Crazy World es el undécimo álbum de estudio de la banda alemana de hard rock y heavy metal Scorpions, publicado en 1990 por Mercury Records. Después de varios desacuerdos sobre la dirección musical de Savage Amusement (1988), el grupo terminó su relación de trabajo de trece años con el productor Dieter Dierks. A su vez, también dieron por finiquitado su contrato con el mánager David Krebs y en 1989 con EMI Records, su otrora distribuidor en varios mercados mundiales. Por esa razón, Crazy World fue su primer disco publicado exclusivamente por PolyGram, empresa matriz del sello Mercury. Para cubrir el puesto de Dierks habían considerado a Bruce Fairbairn, pero debido a compromisos previos del canadiense, terminaron contratando al estadounidense Keith Olsen.
Su grabación se llevó a cabo en los estudios Goodnight LA en Los Ángeles, pero las partes vocales las realizaron en los Wisseloord Studios en Hilversum, debido a que el vocalista Klaus Meine sufría de alergia a la fibra de vidrio que tenía las paredes del edificio propiedad de Olsen. El traslado de los equipos desde Alemania —donde se realizó la preproducción— a Los Ángeles y luego a Ámsterdam hasta llegar a Hilversum, aumentó considerablemente el costo de producción. Por su parte, además de los habituales compositores de la banda (Meine, Rudolf Schenker y Herman Rarebell) en esta oportunidad se les sumó el guitarrista Matthias Jabs y, por primera vez en su historia, el bajista Francis Buchholz. Adicionalmente, por intervención de Fairbairn, contaron con la ayuda de Jim Vallance, quien tuvo créditos como cocompositor en siete de las once canciones. Cabe señalar que este es el último disco grabado con su formación clásica, ya que en 1992 Buchholz dejó la banda.
Una vez que salió al mercado en noviembre de 1990, recibió reseñas positivas por parte de la prensa especializada, que destacó principalmente la calidad de las canciones y el trabajo de Olsen y Vallance, quienes aportaron un nuevo aire a la banda. A su vez, logró muy buenas posiciones en las listas musicales de varios países, especialmente en las de Europa continental; por ejemplo alcanzó la cima en Alemania, Austria, Grecia y Portugal, e ingresó entre los diez más vendidos en Dinamarca, Finlandia, Francia, Hungría e Italia, entre otros. Por su parte, en los Estados Unidos, como en Canadá y el Reino Unido, consiguió puestos moderados. A pesar de aquello, Crazy World es uno de sus discos más exitosos, ya que con decenas de certificaciones de oro y platino entregados por diversas organizaciones, principalmente en 1991, para octubre de 1993 se estimó que sus ventas superaban las siete millones de copias a nivel mundial.
Para promocionarlo se publicaron cinco sencillos en un lapso de dos años: las pesadas «Tease Me Please Me», «Don't Believe Her» y «Hit Between the Eyes» y las power ballads «Send Me an Angel» y «Wind of Change». Este último fue el más exitoso de ellos, ya que entró en los conteos de 78 países, en muchos llegó al primer lugar, y hasta 2019 había comercializado quince millones de unidades, por lo que es uno de los sencillos más vendidos del mundo. Cabe señalar que los cinco también contaron con sus respectivos videoclips. Por su parte, en noviembre de 1990 iniciaron la gira Crazy World Tour y les permitió tocar por primera vez en Grecia, Bosnia y Herzegovina y Yugoslavia. Con más de 180 presentaciones por ciudades de Europa, Norteamérica y Japón, el tour terminó el 7 de diciembre de 1991 en Osaka.
Antecedentes thumb|El último concierto del Savage Amusement Tour fue en el evento Moscow Music Peace Festival en Moscú|250px Durante la prolongada grabación de Savage Amusement, que tomó alrededor de dos años y medio, la relación entre Scorpions y el productor Dieter Dierks estaba pasando por un quiebre debido a desacuerdos sobre la dirección que debía tener el álbum. El motivo principal era que Dierks quería replicar el estilo de producción del disco Hysteria de Def Leppard, editado en 1987 Además, su management y PolyGram, empresa matriz de Mercury Records, les impusieron incluir elementos del glam metal a su sonido, subgénero del heavy metal que imperaba en el mercado estadounidense por entonces. Al final, estos hechos se reflejaron en el estilo de composición, porque Savage Amusement estaba «lleno de clichés y de música forzada». Tras su publicación, el 16 de abril de 1988, el álbum significó el fin de la extensa relación de trabajo de la banda con el productor y fue su última producción editada en Europa por el sello Harvest Records. Por su parte, en agosto de 1988, antes de comenzar la segunda sección por Norteamérica en el marco de la respectiva gira promocional, la banda terminó su contrato con su mánager David Krebs y firmó para la empresa de Doc McGhee.
En la segunda quincena de abril de 1988, la banda dio diez conciertos consecutivos en Leningrado (Unión Soviética), que la posicionó como la primera agrupación de heavy metal en tocar en ese país liderado por el comunismo. Este hito motivó a McGhee y al promotor soviético Stas Namin a crear el evento Moscow Music Peace Festival, llevado a cabo el 12 y 13 de agosto de 1989 en el estadio Central Lenin —actual Estadio Olímpico Luzhnikí—, donde Scorpions compartió escenario con los artistas Gorky Park, Bon Jovi, Cinderella, Mötley Crüe, Ozzy Osbourne y Skid Row. Adicionalmente, las agrupaciones participaron del álbum caritativo Stairway to Heaven/Highway to Hell, grabado para apoyar a la fundación Make A Difference y entregar un mensaje contra el abuso de drogas y alcohol. En mencionada producción, Scorpions versionó la canción «Can't Explain» de The Who. En noviembre de 1989, los sellos EMI y Mercury sacaron al mercado el recopilatorio Best of Rockers 'n' Ballads, en cuya lista de canciones se incluyó a «Can't Explain». Seleccionada como el principal sencillo del compilado, contó además con un videoclip dirigido por Wayne Isham y grabado en blanco y negro. El disco logró buenas posiciones en algunos países y excelentes ventas, ya que fue certificado de disco de oro en Alemania, Finlandia, Suiza y Canadá, y de platino en los Estados Unidos.
A finales de 1989 la banda estaba decidida a comenzar la grabación de un nuevo álbum de estudio, pero antes debía conseguir a un productor discográfico. La primera opción en mente fue Bruce Fairbairn, con quien grabaron «Can't Explain», pero, a pesar de que el canadiense mostró interés en trabajar con ellos, les comentó que no podía de inmediato porque ya tenía un compromiso previo con AC/DC. En su búsqueda por el productor ideal, conocieron a Keith Olsen por intermedio de la oficina de PolyGram en Nueva York. Olsen recordó que recientemente había terminado de producir un álbum, cuando su representante lo llamó para decirle si estaba interesado en hacer otro dentro de tres días. Aunque pretendía tomar vacaciones con su esposa, el estadounidense no dudó en firmar el contrato de producción. El baterista Herman Rarebell contó que lo escogieron después de ver su trayectoria y porque les había gustado su labor en el álbum homónimo de Whitesnake de 1987. Paralelamente, la preproducción del eventual disco se llevó a cabo en el estudio Scorpio Sound de Rudolf Schenker en Hannover.
Grabación thumb|Los Wisseloord Studios fue uno de los dos recintos en donde se registró el álbum. En la imagen, la sala de control del estudio uno|250px
La grabación comenzó en 1990 en los estudios Goodnight LA en Los Ángeles (California), propiedad de Olsen. Todo el equipo de la banda se trajo desde Alemania y llegó al estacionamiento del estudio en un camión de dieciocho ruedas, según el productor. Él comentó que le sorprendió la cantidad de cosas que traían, entre ellas cerca de cincuenta guitarras, entre diez y doce bajos, quince cajas infinitas de y «todos los pedales que te puedas imaginar». Debido a que solo una parte cupo en el recinto, casi la mitad la guardaron en una tienda aledaña que tuvieron que arrendar. Olsen recuerda que al final utilizaron amplificadores Marshall y Hiwatt, solo dos cajas infinitas, una para Matthias Jabs y otra para Rudolf Schenker, y la mitad del kit de batería que solía usar Herman Rarebell.
El proceso en Los Ángeles tomó seis semanas, aunque los músicos habían llegado a los Estados Unidos tres semanas antes para recorrer parte de ese país y Canadá. La grabación de las principales canciones se hizo entre una y una semana y media, y posteriormente realizaron el overdubbing de todas las partes de guitarra. Olsen comentó que Jabs era «fabuloso», «su ritmo era espectacular» y «dio en el clavo en las partes rítmicas», mientras que la labor de Schenker fue más ardua, «porque tenía que ser absolutamente perfecto». Al poco tiempo, Klaus Meine les comentó que tenían que grabar las partes vocales en otro estudio porque era alérgico a la fibra de vidrio que cubría las paredes del edificio. El productor sintió que tomaron esa decisión porque querían estar más cerca de sus familias —a quienes no veían hace nueve semanas— y usaron la alergia de Meine como un pretexto. Por esa razón, PolyGram les escogió los Wisseloord Studios en Hilversum (Países Bajos), de su propiedad. Luego de las seis semanas en el recinto de Olsen, todo el equipo lo metieron en un contenedor de doce metros y lo cargaron en un camión para que lo llevase a Nueva York, y de allí embarcarlo a Ámsterdam. De acuerdo con el bajista Francis Buchholz, todo esta logística aumentó considerablemente el costo de producción.
Una vez que llegaron al estudio Wisseloord, les tomó cerca de una semana configurar los equipos y adaptarse a las nuevas instalaciones. Luego de ello, en diez días registraron la voz y los coros. Buchholz comentó que mantuvieron todas las partes de la batería y el bajo grabadas en Los Ángeles, mientras que en Hilversum registraron todas las secciones vocales y regrabaron algunos cortes de las guitarras. En ambas locaciones, los músicos utilizaron sus propios instrumentos: Buchholz usó bajos de la marca Warwick, Jabs guitarras Gibson y Fender, mientras que Schenker solo de Gibson. Por su parte, Rarebell empleó un kit de batería de la empresa Yamaha y platillos Paiste, aunque en Los Ángeles usó algunos equipos de DW Drums que poseía Olsen. Terminada la grabación, algunas canciones se mezclaron en Wisseloord y otras en Goodnight LA, labor que realizó el productor, el ingeniero de sonido Erwin Musper y el asistente de ingeniería Shay Baby. Cabe señalar que Crazy World fue el último álbum de Scorpions grabado con su «formación clásica», ya que en 1992 Francis Buchholz dejó la banda.
Composición thumb|Crazy World fue el último álbum de estudio de Scorpions grabado con el bajista Francis Buchholz|250px Antes de confirmar a Keith Olsen como productor, la banda alcanzó a reunirse con Bruce Fairbairn en Los Ángeles y él les presentó al teclista Jim Vallance, pensando que los podría ayudar con el proceso de composición. Scorpions ya tenía algunas canciones escritas para entonces y Vallance inicialmente se encargaría de darles algunos retoques a las letras. Sin embargo, la relación entre ambos fue tan positiva que el canadiense terminó coescribiendo siete de las once canciones del álbum. De acuerdo con Olsen, la participación de Vallance fue acertada porque los ayudó a mejorar la escritura, ya que como los músicos eran alemanes, el idioma inglés no era la suyo; él bromeó diciendo que tenían buenas canciones, pero escritas en «germaninglés». Por otro lado, hasta entonces el equipo compositivo de la banda lo integraban Meine, Schenker y Rarebell, pero en esta ocasión, Matthias Jabs y Francis Buchholz quisieron involucrarse en el proceso creativo. Jabs recordó que Buchholz era el más motivado de los dos y presentó «tres buenas canciones», pero solo una de ellas terminó en el álbum.