Haumea (símbolo: 16px|🝻), designado por el Centro de Planetas Menores (MPC) como (136108) Haumea, es un planeta enano que se encuentra más allá de la órbita de Neptuno, en el cinturón de Kuiper. Su designación provisional fue «». El 17 de septiembre de 2008 la Unión Astronómica Internacional (UAI) lo clasificó como planeta enano y plutoide y le dio el nombre en honor de la diosa hawaiana de la natalidad.

Fue descubierto en 2003 por un equipo dirigido por José Luis Ortiz Moreno en el Observatorio de Sierra Nevada en España y en 2004 por un equipo dirigido por Mike Brown del Caltech en el Observatorio Palomar en los Estados Unidos. Las circunstancias en torno a su descubrimiento generaron gran controversia, por lo que la UAI no nombró un descubridor oficial, aunque en su base de datos y en otras páginas oficiales se indica que el observatorio responsable del hallazgo fue «Sierra Nevada». En contrapartida, el nombre elegido fue el propuesto por el equipo del Caltech, en lugar de Ataecina, que había sugerido el de España. Esto generó sospechas de amiguismo por la relación entre Brown y el director del Centro de Planetas Menores (MPC), Brian Marsden, miembro del comité encargado de asignar los nombres a los objetos catalogados por la institución.

Aunque su forma no se ha observado directamente, los cálculos de su curva de luz sugieren que es elipsoidal, con el eje mayor el doble de largo que el menor. Su masa es un tercio de la de Plutón y la superficie, que está cubierta de una capa de hielo, es muy brillante y presenta una gran mancha roja. Estas características lo hacen único entre los planetas enanos conocidos. Existen varias hipótesis para explicar el alargamiento, su rotación inusualmente rápida y los altos valores de densidad y de albedo. La mayoría incluye un impacto gigante que hizo de Haumea el mayor miembro de una familia de colisión formada por varios objetos transneptunianos (TNO, por sus siglas en inglés) grandes y sus dos lunas conocidas. Sin embargo, casi todas implican una única colisión con baja probabilidad de ocurrir. En 2010 se postuló la formación de un protoplaneta a partir de muchos impactos, que habría sido a su vez fracturado, dando origen a los demás elementos de la familia de Haumea. Esta hipótesis, comprobada por simulaciones por computadora, plantea el escenario más probable.

En octubre de 2017 se descubrió que el planeta posee anillos. Es el primer planeta enano en el que se verifica tal característica.

La forma elongada de Haumea y su corto periodo de rotación pueden limpiar el material inicialmente en un disco ecuatorial mediante resonancias entre la rotación del cuerpo y las partículas del disco. Este mecanismo explica por qué los anillos se encuentran relativamente lejos del cuerpo principal.

Descubrimiento

Dos equipos reclamaron el crédito por el descubrimiento de Haumea. Pablo Santos Sanz, estudiante de José Luis Ortiz del Instituto de Astrofísica de Andalucía en el Observatorio de Sierra Nevada (España) examinó los registros fotográficos que ambos, junto con Francisco Aceituno, habían tomado desde diciembre de 2002. A mediados de julio, Santos Sanz encontró el planeta enano en imágenes precovery tomadas entre el 7 y el 10 de marzo de 2003. Por su parte, el 28 de diciembre de 2004 Mike Brown, Chad Trujillo (del Caltech) y David Rabinowitz (de Yale) descubrieron en imágenes precovery tomadas el 6 de mayo de ese año el tercero de un grupo de objetos celestes de tamaño comparable o mayor que Plutón, a los que internamente denominaron «Santa» (Haumea), «Easterbunny» (Makemake) y «Xena» (Eris), respectivamente. Todos se detectaron con el telescopio Samuel Oschin de 122 cm en el Observatorio Palomar. Sin embargo, los investigadores no anunciaron sus hallazgos para redactar el artículo científico que informaría del descubrimiento. El 7 de julio, un día antes de la fecha prevista para la presentación, nació la hija de Brown, por lo que pospuso la noticia. El 20 de julio publicaron un resumen de avance indicando su intención de anunciar el descubrimiento en una conferencia en septiembre.

En esa época, utilizando Google para determinar si se trataba de un objeto conocido, el equipo español descubrió en Internet un resumen de Brown en el que se describía un objeto transneptuniano muy brillante, como el que acababan de encontrar. Rastreando el código interno con el que el Caltech lo designaba —K40506A— llegaron a los logs que incluían las posiciones observadas de «Santa» en una página web con los datos de observación del sistema de telescopios SMARTS en el Observatorio de Cerro Tololo en Chile, que el equipo estadounidense utilizaba para rastrear el objeto. Según Santos Sanz, la página no aportaba información suficiente para confirmar si era el mismo objeto. Los españoles también verificaron que el Centro de Planetas Menores (MPC) no tenía registros de su existencia. La noche del 27 de julio de 2005, Ortiz le envió un correo electrónico al MPC con su descubrimiento, titulado «Gran descubrimiento TNO, urgente», sin mencionar que habían investigado los registros del Caltech, hecho que repitieron la mañana siguiente. Posteriormente le pidieron nuevas observaciones a Reiner Stoss, en el Observatorio Astronómico de Mallorca. Stoss encontró imágenes precovery de Haumea en diapositivas digitalizadas del Observatorio Palomar desde 1955, y lo visualizó con su propio telescopio en la noche del 28 de julio. El equipo de Ortiz presentó entonces un segundo informe al MPC que incluía estos nuevos datos, otra vez sin hacer mención de que habían accedido a los registros del Caltech. Al día siguiente, el MPC hizo pública la noticia y le dio el nombre provisional de . En una conferencia de prensa ese mismo día, Ortiz nombró a Haumea «el décimo planeta». Brown inicialmente le dio el crédito del descubrimiento a Ortiz, pero al poco tiempo el MPC le informó que el código interno con el que designaron el objeto y sus datos estaban disponibles al público y habían sido consultados.

Richard W. Pogge (de la Universidad Estatal de Ohio, que mantiene el servidor de SMARTS) utilizó registros digitales de un servidor de terceros para determinar que se había accedido a la página web unas ocho veces entre el 26 y el 28 de julio de 2005 desde una dirección IP del Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA) donde trabajaba el equipo de Ortiz. Según Brown, estos logs incluían información suficiente para que los españoles pudieran recuperar datos de Haumea, notificar su descubrimiento al MPC y realizar las confirmaciones posteriores.

El mismo día en que Ortiz hizo su anuncio, Brown presentó a The Astrophysical Journal un borrador con los datos de la luna que había descubierto el 26 de enero de 2005. Además, informó del descubrimiento de otro objeto del cinturón de Kuiper, Eris, más lejano y más grande que Plutón, al que denominaron «el décimo planeta». El anuncio se hizo antes de lo previsto para evitar que ocurriera algo parecido a lo acontecido con el descubrimiento de Haumea, porque el MPC les dijo que no solo se habían consultado esos datos, sino también los de Eris.

Una vez que la investigación reveló el origen de las consultas, Brown le pidió explicaciones a Ortiz mediante correos electrónicos y llamadas telefónicas, pero no recibió respuesta. Finalmente Ortiz le envió un correo electrónico en el que no afirmaba ni negaba haber accedido a los datos, pero criticaba su actitud al haber escondido la información. «Y recuerde, la única razón por la que ahora estamos intercambiando correos electrónicos se debe a que usted no reportó su objeto».

En un correo a Brown, José Carlos del Toro (entonces director del IAA) se distanció de Ortiz diciendo: «Le ruego su comprensión en separar claramente al instituto en su conjunto de sus miembros individuales: las acciones de los investigadores son de su única responsabilidad». En septiembre de 2005, el mismo Ortiz y su equipo admitieron haber accedido a los registros digitales de observación del Caltech, pero negaron mala intención, diciendo que solamente verificaban si habían descubierto un nuevo objeto. De acuerdo a un artículo de Santos Sanz, cuando se enviaron los datos al MPC por primera vez «aún teníamos dudas» y tras el segundo envío «era casi seguro un transneptuniano».

Nombre

Hasta que se le dio un nombre permanente, el equipo del Caltech utilizó internamente el apodo de «Santa», debido a que habían descubierto Haumea el 28 de diciembre de 2004. El equipo español propuso un descubrimiento independiente al MPC en julio de 2005. El 29 de julio de ese año, Haumea recibió la designación provisional , con el «2003» basado en la fecha de la imagen del descubrimiento por los españoles. El 7 de septiembre de 2006, se numeró y admitió a Haumea en el catálogo oficial como el planeta menor (136108) .

En septiembre de 2006 el equipo del Caltech envió los nombres de la mitología hawaiana a la UAI para (136108) y sus lunas propuestos por David Rabinowitz para «rendir homenaje al lugar donde se descubrieron los satélites». Haumea es la diosa patrona de la isla de Hawái, donde está ubicado el Observatorio Mauna Kea. Algunas historias la identifican con Papahānaumoku, la diosa de la tierra y esposa de Wākea. También es la diosa de la fertilidad y el parto, y tuvo muchos hijos que brotaron de diferentes partes de su cuerpo; entre ellos, la matrona de la isla de Hawái, Hiʻiaka, nació de su boca y Namaka, un espíritu del agua, de su cuerpo.

La elección de estos nombres se corresponde con la composición del planetoide y la hipótesis de Brown de su origen y el de la familia colisional a la que pertenece, que afirma que a partir de una antigua colisión se desprendió un enjambre de cuerpos helados del planeta enano, entre los que se encontrarían las dos lunas conocidas del cuerpo celeste.

El protocolo de la UAI indica que el crédito por el descubrimiento de un planeta menor le corresponde a quien presente primero un informe al MPC con suficientes datos de posición para una determinación precisa de su órbita, y que el descubridor acreditado tendrá prioridad en la elección de un nombre. Sin embargo, el anuncio de la UAI de que Haumea había sido aceptado como un planeta enano el 17 de septiembre de 2008, no mencionó un descubridor. Si bien indicaba que el descubrimiento se hizo en el Observatorio de Sierra Nevada, donde trabaja el equipo español, el nombre elegido, Haumea, fue el propuesto por el Caltech. El grupo de Ortiz había sugerido Ataecina, la antigua diosa ibérica de la primavera, debido a su conexión con Plutón, pues Proserpina (asimilada a Ataecina) era la esposa del dios y porque el nombre destacaba la asociación con Andalucía, donde se encuentra el Observatorio de Sierra Nevada en el que hicieron sus observaciones. La proposición no fue aceptada por la UAI, no solo a causa de la polémica con Brown sobre el descubrimiento, sino también porque las deidades ctónicas se reservan para nombres de objetos que orbitan en resonancia con Neptuno.«El problema es que el MPC-CSBN solo da recomendaciones sobre los nombres, no son reglas que haya que cumplir a rajatabla. Es una excusa más para quitar nuestro nombre de en medio y dar el crédito, de forma encubierta, al grupo de Brown, curiosamente estadounidense, como gran parte de los miembros del CSBN-WGPSN», indicó Pablo Santos Sanz, del equipo español.