La respiración holotrópica es una técnica que utiliza la hiperventilación consciente junto a otros elementos que, de acuerdo con sus promotores, influye sobre el estado físico y mental del individuo y puede lograr efectos psicoterapéuticos positivos como terapia complementaria. La técnica fue diseñada por Stanislav Grof y por su esposa Christina como una forma de provocar estados alterados de conciencia sin el uso de fármacos, supuesto que aún no se ha confirmado. A pesar de las afirmaciones de sus proponentes, las investigaciones científicas sobre la respiración holotrópica han mostrado que no tiene efectos positivos en la salud más allá de los de cualquier técnica de relajación. et al (1996).

Historia En la década de los años 1970 en Estados Unidos, el psiquiatra checo Stanislav Grof en el Instituto Esalen desarrolló la teoría de que es posible entrar a estados alterados de conciencia sin la utilización de sustancias. Junto a su esposa Christina, concibió una técnica que «combina la respiración controlada, la música evocativa y otras formas de tecnología del sonido, el trabajo corporal concentrado y dibujos de mandalas» para supuestamente acceder a estados similares a los provocados por sustancias como la psilocibina o el LSD en las psicoterapias psicodélicas. Según Grof:

El programa Grof Transpersonal Training (GTT) para certificación como facilitador en talleres de respiración holotrópica propone que es posible acompañar procesos psicoterapéuticos positivos al llevar siete módulos formativos de seis días cada uno a lo largo de dos años.

Eficacia La investigación científica sobre la respiración holotrópica es escasa y vinculada al campo de la psicología:

En el artículo de Holmes y colaboradores (1996) se demuestra que "el Grupo de Respiración mostró reducciones significativas en la ansiedad ante la muerte y un aumento de la autoestima en comparación con el Grupo de Terapia".

El trabajo de Brewerton y sus colaboradores (2012) es un trabajo sobre cuatro pacientes bajo tratamiento donde los autores tratan de demostrar que la respiración holotrópica puede ser una ayuda en los tratamientos para combatir sus adicciones, no como tratamiento que sirva para curar las adicciones por sí solo. No se demuestra que la terapia sea realmente eficaz. et al (2012).

Contraindicaciones, riesgos y precauciones La respiración holotrópica está contraindicada para ciertas condiciones físicas, como el embarazo, la epilepsia, la hipertensión, las enfermedades cardíacas y los accidentes cerebrovasculares, y puede no ser adecuada para las personas con antecedentes de psicosis o trastornos graves de la personalidad, ya que la rápida aparición de material reprimido puede abrumar fácilmente tales personas. Además, hay una base de datos muy debatida que sugiere que incluso una hiperventilación leve puede provocar un ataque de pánico en ciertos subconjuntos de pacientes con trastorno de pánico.

El periodista Michael Pollan en su libro Cómo cambiar tu mente menciona que le fue comentado que una persona falleció debido a un aneurisma cerebral generado por la respiración holotrópica.

Finalmente, algunos doctores expresan su preocupación de que el método de Grof presta una insuficiente atención en trabajar e incorporar las experiencias poderosas que pueden surgir en los talleres de respiración holotrópica. El ideal para muchos pacientes puede ser utilizar la respiración holotrópica en un contexto de una terapia en curso, donde se puede integrar material traumático y difícil a lo largo del tiempo.

Véase también New Age Rebirthing

Notas

Referencias

Bibliografía

Artículos académicos

Enlaces externos Búsqueda de artículos académicos sobre Respiración Holotrópica en PubMed (en inglés)

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