alt=Bandera histórica del Batallón Activo de San Blas, con dimensiones de 118 × 108 cm, elaborada en fino raso de seda con los colores invertidos (rojo, blanco y verde), águila mexicana en actitud de vuelo exenta de tocado militar según la versión republicana, sosteniendo una serpiente con el pico y garra derecha, exenta de nopal, peñasco o guirnalda vegetada en su base, el nombre de la unidad castrense dispuesto debajo del águila, bordado a mano en tres líneas con letras mayúsculas utilizando hilos de seda y de canutillo de oro y sable (negro).|miniaturadeimagen|Bandera del Batallon Activo de San Blas Fundado el 20 de agosto de 1823 en el puerto de San Blas (Nayarit) con el nombre de Batallón Activo Guardacostas de San Blas, creado para proteger la zona costera del Pacífico, pasó a la historia por su heroico sacrificio y valentía extrema durante la Guerra de Intervención Estadounidense al frente de su comandante Felipe Santiago Xicoténcatl.

Contexto histórico En 1823, el colapso del Primer Imperio de Agustín de Iturbide sumió a México en una inestabilidad política marcada por una constante lucha armada entre liberales y conservadores que obligó a constituir un respaldo militar que ayudara a garantizar la continuidad de las instituciones en el ideario liberal. Para esto, el Gobierno decretó que cada Estado asumiera la organización, disciplina, armamento y equipamiento de su «milicia nacional local» haciendo un llamado a los civiles varones a partir de los 16 años para integrarse obligatoriamente al servicio militar en cada territorio. Sin embargo, el reclutamiento no fue un proceso sencillo debido a que las autoridades locales y párrocos no facilitaban los padrones solicitados, por lo que las fuerzas armadas además del enrolamiento voluntario terminaron nutriéndose con la leva forzada, el enrolamiento de rebeldes indultados y desertores reincorporados.

En el caso de Jalisco, la creación de un cuerpo militar en el litoral del Pacífico obedeció principalmente al crecimiento de este puerto desde el cierre de Acapulco por Morelos y los Insurgentes (1813), lo que poco a poco convirtió al puerto de San Blas (que ya era el astillero militar más importante de la Corona Española en el Océano Pacífico durante el siglo XVIII) en un lugar muy relevante para el comercio donde entraban mercancías de Europa, de América del Sur, del Oriente, y salían productos locales rumbo a Sinaloa, Sonora y la Alta California, además de conectar con rutas comerciales terrestres hacia Guadalajara, el mismo Tepic y otras poblaciones. Tal era la importancia de este puerto que en 1823 se abrió un Consulado Inglés en la cercana población de Tepic para vigilar y asegurar las remesas de dinero que transitaban por la zona.

En el mes de junio de 1823, este territorio se proclama de manera oficial como Estado Libre y Soberano de Jalisco, surgiendo la necesidad de defender la soberanía estatal frente al gobierno centralista asentado en la capital de México, por lo que el ayuntamiento inició las gestiones el 2 de junio de 1823 para integrar un cuerpo miliciano civil que fuese sostén de las autoridades.

Fundación y primeros años El batallón fue decretado formalmente el 20 de agosto de 1823 por el Congreso de Jalisco en medio de la inestabilidad derivada de la Rebelión de Guadalajara. Nació como un cuerpo miliciano civil de infantería bajo el mando del Departamento de Marina y la Comandancia de Jalisco creado para proteger el entonces importante puerto comercial de San Blas.

La unidad pasó su primera revista oficial el 1 de febrero de 1825 en la ciudad de Tepic con la función primordial de vigilar y defender del litoral del Pacífico, pero debido a la escasez de tropas en el naciente Estado mexicano, operó como un Batallón “Activo” (término que se le daba a las unidades militares regionales que se movilizaban según la necesidad), desplazándose constantemente hacia Tepic, Mazatlán y Guadalajara para contener los levantamientos políticos regionales.

Existen registros en el Hospital Real de San Miguel de Belén (actual Hospital Civil Viejo “Fray Antonio Alcalde”), donde eran atendidos los soldados de las unidades militares. En estos registros aparecen los soldados de Tepic como pertenecientes al Escuadrón o Regimiento de San Blas.

Participación en conflictos políticos y sublevaciones del occidente de México (1823-1835)

Rebelión de Guadalajara (1823): Combatió a los reductos armados iturbidistas que rechazaban el modelo federal en San Blas y Tepic. Levantamiento de Luis Quintanar (1824): Sufrió una división interna en la que una facción se mantuvo leal a los mandos federales de Marina para bloquear el abastecimiento marítimo de los rebeldes. Motines por la expulsión de españoles (1827): Resguardó el orden público frente a las asonadas promovidas por las logias yorkinas radicales y protegió las aduanas comerciales. Rebelión de Jalapa (1829–1830): Secundó el movimiento centralista de la guarnición de Guadalajara, facilitando la deposición de las autoridades constitucionales de Jalisco. Batalla de Taxinastla (1832): apoyando a las fuerzas federalistas encabezadas por Antonio López de Santa Anna y junto a las tropas jaliscienses rebeldes, bajo el mando del coronel Adrián Woll lograron la victoria, lo que consolidó el control federalista en el occidente del país poniendo fin a la guerra civil.

Participación durante la Invasión Norteamericana (1846-1847) Al comenzar la invasión estadounidense en 1846, ya eran uno de los cuerpos de infantería más experimentados y mejor preparados del país. Participó en la Batalla de Monterrey (septiembre de 1846, bajo el nombre de Tercer Regimiento de Infantería o Tercero de Línea), Batalla de la Angostura, (febrero de 1847), Batalla de Cerro Gordo (abril de 1847) y Batalla de Chapultepec (sep de 1847).

El Batallón de San Blas, liderado por el teniente coronel Felipe Santiago Xicoténcatl de 41 años y 400 hombres se presentó unas horas la tarde del 12 de septiembre pero se retiró por orden del General Santa Anna (referido así por el Coronel Manuel Jose Robledo y general Lino José Alcorta) para evitar bajas por el fuego enemigo del bombardeo. miniaturadeimagen|Documento oficial donde recibe una distinción especial su comandante, Felipe Santiago Xicoténcatl y se eleva a Coronel. Para la Batalla de Chapultepec, llegó el día 13 de septiembre con 400 efectivos antes de iniciar el avance de infantería del enemigo desplegándose en la sección baja (sección del bosque). Su posición original abarcaba el flanco norte y poniente del espeso bosque de cipreses (ahuehuetes) que rodeaba la base del cerro. Su misión era actuar como fuerza de contención para impedir que el enemigo cruzara el bosque y llegara a la rampa. Al inicio de las acciones, entabló una encarnizada lucha en la sección del bosque protegidos por los enormes troncos de los ahuehuetes, abriendo fuego continuo de fusilería contra los regimientos de EE. UU. infligiendo severas bajas. Por superioridad numérica y quedarse sin municiones comenzó a ceder terreno. Al verse desbordado en el bosque, Felipe Xicoténcatl ordenó el repliegue combatiendo hacia la base de la rampa principal donde se ubicaba una trinchera o parapeto bajo, siendo observados por el mismo general Mariano Montarde batiéndose con el enemigo para evitar que tomara el camino hacia la cima. Esto sucedía a cosa de las nueve y media de la mañana.

Se sabe que de 400 soldados murieron alrededor de 370; un pequeñísimo puñado de supervivientes heridos fue reunido por el capitán Murphy en una eminencia del terreno cercana y resultaron hechos prisioneros por las fuerzas del general John Antony Quitman antes de huir hacia la Garita de Belén, aunque unos cuantos subieron el cerro al defender la rampa de acceso y buscaron replegarse y seguir combatiendo en el castillo. Juan Escutia fue uno de ellos.

El teniente Xicoténcatl durante la defensa de la rampa recibió 5 disparos (algunos relatos indican 14 disparos) mismos que ocurrieron cuando acudió a rescatar la bandera del Batallón Activo de San Blas tras caer abatido el abanderado original. A pesar de ir recibiendo los impactos, se levantó en repetidas ocasiones para sostener el lábaro y seguir animando a sus soldados, herido de gravedad, fue trasladado por sus hombres al Hospital de Sangre provisional en la capilla de San Miguel Chapultepec donde muere momentos después. La bandera del Batallón Activo de San Blas fue capturada como trofeo de guerra por el ejército estadounidense, enviada a Estados Unidos y exhibida en el museo de la Academia Militar de West Point en Nueva York hasta 1950 cuando devuelven a México las banderas capturadas durante la guerra de 1847. El teniente Xicoténcatl fue ascendido de manera póstuma al grado de coronel. Sus restos descansan en el Altar de la Patria.

Disolución Tras la caída del régimen santannista a consecuencia del triunfo de la Revolución de Ayutla, el nuevo gobierno de la república decretó su disolución definitiva del Batallón de San Blas el 23 de octubre de 1855.

Bandera del Batallón Activo de San Blas La bandera del Batallón Activo Guardacostas de San Blas es una de las enseñas militares más emblemáticas de la historia de México. Campo y División Tipo: Blasonamiento heráldico palado de tres piezas cada una de igual dimensión. Dimensiones: 118 cm × 108 cm. Elaborada en fino raso de seda. Disposición de Colores A diferencia del pabellón nacional actual, la bandera del Batallón de San Blas invierte el orden tradicional de los colores verticales: Primer palo (diestra, a la izquierda del observador): De gules (rojo). Segundo palo (centro): De plata (blanco). Tercer palo (siniestra, a la derecha del observador): De sínople (verde). El Escudo Central Águila: En el centro del segundo palo (sobre el campo de plata), un águila mexicana pasmada en su color natural mostrándose de frente con la cabeza de perfil hacia el lado izquierdo (mirando hacia el lado de gules)., extendiendo las alas en actitud de vuelo según la versión republicana. Serpiente: La garra diestra alzada y el pico sosteniendo y aprisionando una serpenteante en su color. Base: Exenta de nopal, peñasco o guirnalda vegetada de laurel y encino. Inscripción: En la parte inferior de la figura central, bordado a mano dispuesta en tres líneas paralelas con letras mayúsculas utilizando hilos de seda y de canutillo de oro y sable (negro).

La bandera del Batallón Activo de San Blas fue capturada como trofeo de guerra por el ejército estadounidense al concluir la batalla de Chapultepec, enviada a Estados Unidos y exhibida en el museo de la Academia Militar de West Point en New York.

De 1872 a 1876 el presidente Sebastián Lerdo de Tejada durante las ceremonias para conmemorar esta batalla, recibía una réplica de la bandera del batallón de San Blas y la ondeaba vitoreando a los héroes (muy similar a la actual celebración del grito e independencia).

En 1950 fué devuelta a México junto con las banderas capturadas durante la guerra de 1847.

Emblema oficial del Castillo de Chapultepec La Bandera del Heroico Batallón Activo de San Blas, enarbolada en uno de los pasajes más significativos de la historia nacional, es el emblema oficial del Museo Nacional de Historia desde 1947.

Actualmente, esta invaluable pieza de nuestro patrimonio se exhibe en la Sala de la Batalla, ubicada a un costado de la escalera de Leones dentro del Castillo de Chapultepec. El nicho que la resguarda fue diseñado especialmente por el reconocido arquitecto y pintor mexicano Juan O'Gorman.

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