240px|miniaturadeimagen|derecha|La analogía del relojero es un argumento teleológico que sostiene que el diseño implica un diseñador. Ha tenido un papel prominente en la teología natural y el "argumento del diseño", donde se ha usado para argüir a favor de la existencia de Dios y el diseño inteligente del universo.
El diseño inteligente (DI) es un argumento pseudocientífico a favor de la existencia de una Inteligencia Creadora universal, lo que supondría una prueba a favor de la existencia de Dios. Sus partidarios usan conocimientos científicos y los presentan como "teoría científica" basándose en la evidencia sobre los orígenes de la vida.Numbers 2006, p. 373; «[DI] acaparó los titulares por su audaz intento de reescribir las reglas básicas de la ciencia y por su afirmación de haber encontrado pruebas irrefutables de la existencia de un ser divino. Sus defensores, sin embargo, insistieron en que «no se trataba de una idea de base religiosa, sino de una teoría científica basada en pruebas sobre los orígenes de la vida, una que desafía las visiones estrictamente materialistas de la evolución». Aunque las raíces intelectuales del argumento del diseño se remontan a siglos atrás, su encarnación contemporánea data de la década de 1980».Pigliucci 2010Young & Edis 2004 pp. 195-196, Section heading: But is it Pseudoscience?
Los defensores de esta postura creacionista afirman que «ciertas características del universo y de los seres vivos se explican mejor por una causa inteligente, no por un proceso ciego como la selección natural». El DI es una forma de creacionismo anti evolución natural, que pretende presentar una "visión científica", pero que realmente carece de respaldo empírico científico y no ofrece hipótesis verificables o sustentables, por lo que no se considera una ciencia. Los tres autores más importantes de identificación son sin duda Michael Behe, William Dembski y Stephen Meyer. Los principales defensores del DI están asociados con el Discovery Institute, un think tank ideológicamente derechista con sede en los Estados Unidos. — Barbara Forrest, 2005, testifying in the Kitzmiller v. Dover Area School District trial.
Wilgoren 2005, "...«El Centro para la Ciencia y la Cultura del instituto se ha convertido en los últimos meses en el pilar ideológico y estratégico que sustenta el estallido de disputas sobre la ciencia en los distritos escolares y las capitales estatales de todo el país».
Attie, et al. 2006, «El motor que impulsa el movimiento del diseño inteligente es el Discovery Institute».
Aunque la frase "diseño inteligente" había aparecido previamente en las discusiones teológicas del argumento del diseño, la primera publicación del término diseño inteligente en su uso actual como un término alternativo para el creacionismo fue en Of Pandas and People (Sobre pandas y personas), Context, pp. 31–33. un libro de texto de 1989 destinado a las clases de biología de secundaria. El término fue sustituido en los borradores del libro después del fallo en 1987 de la Corte Suprema de los Estados Unidos en el caso Edwards contra Aguillard, que prohibió la enseñanza de la ciencia de la creación en las escuelas públicas sobre fundamentos constitucionales. Context, p. 32 ff, citing A partir de mediados de la década de 1990, el movimiento del diseño Inteligente, apoyado por el Discovery Institute, Johnson interviewed in November 2000.
Downey 2006 abogó por la inclusión del diseño inteligente en el currículo de biología de las escuelas públicas. Esto condujo al caso de 2005 Kitzmiller contra el Distrito Escolar del Área de Dover en el que el juez de distrito de los Estados Unidos John E. Jones III, dictaminó que el diseño inteligente no es ciencia, que «no puede desacoplarse de sus creacionistas, y por tanto religiosos, antecedentes» y que su promoción por el distrito escolar por lo tanto violó la Cláusula de Establecimiento de la Primera Enmienda de la Constitución de los Estados Unidos, Whether ID Is Science, p. 69 and Curriculum, Conclusion, p. 136.
El DI presenta dos argumentos negativos principales contra las explicaciones evolutivas: la complejidad irreducible y la complejidad especificada. Estos argumentos afirman que ciertas características –biológicas e informáticas, respectivamente– son demasiado complejas para ser el resultado de procesos naturales. Como un argumento positivo contra la evolución, el DI propone la analogía entre los sistemas naturales y los artefactos humanos, una versión del argumento del diseño a favor de la existencia de Dios.Kitzmiller c. Dover Area School District, 04 cv 2688 (20 décembre 2005). Context, pp. 24–25. «El argumento a favor del diseño inteligente no es un argumento científico nuevo, sino más bien un antiguo argumento religioso a favor de la existencia de Dios. Él remontó este argumento al menos hasta Tomás de Aquino en el siglo XIII, quien lo formuló como un silogismo: dondequiera que exista un diseño complejo, debe haber habido un diseñador; la naturaleza es compleja; por lo tanto, la naturaleza debe haber tenido un diseñador inteligente. ...
...«Este argumento a favor de la existencia de Dios fue planteado a principios del siglo XIX por el reverendo Paley... [el argumento teleológico]. La única diferencia aparente entre el argumento de Paley y el argumento a favor del DI, tal y como lo exponen los peritos de la defensa Behe y Minnich, es que la «posición oficial» del DI no reconoce que el diseñador sea Dios». Los defensores entonces concluyen por analogía que estas características son evidencia de diseño.
Otras posturas creyentes menos extremas, tales como el de la evolución teísta, y el examen científico detallado han refutado las afirmaciones de que las explicaciones evolutivas son inadecuadas y esta premisa del diseño inteligente –que la evidencia contra la evolución constituye evidencia de diseño– ha sido criticada como una falsa dicotomía. Whether ID Is Science, p. 64. Originally published in Bios (July 1998) 70:40-45. A pesar de las críticas de la comunidad científica, la cual rechaza la postura pseudocientifica presentada por el diseño Inteligente, los defensores de esta aún sostienen que si se trataria de «una teoría científica basada en evidencia acerca de los orígenes de la vida que desafía el naturalismo metodológico inherente a la ciencia moderna», The review is reprinted in full by Access Research Network [archived 10 February 1999].
Whether ID Is Science, p. 66 Whether ID Is Science, p. 68. Lead defense expert Professor Behe admitted that his broadened definition of science, which encompasses ID, would also include astrology. See also si bien admiten que todavía tienen que producir una teoría científica.
Historia
Origen del concepto En 1910, la evolución no era un tema de gran controversia religiosa en Estados Unidos, pero en la década de 1920 la controversia fundamentalista-modernista en teología dio como resultado la oposición del fundamentalismo cristiano a la enseñanza de la evolución y en el origen del creacionismo moderno. La enseñanza de la evolución se suspendió efectivamente en las escuelas públicas nacionales hasta la década de 1960, y entonces cuando la evolución fue reintroducida en el plan de estudios, hubo una serie de casos judiciales en los que se hicieron intentos para hacer que el creacionismo fuese enseñado junto con la evolución en las clases de ciencias. Creacionistas de la Tierra joven (CTJ) promovieron la ciencia de la creación como "una explicación científica alternativa del mundo en el que vivimos". Esto con frecuencia invoca el argumento del diseño para explicar la complejidad de la naturaleza como la demostración de la existencia de Dios.
El argumento del diseño o "argumento del diseño inteligente" fue propuesto por primera vez por William Paley en su libro Teología Natural en 1802. Ayala writes that "Paley made the strongest possible case for intelligent design," and refers to "Intelligent Design: The Original Version" before discussing ID proponents reviving the argument from design with the pretence that it is scientific. Su analogía del relojero proponía que, al igual que ante la complejidad en el diseño de un reloj inferimos la existencia de un relojero, ante la complejidad de los organismos vivos debemos inferir la existencia de un diseñador con mayúsculas.Pennock 1999, pp. 60, 68-70, 242-245 Context, pp. 24-25. Al igual que la ciencia de la creación, el diseño inteligente se centra en el argumento religioso de Paley del diseño, pero mientras que la teología natural de Paley está abierta a un diseño deísta a través de leyes dadas por Dios, el diseño inteligente busca la confirmación científica de repetidas intervenciones milagrosas en la historia de la vida. La ciencia de la creación prefiguró los argumentos del diseño inteligente de la complejidad irreducible, citando incluso el flagelo bacteriano. En los Estados Unidos, los intentos de introducir la ciencia de la creación en las escuelas llevaron a juicios que fallaron que es de naturaleza religiosa y, por lo tanto, no puede enseñarse en las clases de ciencias de las escuelas públicas. El diseño inteligente también se presenta como ciencia y comparte otros argumentos con la ciencia de la creación, pero evita referencias bíblicas literales a cosas tales como la historia del Diluvio, la historia del Génesis o el uso de versículos de la Biblia para datar a la Tierra.
Barbara Forrest escribe que el movimiento del diseño inteligente comenzó en 1984, con el libro The Mystery of Life's Origin: Reassessing Current Theories (El misterio del origen de la vida: Revaluación de las teorías actuales), coescrito por el creacionista y químico Charles B. Thaxton y otros dos autores, y publicado por la Foundation for Thought and Ethics de Jon A. Buell. Thaxton dio una conferencia en 1988 llamada "Fuentes de la información contenida en el ADN", que atrajo a creacionistas como Stephen C. Meyer.
En marzo de 1986, un análisis de Meyer usó la teoría de la información para sugerir que los mensajes transmitidos por el ADN en la célula mostraban «complejidad especificada» mediante inteligencia y deben haberse originado por un agente inteligente. En noviembre de ese año, Thaxton describió su razonamiento como una forma más sofisticada del argumento del diseño de Paley. En la conferencia de 1988 "Fuentes de la información contenida en el ADN", dijo que su opinión de origen inteligente es compatible con el naturalismo metafísico y el sobrenaturalismo.
El diseño inteligente evita identificar o nombrar al diseñador inteligente –se limita a afirmar que deben existir uno (o más)–, pero los líderes del movimiento han dicho que el diseñador es el Dios cristiano.Kitzmiller v. Dover Area School District, pages 26-27, «Los escritos de los principales defensores del diseño inteligente revelan que el diseñador al que alude su argumento es el Dios del cristianismo». Algunos ejemplos son: — Phillip E. Johnson (2003)
Johnson 2002, «Así que la pregunta es: “¿Cómo ganar?”. Fue entonces cuando empecé a desarrollar lo que ahora se ve plenamente desarrollado en la estrategia de la “cuña”: “Cíñete a lo más importante”: el mecanismo y la recopilación de información. Saca la Biblia y el Libro del Génesis del debate, porque no quieres plantear la llamada dicotomía entre la Biblia y la ciencia. Plantea el argumento de tal manera que pueda ser escuchado en el ámbito académico secular y de una forma que tienda a unificar a los disidentes religiosos. Eso significa concentrarse en: “¿Se necesita un Creador para crear, o puede la naturaleza hacerlo por sí misma?”, y negarse a desviarse hacia otros temas, algo que la gente siempre intenta hacer». — Stephen C. Meyer