Ramon Llull (Palma de Mallorca, 1232-Mar Mediterráneo, 1316) fue un filósofo, poeta, místico, teólogo y misionero laico mallorquín próximo a los franciscanos (pudo haber pertenecido a la Orden Tercera de San Francisco). Fue declarado beato por la Iglesia católica. Su fiesta se conmemora el 30 de junio. Se lo conoció por diferentes nombres: Raimundo Lulio en español, Raimundus o Raymundus Lullus en latín, en árabe, Raymond Lully en inglés, Raimondo Lullo en italiano y Raymond Lulle en francés.

Se le considera uno de los primeros escritores en usar una lengua neolatina, el catalán, para expresar conocimientos filosóficos, científicos y técnicos, además de textos novelísticos. Se le atribuye la invención del nocturlabio.

Biografía thumb|Estatua de Ramon Llull en la Universidad de Barcelona. Conocido en su tiempo por los apodos de Doctor Inspiratus (Doctor Inspirado), Doctor Illuminatus (Doctor Iluminado) o Arabicus Christianus (árabe cristiano), Llull fue una de las figuras más avanzadas de los campos espiritual, teológico y literario de la Edad Media. En algunos de sus trabajos (Artificium electionis personarum, 1247-83 y De arte electionis, 1299) propuso métodos de elección, que fueron redescubiertos siglos más tarde por Condorcet ().

Fue escritor, divulgador científico, misionero, teólogo, entre otras cosas, y dejó en estos ámbitos una obra ingente, variada y de muy alta calidad escrita en catalán medieval, latín y, aunque no se ha conservado ningún texto original, árabe. La mayor parte de ella aún no ha sido traducida al castellano.

Nacimiento e infancia Nació en Palma, la capital del Reino de Mallorca que el rey Jaime I acababa de conquistar, uniendo políticamente en la Corona de Aragón los recientemente conquistados territorios baleares. No se conoce la fecha exacta de su nacimiento, pero debió de ser entre finales de 1232 y comienzos de 1233. Ramon era hijo de Ramon Amat Llull e Isabel d'Erill, miembros de una importante familia de Barcelona.

Según Umberto Eco, el lugar de nacimiento fue determinante para Llull, pues Mallorca era una «encrucijada en la época de las tres culturas, cristiana, islámica y judía, hasta el punto de que la mayor parte de sus 280 obras reconocidas fueron escritas inicialmente en catalán y en árabe».

Llull en la corte de Jaime I Antes de casarse, ingresó en la corte del rey Jaime I de Aragón en calidad de paje de su hijo segundo Jaime, futuro Jaime II de Mallorca. Pronto los nobles fueron conscientes de la brillante inteligencia de Ramon y lo convirtieron en preceptor del infante don Jaime.

Su ascenso en la corte de la Corona de Aragón fue meteórico: fue sucesivamente senescal y mayordomo real del infante Jaime.

Durante sus años en la corte, Ramon se dedicó a llevar una vida mundana, licenciosa y alegre, disfrutando lujos con gran ostentación y teniendo amoríos con doncellas, incluso adulterios declarados.

Durante este período, la obra de Llull se reduce a canciones de amor, picarescas y divertidas, aptas para ser cantadas por los trovadores.

Transformación Hacia 1267, a sus 30 años, la vida de Ramon sufrió un vuelco trascendental: él mismo describe cómo tuvo una serie de cinco visiones de Cristo crucificado en cinco noches consecutivas. La profunda impresión que le causaron estas visiones lo llevó a vender sus propiedades y patrimonio para adelantar la herencia de su mujer e hijos, a los que abandonó por sentirse llamado por Dios para predicar en los caminos.

Su etapa de nueve años de formación teológica y moral duró hasta 1275: en la Ciudad de Mallorca conoció y compró un esclavo musulmán de quien se sirvió como maestro para aprender el árabe.

Luego se retiró a una cueva en el Monte de Randa (Mallorca), donde se entregó a la meditación y la contemplación, y por último entró al monasterio cisterciense de La Real, donde los monjes le enseñaron latín, gramática y filosofía —tanto islámica como católica—.

Labor misional thumb|Coronación en Mallorca de Jaime II, protector y mecenas de Ramon Llull.

En 1274 el infante Jaime (que reinaría como Jaime II de Mallorca), antiguo alumno de Llull, lo llamó a su castillo de Montpellier, donde, bajo el mecenazgo del príncipe, el estudioso pudo escribir su Ars demostrativa ('El arte demostrativo'), obra que le valió ser recompensado con un dinero que invirtió de inmediato en la construcción del monasterio de Miramar en su isla natal. El objetivo de este monasterio era adiestrar misioneros para cristianizar a los árabes, enseñándoles las técnicas misioneras, métodos para desautorizar la filosofía islámica, enseñanza del árabe, etc.

La combinación exclusivamente luliana de estudios lingüísticos y teológicos para que los misioneros pudiesen evangelizar a fieles de otras religiones e idiomas encantó al papa Petrus Hispanus (Juan XXI), quien felicitó públicamente a Ramon en 1276.

El papa siguiente, Nicolás IV, escuchó las exigencias de Llull para la convocatoria a una nueva cruzada sobre territorios dominados por los musulmanes, pero el pontífice se mostró remiso. El estudioso decidió, entonces, emprender su propia cruzada personal, que lo llevaría a Europa (Alemania, Francia e Italia), Tierra Santa, Asia Menor y el Magreb. Le interesaba sobremanera convertir a los musulmanes y judíos de esas regiones, por lo que no dudaba en predicar en las puertas de las mezquitas y sinagogas, lo que no siempre era recibido con agrado por los fieles de esos templos.

Durante esos viajes escribió gran cantidad de obras, destinadas principalmente a señalar los errores de los filósofos y teólogos de las otras religiones. Intentó fundar, asimismo, nuevos monasterios católicos en las zonas que visitaba.

En 1286 Ramon Llull recibió su título de profesor universitario (magister) por la Universidad de París. Un año después viajó a Roma para someter a pontífices y dignatarios sus proyectos de reforma de la Iglesia, pero, una vez más, nadie lo escuchó, porque iba a solicitar financiación para la Cruzada que ambicionaba para poder convertir a todos los infieles de Tierra Santa.

Viendo que sus ruegos no obtenían el eco que esperaba, ingresó en 1295 en la orden franciscana. Fue aceptado en la Orden Tercera Franciscana, una de las tres ramas fundadas originalmente por el Santo de Asís, llamada Hermanos y Hermanas de la Penitencia.

En 1299, su antiguo discípulo, el por entonces rey de Mallorca Jaime II, lo autorizó para predicar en las mezquitas y sinagogas de su reino. Será la primera vez que Ramon Llull pueda cruzar los umbrales de los templos para expresar sus ideas ante los no cristianos.

En 1305 propuso su segunda versión sobre cómo recuperar Tierra Santa: el proyecto Rex Bellator, de unificación de las órdenes militares bajo el poder de un príncipe cristiano, soltero o viudo. La conquista se efectuaría partiendo de Almería, Granada, el norte de África y Egipto, bajo la protección de una flota. Parece claro el papel que en todo ello habría de jugar el rey Jaime II de Aragón, que acababa de conquistar Murcia y que había establecido contactos para mercaderes de la Corona de Aragón en Alejandría.Francesco Giunta, Aragoneses y catalanes en el Mediterráneo, Barcelona, Ariel, 1989. ISBN 978-84-344-6562-6.

El proyecto Rex Bellator

La caída de los restos del reino de Jerusalén (San Juan de Acre, 1291 y Arwad, 1302) sacudió las conciencias de muchos cristianos que solo podían explicarse el desastre a causa de pecados o vicios colectivos de la cristiandad que había que erradicar con profundas reformas.

El más activo (tres libros principales y muchas cartas y viajes a lo largo de treinta años) de los tratadistas de esta corriente de reformas fue Ramon Llull, que elaboró el proyecto Rex Bellator de unificación de las órdenes militares bajo un príncipe:

Quomodo Terra Sancta recuperari potest (, diciembre de 1292), elaborado bajo la impresión de la caída de Acre. Lo empezó siendo papa Nicolás IV y lo acabó con Sede vacante. La propuesta principal era la unificación de templarios, hospitalarios, teutónicos y caballeros de las órdenes peninsulares bajo un mando único y la creación de una escuela de misioneros versados en lenguas orientales.

Liber de Fine (, abril de 1305); dedicado al nuevo papa que acabaría siendo Clemente V. La coyuntura era la caída de Arwad y la captura del último mariscal del Temple, fray Dalmau de Rocabertí. La estrategia ahora se concretó: la unificación de las órdenes bajo un Rex Bellator; la expedición por la ruta Almería, Ceuta, Norte de África hasta Egipto y Jerusalén, apoyada por la flota y con los almogávares como tropas de choque. Se adivina claramente el protagonismo de Jaime II de Aragón y de su hijo mayor, el príncipe Jaime de Aragón, que renunció al matrimonio y a la corona para vestir el manto blanco y la cruz roja.

Liber de Acquisitione Terrae Sanctae (, marzo de 1309), aparecido tras la caída del Temple. Llull proponía ahora dos vías para la reconquista de Tierra Santa: al norte, los franceses con los hospitalarios y al sur Jaime II con las órdenes peninsulares.

Finalmente, nada se llevó a cabo, excepto una expedición fracasada de Jaime II sobre Almería., Laurent de Vargas, El libro negro de los templarios página 51 y siguientes; J.N. Hillgarth, Anna Alberni y Joan Santanach, Llull i el naixement del lul·lisme p+aginas 93 y siguientes; , Desmond Seward, The monks of war, página 201; , Malcom Barber, The new knighthood: a history of the order of the temple página 285; Norman Housley, The later crusades:1274-1580. From Lyons to Alcazar pag. 207 y siguientes

Otros viajes y problemas En 1307, Ramon Llull viajó al norte de África a continuar predicando, pero, enfrentado con un grupo de musulmanes, estuvo a punto de ser lapidado. Deseoso de salir de allí, se dirigió a la ciudad italiana de Pisa. Pero el buque que lo transportaba se hundió, y el monje mendicante fue uno de los pocos supervivientes del naufragio, logrando alcanzar la costa italiana después de una dura lucha contra la tempestad.

El Concilio de Vienne thumb|Ramon Llull, predicando.

El 14 de noviembre de 1305, tras un año sin lograr elegir pontífice, el rey Felipe IV de Francia, llamado el Hermoso, haría coronar papa al obispo de Burdeos, el dominico Raimundo Bertrand de Got, bajo el nombre pontificio de Clemente V (aunque su elección se había producido el 5 de junio de 1305). Este papa vano, falto de decisión y poder, trasladaría la sede papal de Roma a Aviñón y se convirtió en un títere del monarca francés.

Entre ambos habían decidido terminar con los Caballeros Templarios, a los que encarcelaron en 1307 y acusaron, en medio de espantosas torturas, de blasfemia y herejía bajo el látigo de la Inquisición conducida por los dominicos.

En 1308 Clemente V, prácticamente obligado por Felipe IV de Francia, convocó a través de la bula Faciens misericordiam cum servo suo un Concilio, que tendría lugar en la ciudad de Vienne en 1311, para tratar variados temas que interesaban al soberano. Uno de ellos era hacer exhumar y quemar por herejía los huesos de su anterior enemigo, el papa Bonifacio VIII, que hacía siete años que había muerto. También se decidiría si correspondía hacer una nueva Cruzada, si procedía efectuar ciertas reformas de la Iglesia y se juzgaría si correspondía entregar a los templarios al brazo seglar para ser ejecutados en la hoguera.

Ramon Llull fue convocado y estuvo presente en las tres sesiones del Concilio, pero no han llegado hasta nosotros noticias acerca de cómo votó en cada uno de los graves asuntos que allí se ventilaron. Nos consta que la Cruzada y la reforma eclesiástica le interesaban particularmente, ya que habían sido el objeto de sus prédicas y ruegos durante décadas. Sin embargo, respecto del castigo a los templarios, quedan numerosas dudas.