La Historia de la Fuerza Aérea Boliviana, FAB, inicia con su creación como tal el 26 de septiembre de 1957 año en que pasaba a ser una estructura independiente del ejército. El cuerpo aéreo como tal ya existía desde 1916, año en el que empezaron a mandar misiones de aprendizaje de pilotos a otros países, con la fundación de una escuela de aviación en La Paz con el objetivo de contar con personal con la capacidad de iniciar la Fuerza Aérea Boliviana.
Emblema de la Fuerza Aérea Boliviana|right|thumb|300px
Primer Aeronauta de Bolivia (1871) La idea volar en Bolivia se remonta prácticamente al , pues según la prestigiosa historiadora boliviana de la aviación Amalia Villa de la Tapia (1893-1994) señala en su libro "Alas de Bolivia" que ya en el año 1871 y en pleno gobierno del presidente Agustín Morales Hernández llegó a Bolivia una compañía de circo entre los que se encontraba un aeronauta de nacionalidad peruana de nombre Apolinar Zeballos, el cual trajo consigo mismo y por primera vez al país su propio globo dirigible y aerostático Montgolfield que estaba hecho de material de tocuyo.
thumb|250px|left|Globo aerostático
Después de solicitar el permiso a las respectivas autoridades para realizar una demostración pública de ascensión al aire ante la población, Zeballos llevó su globo hasta la entonces denominada Plaza de Armas (actual Plaza Murillo) y una vez ahí empezó a inflarlo con los instrumentos de la época. Una vez concluido los preparativos, se lanzó al espacio tripulando su globo que alcanzó un altura de 500 metros sobre la superficie y estuvo en el aire durante por lo menos unos 25 minutos para finalmente aterrizar en un lugar conocido como la zona de Tembladerani, sin mayores complicaciones.
Es de esta manera que el aeronauta peruano Apolinar Zeballos se convirtió en el primer hombre en permanecer en el aire en la Historia de Bolivia dando de esa forma el comienzo de la historia aérea en el país el 7 de mayo de 1871.
Década de 1900 Pasaría unos treinta años del primer vuelo en globo del país cuando en el año 1901 desde Chile llegó a Bolivia el estadounidense Edouard Laiselle para realizar demostraciones de ascensión de su globo dirigible como espectáculo aéreo ante el público boliviano. Realizó vuelos en las ciudades de Cochabamba, Oruro y La Paz.
Década de 1910 Desde 1913, en Bolivia -particularmente en La Paz- se produjeron una serie de infructuosos intentos por levantar vuelo a más de 4000 metros de altura sobre el nivel del mar, debido principalmente a la poca potencia de los motores que equipaban a los prototipos de la época.
Primeros intentos de volar en Bolivia (1913-1919) A lo largo de toda la década de 1910 hubo en Bolivia muchos prestigiosos aviadores extranjeros de diferentes nacionalidades provenientes de Francia, Italia, Dinamarca, Argentina y Chile que intentaron varias veces levantar el primer vuelo en territorio boliviano, pero sin éxito alguno. Si bien en otros países vecinos de la región ya se había comenzado a implementar y utilizar ampliamente la aviación como es el caso de Brasil donde dicho país realizó su primer vuelo en 1908, México, Chile y Uruguay que lo hicieron en 1910, Perú en 1911, Guatemala, Colombia, El Salvador, Venezuela, Panamá, y Argentina en 1912 o Paraguay en 1914, lamentablemente en Bolivia se frustraron muchos intentos de volar, esto debido principalmente a la gran altitud en la que se encuentra la ciudad de La Paz (más de 3 600 metros sobre el nivel del mar). Cabe recordar que debido a la topografía de la ciudad paceña, la pista de despegue y aterrizaje se encontraba en ese entonces en la todavía altiplanicie rural de El Alto (ubicada a más de 4 000 ), lo que causaba que los motores de los primeros aviones de esa época carecieran de la suficiente potencia para levantar un vuelo en condiciones de gran altitud.
Intento de los hermanos italianos Rapini (1913) thumb|left|250px|Fotografía del abogado, diplomático y periodista boliviano Juan María Zalles (1879-1954) quién en su calidad de Ministro de Guerra y Colonización de Bolivia (desde 1912 hasta 1913) se convirtió en la primera autoridad boliviana en decidir realizar las gestiones necesarias para traer desde Chile a los prestigiosos hermanos Rapini que eran pilotos de nacionalidad italiana para que estos puedan realizar el primer vuelo en Bolivia.
Uno de los primeros intentos de ese entonces que quedaron registrados en la historia de la aviación boliviana fue la de los hermanos italianos Miguel y Napoleón Rapini los cuales ambos eran originarios de la ciudad italiana de Florencia. Al momento de llegar a Bolivia en 1913, Miguel Rapini contaba con 24 años de edad (nacido en 1889) y su hermano menor Napoleón Rapini tenía 22 años (nacido en 1891). Durante sus inicios, ambos habían viajado a Francia para especializarse como pilotos aviadores en dicho país. Luego de haberse graduado de la Escuela de Aviación Bleriot ubicada en la localidad de Estampes, la empresa aeronáutica francesa decidió enviarlos a Sudamérica para que mediante espectáculos aéreos pues puedan promocionar y demostrar la calidad de los aviones franceses "Bleriot" ante los diferentes gobiernos sudamericanos con el fin de que estos puedan interesarse en comprar dichas aeronaves europeas.
thumb|400px|right|El primer intento de vuelo en el país se llevó a cabo durante el gobierno del Presidente de Bolivia Eliodoro Villazón Montaño (1848-1939) quién gobernó la nación de manera constitucional desde 1909 hasta 1913 y su ministro de guerra Juan María Zalles quien realizó las gestiones para traer a los pilotos
En enero de 1913, los hermanos italianos Rapini arribaron al Brasil en donde lograron volar exitosamente desde la ciudad de Río de Janeiro hasta la ciudad de Sao Paulo. Luego en febrero de ese mismo año se trasladaron a Chile para también volar de manera exitosa desde la capital Santiago de Chile hasta la ciudad de Valparaíso el 9 de marzo de 1913. Impresionado por sus acrobacias aéreas, el entonces Ministro de Guerra y Colonización de Bolivia Juan María Zalles (1879-1954) que en ese momento se encontraba en Chile de viaje, logró contactarse con los hermanos italianos y les ofreció ir a Bolivia para que una vez ahí pues puedan demostrar ante toda la población boliviana que existe la posibilidad de volar en la altura de la ciudad de La Paz ya que cabe recordar que el prestigioso coronel boliviano del ejército Pastor Baldivieso (1861-1949) quien para esa época era ya un reconocido veterano experimentado de la Guerra del Pacífico (1879-1880) y de la Guerra del Acre (1899-1903) había señalado que no era necesario que el Ejército de Bolivia adquiriera estos nuevos artefactos voladores que no podían alzar vuelo más allá de los 1000 o 2000 metros de altitud sobre el nivel del mar.
A pesar de las críticas, de todas maneras el entonces Ministerio de Guerra de Bolivia llegó a un acuerdo con los pilotos los cuales arribaron a la ciudad de La Paz el 31 de marzo de 1913 acompañados por su representante el Dr. Américo Mancini y el mecánico aeronáutico de la empresa Bleriot Antonio Peuch. En cambio, el avión fue embarcado en el ferrocarril desde la ciudad chilena de Antofagasta hasta su llegada final a la ciudad de El Alto el 8 de abril de 1913. Dicho artefacto era una aeronave fabricada con métodos caseros al cual le pusieron el nombre de "Alexandrina" siendo una copia exacta del modelo de avión francés Blériot XI y al que le implementaron un motor que poseía una potencia de 50 HP (caballos de fuerza).
Finalmente el día señalado llegó y a las 4 en punto de la tarde en un día nublado con amenaza de lluvia del 13 de abril de 1913 se hizo presente en la todavía altiplanicie rural de El Alto la comitiva oficial encabezada por el entonces Presidente de Bolivia Eliodoro Villazón Montaño (1848-1939) y los diferentes ministros de estado bolivianos además de altos jefes oficiales militares del Ejército de Bolivia. Y ante la expectante y atenta mirada de un público de más 10 000 personas que también se habían dado cita al lugar para ver la hazaña aérea, Miguel Rapini procedió a subir al avión para empezar a encender los motores y después de haber recorrido casi 500 metros en tierra al final intentó levantarse pero el aparato solo carreteo lo que provocó que el patín de la cola golpeara un promontorio de piedras.
thumb|350px|left|Monoplano "Alexandrina" perteneciente a los hermanos italianos Miguel y Napoleón Rapini que intentaron volar en Bolivia sin éxito el 13 de abril de 1913
Ante el inesperado desperfecto, se decidió entonces llevar la aeronave al hangar para repararlo inmediatamente pero sin embargo debido a las fuertes ráfagas de viento que empezaban a soplar además de la caída ya de las primeras gotas de lluvia y ante el nerviosismo e impaciencia del gran público presente en el lugar, Napoleón Rapini decidió subirse al avión y comenzar a volar de una vez por todas el aparato que finalmente logró elevarse dos metros y medio en el aire. Pero sin embargo, el piloto no logró visualizar que metros más allá se encontraba una red de hilos telegráficos que lo obligaron a girar rápida y bruscamente hacia un lado para esquivar pues debido a la poca altura en la cual estaba volando el avión y para no herir a algunos espectadores con el ala del aparato, Rapini decide realizar un aterrizaje forzoso y violento para no perder el control de la aeronave pero finalmente el avión cae a tierra del costado derecho.
Debido a la fuerte caída, el fuselaje de la aeronave se partió a la mitad al igual que el ala derecha, el tren de aterrizaje se rompió así como también la hélice que causó desperfectos en el motor. En cambio el piloto aviador solamente sufrió una herida en su pierna izquierda y un fuerte golpe en la cabeza pero sin mayores consecuencias afortunadamente. Las autoridades bolivianas de la época atribuyeron el fracaso de este primer intento de volar en Bolivia más que todo debido a causas ajenas a los aviadores, a la adversas condiciones meteorológicas del tiempo, a la baja potencia del motor y a la pequeña y frágil ala de la aeronave.
Intento del chileno Luis Omar Page (1915)
Entusiasmados por el primer intento de volar realizado en la ciudad de La Paz ya en el año 1913, la población orureña de esa época no quiso tampoco quedar al margen de los primeros pasos que Bolivia estaba dando en la entonces novedosa materia de aviación. Esto motivó a que los orureños también tuvieran la aspiración de fundar una escuela de aviación en el Departamento de Oruro que se convirtiera en la primera del país y la cual funcione en la ciudad de Oruro. Para cumplir con este anhelo, cabe resaltar que desde la misma sociedad civil orureña se organizó un comité de aviación, creándose el 26 de marzo de 1915 con el nombre de "Comité Pro Escuela Militar de Aviación de Oruro".
Inmediatamente este comité civil de aviación orureño empezó a recaudar dinero organizando diferentes actividades sociales de entretenimiento como rifas, corridas de toros, funciones de teatro, partidos de fútbol además de las generosas donaciones de colonias extranjeras que residían en ese entonces en la ciudad de Oruro, logrando de esa manera recaudar finalmente un monto total de alrededor de 21 176 bolivianos (que para esa época era una muy alta suma de dinero). Con esto había dinero suficiente, como para darse el lujo de traer a Oruro a un experto aviador chileno, con avión y todo; así como también para mandar al joven orureño Juan Mendoza a estudiar en una Escuela de Aviación de la ciudad de Buenos Aires.