Pinguicula moranensis, conocida como violeta de barranca, es una especie de planta perteneciente a la familia de las lentibulariáceas, nativa de Norteamérica.Zamudio (2001), p. 153; Casper (1966) incluye San Salvador en el rango de especies. Sin embargo, las poblaciones al sur y al este de Guatemala han sido asignadas a P. mesophytica Zamudio.

Descripción, distribución y hábitat thumb|240px|Roseta de verano emergiendo de su forma de invierno. Pinguicula moranensis es una planta insectívora, perenne y herbácea, que en verano forma una roseta basal de hojas crasas de hasta 10 centímetros de longitud, las cuales están cubiertas por glándulas mucilaginosas pegajosas que atraen, atrapan y digieren a sus presas, en su mayoría artrópodos. Los nutrientes extraídos de sus presas son usados para suplementar el pobre contenido de nutrientes existente en el sustrato donde la planta crece.

Durante el invierno esta planta adopta la forma de una pequeña roseta no-carnívora, ya que en sus hojas carnosas conservan energía durante el periodo en que los insectos y la humedad son escasos. Sus flores suelen ser de color rosa, púrpura, o violeta y aparecen dos veces al año desarrolladas sobre tallos verticales de hasta 25 cm de largo.

Hojas carnívoras thumb|350px|El color de sus hojas puede ser variable, incluso dentro de una misma población. (Fotografiadas en Oaxaca, México). Las láminas foliares de la roseta de verano de la violeta de barranca son suaves, rígidas y carnosas, con variaciones en su coloración que van desde un verde amarillento brillante hasta el marrón. Sus hojas generalmente son ovales u orbiculares, miden entre 5,5 y 13 cm de largo y están sostenidas por un peciolo de 1 a 3,5 centímetros de longitud.Zamudio (2001), p. 158.

Como todos los miembros de su género, estas láminas foliares están densamente cubiertas por glándulas pediceladas mucilaginosas y con glándulas digestivas sésiles y planas. Las glándulas pediceladas están constituidas por un grupo de células secretoras en la parte superior de un pie unicelular y producen una secreción mucilaginosa con la cual forman gotas visibles en la superficie de la hoja. Esta apariencia húmeda probablemente ayude a atraer a sus presas en busca de agua, un fenómeno similar se observa también en las droseras. Estas gotas secretadas tienen como función principal atrapar a los insectos, que al hacer contacto, inducen la liberación de una cantidad adicional de mucílago. El insecto pelea, tocando y activando más glándulas y atrapándose aún más a sí mismo en el mucílago. Por otra parte la violeta de barranca puede doblar el borde de sus hojas ligeramente gracias a su tigmotropismo, haciendo que una mayor cantidad de glándulas entre en contacto con el insecto atrapado. Luego, mediante la liberación del contenido de sus glándulas sésiles, las cuales se encuentran sobre la superficie de la hoja, digiere al insecto por acción de diversas enzimas. Estas enzimas, entre las cuales se incluyen la amilasa, la esterasa, la fosfatasa, la peptidasa y la ribonucleasa digieren la mayor parte de los componentes del cuerpo del insecto. Estos fluidos posteriormente son absorbidos dentro de la planta a través de los poros en la cutícula de sus hojas, dejando solo en la superficie el exoesqueleto de quitina de los insectos más grandes.Legendre, L. 2000

Los huecos o poros en la cutícula de las hojas, mediante los cuales trabajan los distintos mecanismos digestivos, significan un desafío adicional para la planta debido a que ellos pueden llegar a romper la capa cerosa que protege la cutícula de la planta que evita su deshidratación. Como resultado de esto la violeta de barranca generalmente es más frecuente encontrarla en ambientes húmedos. La producción de las glándulas pegajosas y de las glándulas digestivas sésiles también resulta muy costosa. Estudios recientes han demostrado que la densidad de éstas glándulas puede verse influenciada según determinados gradiente ambientales. Por ejemplo, las glándulas pegajosas "atrapamoscas" suelen ser producidas con mayor densidad en aquellas áreas donde los insectos son menos abundantes, asimismo la densidad de las glándulas digestivas muestran una asociación directa con la disponibilidad de presas. Estos resultados sugieren que el esfuerzo de inversión de la planta en las características carnívoras se modifica adaptativamente según los gradientes ambientales donde se encuentre. thumb|Una flor de Pinguicula moranensis emergiendo desde una roseta de invierno.

Roseta de invierno En su forma de "roseta de invierno o reposo" la violeta de barranca mide entre 3 y 5 centímetros de diámetro y consiste de 60 o 100 hojas carnosas y sin glándulas. Cada hoja mide entre 10 y 30 milímetros de longitud y entre 3 y 8 milímetros de ancho, son generalmente espatuladas u oblongo-espatuladas y se halla densamente cubierta por finos tricomas. Las rosetas pueden ser abiertas o compactas según la variedad botánica, como se describe más abajo.Zamudio (2001), p. 161

Flor La violeta de barranca produce entre una y siete flores durante cada período de floración, las cuales se desarrollan individualmente sobre un pedicelo erecto de color verde o marrón verdoso y usualmente, al igual que el haz de las hojas carnívoras, están densamente cubiertos por pelos glandulares, los cuales también son utilizados por la planta para atrapar insectos. Estos pedúnculos miden entre 10 y 25 centímetros de largo y de dos o tres milímetros en la base afinándose hasta solo un milímetro de diámetro en su extremo. thumb|left|Perfil de la flor de la violeta de barranca. Las flores en sí mismas están compuestas por cinco pétalos los cuales se fusionan en su base en una sola corola. Desde la garganta con forma de embudo, que es la parte de la flor más cercana a la base donde se encuentran los órganos reproductivos, los cinco pétalos se separan con forma de lóbulo armando entre sí una corola actinomorfa de 30 a 50 mm de largo. Por debajo del punto de unión a la garganta donde los pétalos se unen en uno solo, sobresale hacia atrás un espolón que mide aproximadamente de 15 a 30 mm de largo, dispuesto de forma perpendicular al resto de la flor.De acuerdo con Cieslak (2005), la longitud del espolón es una característica útil para diferenciar esta especie de P. recitoflia. Cieslak asevera que en la violeta de barranca este espolón es hasta un 50% más largo que en el resto de las otras corolas.

El ovario, junto con su pistilo asociado, sobresale de la parte superior del tubo floral, cerca de su apertura, con la superficie del estigma receptivo hacia el frente y posee dos estambres de 1 milímetro de donde cuelgan dos filamentos recurvados de 2 milímetros de longitud detrás de cada pistilo. Los insectos polinizadores que salen desde el interior del espolón, luego de recolectar su néctar, se rozan contra las anteras de la flor, transfiriendo así el polen del estigma hacia otras flores que visitarán posteriormente. Las flores tienen una vida de unos diez días aunque se marchitan inmediatamente después de ser polinizadas.Legendre, L. Pollination of Pinguicula flowers. Consultado el 2 de enero de 2007. Los ovarios polinizados maduran dentro de unas cápsulas dehiscentes de 5 mm, donde se encuentran varias semillas de 1 milímetro de longitud cada una. El número de cromosomas para esta especie es 2n=44.Zamudio (2001), p. 60 thumb|Formato de la flor en la región de Querétaro, México.

El color y la morfología de las flores de esta especie es extremadamente variable y son un recurso muy apreciado para el deleite de los horticultores; pero un dolor de cabeza para los taxónomo, aunque es posible considerar algunas características generales al respecto.

La corola se abre en un grupo de cinco pétalos lobulados, con dos lóbulos hacia arriba y tres hacia abajo. Los lóbulos superiores miden entre 7 y 16 mm de largo por unos 4 a 9 mm de ancho y generalmente son apaisados, ovados y cuneiformes. Los lóbulos inferiores son de forma similar y miden de 7 a 20 milímetros de largo por unos 4 a 18 mm de ancho. El pétalo inferior del medio es usualmente significativamente más largo que sus pares y todos los pétalos son ovales y con sus puntas redondeadas. El tubo florar que alberga los órganos reproductivos y que además es visible en la base de la corola de los pétalos es de color blanco o liláceo y mide de 4 a 6 mm de longitud. El color blanco del tubo floral puede extenderse hacia los pétalos desde la base de la corola a distintas distancias y forma casi siempre una raya blanca a lo largo del lóbulo inferior central. El color de los lóbulos de la corola generalmente varía desde el rosa al púrpura, pero también han sido descritos por coleccionistas distintos ejemplares de color "púrpura, escarlata, rosado-lila a azul-púrpura, de rosa oscuro a lavanda, rosado y morado, violeta oscuro y púrpura, morado oscuro, de color malva rosa brillante , o púrpura-rosa magenta brillante, con ojos blancos y de color rosado pálido con el centro blanco". También es conocida una rara variedad donde la flor es blanca.Zamudio (2001), p. 184. thumb|center|600px|Estas flores muestran una gran variedad de colores y morfologías diferentes, inclusive dentro de una misma población, lo que es una característica inusual en la especie. Además puede observarse la variación de tamaños, forma y los distintos tonos en los márgenes de los lóbulos, que van desde los tonos claros a los más oscuros. (Foto en Oaxaca, México).

Hábitat thumb|180px|Violetas de barranca creciendo sobre el tronco de un árbol en Tamaulipas. La violeta de barranca es estacionalmente dimorfa, debido a que exhibe dos hábitos de crecimiento distintos durante el año. Así, durante el verano, cuando el agua y los insectos son más abundantes, la planta adopta la forma de una roseta terrestre generalmente compuesta de 6 a 8 hojas aovadas en forma de lágrima, de hasta 95 milímetros de largo cada una.Alcala, R.E. & Dominguez, C.A. 2005 Estas hojas son carnosas y poseen una gran parte de su superficie cubiertas por amenazantes glándulas mucilaginosas con las cuales atrae, atrapa y digiere artrópodos, más comúnmente moscas. Estas hojas, también llamadas "hojas de verano", son reemplazadas al comenzar la temporada seca en octubre por una roseta de invierno formada por pequeñas hojas suculentas pero sin glándulas. Esta forma protectora de roseta de invierno permite a la planta sortear las inclemencias del invierno gracias a su dormancia, hasta la llegada de las primeras lluvias en mayo. Sus flores crecen solitarias sobre pedúnculos verticales de 10 a 25 centímetros de longitud que emergen dos veces al año, uno en la roseta de verano y otro en la roseta de invierno; esta característica es infrecuente entre las especies mexicanas. P. moctezumae, P. moranensis, P. emarginata y P. rectifolia comparten este rasgo.Cieslak et al., 2005 Durante el verano éstas aparecen en junio, con su pico en agosto y septiembre y desaparecen con el regreso de la roseta de invierno en octubre o noviembre.

P. moranensis es un miembro perteneciente a la sección Orcheosanthus que más ampliamente se ha distribuido. De su género, es también la especie con la mayor distribución en México ya que es frecuente encontrarla en casi la mayoría de las zonas montañosas, excepto en la Sierra Madre Occidental y en Baja California.Zamudio (2001), p. 159. Se sabe que su locación abarca los estados mexicanos de Tamaulipas, Guanajuato, Nuevo León, Campeche, Chiapas, Oaxaca, Puebla, Ciudad de México y su Distrito Federal, Veracruz, Estado de México, Querétaro, San Luis Potosí, Morelos, Hidalgo, Guerrero, Zacatecas, Tlaxcala, Quintana Roo y Michoacán. En Guatemala se encuentra en los estados de Huehuetenango, Quiché, San Marcos, Quetzaltenango, Totonicapán, Sololá, Chimaltenango, Baja Verapaz, en el Departamento de Guatemala y El Progreso. Aquí crece en las regiones montañosas entre los 800 y 3200 metros de altitud.