El imperialismo lingüístico es un concepto en lingüística, parecido a la glotofagia, y se define como «la transferencia de una lengua dominante a otras personas». Esta transferencia de la lengua (o bien una imposición unilateral) se debe principalmente al imperialismo. La transferencia es considerada un símbolo de poder: tradicionalmente el poder militar, pero en el mundo moderno, también es aplicable al poder económico. Aspectos de la cultura dominante suelen ser transferidos con la imposición del lenguaje. En términos espaciales, los idiomas indígenas son oficiales en los países de Eurasia, mientras que en el resto de continentes lo son los impuestos por las invasiones europeas (idiomas no indígenas). En el mundo moderno, el imperialismo lingüístico afecta en el contexto del desarrollo internacional, modificando el estándar de evaluación de organizaciones, como el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, a la hora de evaluar la confiabilidad y el valor de los préstamos a determinados países.

El tema ha sido tratado en más profundidad en la lingüística aplicada a partir de los comienzos de la década de 1990, en parte por el debate surgido alrededor del libro de Robert Phillipson, Linguistic Imperialism (1992). Ejemplos estudiados por Phillipson incluyen las críticas del régimen Nazi al British Council (la aristocracia europea utilizaba el inglés recurrentemente), y de los análisis soviéticos del inglés como el lenguaje del capitalismo y de la hegemonía mundial.Phillipson, Robert (1992), p36. En este sentido, la crítica hacia el uso del inglés suele estar ligado con el antiglobalismo.

Definición El imperialismo lingüístico es una forma de discriminación lingüística que beneficia y consolida el poder al lenguaje dominante u opresor y otorga beneficios a sus hablantes. Como indican los lingüistas Heath Rose y John Conama, el Doctor Phillipson expone que las principales características que definen el imperialismo lingüístico son:

Como forma de lingüicismo, que se manifiesta en favor de la lengua dominante u opresora sobre otras formas de comunicación, similar al racismo y al sexismo. Una idea estructurada, donde el lenguaje dominante es dotado de más recursos e infraestructura. Como ente ideológico, fomenta la creencia de que el idioma dominante es más prestigioso que otros. Estas ideas son hegemónicas y están internalizadas y naturalizadas como si fueran «normales». Están entrelazados en la misma estructura que el imperialismo en la cultura, educación, medios de comunicación y política. Tiene una esencia explotadora, la que causa injusticias y desigualdad entre los que utilizan la lengua dominante y los que no. Tiene una esencia sustractiva en otros idiomas, ya que se suele aprender el idioma dominante en detrimento de otros. Se considera impugnante y contrario a la resistencia, debido a los factores expuestos.

Aunque no es fácil determinar las intenciones de las políticas específicas que han llevado a la discriminación lingüística, algunos académicos creen que esta intención se puede probar observando si se continúan dando las prácticas imperialistas una vez se ha tomado conciencia de su daño sociolingüístico, sociológico, psicológico, político y educativo de otras lenguas.

Phillipson modela su teoría en las tres etapas del imperialismo formuladas por Johan Galtung,Boyle, Joseph. "Dos conferencias sobre la hegemonía culturalde la lengua inglesa": "El imperialismo lingüístico y el idioma inglés" y detalla los contextos poscoloniales de la India, Pakistán, Uganda, Zimbabue, etc.

Historia El impacto de la colonización en los valores lingüísticos tradicionales varía dependiendo del tipo de colonización: si es comercial, colonial o explotadora. El lingüista congolés-americano Salikoko Mufwene expone la colonización comercial como una de las formas más antiguas de colonización europea. En regiones como la costa occidental de África, así como el continente americano en su totalidad, las relaciones comerciales entre los colonos europeos y los indígenas llevaron al desarrollo de los idiomas Pidgin. Algunos de estos idiomas, como el Pidgin de Delawere y la Jerga Mobiliana, estaban basados en las lenguas nativas de los indígenas americanos, mientras que otras, como el Pidgin camerunés y el Pidgin nigeriano, estaban basadas en lenguas europeas.Mufwene, Salikoko; Vigouroux, Cécile B. (2008). Globalization and language vitality: Perspectives from Africa. Puesto que la colonización comercial se llevó a cabo a través de estos idiomas híbridos, en vez de los idiomas de los colonizadores, académicos como Mufwene sostienen que estos idiomas híbridos no suponían una gran amenaza para los idiomas indígenas. miniaturadeimagen|Una fotografía de unos estudiantes en la Carlisle Indian Industrial School miniaturadeimagen|Retrato de Lord Macaulay La colonización comercial solía ir seguida por la imposición de colonos, donde los colones europeos se asentaban en los territorios indígenas para construir nuevos hogares. Hamel, un lingüista mexicano, argumenta que la "segregación" e "integración" eran las dos formas principales en que los colonos ocupaban las culturas aborígenes. En países como Uruguay. Brasil, Argentina y los ubicados en el Caribe, la segregación y el genocidio causó que la población indígena fuese diezmada. La muerte masiva causada por la guerra y la enfermedad provocó que muchos pueblos indígenas perdieran sus lenguas. En contraste, los países que adoptaron la política de la "integración" -conocida comúnmente como mestizaje- como México, Guatemala y los países andinos, los pueblos indígenas perdieron sus culturas aborígenes, que quedaron mezcladas con la de los conquistadores. En estos países, el establecimiento de un "Nuevo Orden Europeo" llevó a la adopción de los idiomas colonizadores en ámbitos tales como la industria, agricultura y el gobierno. Adicionalmente, los colonos europeos veían con buenos ojos la desaparición de la lengua y la cultura indígenas, ya que según su pensamiento, era necesario para la creación de los futuros Estados-nación. Esto conllevó a esfuerzos para hacer desaparecer la cultura y las lenguas tribales; en Canadá y Estados Unidos, los niños nativos americanos eran mandados a internados, como el Carlisle Indian Industrial School, perteneciente al coronel Richard Pratt. Hoy en día, en países como los Estados Unidos, Canadá y Australia -que en su día fueron colonias de asentamiento-, los idiomas indígenas son hablados únicamente por una minoría de la población.

Mufwene también expone la diferencia entre las colonias de asentamientos -o de colonos- y las de explotación de recursos. En esta última, el proceso de colonización está centrado en la extracción de materías primas que eran demandadas en Europa. Como resultado, los europeos invertían menos en sus colonias de explotación de recursos y pocos colonos planeaban construir viviendas en ellas. En consecuencia, los idiomas indígenas pudieron sobrevivir durante más tiempo en este tipo de colonias, en comparación con las colonias de asentamiento. En las colonias de explotación de recursos, los idiomas de los colonizadores eran solo enseñados en escuelas destinadas para la pequeña élite. Durante el periodo del dominio inglés en la India, Thomas Macaulay subrayó la necesidad por: una clase que puedan ser intérpretes entre nosotros y los millones de personas que gobernamos, […] una clase de personas, indios de color y piel, pero ingleses en realidad, en mi opinión, en moralidad e intelecto" en la famosa carta "Macaulay minutes", que fue escrita en apoyo a la English Education Act de 1835. Las diferencias lingüísticas entre la élite local y otros ciudadanos exacerbó la estratificación de clase y también aumentó la desigualdad en el acceso a la educación, industria y la sociedad civil en los estados poscoloniales.

Inglés En Linguistic Imperialism, el lingüista inglés Robert Henry Phillipson define el imperialismo lingüístico del inglés como "El dominio del inglés... afirmado y mantenido por el establecimiento y la continua reconstitución de desigualdades estructurales y culturales entre el inglés y otros idiomas". El inglés suele ser denominado como una "lengua franca" mundial, pero Phillipson argumenta que este dominio ha llevado al lingüicidio y que sería más acertado llamarla "lingua frankensteinia".

La teoría de Phillipson apoya la teoría de la difusión histórica del inglés como idioma internacional y el dominio continuado de esta lengua, sobre todo en entornos postcoloniales, como Gales, Escocia, Irlanda, India, Pakistán, Uganda, Zimbabue, etc., pero cada vez más en entornos "neocoloniales", como la Europa continental. Su teoría se basa principalmente en la teoría del imperialismo de Johan Galtung y la teoría de Antonio Gramsci, en particular su noción de hegemonía cultural.

Un tema central en la teoría de Phillipson son los complejos procesos hegemónicos, los cuales, afirma el lingüista inglés, continúan sosteniendo el predominio del inglés en el mundo actual. Su libro analiza la retórica del British Council para promover el inglés y analiza los principios fundamentales de la lingüística aplicada al inglés y la metodología de enseñanza de este idioma. Los principios que sostiene son:

El inglés se enseña mejor de forma monolingüe ("la falacia monolingüe"); El profesor ideal es un hablante nativo ("la falacia del hablante nativo); Cuanto más pronto se enseña el inglés, mejores son los resultados ("La falacia de la pronta enseñanza"); Cuanto más se enseñe el inglés, mejores serán los resultados ("La falacia de la máxima exposición"); Si se hablan otros idiomas, el nivel de fluidez del inglés bajará ("La falacia substractiva).

Según Phillipson, los que promocionan el inglés —organizaciones como el British Council, el Fondo Monetario Internacional o el Banco Mundial, y los individuos como directores de centros de enseñanza del inglés— utilizan tres tipos de argumentos:

Argumentos intrínsecos que describen al inglés como un idioma "providencial", "rico", "noble" e "interesante". Estos argumentos tienden a resaltar qué es el inglés y qué otros idiomas no lo son. Argumentos extrínsecos que señalan que el inglés está bien consolidado: tiene muchos hablantes, hay profesores formados y una abundante cantidad de material didáctico. Argumentos funcionales que enfatizan la utilidad del inglés como puerta al mundo.

Otros argumentos a favor del inglés son:

Su utilidad económica: permite a las personas el acceso a muchas tecnologías; Su función ideológica: se dice que es sinónimo de modernidad; Su estatus podría verse como símbolo de avance material y eficiencia.

Otro tema de la obra de Phillipson es el "lingüicismo" —el tipo de perjuicio que puede llevar a los idiomas amenazados a extinguirse finalmente o a la pérdida de su eminencia local debido al auge y la prominencia competidora del inglés.

Otros idiomas En diversas épocas, especialmente en entornos coloniales o cuando una cultura dominante ha intentado unificar una región bajo su control, ha surgido un fenómeno similar. En el Imperio Romano, el latín -originalmente la lengua de una región limitada del centro de Italia- se impuso primero al resto de Italia y más tarde a partes de Europa, desplazando en gran medida a las lenguas locales, mientras que en el África romana el latín sólo fue dominante hasta que tanto él como las lenguas nativas fueron desplazadas por la arabización. miniaturadeimagen|Frontera entre Francia e Italia, donde aparece el Valle de Aosta. En esta región, los idiomas oficiales son el italiano, francés, francoprovenzal, WalserAnatolia tenía una diversidad lingüística similar cuando estaba gobernada por pequeños Estados nativos. Bajo los imperios persa y helenístico, la lengua del conquistador sirvió de lingua franca. Las lenguas autóctonas de Anatolia desaparecieron.