Juan de Oñate y Salazar (Pánuco, Reino de Nueva Galicia, 1550-Guadalcanal, España, 3 de junio de 1626) fue un explorador y conquistador novohispano, recordado por liderar la exploración y conquista del Reino de Nuevo México, por la cual recibió el título de adelantado, así como los cargos de gobernador y capitán general de dicho territorio. Asimismo exploró las Grandes Llanuras y el río Colorado. Su exitosa campaña de exploración se vio ensombrecida por las acusaciones criminales que culminarían con el despojo de sus cargos y títulos. Sus hazañas fueron recopiladas por Gaspar Pérez de Villagrá en su Historia de Nuevo México (publicada en 1610).

Origen izquierda|miniaturadeimagen|256x256px|Escudo de la ciudad de Zacatecas concedido por el rey Felipe II, representando a sus cuatro fundadores, Cristóbal de Oñate, Baltasar Temiño de Velasco, Juan de Tolosa y Diego de Ibarra. Juan de Oñate nació en torno a 1550 en el real de minas de Pánuco, Zacatecas, Reino de la Nueva Galicia. Perteneció por nacimiento a una de las familias más poderosas del virreinato novohispano, siendo uno de los cuatro hijos del capitán Cristóbal de Oñate, conquistador y teniente de gobernador de la Nueva Galicia, fundador de Guadalajara, Zacatecas, San Luis Potosí, entre otras, y de Catalina de Salazar y de la CadenaSimmons, Marc, The Last Conquistador: Juan de Oñate and the Settling of the Far Southwest, University of Oklahoma Press, Norman, Oklahoma, 1991.(a su vez hija de Gonzalo de Salazar, cogobernador de la Nueva España, y de Catalina de la Cadena, hermana de Antonio de la Cadena y de Luis de la Cadena).

Fue medio-hermano de Ruy Díaz de Mendoza, tesorero de la Nueva España, veinticuatro de Granada, y caballero de la Orden de Santiago, al igual que el propio Oñate. Según el nobiliarista Alonso López de Haro, los Oñate novohispanos pertenecieron por varonía a la Ilustre Casa de Haro, señores de Vizcaya, a través de una rama secundaria vinculada al señorío de La Guardia.

Primeros años Desde muy joven tomó la carrera de las armas y encabezó campañas militares contra los chichimecas que habitaban la meseta norseptentrional del continente de Norteamérica, los Chichimecas se resistieron a la invasión española. Entre campaña y campaña se dio tiempo para prospectar en busca de oro, lo que era la "placeres" (yacimientos fluviales), así como de vetas de plata. En 1592 fue nombrado primer alcalde de San Luis Potosí, ciudad en cuya fundación participó junto a su padre.

Contrajo nupcias con Isabel de Tolosa Cortés de Moctezuma, quien era hija de Juan de Tolosa y de Leonor Cortés Moctezuma. Leonor, a su vez, era hija natural de Hernán Cortés y de Isabel Moctezuma (hija del emperador Moctezuma Xocoyotzin y de Tezalco Tecuichpo). Isabel de Tolosa y Juan de Oñate tuvieron dos hijos: Cristóbal de Oñate y Cortés Moctezuma (1580) y María de Oñate y Cortés Moctezuma (1582). Al emparentar esta posición le permitió formar parte del grupo principal de españoles que fundaron la villa de Zacatecas.

Expediciones de Oñate

Conquista de Nuevo México miniaturadeimagen|Marcador de El Paso del Río Grande explorado por Oñate. Gracias a la destacada posición de su familia, posiblemente la más acaudalada del virreinato novohispano, así como sus importantes relaciones en la corte lo que permitió que, el 21 de septiembre de 1595, el rey Felipe II concediera a Juan de Oñate una capitulación para establecer la conquista y colonización de los territorios pertenecientes a la Gran Chichimeca al norte del río Grande (los actuales estados de Nuevo México y Texas, en los Estados Unidos), tras los numerosos y fracasados intentos por controlar la región.

Las capitulaciones establecían las condiciones en las que se llevaría a cabo la conquista, así como los beneficios que Oñate recibiría a cambio, entre los que se encontraban el título de Adelantado de Nuevo México, así como el de gobernador y capitán general del territorio conquistado. A Oñate, se unieron numerosas familias tanto indígenas como españolas y mestizas, especialmente provenientes de Zacatecas y Ciudad de México, que confiaban en el proyecto de Oñate.

Incluso algunas figuras de renombre, como Vicente de Zaldívar y Oñate, primo-hermanos del propio Oñate, casado con su media-hermana Magdalena de Mendoza y Salazar, o el capitán Alonso de Sosa Albornoz, que se unieron en calidad de capitanes-inversionistas, llevando consigo sus caudales y familias. Tras una serie de demoras, la expedición partió a comienzos de 1598.

El 30 de abril la avanzada cruzó el río Grande y, el día 4 de mayo, vadearon el río en lo que se llamó El Paso del Norte (actuales El Paso y Ciudad Juárez). A finales de mayo tomaron sus primeros contactos con los habitantes de la zona.

Fundación de la colonia Pueblo de San Juan

Ese verano la partida continuó remontando el valle del río Grande hasta alcanzar el norte del actual estado de Nuevo México, donde acampó entre los indios pueblo. En julio la expedición estableció su primer asentamiento en Pueblo de San Juan, que él bautizó como San Juan de los Caballeros, en la confluencia entre los ríos Grande y Chama, desalojando a los antiguos pobladores y tras haber extendido el camino real en casi .

Y mientras llegaba el resto de los expedicionarios, Oñate exploró las áreas vecinas para consolidar la posición del asentamiento entre los asentamientos de los hopi y los zuñi, e inició la construcción de un templo dedicado a San Francisco y la correspondiente misión (primer templo cristiano construido en los actuales Estados Unidos; en los siguientes 25 años serían edificadas 50 parroquias en el hoy estado de Nuevo México). thumb|Marcador oficial del Paraje de Fray Cristóbal de Salazar, miembro de la expedición de Oñate.|220x220px

Las estrategias bélicas de Oñate, así como la falta de promesas cumplidas sobre las riquezas encontradas, provocaron las primeras actitudes rebeldes de sus acompañantes, las cuales Oñate castigó con mano dura. Algunos de los colonos exploraron hacia el este, más allá del pueblo de Pecos, en dirección a la actual frontera entre Nuevo México y Texas en busca de búfalos. Es probable que alcanzaran el nacimiento del río Magdalena o Buenaventura (actualmente río Canadiano), que se encuentra a unos al noroeste de la actual ciudad de Amarillo (Texas).

Rebelión y masacre de Acoma La campaña de Oñate llegó rápidamente hasta Acoma, donde inicialmente se intentaron establecer alianzas, entablando asimismo negociaciones con los pueblos hopi y zuñi, establecidos al oeste de Acoma. Durante ese periodo, una parte de su compañía llegó a las montañas de San Francisco, en Arizona, encontrando plata y otros minerales, sin embargo, Oñate se vio obligado a regresar a Acoma al recibir noticia de que la alianza se había deshecho y que once personas de su compañía habían muerto por resultado de las confrontaciones.

En octubre de 1598, comenzó una escaramuza cuando los soldados españoles ocupantes de Oñate pidieron suministros a la tribu acoma, exigiéndoles cosas esenciales para que los acoma sobreviviesen al invierno. Los acoma se resistieron y mataron a trece españoles, entre ellos, a Juan de Zaldívar y Oñate, primo hermano de Juan de Oñate. En 1599, Vicente de Zaldívar y Oñate, hermano de Juan, lideró una escaramuza que culminó en la masacre de alrededor de ochocientas personas, incluidas mujeres, niños y ancianos, tomando presos a unas quinientas personas condenadas a trabajos forzados. Por órdenes de Oñate,Ginger Thompson. "As a Sculpture Takes Shape in Mexico, Opposition Takes Shape in the U.S.," The New York Times, January 17, 2002. Consultado el 2008-07-15. los guerreros acoma supervivientes fueron condenados a la amputación de su pie izquierdo (entre 24 a 80, según las distintas versiones).

Expedición a las Grandes Llanuras y la búsqueda de Quivira (1601) miniaturadeimagen|San Gabriel del Yunque (1598). Partieron más expediciones en busca de minerales preciosos con la intención de llevar prosperidad a la colonia, y a finales del año 1600 la colonia fue reforzada. Sin embargo, una serie de dificultades, que incluían el frío invierno y la escasez de alimentos, continuaron.

El 23 de junio de 1601, Oñate, guiado por Jusepe, el único sobreviviente de la expedición de Umana y Leyba, partió al frente de una gran expedición a la región de las Grandes Llanuras en busca de la mítica Quivira para conseguir riquezas y una salida al mar. Llevaba 130 soldados españoles y 12 sacerdotes franciscanos, 130 indígenas, así como otros soldados y sirvientes, y 350 caballos y mulas.

En 1540, Oñate viajó hacia el Este a través de las llanuras de Nuevo México. Oñate tal como lo había vivido Francisco Vázquez de Coronado, se encontró con apaches en lo que hoy es Panhandle de Texas. Procedió después hacia el este, siguiendo el valle del río Magdalena (el río Canadian), en el actual estado de Oklahoma. Dejando el río atrás en una zona arenosa donde sus carretas de bueyes ya no podían pasar, fue campo a través, volviéndose la región cada vez más verde, con más agua y arboledas de nogales y robles.Bolton, Herbert Eugene, ed. Spanish Exploration in the Southwest, 1542-1706. New York: Charles Scribner's Sons, 1916.

Jusepe probablemente llevó a Oñate por la misma ruta que había tomado con Umana y Leyva seis años antes. Encontraron un campamento de nativos a los que Oñate llamó escanjaques. Estimó su población en más de 5000 personas que vivían en 600 casas redondas, de unos de diámetro y cubiertas con pieles de bisonte (o, lo que es sinónimo: cíbolo) curtidas. Eran cazadores, de acuerdo con Oñate, que dependían de los bisontes para su subsistencia y que no plantaban cultivos.

Los escanjaques dijeron a Oñate que un gran asentamiento de sus enemigos, los indios rayados (por las pinturas o tatuajes), se encontraba a unos veinte kilómetros de distancia, en una región cuya principal ciudad era Etzanoa (prácticamente en la actual Arkansas City, Kansas). Por lo tanto, parece posible que los escanjaques se hubieran reunido en gran número, ya fuese por temor a los rayados o para llevar a cabo una guerra contra ellos. Trataron de conseguir la ayuda de los españoles y sus armas de fuego, alegando que los rayados eran los responsables de la muerte de Humana y Leyva unos años antes. miniaturadeimagen|249x249px|Pueblo de Acoma.

Los escanjaques guiaron a Oñate a un gran río a pocos kilómetros de distancia y se convirtió en el primer europeo en describir la pradera de pastos altos. Habló de una tierra fértil, mucho mejor que la que habían atravesado antes, y de que el pasto era «tan bueno que en muchos lugares el pasto era lo suficientemente alto como para ocultar un caballo».(...) so good that in many places the grass was high enough to conceal a horse. Probó el pasto y lo encontró de buen sabor, semejante a una fruta que sabía como la papaya.

Cerca del río, Oñate, los españoles, y sus numerosos guías escanjaques vieron a tres o cuatro centenares de rayados en una colina. Los rayados avanzaron, arrojando tierra en el aire, una señal de que estaban listos para la guerra. Oñate rápidamente les indicó que no quería pelear e hizo la paz con este grupo de rayados, que resultó ser amable y generoso. A Oñate le gustaban más los rayados que los escanjaques. Estaban «unidos, pacíficos y establecidos» y mostraban respeto a su jefe, llamado Catarax, a quien Oñate detuvo como guía y como rehén, aunque tratándolo bien.Vehik, Susan C. "Wichita Culture History," Plains Anthropologist, Vol 37, No. 141, 1992, pag. 327.