Flavio Marciano (en latín, Flavius Marcianus; en griego, Μαρκιανός, translit. Markianós; -27 de enero de 457) fue emperador romano de Oriente de 450 a 457. Se sabe muy poco de su vida antes de convertirse en emperador, aparte de que fue un domesticus que sirvió bajo los comandantes Ardaburio y su hijo Aspar durante quince años. Tras la muerte del emperador Teodosio II el 28 de julio de 450, Aspar, que ejercía una gran influencia debido a su poder militar, propuso a Marciano como candidato al trono. Tras un mes de negociaciones, Pulqueria, hermana de Teodosio, aceptó casarse con Marciano para que pudiera acceder a la corona imperial legítimamente. Fue elegido e investido el 25 de agosto de 450.

Anuló muchas de las medidas de Teodosio II en la relación del Imperio romano de Oriente con los hunos liderados por Atila y en diversos asuntos religiosos. Revocó casi de inmediato todos los tratados con Atila, poniendo fin a todos los pagos de tributos del imperio al caudillo huno. En 452, mientras Atila invadía Italia, por entonces parte del Imperio romano de Occidente, Marciano organizó varias expediciones a la Gran llanura húngara a través del Danubio, derrotando a los hunos en su propio territorio; esta acción, acompañada de la hambruna y la peste que se desencadenó en el norte de Italia, permitió al Imperio romano de Occidente obligar a Atila a retirarse de la península itálica.

Tras la muerte de Atila en 453, aprovechó la fragmentación que se produjo en la confederación huna para asentar tribus germánicas en tierras romanas como foederati («federados» que proporcionan contingentes de soldados o ayuda militar a cambio de ciertos beneficios). Convocó el Concilio de Calcedonia, que declaró que Jesús tenía dos «naturalezas»: la divina y la humana, lo que condujo a la alienación de la población de las provincias orientales de Siria y Egipto, ya que muchos de ellos eran miafisistas que rechazaban la nueva cristología oficial.

Murió el 27 de enero de 457, dejando al Imperio romano de Oriente un excedente de tesorería de siete millones de sólidos, un gran logro teniendo en cuenta la ruina económica infligida al Imperio por los pagos de tributos de Teodosio a los hunos. Tras su muerte, Aspar ignoró al yerno de Marciano, Antemio, e hizo que un comandante militar, León I, fuera elegido emperador.

Primeros años

Nació , en Tracia o en Iliria. El historiador de la Antigüedad Juan Malalas lo describe como un hombre alto y con algún tipo de impedimento en los pies. Se sabe poco de sus primeros años de vida. Su padre sirvió en el ejército y de joven Marciano se alistó en Filipópolis (Tracia). En tiempos de la Guerra romano-sasánida de 421-422 probablemente había alcanzado el rango militar de tribuno. En la guerra no entró en acción, ya que enfermó en Licia, donde fue atendido por Tatiano y el hermano de Tatiano, Julio. Posteriormente sirvió como domesticus (asistente personal) de Ardaburio y su hijo Aspar, magister militum (comandante en jefe) del Imperio romano de Oriente. A pesar de ser medio alano y medio godo, Aspar ejercía una gran influencia en el imperio. A principios de la década de 430, estando al servicio de Aspar en la provincia de África, fue capturado por los vándalos. Evagrio Escolástico, Procopio de Cesarea y autores posteriores relatan una historia probablemente falsa en la que Marciano, mientras estaba en cautiverio, conoció al rey vándalo Genserico, quien predijo que acabaría convirtiéndose en emperador. Después de su captura, Marciano no se vuelve a mencionar en fuentes de la Antigüedad hasta la muerte del emperador de Oriente, Teodosio II.

Contexto histórico Reinado de Teodosio II

El Imperio romano de Oriente sufrió numerosas amenazas externas durante el reinado de Teodosio II. En 429 los vándalos, liderados por Genserico, emprendieron la conquista de la África romana; Teodosio organizó inmediatamente una respuesta, enviando a Aspar y a otros tres comandantes para intentar repelerlos en el verano de 431. Al norte los hunos, que habitualmente venían atacando el imperio cuando sus ejércitos estaban comprometidos en alguna campaña, retirándose cuando regresaban sus fuerzas, enviaron embajadores ante el emperador en 431, exigiendo el pago de tributo; Teodosio accedió a su demanda de pagar 160 kg de oro cada año. En el año 434 los ejércitos romanos orientales todavía luchaban contra los vándalos en África, donde habían sufrido derrotas iniciales y la retirada de muchos de los soldados romanos occidentales. Ante la debilidad del imperio oriental, los hunos doblaron su demanda, exigiendo 320 kg de oro por año, lo que Teodosio aceptó. La amenaza que los hunos representaban para su debilitado imperio hizo que Teodosio retirara muchas de sus fuerzas de África. Con un gran número de los ejércitos romanos orientales de vuelta a su país y con Atila, que acababa de hacerse con el poder en la Confederación huna, ocupado en su campaña hacia el norte, Teodosio se negó a pagar el tributo y continuó negándose a hacerlo hasta el año 439.

El 19 de octubre de 439 los vándalos derrotaron a los debilitados ejércitos romanos orientales y capturaron la gran ciudad de Cartago. Tanto el Imperio romano de Occidente como el de Oriente comenzaron a preparar una gran contraofensiva, dejando sin protección a las provincias balcánicas. En la primavera de 440, 1100 barcos zarparon de Constantinopla con destino a África; el envío de tantas fuerzas romanas orientales fue una gran apuesta por parte de Teodosio, quien consideraba que las ciudades fortificadas a lo largo del Danubio podrían retrasar a los hunos lo suficiente para que la fuerza de invasión se afianzara en África, permitiendo que las tropas se retiraran a la frontera norte. Esta estrategia funcionó hasta el año 442, cuando el obispo de Margus (hoy Požarevac, Serbia) lideró un grupo de asalto en el territorio de los hunos y profanó sus tumbas reales, por lo que Atila exigió que le entregaran al obispo. Temiendo por su vida, el obispo llegó a un acuerdo con Atila, entregándole la ciudad de Margus a cambio de su perdón. Con el control de esta ciudad, el líder huno consiguió hacerse con un punto de acceso a través del Danubio, que aprovechó para capturar y destruir las ciudades de Viminacium, Singidunum y Sirmio. Teodosio hizo regresar a Aspar a Constantinopla y lanzó un contraataque pero, tras la derrota de sus fuerzas, se comprometió a pagar un tributo anual a los hunos, lo que hizo hasta su muerte en el año 450.

Ascenso al trono

Tras la inesperada muerte de Teodosio II en un accidente de equitación el 28 de julio de 450, el Imperio romano de Oriente se enfrentó a su primera crisis de sucesión en 60 años, ya que Teodosio no tenía hijos ni había designado un sucesor. Algunas fuentes posteriores afirman que le cedió el trono a Marciano en su lecho de muerte, pero se cree que en realidad solo es un acto de propaganda creada por sus partidarios después de su elección. Marciano había servido con fidelidad a Aspar y a su padre Ardaburio durante quince años, por lo que Aspar colaboró para que Marciano fuera elegido y negoció con otras figuras poderosas para convertirlo en emperador, a pesar de ser relativamente poco conocido. Hubo un interregno de un mes durante el cual tuvieron lugar las negociaciones para la sucesión, una de las cuales fue con Pulqueria, la hermana de Teodosio II, que aceptó casarse con Marciano; se cree que aceptó casarse con Marciano con la condición de que abandonara la política religiosa de Teodosio II y convocara un concilio. Este matrimonio ayudó a legitimar el gobierno de Marciano, ya que la familia de Pulqueria, de la dinastía teodosiana, tenía lazos directos con el trono. Durante los tres años que duró el matrimonio, Pulqueria mantuvo el voto de virginidad que había hecho en 413, a los 14 años de edad.

El profesor e historiador británico Doug Lee considera que también se necesitaban negociaciones entre Aspar y Flavio Zenón, general y político de origen isaurio que se encontraba en una posición similar de poder militar; tras el ascenso de Marciano en 450, a Zenón se le concedió el prestigioso rango de patricio, lo que sugiere un acuerdo por el cual Zenón fue recompensado por apoyar a Marciano en lugar de reclamar el trono para sí mismo. El hijo de Aspar, Ardabur, fue ascendido a comandante del ejército de la Prefectura del pretorio de Oriente como nuevo magister militum per Orientem poco después de la ascensión de Marciano.

Fue elegido el 25 de agosto de 450, coronado por la propia Pulqueria como emperador, un hecho excepcional que simbolizaba que el poder imperial estaba compartido y que probablemente reforzaría todavía más la legitimidad de Marciano. Al ser coronado tomó el nombre regnal de Imperator Caesar Flavius Marcianus Augustus. Su nombramiento dio lugar a grandes cambios en la política del Imperio romano de Oriente. El eunuco Crisafio, spatharios (guardia de las cámaras imperiales) que había ejercido una gran influencia con Teodosio, fue asesinado o ejecutado; tanto Pulqueria como Zenón se oponían a la influencia de Crisafio, lo que pudo haber motivado la acción del recién nombrado emperador. Marciano adoptó una postura más dura frente a los hunos y un papel más directo en los asuntos eclesiásticos. La bizantinista Constance Head considera a Marciano como «un emperador de mentalidad independiente»; Lee afirma que «puede aparecer como una figura más fuerte que muchos otros titulares de la función imperial del », pero señala que «Flavio Zenón y Pulqueria habían sido oponentes de Crisafio, por lo que los cambios pueden ser más un reflejo de su influencia».

Reinado Conflicto con los hunos

upright=1.4|miniatura|Mapa de Europa en 451 d. C. que muestra la Confederación huna bajo Atila y el Imperio romano en púrpura Casi inmediatamente después de convertirse en emperador, Marciano revocó los tratados de Teodosio con Atila y decretó el fin del pago de los tributos; declaró que podría ofrecerle donaciones si el caudillo huno se mostraba amistoso, pero que sería repelido si intentaba asaltar el Imperio romano de Oriente. Por entonces Atila se preparaba para invadir el Imperio romano de Occidente, con la excusa de ayudar al emperador Valentiniano III en su lucha contra los visigodos. Aunque Atila reaccionó con ira a la propuesta de Marciano, exigiendo la continuidad del pago de tributo, no alteró sus planes de invasión y en la primavera de 451 condujo a sus huestes desde Panonia al Imperio Romano de Occidente. Flavio Aecio, comandante supremo del ejército romano occidental como Comes et Magister Utriusque Militiae, organizó la defensa y convocó a visigodos, francos, burgundios, alanos, sajones, armóricos celtas y otros grupos tribales que sumaban unos 60 000 hombres para que le ayudaran. Las fuerzas de Atila estaban compuestas por gépidos, alanos, esciros, hérulos y rugios, junto con algunos francos, burgundios y ostrogodos.