Juan Francisco Velasco Alvarado (Castilla, Piura, 16 de junio de 1910Existen referencias contradictorias sobre su año de nacimiento, así como del lugar. Otros biógrafos indican que nació en la ciudad de Piura y en 1909.-Lima, 24 de diciembre de 1977) fue un militar y político peruano quien siendo jefe del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas, dirigió y ejecutó el golpe de Estado del 3 de octubre de 1968, con el cual derrocó al presidente Fernando Belaúnde Terry y logró ejercer el poder absoluto hasta 1975 durante el llamado Gobierno Revolucionario de la Fuerza Armada.

Proveniente de una familia de clase trabajadora de Piura, estudió en el Colegio San Miguel de dicha ciudad. En 1929 se trasladó a Lima para sentar plaza como soldado y, al año siguiente ingresó a la Escuela Militar de Chorrillos de donde egresó en 1934 como subteniente de infantería. Poco a poco fue ascendiendo en los diversos grados de la carrera militar, al tiempo que desempeñaba cargos propios de la vida profesional. Fue director de la Escuela Militar, jefe de Estado Mayor de la IV División del Centro de Instrucción Militar del Perú, comandante general de la II División Ligera en 1960, y luego de la I Región Militar en 1964. Ascendido a general de división en 1965, fue nombrado inspector general del Ejército; luego fue nombrado Jefe del Estado Mayor en 1966, comandante general del Ejército en 1967 y jefe del Comando Conjunto en 1968. En esta situación y junto con los comandantes generales de las otras armas, constituyó una Junta Revolucionaria que derrocó al presidente Fernando Belaúnde Terry el 3 de octubre de 1968, siendo él designado como Presidente de la República.

Su labor al frente del gobierno se distinguió por una serie de cambios y reformas estructurales que implementó en el país, autodenominada la "Revolución peruana". El 9 de octubre de 1968, expropió la refinería de Talara operada de la International Petroleum Company, empresa trasnacional a la que expulsó del país, poniendo así fin al largo litigio de La Brea y Pariñas. El 24 de junio de 1969 dio la Ley de la Reforma Agraria, que buscaba un reparto equitativo de la tierra, la distribución racional del agua y la elevación de la dignidad de los campesinos. Además del petróleo, nacionalizó los demás recursos básicos del país: los yacimientos mineros (Cerro de Pasco, Marcona, Quellaveco y Michiquillay); y la industria pesquera. Puso bajo control directo del Estado la banca, las telecomunicaciones y los diarios. Hizo una amplia reforma educativa, que incluyó declarar al idioma quechua como lengua oficial, entre otros cambios estructurales para adecuar al país a la coyuntura del mundo. En el aspecto internacional, entabló relaciones con los países del bloque socialista, participó en el Grupo de los 77 o de los países en vías de desarrollo y se declaró antiimperialista.

El gran costo que trajeron consigo las reformas estructurales, así como la crisis del petróleo de 1973, desataron en el país una crisis económica. Se incrementó la inflación y aumentó el costo de vida, lo que trajo consigo el malestar social, cuyo momento más tenso fue el llamado Limazo de 5 de febrero de 1975. Desde 1973 Velasco estuvo delicado de salud, debiendo sufrir la amputación de una pierna, pese a lo cual siguió gobernando hasta que fue relevado del gobierno el 29 de agosto de 1975, tras el golpe de Estado del general Francisco Morales Bermúdez Cerruti. Su salud se agravó en 1977, acabando por fallecer a fines de ese mismo año. Su entierro fue multitudinario.

Infancia y juventud Fue hijo de Manuel José Velasco Gallo y de Clara Luz Alvarado Zevallos. Nació en el pueblo de Tacalá, en el distrito de Castilla de la provincia de Piura, el 16 de junio de 1910. Provenía de una familia de clase trabajadora. Su padre era sanitario, y su madre vendía chicha para solventar los gastos del hogar, ya que en total eran once hermanos.

Cursó estudios escolares primarios en el centro escolar N.º 21 (1918-1922) y secundarios en el Colegio San Miguel (1923-1927), ambos de la ciudad de Piura. Terminados sus estudios escolares, decidió seguir la carrera militar, pero al no contar con recursos para trasladarse a Lima, demoró meses en partir, hasta que se embarcó de polizón en el barco chileno Imperio que se hallaba acoderado en el puerto de Paita.

Carrera militar En 1929, a los 18 años, llegó a Lima cuando ya se había realizado el concurso de admisión a la Escuela de Cadetes de la Escuela Militar de Chorrillos de ese año. Decidió entonces incorporarse al ejército como recluta, el 5 de abril de 1929. Pudo ingresar al ejército gracias a la intercesión del capitán Félix Huamán Izquierdo, su paisano. Asistió luego a la Escuela Militar de oficiales, de donde egresó el 1 de febrero de 1934, con el grado de subteniente de infantería. Obtuvo el primer puesto de su promoción (llamada Huáscar), pero la espada de honor la ganó su compañero Enrique López Velasco, del arma de ingeniería.

En 1935 fue nombrado instructor de la Escuela de Clases. En 1937, ascendió a teniente. En 1939, pasó a ser instructor de la Escuela de Cadetes. En 1940, ascendió a capitán y fue destacado a la División de la Selva, pero retornó a Lima en 1941, para servir como instructor en la Escuela de Oficiales.

Pasó a cursar en la Escuela Superior de Guerra (1944), donde más tarde fue profesor de Infantería, Táctica y Estado Mayor (1946). En 1945, ascendió a mayor y en 1946 fue diplomado como oficial de Estado Mayor. En 1949, ascendió a teniente coronel y en 1952, pasó a dirigir la Escuela Militar donde hizo varias reformas, adecuando su reglamento al avance del arte bélico.

En 1953, pasó a comandar un batallón de infantería de la División de la Selva, hasta 1954. Al año siguiente ascendió a coronel. Luego pasó a ser Director de la Escuela de Infantería y jefe de Estado Mayor de la IV División del Centro de Instrucción Militar del Perú (1955-1958).

En 1959, bajo el segundo gobierno de Manuel Prado Ugarteche, fue ascendido a General de Brigada. Su ascenso se dio por intercesión directa del presidente, ya que había sido “baloteado” (descalificado) por el entonces ministro de Guerra, Alejandro Cuadra Ravines. Fue nombrado director general de Tiro y comandante general de la II División Ligera, cargo que ejerció de 1960 a 1961.

En 1962, pasó a ser agregado militar en la Embajada del Perú en París, Francia y, ya de retorno, fue nombrado jefe de Estado Mayor de la I Región Militar (1964). En 1965, ascendió a General de División. En enero de 1968, bajo el primer gobierno de Fernando Belaúnde Terry, asumió la Comandancia General del Ejército y la presidencia del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas del Perú. El ejercicio de estas dos funciones impidió que el presidente Belaunde lo nombrara ministro de Guerra en su último gabinete que juró el 3 de octubre de 1968. El que asumió entonces el ministerio de Guerra fue el general Roberto Dianderas.

En Chincha, conoció a la que sería su esposa, Consuelo Gonzales Posada (hermana de Luis Gonzales Posada), que por entonces era una activista aprista. De esta unión nacieron: Teresa Consuelo, María Elena, Francisco Javier y Juan Mario.

Plan de salvación nacional contra el gobierno de Belaúnde Desde la Comandancia General del Ejército y la presidencia del Comando Conjunto, empezó a preparar el plan de salvación nacional contra el gobierno democrático de Belaúnde, que era permanentemente saboteado desde el Congreso por el APRA y el odriísmo aliados. Entre los oficiales que secundaron a Velasco destacaban cuatro coroneles: Rafael Hoyos Rubio, Jorge Fernández-Maldonado, Leonidas Rodríguez Figueroa y Enrique Gallegos Venero. Estos oficiales, formados en el Centro de Altos Estudios Militares (CAEM), se dedicaron previamente a estudiar la situación política, social y económica del Perú y concibieron un plan que, a su juicio, superaría la terrible crisis que agobiaba a la nación.

Según Velasco, desde el 28 de abril de 1968 se hallaba redactado el Plan Inca, el plan secreto al que debía ajustarse su gobierno revolucionario, que redactó en colaboración con dichos coroneles, pero solo lo daría a conocer públicamente en 1974.

El escándalo del Acta de Talara y la Página 11

miniatura|Después de la juramentación de nuevo Gabinete de Belaúnde, presidido por Miguel Mujica Gallo, Velasco despide y estrecha la mano de Belaúnde, horas antes de dar su Golpe de Estado. Se justificó el golpe de Estado con el antiguo problema de La Brea y Pariñas. Este era el nombre de unos yacimientos petrolíferos situados en el norte y explotados entonces por una compañía estadounidense, la International Petroleum Company (IPC). Durante décadas esta compañía y su antecesora británica se habían negado a pagar al Estado el monto real de los impuestos por explotación, usando a su favor un error inicial de parte del Estado en la medición de las pertenencias que explotaban.

Este viejo litigio tuvo su término el 13 de agosto de 1968 con la suscripción del Acta de Talara, por la cual todos los campos petrolíferos que explotaba la IPC retornaban al Estado peruano, mientras que dicha compañía solo se quedaba con la vieja refinería de Talara. Pronto se habló de manejos ocultos en la operación, que supuestamente beneficiaban a la IPC, y se acusó de “entreguismo” al gobierno de Belaunde. El escándalo estalló cuando se denunció que faltaba una página en el contrato de precios de petróleo crudo entre la estatal Empresa Petrolera Fiscal (EPF) y la IPC (10 de septiembre de 1968). Se especuló si en esa página específica figuraba algún beneficio que de manera furtiva el Estado estaría dando a la IPC. Esa fue el famoso escándalo de la "Página Once", que fue el detonante del golpe de Estado que Velasco encabezaría en menos de un mes.

El mismo Velasco reconoció que el golpe de Estado de octubre de 1968 fue tramado desde inicios de ese año, antes de que estallara el escándalo de la página once, por lo que este no pudo ser su verdadera razón, sino solo el detonante o el pretexto. Se ha discutido por tanto sobre las verdaderas causas del golpe. Mientras que unos sostienen que a los militares les inspiraba un sincero deseo de implantar la justicia social en el Perú, otros han hecho notar que estos, que por tradición eran antiapristas, se adelantaron a impedir la realización de las elecciones generales de 1969, en las que se presagiaba el triunfo de Víctor Raúl Haya de la Torre. Esta última tesis ha sido sostenida por el mismo Belaunde, argumentando que en el fondo, el golpe no iba dirigido contra su gobierno (que estaba por finalizar), sino para evitar que Haya de la Torre llegara al poder.

El golpe de Estado de 1968

miniatura|Soldado de Ejército Peruano, encerrando la rejas del Palacio del Gobierno, durante el golpe. El 2 de octubre de 1968, el general Velasco acudió por la mañana al Palacio de Gobierno y presentó su saludo al presidente Belaúnde, durante la juramentación del gabinete presidido por Miguel Mujica Gallo. En horas de la madrugada del 3 de octubre, tanques de la división blindada rodearon el Palacio de Gobierno, así como el Palacio del Congreso. El presidente Belaúnde fue aprehendido y enviado en avión hacia Buenos Aires. El Congreso fue cerrado.

Se consumó así el golpe de Estado, que a decir de los golpistas tenía carácter de “institucional”, es decir que contaba con el apoyo de las Fuerzas Armadas en sus tres armas (Ejército, Marina y Aviación). Sin embargo, después se supo que el golpe había sido planeado por un grupo de oficiales del Ejército encabezados por Velasco, entre los que destacaban cuatro coroneles ya mencionados: Rafael Hoyos Rubio, Jorge Fernández-Maldonado, Leonidas Rodríguez Figueroa y Enrique Gallegos Venero. Los demás miembros de las Fuerzas Armadas, en sus tres ramas, se plegaron posteriormente, al consumarse los hechos.