thumb|La tiara papal colocada sobre la Biblia, ilustración alegórica de la infalibilidad papal, por Lucas Caspar Businger, 1881. miniaturadeimagen|El Espíritu Santo desciende sobre Gregorio Magno, pintura de José de Ribera, . En la teología de la Iglesia católica, la infalibilidad papal o infalibilidad pontificia constituye un dogma desde 1870, según el cual el papa estaría preservado de cometer un error cuando promulga a la Iglesia una enseñanza dogmática en temas de fe y moral bajo el rango de «solemne definición pontificia» o declaración ex cátedra. Como se considera una verdad de fe, ninguna discusión se permite dentro de la Iglesia católica y se debe acatar y obedecer incondicionalmente.

Contenido del dogma La Iglesia católica considera la infalibilidad del papa como efecto de una especial asistencia que Dios haría al romano pontífice cuando este se propone definir como «divinamente revelada» una determinada doctrina sobre la fe o la moral.Catecismo de la Iglesia Católica, n. 2035

Definición dogmática La Constitución Pastor Æternus, promulgada por el papa Pío IX el 18 de julio de 1870, tras su elaboración y aprobación por el Concilio Ecuménico Vaticano I, contiene la definición solemne del Dogma de la Infalibilidad Pontificia, que es del tenor literal siguiente:

La constitución dogmática Lumen Gentium del Concilio Vaticano II, ratifica esta doctrina, para aclarar la definición de la infalibilidad papal, en su párrafo 18:

Ex cátedra Tres condiciones deben reunirse para que una definición pontificia sea ex cátedraSegún el n.º 891 del Catecismo de la Iglesia católica. y se le aplique la infalibilidad pontificia:

Cuando el papa declara algo acerca de cualquier cuestión de fe o de moral.

Cuando el papa declara algo «como pastor y maestro supremo de todos los fieles que confirma en la fe a sus hermanos». En cambio, no goza de la infalibilidad absoluta cuando habla en calidad de persona privada, o cuando se dirige a un grupo solo y no a la Iglesia toda.

Cuando el papa declara algo como un «acto definitivo»; o sea, cuando expresa claramente que esa declaración es definitiva y que no se podrá cambiar en el futuro.

Diferencia entre infalibilidad e inerrabilidad La enseñanza de la infalibilidad pontificia no sostiene la inerrabilidad del papa o imposibilidad de que el papa se equivoque cuando da su opinión personal sobre algún asunto particular. Tampoco sostiene que el papa esté libre de la tentación o de cometer pecados. Según la guía doctrinal de la Iglesia, la enseñanza del papa está libre de errores solo cuando es promulgada como «solemne definición pontificia», pues estaría asegurada por la asistencia del Espíritu Santo prometido.

Fundamento escritural

La doctrina católica sostiene que Jesús estableció su Iglesia fundamentándola sobre la persona de Simón Pedro (y, por consiguiente, de los papas que lo sucederían posteriormente), cuando le dice «lo que ates en la Tierra quedará atado en los Cielos, y lo que desates en la Tierra quedará desatado en los Cielos» (por lo tanto, le estaría dando potestad suprema), y a quien le encarga la misión de «apacentar a sus ovejas» y «confirmar a sus hermanos» en la fe. Además Jesús prometió que enviaría el Espíritu Santo para que gobernase la Iglesia y la iluminara con la verdad, y que Él mismo permanecería con ella hasta el fin de los tiempos.

La conjunción de estas promesas son tomadas por la Iglesia católica como fundamento de la doctrina de la infalibilidad, al entender que Jesús prometió una asistencia real y permanente a la Iglesia, por sí y por el Espíritu Santo, y por consiguiente a la persona a la que le estaba encargando "confirmar en la fe" al resto de los cristianos, es decir, a Pedro y los papas que lo sucederían.

De este modo la Iglesia católica entiende que es preciso que Dios preserve a la Iglesia, y al papa que es el sumo pontífice y su Cabeza Visible, de cometer errores en materia de fe o de moral, a fin de que pueda guiar correctamente a los obispos como a los fieles y quede garantizada que la doctrina enseñada por ella es cierta.

Citas bíblicas en las que se basa la infalibilidad

La teología católica se basa en varios pasajes bíblicos que indicarían la existencia del dogma teológico sobre su infalibilidad, incluyendo:

; («Y le llevó donde Jesús. Jesús, fijando su mirada en él, le dijo: “Tú eres Simón, el hijo de Juan. Te llamarás Cefas”, que en arameo quiere decir ‘piedra’».). («Y yo a mi vez te digo que tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y las puertas del Infierno no prevalecerán contra ella»; cf. , «edificó su casa sobre roca»). («Cuando venga él, el Espíritu de la verdad, os guiará hasta la verdad completa»). («Pero el Paráclito, el Espíritu Santo, que el Padre enviará en mi nombre, se los enseñará todo y les recordará todo lo que yo les he dicho»). («Dice Jesús a Simón Pedro: “Simón, hijo de Juan, ¿me amas más que estos?”. Le dice él: “Sí, Señor, tú sabes que te quiero”. Le dice Jesús: “Apacienta mis corderos”». Jesucristo repite esto tres veces). («Quien a ustedes escucha, a mí me escucha; y quien a ustedes rechaza, a mí me rechaza; y quien me rechaza a mí, rechaza al que me ha enviado»). («¡Simón, Simón! Mira que Satanás ha solicitado el poder cribaros como trigo; pero yo he rogado por ti, para que tu fe no desfallezca. Y tú, cuando hayas vuelto, confirma a tus hermanos»). («Pero si tardo, para que sepas cómo hay que portarse en la casa de Dios, que es la Iglesia de Dios vivo, columna y fundamento de la verdad»). («Y en cuanto a vosotros, la unción que de él habéis recibido permanece en vosotros y no necesitáis que nadie os enseñe. Pero como su unción os enseña acerca de todas las cosas ―y es verdadera y no mentirosa― según os enseñó, permaneced en él»). («El Espíritu Santo y nosotros hemos decidido no imponeros más cargas que estas indispensables»; en este caso los discípulos de Jesús hablan como si hubieran decidido con el Espíritu Santo). («Los nombres de los doce apóstoles son éstos: primero Simón, llamado Pedro»; Pedro es primero). («Y enseñándoles a guardar todo lo que yo os he mandado. Y he aquí que yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo»).

Ludwig Ott señala que en las Escrituras a Pedro se le ha dado un puesto de mayor importancia que a los demás apóstoles, y siempre se le señala primero que a los demás: , , , , , , , y .

Fundamento histórico

Durante el Concilio Vaticano I, tanto los padres conciliares como los teólogos católicos participantes tenían posiciones diferentes: los contrarios al dogma en cuanto tal, los que no lo consideraban oportuno y los que estaban a favor del dogma.

Los esfuerzos en contra de parte de algunos teólogos católicos o padres conciliares no tuvieron éxito (la Iglesia ortodoxa y las Iglesias protestantes también habían sido invitadas pero no asistieron).

El 13 de julio, se votó la constitución dogmática con resultados:

451 placet, 88 non placet, 62 placet iuxta modum y 50 no se presentaron a la votación.

El 18 de julio se votó nuevamente la constitución dogmática con resultado:

533 votos a favor, 2 en contra y 55 padres conciliares no votaron

(estos últimos, comunicaron su decisión de no participar y se retiraron inmediatamente de Roma).

Conviene recordar que esto no quiere decir que los Papas no hayan cometido pecados y errores personales, sino que se afirma que sus declaraciones ex cathedra no pueden estar erradas y por eso se puede tener total seguridad en cada una de ellas.

Uso posterior de la infalibilidad papal

Un papa invoca su infalibilidad cada vez que proclama un dogma.

El dogma de la Asunción de la Virgen María fue proclamado por el papa Pío XII el 1 de noviembre de 1950 y es el único dogma proclamado posteriormente al de la infabilidad papal de 1870 (pero hubo consultas con los obispos).

Aunque el tema en sí es controvertido, cuando un papa canoniza a una persona reconociendo su vida de santidad,Enciclopedia Católica y autoriza su veneración por parte del pueblo católico, está actuando basado en su infalibilidad, aunque tal decisión haya sido resultado de un proceso ante diversos tribunales -muchas veces en países distintos- y diversos organismos de la Santa Sede, los cuales a veces han durado siglos.

Reseña histórica

Aunque la asistencia del Espíritu Santo al Papa era tradicionalmente considerada como indubitable para la Iglesia católica, se consideró la necesidad de mostrarlo expresamente y otorgar al papado una supremacía espiritual definitiva. No es hasta la segunda mitad del , bajo la coyuntura de los ataques a los Estados Pontificios, cuando llegó el momento de esta definición: es en 1870 cuando el Concilio Vaticano I convocado por el papa Pío IX define la infalibilidad papal en la constitución dogmática sobre la iglesia Pastor Æternus.

Algunos grupos católicos alzaron su voz con vehemencia tanto dentro como fuera del Concilio para oponerse a la declaración del dogma de la Infalibilidad pontificia, y durante los días en que se debatió la infalibilidad, circularon muchos folletos y sinnúmero de artículos en los diarios y periódicos atacando lo que se consideraba un intento de Pío IX de declararse infalible. Ignaz von Döllinger fue uno de los más conocidos opositores a la infalibilidad papal y como no la aceptó, fue excomulgado el 17 de abril de 1871. El conflicto llegó al punto que 14 de los 22 obispos alemanes que se reunieron en Fulda a principios de septiembre de 1869, llamaron la atención del Santo Padre por medio de un documento especial en donde decían que, debido a la controversia reinante, no consideraban que fuera conveniente definir la infalibilidad papal.

El lunes 18 de julio de 1870, dos meses antes de perder los últimos vestigios de poder temporal con la entrada de las tropas italianas en Roma, se reunieron en la Ciudad del Vaticano 435 padres conciliares bajo la presidencia del papa Pío IX. Se hizo la última votación sobre la infalibilidad papal, en la que 433 padres votaron placet (a favor) y solo dos ―el obispo Aloisio Riccio (de Cajazzo, Italia) y el obispo Edward Fitzgerald, de Little Rock (Arkansas)― votaron non placet. Si bien von Döllinger no dio ningún paso por reintegrarse a la Iglesia católica, tampoco lo buscaron de la misma forma que a Hans Küng (otro teólogo opositor pero del ). En torno a von Döllinger se unió un grupo de sacerdotes y laicos que con el tiempo darían origen a la iglesia de los veterocatólicos.

Circuló también en la época un famoso discursoVéase el Discurso contra la infalibilidad papal atribuido al obispo Josip Strossmayer, pero no se ha verificado esa autoría, aunque durante el referido Concilio, él fue uno de los más notables opositores y mantuvo esa oposición por varios años aunque sin ser excomulgado. En sectores católicos se imaginan que el autor fue un "protestante encubierto" pero nunca dieron una fuente de referencia que lo demuestre. El discurso es un documento histórico que brinda una idea de los argumentos contra el dogma de la infalibilidad papal durante aquella época.

La creencia en la Infalibilidad pontificia está estrechamente vinculada a lo largo de la historia con la de la supremacía del papa, es decir, con la creencia de que el papa es el sumo pontífice y Cabeza visible de la Iglesia católica y tiene por tanto poderes espirituales absolutos en todas las materias de fe y sobre todas las personas bautizadas por la Iglesia católica.

Antecedentes históricos