Higuito, del cual se aprovechan sus aguas para potabilizarlas, uno de los activistas pro indemnización a los habitantes es el obispo de la diócesis de Santa Rosa de Copán, monseñor Luis Alfonso Santos Villeda y además que el área boscosa talada, fue demandada por Greenpeace, ya que el efecto causaría erosión en las montañas y zonas aledañas utilizadas para cultivo y ganadería. Aunque no se puede dudar de los beneficios que también esa zona obtuvo como: fuentes de trabajo para la compañía y el mantenimiento de las carreteras no pavimentadas desde el municipio de La Unión, hasta los demás aldeas y la zona privada de la mina. Pero, debido a la cantidad de demandas la compañía Greenstone, vendió los derechos a Minerales de Occidente, S.A. (MINOSA), propiedad de la sociedad Banco Atlántida, que es la que actualmente explota el yacimiento.
La mina de San Andrés es una mina a cielo abierto que fue explotada por las empresas Yamana y Rodio-Swissboring, las cuales trabajaron en perforaciones de circulación inversa con profundidades de hasta 600 m en 2007.
En 2022 será la única mina a cielo abierto en Honduras, la misma es explotada por la multinacional Aura Minerals y la local Los Pinares (óxido de hierro).Fuente: AFP. fechado,13 de marzo de 2022.
Mina La Sacramento Fue una mina que durante los años 1949 hasta 2004 existió en las estribaciones de la cordillera montañosa conocida como valle de Cucuyagua cercana a la hacienda de Castellanos Cortés y siendo capataz el belga Constantino Guirst, quienes la denunciaron y explotaron con los procedimientos rudimentarios de la época la cual era de arrastre y molida de la broza para separar el oro y plata con azogue, así se producía una plata amalgamada con cierta proporción de oro de muy buena pureza y calidad. Las bocaminas aún se encuentran a poca visibilidad, ya abandonados y curtidos entre la maleza.
Según informes que se tienen en el Archivo Nacional de Honduras Castellanos Cortés llegó a enviar noventa cargas mensuales de plata, para el cuño de Guatemala y sin contar la que los trabajadores hurtaban y la tonelada se calculaba su valor en dos mil pesos. La veta de La Sacramento tenía brotes de metal desde: La Labor, San Andrés de la Nueva Zaragoza y el Cerro de Magdalena.Reportaje en Revista “La Voz de Atlántida” No. 45, noviembre de 1945, La Ceiba, Honduras; siendo autor el Ingeniero Abraham Bueso
Mina de San Andrés San Andrés fue fundado en 1801 y se encuentra ubicado en el municipio de Erandique, en el departamento de Lempira, de esta mina, se extraen en forma artesanal andesita, ópalos en su condición natural. right|thumb|200px|Mineral de ópalo de la mina de Erandique
Mina de El Mochito