Puntarenas es provincia número 6 de Costa Rica, ubicada en su zona occidental y abarcando la mayor parte de la costa Pacífica del país. Limita con las provincias de Guanacaste, Alajuela, San José, Limón y con Panamá. Posee una superficie de 11 265 km², lo que la convierte en la provincia más extensa de Costa Rica. Está dividida en 13 cantones y 60 distritos.
Según el censo del año 2011 realizado por el Instituto Nacional de Estadística y Censo (INEC), la población total de la provincia de Puntarenas era de 410 929 habitantes. El 54.7 % de la población es considerada como población urbana. La provincia posee un alfabetismo de 96.2 %, una escolaridad promedio de 7.2 años, y un 5.9 % de población nacida en el extranjero. Su capital es la ciudad de Puntarenas, que se ubica en una lengua de tierra de varios kilómetros de largo y unos 400 m de ancho, flanqueada por un estero por un lado, y el océano Pacífico, por el otro. Otras poblaciones importantes son Caldera (el principal puerto comercial del país por el Pacífico), Jacó, Parrita, Quepos, Puerto Cortés y Golfito.
El territorio de la provincia de Puntarenas se extiende desde el extremo sureste de la península de Nicoya al noroeste, hasta la punta Burica, en la frontera con Panamá, y abarcando varias islas del océano Pacífico, como el archipiélago del golfo de Nicoya, y la Isla del Coco, ubicada a 550 km al suroeste de la península de Osa. La provincia posee un relieve variado, incluyendo altas montañas, valles, playas y paisajes costeros. Puntarenas posee un litoral accidentado, que da lugar a numerosas playas y bahías que hacen a la provincia atractiva para el turismo. Su clima es tropical seco, con dos estaciones bien definidas. Cuenta con numerosas áreas y zonas protegidas de gran riqueza biológica, como Cabo Blanco, Manuel Antonio, Monte Verde y Corcovado. La economía de la provincia incluye el comercio, el sector servicios, el turismo, las actividades agropecuarias, la explotación minera, la pesca y la actividad portuaria.
La región de la provincia de Puntarenas estuvo habitada desde tiempos precolombinos, por indígenas chorotegas de cultura mesoamericana, en el noroeste, y por sociedades autóctonas de cultura del Área Intermedia, principalmente en el Pacífico sur. Estos pueblos legaron importantes aportes culturales al país, destacando las esferas de piedra, símbolos de Costa Rica. En la actualidad, subsisten en el sureste del país numerosas reservas indígenas que conservan gran parte de sus tradiciones, principalmente en los cantones de Coto Brus y Buenos Aires de Puntarenas. La ciudad de Puntarenas, conocida como "La perla del Pacífico", fue el principal puerto del país durante gran parte de su historia, se convirtió en Balneario Nacional en 1940, y en la actualidad continúa siendo un punto principal de referencia de la costa del Pacífico costarricense. La presencia de numerosas tradiciones culturales a lo largo de su historia, tanto de pueblos autóctonos como de inmigrantes, hace de la cultura de la provincia de Puntarenas una de las más ricas, variadas y reconocibles de Costa Rica.
Historia
thumb|Los indígenas del Diquís elaboraron esferas de piedra, símbolo nacional.
Época precolombina El actual territorio de la provincia de Puntarenas fue habitado en épocas precolombinas por diversos grupos amerindios tanto de influencia mesoamericana como del Área Intermedia, que prácticamente ocuparon toda la costa desde el Golfo de Nicoya hasta la Punta Burica. Entre estos grupos se distinguen los huetares de occidente, los chorotegas, los quepoa, los bruncas, la nación de Coctú, y los buricas. Estos grupos autóctonos estaban organizados jerárquicamente en cacicazgos, poseían una agricultura de subsistencia basada en el maíz, los tubérculos, las curcubitáceas y la pesca, y contaban con la presencia de especialistas que confeccionaban cerámicas de diversos tipos con fines tanto rituales como utilitarios, así como la fabricación de objetos suntuarios de jade, oro, piedra y otros materiales, que se utilizaron como signos de rango. Destacaron principalmente las esferas de piedra, manifestación artística y cultural única de los aborígenes costarricenses de la zona sureste de la provincia de Puntarenas.
Conquista y colonización española
El litoral Pacífico costarricense fue recorrido por los españoles primeramente por Juan Ponce de León, y luego, en 1522, por Gil González Dávila, que recorrió toda la costa puntarenense, desde el Golfo Dulce hasta el Golfo de Nicoya, y penetró en territorio nacional por la desembocadura del río Tempisque, hasta Nicoya y luego Nicaragua. En 1524, Francisco Hernández de Córdoba estableció la primera población española de Costa Rica cerca de la actual Esparza, la villa de Bruselas, que subsistió hasta 1527. En 1529, Juan de Cavallón y Arboleda llegó a Chomes por el camino de Nicaragua y Nicoya, y estableció el Real de la Ceniza, una guarnición española, entre las desembocaduras de los ríos Machuca y Jesús María, y desde allí dirigió las exploraciones que, a través del río Grande de Tárcoles, penetraron en el Valle Central. En 1556 se edificó en Chomes la segunda iglesia en territorio costarricense. En 1563, el adelantado Juan Vázquez de Coronado siguió la ruta de Cavallón hasta la ciudad de Castillo de Garcimuñoz, fundada por este, y posteriormente, en alianza con reyes indígenas locales, dirigió una expedición hacia el sureste, donde entró en contacto con los quepoa y posteriormente, con los bruncas y coctús.
El pueblo de Aranjuez, fundada en 1568 por Perafán de Ribera, fue el principal puerto español del Pacífico durante la etapa colonial. Los españoles tuvieron un control parcial del territorio Pacífico costarricense, bien asentados en la zona del Pacífico norte y central del país, pero su dominio no fue total más allá de Quepos], donde los indígenas locales lograron conservar cierta autonomía, aunque diezmados por las enfermedades y el mestizaje. En 1720 apareció por primera vez el nombre del lugar como la «Punta de Arena». Fue el panameño Miguel Antonio de Unanué el primero en utilizar la lengua de tierra de Puntarenas como puerto de embarque. Puntarenas fue declarada Puerto Mayor del país en 1814 por las Cortes de Cádiz a instancias del gobernador Tomás de Acosta y Hurtado de Mendoza.
De comarca a provincia y auge como puerto
En 1834 se intentó trasladar el puerto a Caldera, pero seis años después volvió a Puntarenas como puerto del Estado y luego como puerto franco (1847). En 1848, debido a la poca población, se le dio a la región el rango de Comarca, y tres años después, se creó el cantón de Puntarenas. Entre 1840 y 1850, se construyeron numerosas obras de infraestructura para fortalecer el puerto, que se convirtió en el principal del país para la exportación de café a Europa, que se convirtió en el principal motor de desarrollo del país. En 1855 iniciaron las primeras migraciones de chinos. Por su participación en la Campaña Nacional de 1856-1857, el presidente Juan Rafael Mora Porras le dio categoría de ciudad a Puntarenas el 17 de septiembre de 1858. En 1871 se inició la construcción del ferrocarril para conectar Puntarenas con San José, el cual se finalizó en 1910. Esto propició el turismo nacional, al mejorar la comunicación del Valle Central con el Pacífico. En 1909, Costa Rica reestructuró su organización política, dividiéndose el país en siete provincias, creándose de esta manera la Provincia de Puntarenas.
Puntarenas en los siglos y
En 1915, un decreto de Alfredo González Flores agregó al cantón de Puntarenas los distritos de Cóbano, Lepanto y Paquera, ubicados en la península de Nicoya, incrementando la superficie de la provincia, que se convirtió en la de mayor extensión del país. Entre 1930 y 1940 se construyó diversa infraestructura en la ciudad de Puntarenas, incluyendo el muelle principal y la Capitanía del puerto. En 1936, la United Fruit Company inició el cultivo de banano en la región de Golfito, actividad que se mantuvo hasta 1984.
Tras la Guerra Civil de 1948, se llevó a cabo una reestructuración de la organización política del país, lo que dio lugar a la creación de nuevos cantones, como Aguirre en 1948 y Parrita en 1971. Entre 1950 y 1970, se incrementó significativamente la actividad pesquera en el golfo de Nicoya. En 1970 se inauguró el puerto de Caldera, que se consolidó como el principal puerto del litoral Pacífico costarricense.
Con el objetivo de reactivar la economía de la provincia, en 1990 se creó el Depósito Comercial Libre de Golfito y, en 1992, la Zona Franca de Barranca. Sin embargo, la crisis del sector pesquero se agravó con la prohibición de la pesca de arrastre en 2013.
A finales del e inicios del , se desarrollaron diversos proyectos arquitectónicos orientados a mejorar la infraestructura turística de la ciudad de Puntarenas, que comenzó a recibir cruceros a partir del año 2000.
Deportes El béisbol es el deporte rey de Puntarenas con la novena de Robleña el máximo ganador de la liga nacional de béisbol de Costa Rica, el estadio de la mancomunidad con capacidad para 10.560 aficionados es la casa del equipo.
El baloncesto es el segundo deporte más importante y practicado sobre todo en escuelas y colegios, el equipo Pelicans es el actual campeón de la liga de baloncesto superior de Costa Rica
El fútbol es un deporte que cada vez más crece desde la Fundación de Puntarenas FC en 2004 el equipo hizo historia al convertirse en campeón de la copa uncaf de clubes de 2006 al vencer al Olimpia de Honduras
Relieve
La provincia de Puntarenas se caracteriza por su relieve litoral largo y accidentado. Su geografía es irregular, contando con zonas pantanosas (Corcovado), islas (Chira, Venado, Negritos, San Lucas, Herradura, Bejuco, Caballo, Cedros, Cuchillos, Violín), manglares y penínsulas (Nicoya, Osa y Burica). De sus trece cantones, solamente cinco no tienen costas en el Pacífico: Buenos Aires, Coto Brus y Corredores, ubicados en la región sureste de la provincia, en el valle del río Grande de Térraba, y los cantones de Montes de Oro y Monteverde, localizados al norte del cantón central de Puntarenas.
Los sistemas montañosos llegan a un máximo de 1834 m s. n. m. en el área del cantón de Monteverde. La fila Costera o Brunqueña, una ramificación de la cordillera de Talamanca, discurre paralela a la costa y encierra los valles de Coto Brus y el general, al sureste de la provincia. Esta fila está atravesada por el río Grande de Térraba, el más largo del país, y la divide en una sección meridional, con los cerros Zapote (1.440 m s. n. m.) y Anguciana (1.707 m s. n. m.), y otra septentrional, donde destacan los cerros Palmar Norte (1.070 m s. n. m.) y Uvita (1.223 m s. n. m.).
Otros sistemas montañosos menores de la provincia están constituidos por la vertiente sur de la sierra de Tilarán, algunos cerros de la península de Nicoya y las primeras estribaciones de la cordillera de Talamanca. En la península de Osa sobresalen los cerros Rincón (745 m s. n. m.), Brujo (617 m s. n. m.), Chocuaco (647 m s. n. m.) y Salsipuedes. En la península de Nicoya se destacan los cerros Azul (1.018 m s. n. m.) y Frío (755 m s. n. m.).
El litoral de Puntarenas tiene una dirección noroeste-sureste y comprende tres grandes unidades geográficas:
El golfo de Nicoya y el extremo de la península de Nicoya, donde se encuentran Paquera, Lepanto y Cóbano, distritos del cantón central de Puntarenas. El golfo se caracteriza por un perímetro costero sinuoso, con acantilados y áreas de manglares. En la costa oriental del golfo sobresale una lengua de tierra, en donde se encuentra la ciudad de Puntarenas. Hacia el sureste de Puntarenas, se halla el puerto de Caldera, el más importante del Pacífico costarricense.
Un sector llano y más rectilíneo con numerosas playas, que abarca desde bahía Herradura hasta bahía Coronado. En este largo litoral se ubican gran cantidad de poblaciones, entre las que pueden mencionarse Jacó, Parrita, Quepos, Dominical y Uvita.