miniatura|Tertulia en el café Pombo

El Café Pombo (también conocido como café de Pombo y antiguo café y botillería de Pombo) fue un café madrileño situado en el número 4 de la calle de Carretas, que debió su fama a la tertulia que Ramón Gómez de la Serna y otros jóvenes intelectuales y artistas mantuvieron en el sótano del local, reunión que sería inmortalizada por el pintor José Gutiérrez-Solana. Tras la marcha de Ramón a Buenos Aires en la Guerra Civil, el café durante los años 1940 fue languideciendo, aunque todavía fue centro de reunión de algunos escritores. Cerró sus puertas en 1950.

Historia El Antiguo Café y Botillería de Pombo, cercano a la Puerta del Sol, se abrió al parecer a comienzos del siglo ,Peter Besas, (2009),«Historia y anécdotas de las fondas madrileñas», 1ª Ed. La Librería, ISBN 978-84-9873-032-6. Cap. II en el número 4 de la calle de Carretas, por aquel entonces calle de librerías y tiendas ortopédicas. Es muy probable que fuese una botillería que se transformase en café, por influjo de las modas; así se cita en 1928 en un estudio realizado sobre las tabernas de Madrid de ese periodo.

Autores de finales de siglo mencionan que en esa época se trataba de la botillería más antigua de Madrid junto con la Canosa.Dionisio Chaulié, (1884),«Cosas de Madrid. Apuntes sociales de la villa y corte», Madrid Parece ser que era un local modesto conocido por su leche merengada y el sorbete de arroz (servido a partir de las celebraciones del Corpus Christi). El café tenía el suelo desnivelado y algunos platos elaborados con arroz producían diarreas, por lo que fue apodado graciosamente en Madrid como «el café de los cagones».Mariano Tudela, (1988), «Ramón Gómez de la Serna: Vida y Gloria», Madrid

El local era sombrío y ya antiguo, cuando en 1914 el escritor Ramón Gómez de la Serna decidió abrir su tertulia literaria de los sábados por la noche, con el permiso de Eduardo Lamela, dueño del local. Ramón la bautizó La sagrada cripta del Pombo y atrajo allí a intelectuales y artistas, en su mayoría jóvenes y de espíritu vanguardista.El propio Ramón dice en sus escritos que eligió aquel café «por ser un anacronismo».Ramón Gómez de la Serna: Sagrada cripta del Pombo, editorial Visor (1918) La tertulia, que se reunía la noche de los sábados y se mantenía hasta la una de la madrugada, se mantuvo hasta el año 1936. Tras la guerra civil española, el local como muchos otros durante la posguerra se convirtió en un antro más de la noche madrileña, en el que se solían reunir entonces las prostitutas del cercano Café de Zaragoza (al que el humor madrileño denominó: café de la sífilis). Cerró en 1950.

En la actualidad, en la antigua localización del Café se encuentra un edificio multiusos de titularidad pública. Se puede encontrar una inscripción en el pavimento, recordando la localización donde se hallaba dicho café.

Características El local tenía una doble entrada abierta a un gran salón, que daba paso a cinco salas y acceso a los sótanos donde se reuniría la tertulia de la ‘sagrada cripta’.Noël Riley Fitch, Andrew Midgley, (2007), The Grand Literary Cafés of Europe, New Holland Publishers (UK), ISBN 1-84537-114-3, pp 23 Era un local de techo bajo, casi angustioso, cuya decoración lo hacía parecer una casa modesta y, como no tenía calefacción, la única fuente de calor eran las lámparas de gas que lo alumbraban. Disponía de amplios espejos, dos grandes relojes y servicio de limpiabotas. El entonces joven cronista catalán Josep Pla lo describió como «un café silencioso y ochocentista, con mesas rectangulares de mármol para cuatro personas, alargado, con forma de túnel, de techo abovedado y unos espejos anacrónicos en las paredes de un color melancólico».Explica Pla, en ese capítulo descriptivo de sus visitas a la tertulia de la ‘sagrada cripta’, que todo nuevo tertuliano era amablemente recibido por Ramón e invitado a firmar en un libro de oro; tras lo cual, sacaba un paquete de libros y escribiendo en ellos con su «caligrafía terrible y con tinta roja» los repartía entre los recién llegados. También describe a Gutiérrez-Solana como un «hombre misterioso, indiferente y lejano» vestido con traje blanco, contrastando con el resto de los contertulios que «van vestidos de negro y tienden, famélicos, a las formas del seminario clerical».

La tertulia del café de Pombo miniatura|«La tertulia del café Pombo», cuadro de José Gutiérrez-Solana. En el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, por donación de Ramón Gómez de la Serna al Estado español, se encuentra el cuadro La tertulia del café Pombo, pintado en 1920 por José Gutiérrez-Solana, quien, al parecer, tomó como modelo una fotografía de Alfonso Sánchez Portela.Ángel del Río López, Los viejos cafés de Madrid; La Librería, Madrid, 2003; ISBN 8495889463. En el cuadro, que presidió la ‘cripta’ desde 1920 hasta 1937, aparecen algunos de los tertulianos:Ausente en el cuadro, el dibujante Rafael Romero Calvet, solía disputarle al maestro la paternidad de la greguería, nombre y género, según contaba Moreno Villa en sus memorias.

Tomás Borrás (1891-1976). Periodista, comediógrafo, novelista y autor de cuentos. Manuel Abril (1884-1943). Escritor, periodista y crítico de arte. José Bergamín (1895-1983). Poeta, crítico, ensayista y autor teatral. Ramón Gómez de la Serna (1888-1963). Anfitrión. Mauricio Bacarisse (1895-1931). Poeta, novelista y ensayista. José Gutiérrez-Solana (1886-1945). Pintor y autor literario. Pedro Emilio Coll (1872-1947). Escritor venezolano. Salvador Bartolozzi (1882-1950). Pintor y dibujante. José Cabrero Mons (1871-1954). Pintor.

La mesa de reunión de la tertulia se conserva en el Museo Nacional del Romanticismo de Madrid.Por iniciativa particular, una réplica de la cripta del Pombo se abrió en octubre de 2016, en forma de restaurante, en un local de la que fuera casa natal de Ramón, en la calle Guillermo Rolland, nº 7, de Madrid, antigua calle de las Rejas.

Notas

Referencias

Pombo Categoría:Barrio de Sol Categoría:Tertulias