El origen del condado de Urgel (en catalán: Comtat d'Urgell) se sitúa en un pagus de la corona franca en el . Es uno de los condados medievales históricos independientes, situados en el territorio de la actual Cataluña (España), y fronterizo con los de Pallars y Cerdaña. Mantuvo una dinastía propia desde comienzos del 815 hasta 1413, si bien desde comienzos del estuvo integrado políticamente en el dominio de la Corona de Aragón. Su máxima extensión abarcó los Pirineos y, posteriormente, el reino taifa de Lérida, esto es, las comarcas del Alto Urgel, la Noguera, el Solsonés, la Plana de Urgel, el Urgel, el norte de la Segarra y Andorra, esta última independiente en la actualidad.

La capital histórica fue primero Seo de Urgel (La Seu d'Urgell) y más tarde Balaguer. Aunque la capital política, como sede de sus condes, fue Agramunt, donde se acuñó la moneda propia, la denominada «agramuntesa». En un panteón condal del Monasterio de Bellpuig de las Avellanas se enterraron algunos de sus antiguos condes. Andorra fue cedida al obispo de La Seo de Urgel por el conde Armengol IV de Urgel en el . Después de muchas vicisitudes y tres dinastías sucesivas, el condado se extinguió y pasó a la Corona de Aragón tras la frustrada revuelta del conde Jaime II de Urgel contra el rey Fernando I de Aragón (Fernando de Antequera, el primer rey de la dinastía Trastámara) en 1413.

Historia

Orígenes Los orígenes del condado de Urgel se encuentran en la conquista, por parte de los francos, del territorio que corresponde, aproximadamente, al actual Alto Urgel. Su conquista se produjo entre los años 785 y 790. El condado de Urgel se consideró incluido dentro de la Marca de Tolosa.

El dominio franco Los francos nombraron conde de Urgel a Borrell de Osona (798) que era, asimismo, conde de la Cerdaña. Tras la muerte de Borrell, el condado de Urgel pasó en el año 820 a Aznar I Galíndez, quien había sido conde de Aragón. Al morir este (832) el condado lo heredó su hijo Galindo I Aznárez, que conservó su dominio hasta que fue expulsado del mismo en el año 838.

El condado de Urgel pasó entonces a ser gobernado por Sunifredo de Urgel, que ya había sido nombrado conde en el 834 por Luis el Piadoso a petición del conde Berenguer de Tolosa. A Sunifredo se le atribuye ser hijo de Borrell de Osona.Los primeros en avanzar esta hipótesis fueron P. Tastu y otros historiadores del Languedoc, basándose en un documento imperial de Luis el Piadoso de 829, que concedía a un "fiel Sunifredo" la propiedad de una villa en el condado de Narbona, tal como ya se había concedido a su padre, el "difunto Borrell". Esta hipótesis está avalada por otros historiadores, como Auzias (L'Aquitaine carolingienne, Toulouse, 1937, pág. 189) y A. Lewis (The Development of Southern French and Catalan Society, 718-1050, Cap. 6, nota 9). Tras la muerte de Sunifredo I (848), probablemente causada por Guillermo, hijo de Bernardo de Septimania, el condado de Urgel fue gobernado por el conde Salomón (848-870), un personaje desconocido ya que no existe documentación alguna que aporte datos sobre su procedencia.

En el año 870, Carlos el Calvo concedió el condado de Urgel, junto con el condado de Cerdaña, a Wifredo I (llamado el Velloso), hijo de Sunifredo.Véase Ramón de Abadal, "La família catalana dels comtes de Carcassona. Genealogia de Guifré el Pilós", en Els primers comtes catalans, pp. 13-28. thumb|326x326px|El condado de Urgel (en marrón oscuro) en el contexto de la Corona de Aragón. Actualmente, se ubica mayoritariamente en la provincia de Lérida.

La independencia A partir de la muerte del rey Luis el Tartamudo (879), el poder de los reyes francos se fue debilitando hasta que llegó a desaparecer. Por lo tanto, y durante el último cuarto del , en todo el Imperio carolingio los condes dejaron de ser unos funcionarios nombrados por el rey, y consiguieron convertir sus cargos en hereditarios. En esta situación de descomposición del poder real, a la muerte de Wifredo el Velloso (897), sus hijos se repartieron toda la herencia y pasaron a gobernar sus condados: Barcelona, Gerona, Osona, Besalú, Conflent, Urgel y Cerdaña. En este reparto, el condado de Urgel le correspondió a Sunifredo II de Urgel (897-948).

Según el historiador Antonio Ubieto Arteta, la lista de condes de Urgel que gobernaron de modo independiente en el condado (del mismo modo que lo hicieron los condes de Barcelona) es la siguiente: Fredol (c. 815) Aznar I Galíndez (c. 820-832), conde de Aragón y de Cerdaña Galindo I Aznárez (832-838), conde de Aragón y de Cerdaña Sunifredo I (c. 839-848), conde de Barcelona, Osona, Gerona, Cerdaña, Besalú y Conflent Salomón (848-868), conde de Cerdaña y de Conflent Wifredo el Velloso (868-897), conde de Barcelona, Osona, Gerona, Besalú y Conflent Sunifredo II (897-940) Borrell II (940-992), conde de Barcelona y Osona, Gerona

La primera dinastía de Urgel Los condes de la primera dinastía independiente de Urgel fueron:

Armengol I de Córdoba (992-1010) Armengol II el Peregrino (1010-1038) Armengol III de Barbastro (1038-1065) Armengol IV de Gerp (1065-1092) Armengol V de Mollerusa (1092-1102) Armengol VI de Castilla (1102-1154) Armengol VII de Valencia (1154-1184) Armengol VIII (1184-1209) Aurembiaix (1209-1231)

Sunifredo II de Urgel murió en 948 sin descendencia. El condado lo heredó su sobrino Borrell II, que luego sería conde de Barcelona, y además lo fue de Gerona y Osona. Borrell II murió en 992. En su testamento repartía la herencia entre sus dos hijos: Barcelona, Gerona y Osona para Ramón Borrell (992-1017), y el condado de Urgel para Armengol I (992-1010). El conde Armengol I es el primero de una dinastía que gobernó el condado desde finales del a principios del .

Originalmente el condado de Urgel correspondía, aproximadamente, a la actual comarca del Alto Urgel. En el , aprovechando la disgregación del califato de Córdoba que se divide en varios reinos de taifas, el condado de Urgel se va extendiendo por las tierras anteriormente ocupadas por los musulmanes: en el año 1000 se conquistó la región de Ponts; durante los años 1024-1026 se ocupa todo el valle de Artesa de Segre; en 1018-1020, se conquista el valle de Meiá; entre 1034 y 1048, con la ayuda de Arnal Mir de Tost, a quien fue vendida Artesa de Segre en 1038, Armengol II expandió el dominio de Urgel sobre Áger, que con el tiempo se convertiría en la capital del Vizcondado de Ager. Para frenar el empuje de Ramón Berenguer de Barcelona, Ramiro I de Aragón selló una alianza con Armengol II acordando el doble matrimonio de su hija Sancha con Armengol III de Urgel, y de Isabel, hija del conde urgelino, con su propio hijo primogénito Sancho Ramírez, heredero del trono de Aragón. De este modo el Condado de Urgel y el Reino de Aragón establecen una sólida alianza, y la unión de sus fuerzas permiten a Ramiro I conquistar los castillos de Laguarres, Lascuarre, Capella, Caserras, Falces, Luzás, Viacamp y Benabarre. Así impedían a Ramón Berenguer I el acceso al Cinca. Ramón Berenguer había comprado castillos en la zona, en tierras que los condes catalanes reconocieron pertenecer al condado de Ribagorza, parte del reino de Aragón.

Cuando muere Ramiro I, el sucesor Sancho Ramírez mantiene su alianza con Armengol III de Urgel apoyada por el papa, para emprender la cruzada de Barbastro con la ayuda de cruzados venidos de Francia, que terminó con la conquista de Barbastro en 1064. La importante ciudad musulmana pasó a formar parte del Reino de Aragón y su gobierno fue confiado como tenencia a Armengol III de Urgel, por cuya razón es conocido como «el de Barbastro». En 1065 el conde de Urgel murió en tierras de al-Ándalus, probablemente en Monzón y se perdió Barbastro reconquistada por los musulmanes de la taifa de Zaragoza, que no sería recuperada por los cristianos hasta la conquista de Pedro I de Aragón, el año 1101. Armengol III también se alió con el conde de Barcelona Ramón Berenguer I contra los musulmanes y contra el condado de Cerdaña, acordando que Urgel recibiría la tercera parte de todas las conquistas a cambio del compromiso de que el conde de Urgel participaría en todas las expediciones de Ramón Berenguer. Otros enclaves conquistados por Urgel en este período son Guisona (1020-1024), Santa Liña (1036), Cubells y Camarasa (1050), y Agramunt (1070).

La conquista de la sierra de Almenara (1078) permitió incorporar al condado los actuales Urgel Mediano y Bajo Urgel, hasta Barbens y Liñola. Además, en el año 1096 Guillermo, hijo de Armengol IV, heredó, por parte de su madre Adelaida, el condado de Forcalquier. En 1105 el conde leonés Pedro Ansurez, regente en nombre de su nieto Armengol VI, conquistó Balaguer, que acabaría convirtiéndose en la capital del condado.

El conde Armengol VI, llamado «de Castilla» por haberse criado en Valladolid, destacó por su participación en diversas campañas contra los musulmanes. Fue uno de los participantes en la expedición encabezada por Ramón Berenguer III contra Mallorca en 1114, y al servicio del rey Alfonso I de Aragón tomó parte en la conquista de Zaragoza. Los castillos de Castellón de Farfaña y de Algerri se conquistaron en 1130. En 1149 Armengol VI y Ramón Berenguer IV conquistaron Lérida. El conde Armengol recibió una tercera parte del territorio leridano en señorío y sus súbditos constituyeron la masa principal de repobladores.

La decadencia de la casa de Urgel se empieza a manifestar con Armengol VII, conde que prefiere pasar la mayor parte de su tiempo en el reino de León, y deja el condado en manos de la ambiciosa familia Cabrera, vizcondes de Áger. Al punto que Armengol VIII, hijo del anterior, tuvo que luchar contra su vasallo y cuñado el vizconde Ponce III de Cabrera, al que venció finalmente en 1191 gracias al apoyo del rey Alfonso II de Aragón.

En 1208 Armengol VIII testó en favor de su hija Aurembiaix y del posible primogénito varón, y en su defecto, de sus hermanas Marquesa (casada con Ponce III de Cabrera, vizconde de Cabrera y Áger) y Miracle (casada con Gómez González de Traba, conde y señor de Trastámara). Si todas ellas muriesen, el condado pasaría a un pariente, Guillermo de Cardona (hijo de Ramón Folch III de Cardona, vizconde de Cardona, y de Isabel Sibila de Urgel, a su vez hija de Armengol VI). Pero cuando en 1209 muere Armengol VIII, y de acuerdo con las costumbres catalanas —que, contrariamente al derecho aragonés, no permitía que heredara una mujer— Giraldo IV de Cabrera (hijo de Ponce III y de Marquesa de Urgel) mostró su pretensión a la dignidad condal. Ante esta situación, la esposa de Armengol VIII, Elvira de Subirats, recurrió a la protección del rey Pedro II de Aragón, a cambio de la cesión de sus pertenencias y de los derechos al condado, lo que se hizo efectivo en un pacto acordado en Lérida el 31 de octubre de 1209, por el que Elvira de Subirats recibió del rey de Aragón cinco mil morabetinos como compensación a su renuncia al derecho sobre Urgel. En el documento conservado (ACA, Pergaminos de Pedro II, n.º 344) Pedro II especifica que la cesión de la condesa viuda Elvira de Subirats no se hacía en perjuicio de su hija, Aurembiaix. En 1210, el rey Pedro II y la condesa Elvira acuerdan esponsales de futuro del entonces niño de dos años Jaime I de Aragón con Aurembiaix, donde ella aportaba como dote precisamente el condado de Urgel, y el primogénito del rey de Aragón, el condado de Pallars, con otras villas. Pero todos los planes se truncaron cuando Geraldo de Cabrera se apropió del condado, lo que provocó el ataque inmediato de Pedro II de Aragón, que lo sitió en Balaguer y lo hizo prisionero. De este modo el rey de Aragón sometió a su dominio el condado de Urgel. A la muerte en la batalla de Muret del rey aragonés en 1213 la nobleza obtuvo la libertad de Geraldo de Cabrera, que nuevamente accedió al gobierno de Urgel. Aurembiaix, que estaba prometida a Jaime I, no llegó a consumar esta boda, ya que fue prometida y casada con el noble castellano Álvaro Pérez.