thumb|270px|Bauhaus Dessau. La Staatliche Bauhaus ('Casa de la Construcción Estatal'), o simplemente Bauhaus, fue la escuela de arquitectura, diseño, artesanía y arte fundada en 1919 por Walter Gropius en Weimar (Alemania).
Nombre thumb|250px|right|Museo de la Bauhaus en Tel Aviv (Ciudad blanca). El nombre Bauhaus deriva de la unión de las palabras en alemán Bau ('construcción'), y Haus ('casa'); irónicamente, a pesar de su nombre y del hecho de que su fundador fuera arquitecto, la Bauhaus no tuvo un departamento de arquitectura en los primeros años de su existencia.
Sus propuestas y declaraciones de intenciones participaban de la idea de una necesaria reforma de las enseñanzas artísticas como base para una consiguiente transformación de la sociedad burguesa de la época, de acuerdo con el pensamiento de su fundador. La primera fase (1919-1923) fue idealista y romántica; la segunda (1923-1925), mucho más racionalista, y en la tercera (1925-1929) alcanzó su mayor reconocimiento, coincidiendo con su traslado de Weimar a Dessau. En 1930, bajo la dirección de Mies van der Rohe, se trasladó a Berlín, donde cambió por completo la orientación de su programa de enseñanza.
Ideología de fundación thumb|left|248x248px|Walter Gropius (1883-1969), fundador y director de la Escuela de la Bauhaus (1919-1928). La Bauhaus o Staatliche Bauhaus (Casa de la Construcción Estatal) es una escuela de artesanía, artes, diseño y arquitectura cuyas aportaciones son visibles hasta nuestros días.
Walter Adolph Georg Gropius, fundador de la Bauhaus, nació en Berlín el 18 de mayo de 1883. Fue hijo y nieto de arquitectos, estudió arquitectura en Múnich y en Berlín. Uno de los principales ideales de Gropius era representado mediante la siguiente frase: "La forma sigue a la función". Buscaba la unión entre el uso y la estética.
Su trayectoria es una circunstancia que hay que considerar determinante para la orientación ideológica de Gropius. Procedente de la burguesía inteligente, trabajó en Múnich de 1907 a 1910 con Peter Behrens, el primer arquitecto contratado por una gran empresa industrial como responsable artístico (AEG). A partir de entonces, Gropius siempre planteó el problema de la edificación en relación con el sistema industrial y con la producción en serie, llegando incluso hasta el extremo de considerar el edificio como un producto directo de la industria y fundando así en 1943, junto con Konrad Wachsmann, una empresa de edificaciones prefabricadas. La fábrica Fagus, de arquitectura revolucionaria, le dio cierta fama en 1911 —que confirmó en Colonia en 1914— al construir para la exposición del Werkbund un palacio para oficinas de atrevida concepción estructural, estética y técnica. La Gran Guerra interrumpió su actividad de constructor, reclamado al frente. Pero durante aquellos años fue madurando en su ánimo la conciencia de que tenía un deber humano muy elevado que cumplir: la arquitectura había de desempeñar un papel en el problema social que la posguerra plantearía con toda gravedad; y este problema social había de fundirse con la estética.
Gropius no permitió que las mujeres estudiaran arquitectura en la Bauhaus, en contra de las leyes de la República de Weimar, que establecían la educación universal, y de las promesas de igualdad con las que se promocionaba la escuela. No obstante, a las mujeres se les permitía participar en los talleres textiles o de cerámica.
Más tarde el plan de estudios fue modificado y estos centros fueron cambiados por talleres donde los estudiantes trabajaron al lado de profesores, como Gropius en el taller de muebles.
Relación con el diseño thumb|250px|Silla Wassily de Marcel Breuer.
La Bauhaus sentó las bases normativas y patrones de lo que hoy conocemos como diseño industrial y gráfico; puede decirse que antes de la existencia de la Bauhaus estas dos profesiones no existían como tales y fueron concebidas dentro de esta escuela. Sin duda la escuela estableció los fundamentos académicos sobre los cuales se basaría en gran medida una de las tendencias más predominantes de la nueva Arquitectura Moderna, incorporando una nueva estética que abarcaría todos los ámbitos de la vida cotidiana: desde la silla en la que usted se sienta hasta la página que está leyendo (Heinrich von Eckardt). Dada su importancia, las obras de la Bauhaus en Weimar y Dessau fueron declaradas como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1996.
Siendo director Ludwig Mies van der Rohe, la escuela sufrió por el creciente acoso por parte del nazismo. Debido a que la ideología Bauhaus era vista como judío-socialista los nazis cerraron la escuela.
Muchos de los integrantes de la misma, entre ellos el mismo Walter Gropius, refugiados, se instalaron finalmente en Estados Unidos para seguir con sus ideales.
La Bauhaus tuvo su sede en tres ciudades: 1919-1925: Weimar 1925-1932: Dessau 1932-1933: Berlín
Y estuvo organizada por tres directores: 1919-1928: Walter Gropius 1928-1930: Hannes Meyer 1930-1933: Ludwig Mies van der Rohe
El legado de la Escuela de la Bauhaus tiene una fuerte influencia en instituciones educativas de diseño alrededor del mundo en la actualidad, manteniendo sus posturas alejadas de las líneas divisorias entre las disciplinas y su cercanía a lo funcional.
Influencia en el diseño industrial En el libro “Bauhaus 1919-1928” escrito por Herbert Bayer y editado por Walter Gropius, podemos ver claramente la filosofía de la academia de la Bauhaus que dio raíz a los pensamientos básicos del diseño industrial. En el extracto traducido del libro escrito por Gropius, “Idee und Aufbau des Staatlichen Bauhauses Weimer” (La teoría y organización de la Bauhaus), vemos con mucho detalle los ideales que implantó en la Bauhaus, y que muchos años después influyen en la definición del diseño industrial como profesión.
Todo empieza porque Gropius encuentra un problema en la reciente industrialización y mecanización, causada por la revolución industrial. Esta revolución popularizó la búsqueda insaciable de la eficiencia, cosa que afectó grandemente la estética porque, según Gropius, siempre que el fin de la mecanización sea la eficiencia, en vez de liberar al ser humano de la labor manual, el individuo se verá esclavizado y la sociedad, desordenada.
Es por este problema que percibe la necesidad de crear nuevas ideologías, ya que esta industrialización dejó ingenieros sin la empatía estética, y artistas sin el conocimiento de los métodos productivos.
Gropius encuentra la causa de este problema en los métodos de enseñanza actuales de la academia. Que, según él, mataba la creatividad con las ideologías académicas, puesto que intentaba enseñarla en un salón de clases, cuando es un talento que únicamente se puede desarrollar con las experiencias y experimentos que trae la vida.
Como solución, Gropius plantea un plan de estudios en el que enseña a artistas las prácticas manuales y técnicas de la industria, en conjunto con la teoría del diseño.
Es justo en este cambio que vemos un acercamiento a la filosofía actual del diseño industrial, que indica que la forma y la función no son opuestas, sino que son parte de un proceso creativo, que hace uso de varias prácticas y conocimientos.
La Bauhaus y la nueva tipografía thumb|left|Tipografía diseñada por Herbert Bayer sobre la entrada del edificio de talleres de la Bauhaus, Dessau, 2005. Según Philip B.Meggs, la Bauhaus generó un nuevo estilo tipográfico en su escuela de diseño (1919-1933). Se emplearon casi exclusivamente las tipografías de sans-serif y Bayer diseñó un tipo universal que redujo el alfabeto a formas limpias, simples y construidas en forma racional.
Arquitectura 250px|thumb|Edificio de la Bauhaus en Chemnitz. Uno de los principios establecidos por la Bauhaus desde su fundación es "La forma sigue a la función"
El edificio de la Bauhaus de Dessau (1925-1932) de Walter Gropius, es el más emblemático de entre sus escuelas. Se despliega en varios volúmenes, independientes entre ellos, y diseñados según la función para la que fueron concebidos. Tiene una configuración relacionada con las condiciones de la zona donde se ubica: limita con una calle, atraviesa otra perpendicular a la primera y dos de sus alas contornean un cercano campo deportivo, y se abre al ritmo de la vida urbana con sus grandes fachadas de luminosas cristaleras. Este proyecto es considerado como la obra maestra del racionalismo europeo.
Tel Aviv es la ciudad con más arquitectura Bauhaus. Hay más edificios construidos al estilo Bauhaus que en cualquier otro lugar del mundo, incluyendo cualquier ciudad de Alemania. El estilo fue llevado en los 30 por arquitectos europeos, mayormente alemanes y rusos, de la escuela Bauhaus que huían del régimen nazi. Desde 2003, "La Ciudad Blanca" es considerada Patrimonio de la Humanidad, y son más de 4000 los edificios de estilo Bauhaus y estilo internacional contabilizados y sujetos a distintos planes de restauración y preservación.
Fotografía thumb|250px|Máquina de escribir Olivetti Studio 42 diseñada por el alumno de la Bauhaus Alexander Schawinsky en 1936. La Bauhaus no tenía una sección fotográfica, pero en 1923 se le encargó el taller de metales al maestro húngaro László Moholy-Nagy , que introdujo entonces la fotografía como un nuevo medio de expresión artística. Enseñó técnicas como el fotomontaje, el montaje lumínico, la foto escultura y el collage abriendo vías en este campo. Alentó, en el marco de la expresión fotográfica, la exploración de nuevas formas más que nuevos temas. Una de las innovaciones esenciales de esta escuela fue sin duda la de haber asociado de manera sistemática el arte con sus posibles aplicaciones, ya fueran documentales, decorativas o publicitarias. Grandes fotógrafos estudiaron en la Bauhaus como Herbert Bayer, Lucía Moholy-Nagy, Walter Peterhans, Horacio Coppola, Florence Henry, Grete Stern y Ellen Auerbach, entre otros.
Contexto histórico-político La fundación de la Bauhaus se produjo en un momento de crisis del pensamiento moderno y la racionalidad técnica occidental en el conjunto de Europa y particularmente en Alemania. Su creación se debió a la confluencia de un conjunto de desarrollo político, social, educativo y artístico en las dos primeras décadas del , cuya especificidad está dada por las vanguardias artísticas de comienzo de siglo.
La modernización conservadora del Imperio alemán durante la década de 1870 mantuvo el poder en manos de la aristocracia. Esto exigía también del militarismo y el imperialismo para mantener la estabilidad. Para 1912 el auge de los izquierdistas del SPD había galvanizado las posiciones políticas con conceptos de la solidaridad internacional y de establecer el socialismo contra el nacionalismo imperialista. Sectores del proletariado demostraron una creciente capacidad de organización, cuestión que fue forzosamente potenciada por la hiperinflación alemana y la cada vez más evidente crisis económica. Al igual que otros movimientos pertenecientes a la vanguardia artística, algunos de sus integrantes mantuvieron un alto grado de contenido crítico y compromiso de izquierda pero la Bauhaus como institución se mantuvo al margen de los procesos político-sociales. A pesar de ello y como consecuencia de la rebeldía de algunos de sus alumnos La Bauhaus —como demuestran los problemas que tuvo con políticos que no la veían con simpatía— adquirió la reputación de ser profundamente subversiva.Hobsbawm, Eric, Historia del Siglo XX, editorial Crítica, Buenos Aires, 1995
Cronología Primera época (1919-1923) thumb|250px|El edificio principal de la Universidad-Bauhaus de Weimar (construido entre 1904 y 1911), diseñado por Henry van de Velde para albergar estudios de escultores de la Escuela de Arte Gran Ducal de Sajonia. Designada por la UNESCO Patrimonio Mundial en 1996. thumb|250px|Vestíbulo de la Universidad-Bauhaus de Weimar con escalera Jugendstil.