thumb|280px|Mapa de la región transoxiana, con el río Talas La batalla del Talas, batalla del río Talas, o batalla de Artlaj (; ) fue un enfrentamiento militar que tuvo lugar en mayo-septiembre del año 751 en Asia Central, a orillas del río Talas y al norte del río Sir Daria, en territorio del actual Kirguistán, cerca de la ciudad kazaja de Taraz. La batalla enfrentó a los ejércitos árabes del Califato abasí, junto con su aliado el Imperio tibetano, y los turcos karlukos al mando de Ziyad ibn Salih con soldados (según fuentes chinas), y los ejércitos chinos de la Dinastía Tang al mando de Gao Xianzhi con chinos y mercenarios karlukos (estos últimos cambiaron de bando al final de la batalla), a fin de dirimir el control del Asia Central.
En julio de 751, fuerzas Tang y abasíes se encontraron en el valle del río Talas para competir por el control sobre la región del Sir Daria de Asia central. Después de varios días de estancamiento, los karlukos, que originalmente se aliaron con los Tang se pasaron a los abasíes y con ello desequilibraron las fuerzas, lo que dio como resultado una derrota Tang. Solo 2000 chinos sobrevivieron a la batalla. La victoria árabe-turca supuso el fin de la expansión china por la región de la Asia central, que se integró desde ese momento y de forma definitiva en la cultura islámica. Quedó asegurado el control musulmán sobre la Transoxiana durante los siguientes 400 años. El control de esta región fue económicamente beneficioso para los abasíes debido a que estaba en la Ruta de la Seda. Los historiadores debaten si los prisioneros chinos capturados con posterioridad a la batalla llevaron la tecnología de la fabricación del papel a Oriente Medio, donde con el tiempo se difundió hasta Europa.
Ubicación El lugar exacto donde se desarrolló la batalla no se ha confirmado, pero se cree que fue cerca de Taraz y Talas en la frontera de lo que hoy en día son Kazajistán y Kirguistán. El nombre chino (怛羅斯, Talas) se vio por vez primera en el relato de Xuanzang. Du Huan ubicó la ciudad cerca de la cuenca occidental del río Chui.Bai, p. 211. La guerra fue la contienda entre la dinastía Tang y el califato abasí en la región transoxiana.
Antecedentes
thumb|Mapa de la dinastía Tang alrededor del año 700 mostrando su expansión territorial hacia el oeste en aquella época, conectada con la principal parte del imperio por el largo y estrecho Corredor del Hexi. Antes de la batalla, hubo otros encuentros indirectos entre algunos de los combatientes, y el poderío militar de China se había proyectado más allá del duro clima continental y el terreno difícil desolado y árido de la cuenca de Tarim, gran parte de la cual está formada por el desierto de Taklamakán, ya en la época de la dinastía Han, cuando el emperador Wu de Han envió expediciones militares para capturar caballos, que llegaron hasta el valle de Fergana. Luego, en 715, Alutar, el nuevo rey de Fergana, fue instalado con la ayuda de los árabes del califato omeya. El rey depuesto, Ijshid, huyó a Kucha (sede del protectorado Anxi), y buscó la intervención china. Los chinos enviaron tropas al mando de Zhang Xiaosong a Fergana. Derrotó al gobernante títere de los árabes Alutar en Namangan y reinstauró a Ijshid. Los habitantes de las tres ciudades sogdianas fueron masacrados como resultado de la batalla.Bai, pp. 235–36
El segundo encuentro tuvo lugar en 717, cuando los árabes fueron llevados por los turgesh y asediaron dos ciudades en la zona de Aksu en la batalla de Aksu (717). El comandante del chino Protectorado general para pacificar el oeste, Tang Jiahui, respondió usando dos ejércitos, uno compuesto por mercenarios karlukos liderados por Ashina Xin (cliente qaghan de Onoq) y otro compuesto de regulares Tang liderados por el propio Jiahui. La dinastía Tang china derrotó a los invasores omeyas en la batalla de Aksu. El comandante árabe omeya Al-Yashkuri y su ejército huyeron a Taskent después de la derrota.
Las fuentes árabes afirman que Qutayba ibn Muslim tomó durante un breve tiempo la ciudad de Kashgar a China y que se retiró después de llegar a un acuerdo pero los historiadores modernos desestiman totalmente esta pretensión.
En el año 750, As-Saffah, el fundador del califato abasí, lanzó una rebelión general (conocida como la revolución abásida) contra el entonces reinante califato omeya desde la provincia de Jorasán. Después de su decisiva victoria en la batalla del Zab y eliminando a aquellos de la familia omeya que no pudieron huir a Al-Ándalus, As-Saffah envió sus fuerzas a consolidar su califato, incluyendo Asia central, donde sus fuerzas se enfrentaron con muchas potencias regionales, incluyendo las de la china dinastía Tang.
Batalla El número de combatientes implicados en la batalla del Talas se desconocen con certeza; sin embargo, existen varios cálculos. El ejército abasí ( musulmanas según estimaciones chinas, aunque estas cifras pueden estar muy exageradas) que incluía contingentes de su aliado tibetano se enfrentaron al ejército combinado de Tang y karlukos (los documentos árabes ponen que las fuerzas chinas eran , lo que también puede ser muy exagerado).La fuerza de los árabes no está documentada para esta batalla, pero los ejércitos al este de Jorasán controlados por los árabes más tardes fueron calculados por los chinos en 718 con tropas disponibles para responder según Bai Shouyi, Bai sin embargo nunca calculó los números del ejército abasí. (Bai 2003, pp. 225–26).
En el mes de julio de 751, las fuerzas abasíes se unieron en combate con la fuerza china (el ejército combinado de los chinos Tang y los mercenarios karlukos) en las orillas del río Talas.
thumb|right|Moderna vista del río Talas, que nace en las montañas de Kirguistán y baja hasta KazajIstán. En la orilla derecha del río está la ciudad de Taraz. El ejército Tang sufrió una aplastante derrota. La derrota de la dinastía Tang se debió a la defección de los mercenarios karlukos y a la retirada de los aliados ferganos quienes al principio apoyaron a los chinos. Los mercenarios karlukos, dos tercios del ejército Tang, se pasó a los abasíes durante la batalla; tropas karlukas atacaron al ejército Tang a corta distancia mientras que las principales fuerzas abasíes las atacaban desde el frente. Las tropas Tang no fueron capaces de mantener la posición, y su comandante Gao Xianzhi, reconoció que la derrota era inminente y logró escapar con alguno de sus regulares Tang con la ayuda de Li Siye. De un total de que se calculan para los Tang, solo 2000 lograron regresar de Talas a su territorio en Asia central. A pesar de perder la batalla, Li infligió grandes pérdidas al ejército árabe perseguidor después de que se lo reprochase Duan Xiushi. Después de la batalla, Gao estaba preparado para organizar otro ejército Tang contra los árabes cuando estalló la devastadora rebelión de An Lushan en 755. Cuando la capital Tang fue tomada por los rebeldes, todos los ejércitos chinos estacionados en Asia central recibieron la orden de volver a China propiamente dicha para aplastar la rebelión.Bai, pp. 226-228.
Consecuencias y significado histórico Poco después de la batalla del Talas, la doméstica rebelión de An Lushan (755–63) y la posterior preponderancia de los señores de la guerra dieron a los árabes la oportunidad de expandirse aún más hacia el interior de Asia central conforme la influencia Tang en la región se retiraba.Lewis (2009), pág. 158. Los tributarios locales de los Tang se pasaron entonces a la autoridad de los abasíes, tibetanos o uigures y eso facilitó la introducción del Islam entre los pueblos túrquicos.
Fue la rebelión de An Lushan y no la derrota del Talas lo que puso fin a la presencia china Tang en Asia central y lo que los obligó a retirarse de Xinjiang —Talas no tuvo importancia estratégica, porque los árabes no avanzaron más allá después de la batalla.ed. Starr 2004, p. 39.Millward 2007, p. 36.
Una pequeña minoría de los karlukos se convirtieron al islam después de la batalla. La mayoría de los karlukos no se convirtieron al islam hasta mediados del al mando de Sultán Satuq Bughra Khan cuando establecieron el janato qarajánida.Lapidus 2012, p. 230.Esposito 1999, p. 351.Lifchez & Algar 1992, p. 28.Soucek 2000, p. 84. Esto ocurrió mucho después de que la dinastía Tang se marchase de Asia central.
Al-Saffah, cuyas fuerzas eran conocidas por los chinos como el Ta-Shih vestido de negro, gastó su riqueza en la guerra. Murió en el año 752. Su hermano Abu Jafar al-Mansur (A-p’uch’a-fo), que lo sucedió como segundo califa abasí [(r. 754-775) ayudó al emperador chino Suzong de Tang después de que pidiera ayuda durante la rebelión de An Lushan para recuperar el control de su capital Chang'an del comandante traidor, An Lushan, o sus sucesores en la fallida dinastía Yan. Abu Jafar al-Mansur respondió enviando 4000 hombres que ayudaron a las tropas Tang a recuperar la ciudad y fueron bien recompensados por el emperador chino. Después de que la rebelión fuera reprimida se les permitió asentarse en China de forma permanente, lo que ayudó a fundar las comunidades musulmanas más antiguas de China. Algunos de ellos se casaron con gentes chinas locales y sus descendientes se convirtieron en musulmanes nativos que conservaron su tradición religiosa y forma única de vida.
En 760, tuvo lugar una masacre a gran escala de ricos comerciantes árabes y persas en China, durante la masacre de Yangzhou (760), a manos de los rebeldes chinos liderados por Tian Shengong. En 879 durante la masacre de Guangzhou, de a musulmanes comerciantes extranjeros árabes, zoroastrianos persas, judíos y cristianos en Guangzhou fueron masacrados por rebeldes chinos bajo Huang Chao.
La cultura de Asia central, en el pasado una mezcla de influencias persas, indias y chinas, desaparecieron bajo las luchas de poder entre los imperios de los árabes, chinos, turcos, tibetanos y uigures.Lewis (2009), pág. 159. El islam creció hasta convertirse en la fuerza cultural de Asia central.
Con el declive del budismo en el Asia central, el budismo chino quedaba entonces separado del budismo indio y se desarrolló hasta ser una religión independiente con elementos espirituales distintivos. Tradiciones budistas indígenas como budismo Tierra Pura y Zen surgieron en China. China se convirtió en el centro del Budismo del este de Asia, siguiendo el canon budista chino, conforme el budismo se extendió a Japón y Corea desde China.
Entre los primeros historiadores que proclamaron la importancia de esta batalla estuvo el gran historiador ruso del Asia central musulmana, Vasili Bartold, del , según el cual, «los primeros historiadores árabes, ocupados con la narración de acontecimientos que entonces tenían lugar en Asia occidental, no mencionan esta batalla; pero es sin duda de gran importancia en la historia del Turquestán (occidental) pues decidió la cuestión de cual de las dos civilizaciones, la china o la musulmana, debía predominar en la tierra (del Turquestán)."