miniaturadeimagen|Una vista de la mezquita Haji Abdul Rahman en Kabul, que es la más grande de Afganistán. La Iglesia católica se encontró presente en Afganistán, donde existían más de 200 católicos que asistían misa en la única capilla, y la libertad de religión ha sido difícil de obtener en tiempos recientes, especialmente bajo el antiguo régimen talibán. El 16 de mayo de 2002, el papa Juan Pablo II estableció una misión sui iuris para Afganistán con el padre Giuseppe Moretti (16 de mayo de 2002 a 2014) como primer superior, fue sucedido por el padre Giovanni M. Scalese (11 de enero e 2015 a la fecha) como superior. La única iglesia católica es la capilla en la embajada italiana en Kabul. En el 2004, los Misioneros de la Caridad arribaron en Kabul para llevar a cabo trabajo humanitario. Historia Antes de la independencia de Afganistán La leyenda de los Hechos de Tomás apócrifos y otros documentos antiguos sugiere que Tomás el Apóstol predicó en Bactriana, que hoy en día corresponde al norte de Afganistán. Los nestorianos implantaron el cristianismo en la zona, y históricamente hubo nueve obispos y diócesis en la región, entre ellos Herat (424-1310), Farāh (544-1057), Kandahar y Balkh. Este temprano establecimiento del cristianismo fue superado por las conquistas musulmanas en el , aunque el territorio no fue controlado de forma sustancial por los musulmanes hasta los siglos y . En 1581 y 1582, respectivamente, los jesuitas Antonio de Montserrat, de España, y Bento de Góis, de Portugal, fueron recibidos calurosamente por el emperador Akbar, de religión islámica, pero no hubo una presencia jesuita duradera en el país.
Siglo XX El Reino de Italia fue el primer país en reconocer el Tratado anglo-afgano de 1919. El 1 de enero de 1933, Egidio Caspani inauguró la capilla provisional. Su nombramiento fue una petición personal del Papa Pío XI al Superior General de los Barnabitas. Caspani había sido rector del Seminario Barnabita de Roma. Para acompañarle en este viaje, uno de sus alumnos fue ordenado y enviado con él, no públicamente como sacerdote, sino como su corresponsal diplomático y asistente del canciller en la embajada. Así, Ernesto Cagnacci también comenzó esta nueva misión en Kabul.Cagnacci, CRSP, P. Ernest; «Their establishment – Birth of a Shrine» en «Barnabites and North America», recopilado por el Rev. Ernest M. Cagnacci, CRSP; North American Voice of Fatima, Youngstown NY, 1977, p. 3. «En aquel momento, los residentes católicos se contaban por cientos, la mayoría de ellos en la capital, miembros de embajadas o contratistas empleados por el Gobierno de Afganistán; otros estaban dispersos por todo el país y eran, en general, técnicos y trabajadores especializados, que prestaban sus habilidades a la construcción de diversas obras públicas que marcaban el progreso del país».Gentili, Antonio Maria, I Baranbiti, Roma, 1967, Ufficio Vocazioni, p. 435. (Traducido por el Rev. Peter M. Calabrese, CRSP). Además de su labor pastoral, Caspani tomó notas detalladas sobre la política, la cultura y la geografía del país. Estas observaciones se publicaron posteriormente en un volumen en italiano editado en colaboración con Cagnacci titulado «Afghanistan, crocevie dell'Asia».Gentili, Antonio Maria, I Baranbiti, Roma, 1967, Ufficio Vocazioni, p. 436. A lo largo de los años, varios barnabitas han ejercido como capellanes. Tras Caspani vinieron: Giovanni M. Bernasconi, 1947-1957; Raffaele Nannetti, 1957-1965; y Angelo Panigati, 1965-1990.Gentili, Antonio Maria, I Baranbiti, Roma, 1967, Ufficio Vocazioni, pp. 436-7.
Durante este periodo, Serge de Beaurecueil fue el único sacerdote católico que ejerció su ministerio en Afganistán, en lugar de en la embajada italiana, desde 1963 hasta su expulsión en 1983 durante la Guerra soviético-afgana. El periodo de la invasión soviética y la insurgencia talibán El papa Juan Pablo II pidió una «solución justa» para la guerra soviético-afgana en la década de 1980. Giuseppe Moretti llegó por primera vez a Afganistán en 1977 y permaneció allí hasta que recibió un disparo durante el ataque a la embajada italiana en 1994, tras lo cual se vio obligado a abandonar el país. De 1990 a 1994 fue el único sacerdote católico del país. Después de 1994, solo se permitió permanecer en Afganistán a las Hermanitas de Jesús, ya que llevaban allí desde 1955 y su labor era bien conocida. Tras los atentados del 11 de septiembre de 2001, Catholic Relief Services envió ropa, alimentos y ropa de cama a los refugiados que regresaban y a los desplazados internos. También compraron material escolar para los niños que volvían a la escuela.
Situación Actual En el año 2021, con la crisis humanitaria generada por la llegada de los talibanes al poder, la poca presencia católica en el país desapareció. Antes de ello, una pequeña comunidad de feligreses y religiosas se reunían constantemente para la Eucaristía en la embajada italiana de Kabul. Además de las Misioneras de la Caridad, existía una orden intercongregacional de religiosas compuesta por monjas de las órdenes: de la Caridad de Santa Joan Antida Thouret, Congregación de Maria Bambini y de la Congregación de las Hermanas de la Consolata. Se dedicaban al trabajo con niños discapacitados. Apoyadas por la embajada italiana, lograron salir de Kabul y volar a Italia junto al sacerdote de la embajada y todos los niños que tenían bajo su cargo. Una vez llegados a Italia, todas las religiosas y los niños fueron reubicados en distintos lugares. Después de estos acontecimientos, se cree que la presencia del catolicismo en la Afganistán actual es prácticamente nula.https://es.zenit.org/2021/09/27/el-sufrimiento-que-mas-me-marco-fue-el-de-ver-a-las-mujeres-tratadas-como-cosas-entrevista-a-una-monja-catolica-en-afganistan/
Referencias
Enlaces externos
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