thumbnail|250px|alt= A three-masted ship, under steam power, moves across a stretch of water attended by several rowing boats. In the background is a line of hills, with buildings faintly visible at the water's edge.|El Fram zarpó de Bergen el 2 de julio de 1893, con destino al océano Ártico (Grabado del libro Farthest North, Archibald Constable & Co., Londres 1897)

La expedición Fram (1893-1896), fue un intento del explorador noruego Fridtjof Nansen de llegar al Polo Norte geográfico aprovechando la deriva del hielo de la corriente natural este-oeste del océano Ártico. Al contrario que muchos otros exploradores polares que se desalentaban cuando sus barcos era atrapados por el hielo, Nansen navegó con su barco Fram (que en noruego, significa Adelante) a las islas de Nueva Siberia, en el este del océano Ártico, hasta que quedó atrapado en la banquisa, esperando que la deriva le llevase hacia el Polo. Impaciente con la lentitud y el carácter errático de la deriva, después de 18 meses, Nansen y uno de sus acompañantes, Hjalmar Johansen, dejaron la nave con un equipo de perros y trineos y se dirigieron hacia el polo. No lo lograron, pero alcanzaron un récord de latitud más al norte de 86°13,6 'N, antes de emprender una larga retirada a través del hielo y de las aguas abiertas para alcanzar la seguridad en la Tierra de Francisco José. Mientras tanto, el Fram continuó a la deriva hacia el oeste, saliendo finalmente en el océano Atlántico Norte casi en las mismas fechas, tras haber estado casi tres años inmovilizado.

La idea de la expedición surgió después de que algunos restos de la nave estadounidense USS Jeannette, que se había hundido en la costa norte de Siberia en 1881, se descubrieran tres años más tarde frente a la costa suroccidental de Groenlandia. Los restos habían sido, obviamente, llevados a través del océano Ártico, quizá a través del mismo Polo. Sobre la base de este y otros restos recuperados en la costa de Groenlandia, el meteorólogo Henrik Mohn desarrolló una teoría de la deriva transpolar, lo que llevó a Nansen a creer que un barco especialmente diseñado podría quedar atrapado en el hielo y seguir el mismo camino que los restos de la USS Jeannette, llegando por lo tanto a las cercanías del Polo.

Nansen supervisó la construcción de un buque con un casco redondeado y otras características especialmente diseñadas para resistir una presión prolongada del hielo. El barco apenas estuvo en peligro durante su largo aprisionamiento y salió ileso después de tres años. Las observaciones científicas realizadas durante ese período contribuyeron significativamente a la nueva disciplina de la oceanografía, que posteriormente se convirtió en el foco principal de la labor científica de Nansen. El viaje a la deriva del Fram y el viaje en trineo de Nansen y Johansen demostraron de manera concluyente que no había una masa de tierra significativa entre los continentes euroasiático y el Polo Norte, y confirmaron el carácter general de la región polar norte como un mar profundo, cubierto de hielo. Aunque Nansen abandonó la exploración después de esta expedición, sus métodos de viaje y supervivencia, que desarrolló con Johansen, influyeron en todas las expediciones polares que les siguieron en las próximas tres décadas, al norte y al sur.

Antecedentes thumbnail|El USS Jeannette, el barco con el que DeLong quiso alcanzar el Polo Norte y que se hundió en las islas de Nueva Siberia el 13 de junio de 1881. Sus restos aparecieron tres años después al otro lado del mundo, en las costas de Groenlandia e inspiraron a Nansen la idea de dejar que la deriva condujese el Fram hasta el Polo Norte. thumbnail|izquierda|upright|Retrato de Fridtjof Nansen en el momento de su travesía de Groenlandia. (Cabeza y hombros de un hombre joven, de cabellos rubios con un bigote rubio, mirando hacia la derecha. Lleva una chaqueta abotonada hasta el cuello.)

En septiembre de 1879 la cañonera de los Estados Unidos USS Jeannette, acondicionada para la exploración del Ártico y al mando de George Washington DeLong, entró en la capa de hielo al norte del estrecho de Bering. Permaneció atrapada en el hielo durante casi dos años, a la deriva en el área de las islas de Nueva Siberia, antes de ser aplastada y hundida el 13 de junio de 1881.Holland, pp. 89–95. Su tripulación escapó en dos botes intentando alcanzar las costas siberianas; la mayoría, incluido el mismo DeLong, perecieron en el amplio baldío del delta del río Lena. Tres años después, varios restos de la USS Jeannette aparecieron en el lado opuesto del mundo, en las proximidades de Julianehaab, en la costa suroccidental de Groenlandia. Esos objetos, atrapados en la banquisa a la deriva, incluían ropa con los nombres de los miembros de la tripulación y algunos documentos firmados por DeLong y eran indiscutiblemente auténticos.

En una conferencia pronunciada en 1884 en la Academia Noruega de Ciencias y Letras el doctor Henrik Mohn, uno de los fundadores de la meteorología moderna, arguyó que el hallazgo de los restos del USS Jeannette indicaban la existencia de una corriente marina que fluía de este a oeste en todo el océano Ártico. El gobernador danés de Julianehab, escribiendo del hallazgo, supuso que una expedición atrapada en el mar congelado de Siberia podría, si su barco hubiese sido lo suficientemente fuerte, haber cruzado el océano Ártico y llegar a tierra al sur de Groenlandia. Estas teorías fueron leídas con interés por Fridtjof Nansen, que contaba entonces 23 años y trabajaba como conservador del museo de Bergen, mientras completaba sus estudios de doctorado. Nansen ya estaba cautivado por el norte helado y dos años antes había experimentado una estancia de cuatro meses en el barco foquero Viking, que incluyó tres semanas atrapados en la banquisa a la deriva. Esquiador experto, Nansen estaba haciendo planes para liderar la primera travesía a través de la helada Groenlandia, un objetivo que fue retrasado por las exigencias académicas, pero que alcanzó triunfante en la temporada 1888-89. Durante esos años Nansen recordó la teoría de la corriente este-oeste del Ártico y sus inherentes posibilidades para realizar más exploraciones polares, y, poco después de su regreso de Groenlandia, estaba listo para anunciar sus planes.

Preparativos Plan 250px|derecha|alt= Portion of the globe centred on the North Pole, showing the continental masses of Eurasia and America, also Greenland, Spitsbergen and the New Siberian Islands. The theoretical drift is shown by a line from the New Siberian Islands, through the North Pole and then reaching the Atlantic Ocean by passing between Spitsbergen and Greenland.|El océano Ártico, mostrando un curso teórico a la deriva desde las islas de Nueva Siberia hasta el océano Atlántico.

En febrero de 1890 Nansen dirigió una reunión de la Sociedad Geográfica de Noruega en Christiania (actualmente Oslo). Después de llamar la atención sobre los fracasos de las expediciones que se habían acercado al Polo Norte desde el oeste, consideró las implicaciones del descubrimiento de los restos del USS Jeannette, junto con nuevos descubrimientos de madera flotante y otros restos procedentes de Siberia o Alaska, que se habían identificado a lo largo de la costa de Groenlandia. «Poniendo todo esto junto —dijo Nansen— llegamos a la conclusión de que una corriente fluye... desde el mar Ártico de Siberia a la costa este de Groenlandia» probablemente pasando a través del Polo. Parecía que lo obvio era «poner rumbo en la corriente a este lado del Polo en que fluye hacia el norte, y con su ayuda, penetrar en esas regiones en que todos los que hasta ahora han ido en contra [de la corriente] han tratado en vano de alcanzar».

El plan de Nansen requería un barco pequeño, fuerte y manejable, a vela y con motor, capaz de transportar combustible y provisiones para doce hombres y un período de cinco años. El buque seguiría la ruta de la USS Jeannette a las islas de Nueva Siberia, y en la posición aproximada del hundimiento de la Jeannette, cuando las condiciones del hielo fueran las adecuadas «vamos a arar nuestro camino entre el hielo en la medida de lo posible». La nave entonces íria a la deriva en el hielo hacia el Polo y, finalmente, llegaría a mar abierto entre Groenlandia y las Spitsbergen. Si el barco se hundiese, una posibilidad que Nansen consideraba muy poco probable, el grupo instalaría su campamento en un témpano de campo y sería arrastrado con seguridad. Nansen, observó: «Si la expedición de la Jeannette hubiera tenido provisiones suficientes y hubieran permanecido en el témpano de hielo en que se encontraron los restos, el resultado indudablemente hubiera sido muy diferente del que fue».

Cuando los planes de Nansen fueron de conocimiento público, la acogida del The New York Times fue entusiasta, por considerar «altamente probable que haya una ruta relativamente corta y directa a través del océano Ártico al Polo Norte, y que la naturaleza misma proporcione un medio de comunicación a su través».«[...] highly probable that there is a comparatively short and direct route across the Arctic Ocean by way of the North Pole, and that nature herself has supplied a means of communication across it.» Sin embargo, las opiniones de las manos polares más experimentadas fueron de rechazo: el explorador estadounidense Adolphus Greely estimó que era «un plan ilógico de autodestrucción»,«[...] an illogical scheme of self-destruction». Berton, p. 489. y su ayudante, el teniente David Brainerd, lo calificó como «uno de los planes más desacertados puestos en marcha»«[...] one of the most ill-advised schemes ever embarked on». y predijo que acabaría en desastre; Sir Allen Young, un veterano en las búsquedas de la expedición perdida de Franklin, no creía que se pudiera construir un barco que soportara la aplastante presión del hielo: «si no hay hinchamiento por el que el hielo pueda pasar, cualquiera que sea el material de que está hecho»; Sir Joseph Hooker, que había navegado al sur con James Clark Ross en 1839-1843, era de la misma opinión, y pensaba que el riesgo no merecía la pena.Berton, p. 492. Sin embargo, el igualmente experimentado sir Francis Leopold McClintock consideró el proyecto de Nansen «el programa más aventurero nunca puesto en conocimiento de la Royal Geographical Society» [ "the most adventurous programme ever brought under the notice of the Royal Geographical Society"]. El filántropo sueco Oscar Dickson, que había financiado la expedición de conquista del barón Nordenskiöld del Paso del Nordeste (1878-1879), quedó lo suficientemente impresionado para ofrecerse a sufragar los gastos de Nansen. Con el nacionalismo noruego en auge este gesto de Unión entre Suecia y Noruega provocó hostilidad en la prensa noruega y Nansen decidió contar únicamente con apoyos noruegos y declinó la propuesta de Dickson.

Financiación