Aelle (también Ælle o Ella) (pronunciado /'ælə/ en inglés) aparece en las fuentes tempranas como el primer rey de los sajones del sur y el fundador del reino de Sussex, reinando en la región inglesa de Sussex desde aproximadamente el año 477 hasta tal vez el año 514 como máximo. La información sobre este monarca es bastante limitada y no se puede afirmar con certeza si Aelle existió realmente.
Según las fuentes, Aelle y tres de sus hijos llegaron procedentes del continente europeo al lugar donde se encuentra Selsey Bill —el lugar exacto se encuentra bajo el mar y es probablemente un banco de arena conocido como the Owers— y combatieron contra los britanos. Se dice que en 491 los sajones lograron una victoria frente a los nativos en el lugar donde se encuentra la localidad de Pevensey, donde mataron hasta el último de sus oponentes. Aunque los detalles que cuentan estas tradiciones no pueden ser verificados, los nombres de los lugares de Sussex evidencian claramente que esa zona fue pronto colonizada y de forma exhaustiva por los sajones, apoyando la idea de que fue una de sus primeras conquistas.
Según Beda, monje de Northumbria autor de la crónica del Historia ecclesiastica gentis Anglorum, Aelle fue el primer rey anglosajón que logró mantener su imperium o señorío sobre el resto de reinos anglosajones. En la Crónica anglosajona de finales del (de unos cuatrocientos años más tarde), Aelle es presentado como el primer bretwalda o gobernante de Britania, aunque no hay pruebas de que en ese tiempo ya existiera ese título. La muerte de Aelle no está registrada ni se sabe quién le sucedió como rey de Sussex.
Contexto histórico
thumb|300px|right|El nombre de Aelle es visible en esta línea del manuscrito de Parker de la Crónica anglosajona, escrito sobre el año 890 Si es que Aelle existió, vivió en medio del periodo de la historia de Inglaterra menos documentado.Por ejemplo, James Campbell escribe: «El vicio natural de los historiadores es afirmar que saben sobre el pasado. En ningún lugar es más peligroso esta afirmación que cuando se trata de adivinar lo que pasó en Gran Bretaña entre los años 400 y 600» (The Anglo-Saxons, p. 20). A principios del , Britania llevaba siendo romana trescientos cincuenta años. Los enemigos más molestos de Roma fueron los pictos del centro y del norte de Escocia y los escotos, que realizaban incursiones desde Irlanda. También eran molestos los sajones, nombre que los escritores romanos dieron a los pueblos que vivían en la zona septentrional de Alemania y el sur de la península de Jutlandia. Las incursiones sajonas en las tierras del sur y este de Inglaterra en el habían sido lo suficientemente alarmantes para los romanos como para construir las fortificaciones conocidas como Litus saxonicum y posteriormente nombrar un conde de la Costa sajona para dirigir la defensa frente a estas incursiones. El dominio romano sobre Britania terminó finalmente a principios del ; la fecha que suele darse para el fin de la Britania romana es el año 410, año en que el emperador Flavio Honorio envió cartas a los britanos urgiéndoles a ocuparse ellos mismos de su propia defensa. Britania había sido saqueada repetidamente por tropas que apoyaban las reivindicaciones de usurpadores del trono romano, y los ejércitos romanos no regresaron después de 410.
thumb|220px|left|Imagen de San Gildas cerca del pueblo francés de Saint-Gildas-de-Rhuys. Las fuentes que aportan datos referentes a hechos posteriores a esta fecha son extremadamente escasas, pero una tradición de un sacerdote britano de mediados del , de nombre Gildas, cuenta que los britanos buscaron la ayuda de Aecio, cónsul romano, para enfrentarse a los bárbaros, probablemente a finales de los años 440, pero no recibieron ayuda. Posteriormente (y aquí la información de Gildas está complementada por otras fuentes posteriores, como la Crónica anglosajona), se supone que un líder britano llamado Vortigern invitó a mercenarios del continente a que le ayudaran en su lucha contra los pictos que atacaban desde el norte. Los líderes de estos mercenarios, cuyos nombres eran Hengest y Horsa, se rebelaron y comenzó un largo período de guerras. Los invasores —anglos, sajones, jutos y frisios— se hicieron con el control de algunas partes de Inglaterra, pero perdieron la importante batalla del Monte Badon, cuya localización se desconoce. Algunos autores han especulado que Aelle podría haber dirigido las fuerzas sajonas en esta batalla, mientras que otros descartan esta idea sin más.
De este modo, los britanos consiguieron un respiro y la paz duró al menos hasta el tiempo en que Gildas escribió: esto es, tal vez, un período de unos cuarenta o cincuenta años, desde finales del hasta mediados del . Poco después del tiempo en el que vivió Gildas, los anglosajones reanudaron su avance, y a finales del casi todo el sur de Inglaterra quedó bajo control de los invasores continentales.Peter Hunter Blair (Roman Britain, p. 204) da el período entre 550 y 575 para la definitiva conquista de Inglaterra.
Fuentes thumb|250px|right|Una página del manuscrito [A] de la Crónica anglosajona. El nombre de Aelle, escrito como "Elle", puede verse en dos de las entradas al final de la página. La última entrada de la página, de 488, cuenta los hechos ocurridos en Kent y no hace mención de Aelle. Hay dos fuentes tempranas que mencionan el nombre de Aelle. La más antigua es la Historia ecclesiastica gentis Anglorum, una historia de la iglesia inglesa escrita en el año 731 por Beda, un monje de Northumbria. Beda menciona a Aelle como uno de los reyes anglosajones que ejercieron lo que él llama imperium (‘señorío’) sobre «todas las provincias al sur del río Humber». Beda ofrece una lista de siete reyes que ostentaron el imperium y Aelle es el primero de ellos. La otra información que proporciona Beda es que Aelle no era cristiano —Beda menciona a un rey posterior como «el primero en entrar en el reino de los cielos»—.
La segunda fuente es la Crónica anglosajona, una colección de anales recopilados en el reino de Wessex en el año 890 aproximadamente, durante el reinado de Alfredo el Grande. La Crónica tiene tres entradas para Aelle, del año 477 al año 491, tal como sigue:La traducción al español es de elaboración propia de Wikipedia para una traducción de Michael Swanton (Anglo-Saxon Chronicle, p. 14) del texto A de la Crónica; excepto que parte de la traducción de Frank M. Stenton (Anglo-Saxon England, pp. 17–18) ha sido sustituida para mantener "Andredes leag" y "Andredes cester" en el texto para posteriores explicaciones.
477: Aelle y sus tres hijos, Cymen, Wlencing y Cissa, vinieron a la tierra de Britania con tres navíos al lugar llamado Cymen's Shore (la costa de Cymen), allí mataron muchos galeses e hicieron huir a algunos al bosque llamado Andredes leag. 485: Aquí Aelle luchó contra los galeses cerca del margen del arroyo llamado Mearcred's Burn. 491: Aquí Aelle y Cissa asediaron la fortaleza llamada Andredes cester y mataron a todos los que vivían allí; no dejaron allí ningún britano.
La Crónica fue recopilada unos cuatrocientos años después de estos hechos. Se sabe que los cronistas usaron material de crónicas anteriores, así como fuentes orales como las sagas, pero no hay forma de saber la procedencia de estas historias. También debe decirse que los términos britano y galés se usaban indistintamente, ya que «galés» (Welsh) era la palabra sajona que significaba ‘extranjero’ (wealh, walh) y se aplicaba a todos los nativos britano-romanos de la época.
thumb|left|250px|Imagen desde el espacio de la isla de Wight, al este de la cual desembarcaron Aelle y sus hijos. Hay tres lugares nombrados que pueden ser identificados. "Cymen's Shore" ("Cymenes ora" en el original) se encuentra ahora bajo el mar, pero de referencias posteriores se sabe que se encuentra al sur de lo que actualmente es Selsey Bill, justo al este de la isla de Wight. Actualmente, los bancos de arena de Middle y Outer Owers marcan el lugar. El bosque llamado "Andredes leag" es el Weald, que en aquel tiempo era un bosque que se extendía desde el noroeste de Hampshire hasta el norte de Sussex; y se sabe que "Andredes cester" era un fuerte de la Litus saxonicum, construido por los romanos en Pevensey, justo a las afueras de la localidad.
La Crónica hace mención de Aelle una vez más en la entrada para el año 827, donde se presenta como el primero de los ocho bretwaldas o soberanos de Britania. La lista está formada por los siete originales que proporcionaba Beda y Egberto de Wessex. Ha habido muchos debates de estudiosos sobre lo que significaba ser un bretwalda y la extensión del poder real de Aelle en el sur de Inglaterra es una cuestión sin respuesta. También es digno de atención que hay un gran salto temporal entre Aelle y el segundo rey de la lista de Beda, Ceawlin de Wessex, cuyo reinado empezó a finales del siglo VI; esto podría indicar un período en el que el dominio anglosajón se vio interrumpido de algún modo.
Existen fuentes anteriores a Beda en las que se mencionan a los sajones del sur, pero no a Aelle. Sin embargo, la referencia más antigua es aún bastante posterior y data aproximadamente del año 692: se trata de un fuero del rey Nothelm, al que titula como «Rey de los sajones del sur». Los fueros (charters en inglés) son documentos en los que se hace entrega de tierras a los seguidores o al clero, y que deberían contar con el testimonio real que tenían el poder de entregar las tierras. Estos fueros son una de las fuentes documentales clave para conocer la historia anglosajona, pero no han sobrevivido fueros originales anteriores al final del siglo VII.
Hay otros autores tempranos cuyos trabajos pueden arrojar algo de luz sobre el tiempo de Aelle, aunque no hacen mención ni de él ni de su reino. La descripción de Gildas del estado en el que se encontraba en ese momento Inglaterra es útil para entender la decaída y el aumento de las incursiones anglosajonas. Procopio de Cesarea, un historiador bizantino, que escribió poco después de Gildas, añade algo de información a las escasas fuentes sobre las migraciones al incluir un capítulo sobre Inglaterra en uno de sus trabajos. Apunta que los pueblos de Gran Bretaña —a los que llama ingleses, britanos y los frisios— eran tan numerosos que todos los años emigraban en gran número al reino de los francos.
Pruebas a partir de los topónimos de Sussex Las fechas más tempranas dadas en la Crónica anglosajona para la colonización de Sussex están apoyadas por un análisis de los topónimos de la región. La evidencia más clara viene de los topónimos que terminan en «-ing», como Angmering y Worthing, que derivan de una forma anterior terminada en «-ingas». Hastings, por ejemplo, deriva de Hæstingas, que significa ‘los seguidores o subordinados de una persona llamada Hæsta’.
Desde el oeste de Selsey Bill al este de Pevensey, se puede encontrar la mayor densidad de estos nombres de toda Gran Bretaña. Hay un total de unos cuarenta y cinco topónimos en Sussex de esta forma y al parecer los nombres propios de los cuales derivan eran de uso corriente antes del , cuando volvieron a aparecer documentos escritos. Por lo tanto se acepta generalmente que estos topónimos evidencian el establecimiento de comunidades sajonas con poblaciones estables ya en los siglos y . Además, fuera de lo común, Sussex tiene pocos nombres de lugares de origen britano. Esto no significa necesariamente que los sajones mataran o expulsaran a casi toda la población nativa, a pesar de la narración de la entrada para 491 de la Crónica anglosajona en la que se explica la matanza de britanos; sin embargo, esto implica que la invasión fue en una proporción que dejó poco espacio a los nativos.
Estas series de razonamientos no pueden probar las fechas dadas en la Crónica y mucho menos la propia existencia de Aelle, pero apoyan la idea de una temprana conquista y del establecimiento de un reino estable.
Reinado