thumb|400px| El Juramento de los Treinta y Tres Orientales, un óleo de Juan Manuel Blanes que representa el momento del desembarco del 19 de abril en la playa de la Agraciada.
Los Treinta y Tres Orientales es el nombre con que se conoce al grupo de revolucionarios que el 19 de abril de 1825 emprendieron la denominada Cruzada Libertadora, una expedición militar que cruzó el río Uruguay para iniciar una insurrección que pusiera fin al dominio del Imperio del Brasil en la Banda Oriental (territorio del actual Uruguay) y reincorporase a las Provincias Unidas del Río de la Plata.
Los Treinta y Tres, liderados por Juan Antonio Lavalleja y Manuel Oribe, rápidamente consiguieron atraer partidarios a la causa contra la dominación brasileña en territorio oriental, llegaron a sitiar Montevideo el 20 de mayo de 1825, e instalaron en la Villa de la Florida un gobierno provisional que convocó a una elección de representantes para la conformación del Congreso de la Florida. El 25 de agosto de 1825 el congreso declaró la independencia de la Provincia Oriental con respecto a Brasil, así como la unión a las Provincias Unidas del Río de la Plata. Tras ser reconocida esta incorporación el 24 de octubre de 1825, en diciembre del mismo año el Imperio del Brasil realiza la declaración de guerra a las Provincias Unidas iniciando así la guerra del Brasil que duraría hasta 1828.
La organización Desde 1824 un grupo de destacados orientales conspiraba dentro de Buenos Aires con el propósito de organizar un movimiento capaz de devolver a la Banda Oriental su estatus de unión con las Provincias Unidas del Río de la Plata. Juan Antonio Lavalleja, que había combatido junto a José Gervasio Artigas contra la invasión lusobrasileña de 1816, organizó la expedición militar con el objetivo de expulsar finalmente al Imperio del Brasil y reunir a la Provincia Oriental con las Provincias Unidas del Río de la Plata.
La expedición, bautizada como Cruzada Libertadora, contó con el apoyo de algunos ganaderos y saladeristas de la provincia de Buenos Aires que veían en la ocupación brasileña de la Provincia Cisplatina un peligro para sus intereses, ya que los saladeros porteños habían visto mermados sus mercados regionales por la competencia de sus similares de Río Grande del Sur, que se nutrían de las arreadas de ganado de los campos de la Cisplatina.
El brigadier Juan Manuel de Rosas, uno de los representantes más caracterizados de ese grupo, había hecho llegar a los exiliados orientales una importante contribución financiera. Los ricos hacendados Julián Panelo de Melo,Instituto Histórico y Geográfico del Uruguay (op. cit., Vol. 10, p. 311, año 1933). La obra cita que varios particulares, además del gobierno de la provincia de Buenos Aires, habían contribuido con dinero para financiar la recuperación de la Provincia Oriental —actual República Oriental del Uruguay y parte meridional del estado brasileño de Río Grande del Sur— siendo estos los siguientes: Riglos y Larrea donaron cada uno 1000 pesos de plata o bien 8000 reales, Panelo de Melo, Álzaga y Aguirre donaron cado uno 500 pesos de plata o bien 4000 reales, y Fragueiro con 300 pesos de plata o bien 2400 reales.Emanuelli, Isaac (op. cit., p. 28, año 1960). Miguel Riglos, Ramón Larrea, Félix de Álzaga, Juan Pedro Aguirre y Mariano Fragueiro, Juan José de Anchorena, primo de Rosas, entre otros, también financiaron con dinero.
En 1868 Rosas trasmitía desde su exilio en Southampton datos curiosos acerca de esa expedición:
A principio de 1823 Lavalleja comisionó a Gregorio Sanabria, quien más tarde integraría la Cruzada, para que pasara desde Buenos Aires a Colonia, San José y Soriano, contactando con varios patriotas, preparando así la gesta libertadora. Sanabria informó a Lavalleja de su gestión por carta del 14 de marzo de 1823, custodiada en el archivo de Entre Ríos, con copia en la carpeta 12 de antecedentes y archivos del Museo histórico nacional del Uruguay.
El desembarco thumb|300px|La bandera de los Treinta y Tres Orientales desplegada durante la Cruzada Libertadora en 1825. Desde 1952 es una de las tres banderas oficiales de Uruguay. miniaturadeimagen|300x300px|Bandera de la Provincia Oriental, establecida el 25 de agosto de 1825 por el Congreso de la Florida. El 1 de abril de 1825 una avanzada de la expedición al mando de Manuel Oribe embarcó en el puerto bonaerense de San Isidro, la épica hazaña inició en la localidad hoy llamada Beccar y desembarcó en una isla del Brazo Largo del río Paraná. El grueso al mando de Lavalleja partió poco después pero, demorado por un fuerte temporal, los expedicionarios se reunieron recién el 15 de abril. Desembarco de los Treinta y Tres Orientales
En la noche del 18 de abril Lavalleja y sus hombres embarcaron y avanzaron cuidadosamente por entre las islas del delta del Paraná, evitando la vigilancia de la flota fronteriza brasileña. Aprovechando la oscuridad, cruzaron el río Uruguay en dos lanchones y desembarcaron en la Playa de la Agraciada, también conocida como Arenal Grande, la madrugada del día 19 de abril. Allí desplegaron la bandera de tres franjas horizontales roja, azul y blanca, con el juramento «Libertad o Muerte» inscrito en el centro.
Cuántos y quiénes fueron los Treinta y Tres Orientales El número de los expedicionarios de 1825 ha sido objeto de diversas controversias a partir de la existencia de varias listas de integrantes, publicadas entre 1825 y 1832. Según una investigación de Jacinto Carranza durante los años cuarenta, existen 16 listas diferentes de nombres y en total se menciona a 59 personas. Si bien el número de 33 es el oficialmente aceptado, los nombres difieren de un listado al otro. También debe sumarse el hecho de las deserciones de algunos de ellos, lo que hizo que sus nombres no fueran incluidos posteriormente.
Finalmente, cabe agregar que no todos eran orientales, ya que según el historiador Aníbal Barrios Pintos, hubo cuatro argentinos, cuatro paraguayos y uno nacido en Mozambique (Joaquín Artigas). El cordobés Simón del Pino fue el único de los cruzados que estampó su firma en el acta de la Declaratoria de la Independencia.
La lista de los Treinta y Tres, generalmente reconocidos está compuesta por:Baldrich, J. A. (1905): Historia de la Guerra del Brasil (página 77). Buenos Aires, 1905.Ver enlaces: http://lamochila.espectador.com/lamochila_33orientales.php?m=amp&nw=MTU2 http://sanisidro.gob.ar/san-isidro/nuestra-historia/la-gesta-de-los-33-orientales/#.Uw6nj3UhBT4
Consecuencias Dado el estancamiento de la guerra del Brasil entre las Provincias Unidas y el Imperio del Brasil, ambos Estados acordaron, con la mediación del Reino Unido, conceder la independencia a la Provincia Oriental, actual Uruguay, mediante el Tratado de Montevideo de 1828. De este modo, el objetivo original de la lucha (esto es, la reincorporación de la Banda Oriental a las Provincias Unidas del Río de la Plata) mutó en la independencia uruguaya.
Representaciones artísticas En 1854 la artista Josefa Palacios realizó la primera representación pictórica del desembarco, pintado en óleo sobre tela.
En 1877 el suceso sería plasmado por el pintor Juan Manuel Blanes.
En 1952 el cineasta Miguel Ángel Melino dirige la película uruguaya de cine histórico en blanco y negro titulada El Desembarco de los 33 Orientales.
Notas y referencias
Bibliografía , J. A. (1905): "Historia de la Guerra del Brasil" (Buenos Aires). , Isaac; en "Apuntes históricos. La Cruzada Libertadora de los 33" (Ed. s/d, 118 págs., año 1960). en "Revista del [...] " (Vol. 10, Ed. El Instituto, año 1933). , Juan (1891). La primera quincena de los Treinta y Tres. Montevideoː La Época
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