Constantino II de EscociaEn época victoriana, Constantino I de Escocia, hijo de Kenneth I de Escocia, era citado como "Constantino II de Escocia", y éste como "Constantino III". Desde entonces, la crítica historiográfica ha retirado a Caustantín de los Pictos, al que anteriormente se denominaba como "Constantino I de Escocia", de la lista de monarcas de Escocia, motivo por el que este Constantino es actualmente conocido como "Constantino II". (Constantín mac Áeda en gaélico, «Constantino, hijo de Aed»; 879-Saint Andrews, 952)Skene, Chronicles, p. 91; Hudson, Celtic Kings, p. 65. fue uno de los primeros reyes de Escocia, conocido en aquella época con su nombre gaélico Alba. El Reino de Alba, denominación que comienza a utilizarse en época de Constantino, está situado en la actual Escocia.

El núcleo del reino estaba formado por los territorios existentes alrededor del río Tay. Su límite sur era el río Forth, hacia el norte se extendía por lo menos hasta el fiordo Moray y tal vez hasta Caithness, mientras que sus límites occidentales exactos son desconocidos. El abuelo de Constantino, Kenneth I de Escocia (Cináed mac Ailpín, f. 858), fue el primero de la Casa de Alpin en ser reconocido como rey, aunque bajo el título de rey de los pictos. Constantino modificó el título a rey de Alba, debe considerarse como parte de una amplia transformación de la antigua Pictlandia y los orígenes del reino de Alba se remontan a la época de la vida de Constantino.

El reinado de Constantino, al igual que el de sus predecesores, estuvo marcado por las acciones de los gobernantes vikingos establecidos en toda la isla de Gran Bretaña y en Irlanda, particularmente de la dinastía Uí Ímair (es decir, los nietos de Ivar Ragnarsson, al que se conocía también como Ímar. Durante el gobierno de Constantino, los gobernantes de los reinos sureños de Wessex y Mercia, dos de los reinos de la Heptarquía anglosajona que posteriormente confluyeron en el Reino de Inglaterra, extendieron sus dominios hacia el norte en los disputados territorios de Northumbria. Aunque Constantino se alió con dichos monarcas del sur contra los vikingos en un primer momento, más tarde entró en conflicto con sus antiguos aliados anglosajones. El rey Athelstan de Inglaterra consiguió asegurarse la sumisión de Constantino en 927 y, nuevamente, en 934. Sin embargo, ambos volvieron a enfrentarse cuando Constantino, aliado con el reino britano de Strathclyde y con el reino vikingo de Dublín, invadió Inglaterra en el año 937, aunque fueron derrotados en la batalla de Brunanburh. En el 943 Constantino abdicó y se retiró al monasterio de Céli Dé en Saint Andrews, donde falleció en 952. Fue sucedido por el hijo de su predecesor, Máel Coluim mac Domnaill, es decir, Malcolm I de Escocia.

Constantino I reinó durante 43 años, superado tan solo en toda la historia de Escocia por Guillermo I antes de la unión de las coronas escocesa e inglesa en 1603. Durante su reinado las palabras Scots y Scotland (en inglés antiguo: Scottas, Scotland) fueron utilizadas por primera vez para referirse a Escocia. Las primeras evidencias de instituciones administrativas y eclesiásticas que durarán hasta la Revolución davidiana también aparecieron en esta época.

Fuentes thumb|200px|Árbol genealógico de la Casa de Alpin, en el que aparece señalado Constantino II.|izquierda Comparado con sus vecinos de Irlanda y la Inglaterra anglosajona, pocos registros de eventos de los siglos IX y X han llegado hasta la actualidad. La principal fuente local de ese periodo es la Crónica de los reyes de Alba, una lista de los reyes desde Kenneth I de Escocia (Cináed mac Ailpín, f. 858) hasta Kenneth II de Escocia (Cináed mac Maíl Coluim, f. 995). Dicha lista consta en el Manuscrito Poppleton, una compilación del siglo XIII. Originalmente fue simplemente una lista con los nombres de reyes de largos gobiernos, el resto de detalles contenidos en el Manuscrito Poppleton fueron añadidos posteriormente.Woolf, Pictland to Alba, pp. 87–93; Dumville, "Chronicle of the Kings of Alba". Los registros genealógicos más antiguos de los descendientes de Kenneth I pueden datarse de finales del siglo X, pero su valor radica más en su contexto y la información que proveen sobre los intereses para quienes fueron compilados que en los datos poco fiables que contienen.Broun, Irish Identity, pp. 133–164; Woolf, Pictland to Alba, pp. 220–221.

Para la historia narrativa las principales fuentes son la Crónica anglosajona y los Anales irlandeses. Las cartas regias relativas al Reino de Inglaterra suministran ocasionalmente aspectos de los hechos acontecidos al norte de la isla de Gran Bretaña.Woolf, Pictland to Alba, pp. 2–3, 87–88, & 357–359. Al modo de las sagas escandinavas, describen eventos en la Gran Bretaña del siglo X, aunque su valor como fuentes para la narrativa historia es objeto de disputa.Woolf, Pictland to Alba, pp. 277–285; Ó Corrain, "Vikings in Scotland and Ireland"; Sawyer & Sawyer, Medieval Scandinavia, pp. 21–26. Raramente fuentes provenientes del continente europeo se ocupan de asuntos concernientes a la Gran Bretaña y mucho menos de la zona norte de la isla. Sin embargo, la vida de san Cathróe de Metz, un trabajo hagiográfico escrito en Alemania a finales del siglo X provee detalles plausibles de ese tema respecto del norte de las Islas británicas.MacQuarrie, Saints of Scotland, pp. 199–210.

Mientras que las fuentes del área noreste de la isla, las tierras del reino de Northumbria y el antiguo Reino Picto son tardías y limitadas, en las áreas del mar de Irlanda y las costas del Atlántico —las modernas regiones noroeste de Inglaterra y todo el norte y oeste de Escocia— son inexistentes. Aquí la arqueología y la toponimia son de gran importancia.Woolf, Pictland to Alba, p. 12.

Vikingos y obispos miniaturadeimagen|La colina Moot en Scone, quizás la Colina de la Fe descrita en 906. La primera referencia en la Crónica de los reyes de Alba del reinado de Constantino es un ataque de los vikingos y el saqueo de Dunkeld «y de toda Albania» en su tercer año. Es la primera vez que se usa la palabra Albania, la palabra en latín para el gaélico antiguo Alba, ya que la Crónica hasta entonces llamaba a las tierras de los descendientes de Kenneth I como Pictavia.Woolf, Pictland to Alba, pp. 122–126; Anderson, Early Sources, pp. 444–446, where Albania is translated as Scotland; Broun, "Dunkeld".

Estos noruegos pudieron pertenecer al grupo de exiliados de Dublín en 902 o el mismo grupo que derrotó a Domnall en 900. La Crónica detalla que los norteños fueron asesinados en Srath Erenn, lo que se confirma en los Anales de Úlster que relata la muerte de Ivar II y otros hombres a manos de las gentes de Fortriu en 904. Ivar II fue el primero de los Ui Ímair, además de otros tres nietos de Ivar que también aparecieron a finales del reinado de Constantino. Los Anales fragmentarios de Irlanda relatan la batalla y atribuyen la derrota de los noruegos a la intercesión de Columba de Iona gracias al ayuso y el rezo. El Chronicon Scotorum alberga quizás una cita incorrupta de 904 de esta batalla.Woolf, Pictland to Alba, pp. 127–128 and 130–131; Anderson, Early Sources, pp. 398, 399, and 444–446; Annals of Ulster, s.a. 902, 904; Chronicon Scotorum, s.a. 902, 904; Fragmentary Annals, FA 429.

El siguiente evento citado en la Crónica de los reyes de Alba data de 906 y ha sido objeto de debate en cuanto a su significado:El rey Constantino y el obispo Cellach se reunieron en la Colina de la Fe cerca de la ciudad real de Scone y se comprometieron a que las leyes y las disciplinas de la fe y las leyes de las iglesias y los evangelios deberían permanecer pariter cum Scottis.After Anderson, Early Sources, p. 445.La frase pariter cum Scottis en el texto latino de la Crónica ha sido traducido de diversas maneras. William Forbes Skene y Alan Orr Anderson propusieron que debería leerse como «conforme las costumbres de los gaélicos», relacionándolo con las demandas de la lista del rey de que Giric liberó a la iglesia de la opresión secular y se adaptó a la tradición irlandesa.Anderson, Early Sources, p. 445, note 1; Woolf, Pictland to Alba, p. 135. This version is followed by Smyth, Warlords and Holy Men, pp. 188–189. Asimismo, ha sido leído como «junto a los gaélicos», sugiriendo la participación o presencia de los gaélicos en las costas tanto occidentales como orientales.Driscoll, p. 37, translates the phrase in this way; Woolf, Pictland to Alba, pp. 135–136. Finalmente, se ha sugerido que fue la ceremonia que prosiguió «las costumbres de los gaélicos» y no sus acuerdos.Woolf, Pictland to Alba, p. 136; see also Smyth, Warlords and Holy Men, p. 188.

La idea de que esta reunión acordó defender las leyes irlandesas que rigen la iglesia ha sugerido que fue un importante paso en la gaelización de las tierras al este de Druim Alban.Smyth, Warlords and Holy Men, pp. 188–189, writes that "it marks the final triumph of the Gaelic order over the old Pictish order". Otros han propuesto que la ceremonia de algún modo promocionaba el reinado de Constantino, precediendo a inauguraciones reales en Scone.Driscoll, Alba, p. 37; Duncan, Kingship of the Scots, pp. 15–16. Alternativamente, si el obispo Cellach fue nombrado por Giric, puede que la reunión quisiera cerrar heridas entre corona e iglesia.Woolf, Pictland to Alba, pp. 137–138.

Regreso de los Uí Ímair miniaturadeimagen|La calle Dere; Corbridge está al sur del muro de Adriano en el centro del mapa. Trascurridos los eventos en Scone, apenas hay referencias durante una década. Los Anales fragmentarios de Irlanda relatan un episodio, quizás referido a hechos posteriores al año 911, que relatan que la reina Ethelfleda de Mercia se alió con los gobernantes irlandeses y norteños contra los noruegos de las costas occidentales de Northumbria. Los Anales de Úlster describen la derrota de una flota irlandesa del reinado de Ulaid por los vikingos «en las costas de Inglaterra» sobre esta época.Higham, Kingdom of Northumbria, pp. 185–6; Fragmentary Annals of Ireland, FA 429; Annals of Ulster, s.a. 913.