thumb|Mosaico de Cristo y María en el trono celestial. Ábside de la Basílica de Santa María en Trastevere, Roma. miniatura|Mosaico de la Villa romana de Almenara-Puras, . En el centro se ve la escena de Pegaso y la fuente Hipocrene Un mosaico (del latín , traducido como «(obra) relativa a las Musas»)Mosaico. DIRAE. Consultado el 18 de julio de 2019. es una obra artística elaborada con pequeñas piezas de piedra, cerámica, vidrio u otros materiales, de diversas formas y colores, llamadas teselas, unidas sobre un lecho aún fresco de yeso, cal y polvo de arcilla, cemento u otro aglomerante para formar composiciones decorativas geométricas, figurativas o abstractas.

La creación de un mosaico es un arte muy antiguo. La obra del mosaico se realiza sobre todo en superficies planas y de tamaño grande, como una pared, un suelo o un techo, pero a veces se adapta también en simples objetos o pequeños paneles.

En Creta durante la Edad de Bronce ya se desarrollaba esta habilidad. Se han encontrado obras de mosaicos en yacimientos arqueológicos de Mesopotamia ( al a.C.), Grecia () y en Mesoamérica. El gran desarrollo se dio en época del Imperio Romano y más tarde, con los bizantinos, árabes, normandos (en Sicilia, ), hasta llegar al Renacimiento y a los siglos , y .

Etimología La palabra mosaico viene de la palabra del bajo latín bajo Mosaicum que aparecía en opus mosaicum con que se referían a los cuadros artísticos realizados con pequeñas piedras llamadas teselas que a su vez tiene como antecedente del latín imperial opus musivus -a -um, que significa algo como «obra de musas» o μoυσειoν (mouseion) que dio origen a mosaico. Se dice que los romanos consideraban tan exquisito el arte de hacer mosaicos que pensaban que solo podían crearlo las musas o los favorecidos por ellas. La palabra griega μoυσα-ης (mousa-es) significa ‘musa’; μουσειoς-α-oν (mouseios-a-on), ‘concerniente a las musas’; μoυσειoν-oυ (mouseion-ou), ‘templo de las musas’, ‘lugar donde residen las musas’.

Historia thumb|Detalle del enguijarrado del claustro bajo del Convento de San Marcos. León (Castilla y León, España) La técnica del mosaico proviene de un perfeccionamiento del primitivo pavimento que se hacía con guijarros y se denominaba con el término griego de lithostrotos (‘preparado con piedras’). En el mundo europeo fue muy frecuente y desde muy temprano (desde fines del ) el pavimento compuesto por guijas de río (piedrecillas pequeñas que se encuentran en las orillas) de tamaños y de colores distintos. Con estas guijas se hacían dibujos sencillos de temas geométricos. En los pueblos de Castilla y León (en España) han seguido a través de los siglos esta tradición para los patios y vestíbulos de las casas. Es lo que llaman enguijarrado.

Este sistema de pavimentación se ha podido ver claramente en las casas de Olinto, antigua ciudad griega de la región de Macedonia en la península Calcídica, que fue destruida por Filipo II de Macedonia en el año 348a.C., y en las ciudades de Pela y Corinto. Las escenas representadas con estos guijarros suelen ser del mundo marino, del repertorio homérico y del culto a Dioniso y los guijarros son de color blanco, rojo, negro y verde. Este trabajo dio paso a la invención de las teselas con las que se empezaron a confeccionar los mosaicos propiamente dichos a fines del Los romanos dieron el nombre de tesela a las pequeñas piezas con que se componía un mosaico. thumb|280px|Alejandro Magno en la batalla de IssosAl principio las teselas eran muy pequeñas pero en la época del imperio se fueron agrandando. Los temas se inspiraban a menudo en cuadros pintados o en cenefas de tejidos. Los temas se repetían bastante aunque a veces eran originales o puntuales como el de La batalla de Alejandro encontrado en la casa del Fauno en Pompeya y que se conserva en el Museo Nacional. Este mosaico está copiado o inspirado en un dibujo del pintor Filoxeno de Eretria siguiendo un encargo del rey de Macedonia Casandro.Plinio el Viejo, Historia Natural XXXV.110

El confeccionado de un mosaico comenzaba en un taller. Primero se elegía un dibujo y se preparaban las teselas correspondientes. Estos dibujos o diseños se dividían en piezas independientes de las que se sacaba una plantilla en tela o en papiro. Sobre estas superficies se colocaban las teselas pegando a la plantilla la cara que luego debía verse. Una vez terminado este trabajo se llevaba al lugar definitivo y se componía el rompecabezas. El remate final era pulir la superficie e igualarla con ayuda de piedra pómez, polvo de esmeril, arena y agua. Además se eliminaba la argamasa saliente entre las juntas y las teselas adquirían brillo y color más vivo.

Todos los pueblos antiguos hicieron incursión en este arte tanto en la antigüedad clásica como en la de Mesoamérica. El testimonio más antiguo que se conoce data del en Mesopotamia en este caso como decoración de paredes donde los mosaicos son unos conos de arcilla cocida que se adhieren con malta y betún. En la antigüedad clásica llegó a ser un producto muy elaborado y de gran lujo con la cultura helenística, en que se empezaron a realizar obras más complicadas con temas complejos y episodios de la vida cotidiana y de la mitología. Los materiales empleados también fueron más ricos (mármol, vidrio, ónice). El arte del mosaico adquiere su difusión en época del Imperio romano; después lo difundió el mundo bizantino y Venecia llegó a ser la capital del mosaico hasta el .thumb|Procedente de la acrópolis de Pérgamo

Casi ningún mosaico conocido hasta el momento lleva la firma del artista pero sí se han encontrado algunos firmados como el que se conserva en el museo de Pérgamo de Berlín procedente del palacio atálida en la acrópolis de Pérgamo (160 a 150a.C. y que está firmado por el artista musivario Hephaistion.

El mosaico a través de los siglos A lo largo de la historia de la humanidad el arte del mosaico se ha ido desarrollando y enriqueciéndose, adquiriendo el estilo y los materiales adecuados a cada época, hasta llegar al en que las obras de arte se siguen sucediendo.thumb|Mosaicos en el yacimiento de Habuba Kabira en Uruk, conservado en el museo de Pérgamo de BerlínLa civilización sumeria —Tercer milenio a.C.— ya practicaba el arte de los mosaicos y decoraban paredes y columnas con trocitos de arcilla teñida de colores; se conocen los restos testimoniales de paredes decoradas con conos de arcilla cuya base estaba pintada de blanco, rojo y negro. Las puntas de los conos están incrustadas en la pared hecha de ladrillos de barro. yMosaico, mosaicos precristianos. Microsoft Encarta, edición en CD-ROM, 2001. 1993-2000 Microsoft Corporation.

Mosaicos helenísticos

En la antigua Grecia se encontraron los primeros mosaicos realizados con guijarros lisos sin demasiado colorido pero ya en época helenística el mosaico evolucionó y se convirtió en obra de arte que sustituía muchas veces a la pintura.

Mosaicos romanos

Los romanos heredaron y aprendieron este arte, lo desarrollaron a su estilo y difundieron por todo su imperio. Pocas eran las casas importantes que no tuvieran uno o varios mosaicos copiados de los maestros griegos, utilizando las teselas como material principal y como elemento esencialmente decorativo que demostraban el lujo y la importancia de sus habitantes. El mosaico como pavimento fue muy frecuente en el , época del emperador Diocleciano. Su desarrollo continuó en el con el emperador Constantino que trasladó la corte a Bizancio y evolucionó en el al unirse con la tradición oriental. La ciudad de Rávena fue la sede de esta evolución. En ella se dio el gran esplendor de los mosaicos bizantinos. Después y a partir de la IV Cruzada (1202-1204) Venecia asumió el protagonismo y se hizo cargo de los artistas bizantinos, griegos y romanos que recuperaron toda la tradición musiva hasta su declive en el en que los mosaicos fueron sustituidos por el arte de la pintura. thumb|Mosaico de Salviati para la capilla del palacio Fulham (Londres) izquierda|miniaturadeimagen|La Inscripción de Akeptous, parte de un suelo de mosaico de la iglesia de Megido del , Israel.

Mosaicos cristianos

Arte paleocristiano

thumb | upright = 1.8 | Detalle de un mosaico Paleocristiano de la basílica de Santa Pudenciana en Roma, c. 410 d.C., que representa a Santa Pudenciana

Con la construcción de basílicas cristianas a finales del , se adoptaron mosaicos de paredes y techos para usos cristianos. Los primeros ejemplos de basílicas cristianas no han sobrevivido, pero los mosaicos de Santa Constanza y Santa Pudenciana, ambos del , aún existen. Los putti de vinificación en el deambulatorio de Santa Constanza todavía siguen la tradición clásica en el sentido de que representan la fiesta de Baco, que simboliza la transformación o cambio, y por lo tanto son apropiados para un mausoleo, la función original de este edificio. En otra gran basílica constantiniana, la iglesia de la Natividad en Belén se conserva parcialmente el piso de mosaico original con motivos geométricos típicos romanos. La llamada Tumba de los Julios, cerca de la cripta debajo de Basílica de San Pedro, es una tumba abovedada del con mosaicos en las paredes y el techo que reciben interpretaciones cristianas. El Arco de Galerio y la Rotonda de Galerio en Tesalónica, convertido en una iglesia cristiana durante el transcurso del , fue adornado con mosaicos de muy alta calidad artística. Solo sobreviven fragmentos de la decoración original, especialmente una banda que representa a los santos con las manos levantadas en oración, frente a complejas fantasías arquitectónicas.

En el siglo siguiente, Rávena, la capital del Imperio Romano Occidental, se convirtió en el centro del arte del mosaico romano tardío.

Roma antigua tardía y medieval temprana

miniatura| Mosaico del en el arco triunfal de Santa Maria Maggiore, Roma

El arte cristiano del mosaico también floreció en Roma, disminuyendo gradualmente a medida que las condiciones se volvían más difíciles en la Alta Edad Media. Mosaicos del se pueden encontrar sobre el arco de triunfo y en la nave de la basílica de Santa Maria Maggiore. Los 27 paneles supervivientes de la nave son el ciclo de mosaicos más importante de Roma de este período. Se han perdido otros dos mosaicos importantes del , pero los conocemos por dibujos del . En el mosaico del ábside de Sant'Agata de'Goti (462–472, destruido en 1589), Cristo estaba sentado en un globo con los doce Apóstoles flanqueándolo, seis a cada lado. En San Andrés Catabarbara (468–483, destruido en 1686) Cristo apareció en el centro, flanqueado a ambos lados por tres Apóstoles. Cuatro arroyos brotaban de la pequeña montaña que sostenía a Cristo. El mosaico del ábside original del de la Santa Sabina fue reemplazado por un fresco muy similar de Taddeo Zuccari en 1559. La composición probablemente se mantuvo sin cambios: Cristo flanqueado por santos y santas, sentado en una colina mientras los corderos beben de un arroyo a sus pies. Los tres mosaicos tenían una iconografía similar.

Mosaicos bizantinos

thumb|upright = 1.15 <! - tamaño para imagen baja -> | El llamado cacique gótico, del Peristilo Mosaico del Gran Palacio de Constantinopla

Los mosaicos eran más importantes para la cultura bizantina que para la de Europa occidental. Los interiores de las iglesias bizantinas generalmente estaban cubiertos con mosaicos dorados. El arte del mosaico floreció en el Imperio Bizantino desde los siglos al . La mayoría de los mosaicos bizantinos fueron destruidos sin dejar rastro durante las guerras y las conquistas, pero los restos sobrevivientes aún forman una excelente colección.

Los grandes edificios del Emperador Justiniano como Hagia Sophia en Constantinopla, la Nueva Iglesia de la Madre de Dios en Jerusalén y la reconstrucción iglesia de la Natividad en Belén fueron ciertamente adornados con mosaicos, pero ninguno de ellos ha sobrevivido.