Gamal Abdel Nasser Hussein (también escrito como Gamal Abden-Náser; en árabe: Ŷamāl ʿAbd an-Nāṣir ; Alejandría, 15 de enero de 1918-El Cairo, 28 de septiembre de 1970), fue un militar y estadista egipcio, y el principal líder político árabe de su época, conocido impulsor del panarabismo y del socialismo árabe. Ocupó el cargo de presidente de Egipto desde 1954 hasta su muerte en 1970.
Nació en 1918, según algunas fuentes, en un pueblo de la provincia de Asiut (Alto Egipto) y, según otras, en la ciudad deltaica de Alejandría. Primogénito de un funcionario de correos, estudió en la Academia Militar entre 1938 y 1939, se graduó en ella e ingresó como teniente en las Fuerzas Armadas, lo cual le permitió acceder a un nivel de vida mejor al de las masas egipcias. Nasser pronto demostró iniciativa personal y ascendió prontamente en las filas del Ejército. En 1948 participó en la guerra contra Israel con el grado de comandante. Al año siguiente, en 1949, fundó junto a otros militares jóvenes la organización de los Oficiales Libres, que en 1952 dio un golpe de Estado que destronó al rey Faruq y proclamó la República, dirigida por el Consejo de la Revolución, que él mismo presidió hasta su muerte.
En 1952, Egipto sufría una aguda crisis a todos los niveles: corrupción, inoperancia de la Constitución, control absoluto por parte de los británicos y los franceses, miseria de la población, desprestigio de la figura del rey, etc. El Ejército también se encontraba convulso por la derrota frente a Israel en la guerra árabe-israelí de 1948, y en su seno se había formado una sociedad secreta (creada en el año 1949) llamada Movimiento de Oficiales Libres. La crisis culminó en el alzamiento de 1952. La dirección del movimiento corrió a cargo del ejército y, en especial, del Comité de Oficiales Libres (en el que pronto destacaría la figura de Nasser). Estos militares pronto entraron en contacto con partidos de izquierda y con otros grupos contrarios al régimen. El golpe militar del 22 de julio de 1952, que se impuso sin demasiada oposición.
Con la llegada al poder, el Movimiento de los Oficiales Libres, hegemónico en el gobierno, comenzó a aplicar su programa, cada vez más vinculado a las ideas personales de Nasser. El nuevo régimen se debatió entonces entre dos proyectos contradictorios representados por las dos figuras centrales de la revolución: el general Muhammad Naguib, presidente de la República, que abogaba por la convocatoria de una asamblea constituyente y el restablecimiento de las libertades políticas y Nasser, vicepresidente, que defendía en cambio un régimen de unidad y dignificación a través del socialismo. En noviembre de 1954, Naguib fue destituido de todos sus cargos y sometido a arresto domiciliario por orden de Nasser. Así, este pasó a encabezar la revolución y devino el protagonista de la política egipcia.
Los años 1955 y 1956 sirvieron para consolidar el mando de Nasser, cuyo prestigio se extendió a la política internacional. En esta situación se desencadenó la crisis internacional del canal de Suez. La Conferencia de Bandung, celebrada en abril de 1955, convirtió a Nasser en uno de los líderes (junto al yugoslavo Tito y al indio Nehru) de la filosofía del neutralismo positivo o movimiento de los no alineados. La neutralidad de Egipto durante la Guerra Fría causó tensiones con las potencias occidentales, que se negaron a financiar la construcción de la presa de Asuán. En represalia, Nasser nacionalizó la compañía del canal de Suez en 1956. El Reino Unido, Francia e Israel organizaron una ofensiva para retomar el control del canal, pero hubieron de replegarse por la presión conjunta de los Estados Unidos y la Unión Soviética. Esta ganó cierta influencia en Egipto gracias al ofrecimiento de ayuda financiera y técnica para la construcción de la presa de Asuán. El resultado de la crisis incrementó considerablemente el predicamento de Nasser en el mundo árabe; sus discursos en favor de la unión árabe culminaron con la creación de la República Árabe Unida en la que ingresaron Egipto y Siria en 1958.
Desde la nacionalización del Canal, Nasser fue el referente principal del nacionalismo árabe o panarabismo, de orientación socialista y populista. Con fundamentos panarabistas, Nasser intentó sin éxito ganarse un lugar en el comercio de petróleo con las grandes potencias, del que Egipto no participaba. En febrero de 1958, a iniciativa del Partido Baaz de Siria, se unificaron los dos Estados en la República Árabe Unida, bajo la presidencia de Nasser, aunque la unión se disolvió en septiembre de 1961.
Su política interna se caracterizó por un fuerte autoritarismo, aunque el propio Nasser evitó dar la apariencia de una dictadura e insistió en mostrar a las Fuerzas Armadas (y no a sí mismo) como «verdadero detentador del poder». Firme creyente en el panarabismo, pugnó por extender sus ideas al resto de países árabes y mostró solidaridad con los movimientos anticoloniales de Túnez y Argelia, mientras apoyaba a políticos de Oriente Próximo que eliminaban la influencia británica y francesa de la región. Nasser se adhirió a las doctrinas del socialismo árabe y en consecuencia redujo drásticamente el poder de la antigua aristocracia egipcia, impulsando la intervención estatal en la economía, nacionalizando empresas de capitales británicos y franceses, y dictando leyes sociales en favor del laicismo (emancipación de la mujer, primacía de los tribunales civiles sobre los religiosos). Si bien Nasser era un sincero musulmán, no titubeó en perseguir a los clérigos islámicos que cuestionaban la «revolución del socialismo árabe»; esto le llevó a una pugna con los sectores más radicales del islam como los Hermanos Musulmanes, a los cuales Nasser percibió como «saboteadores retrógrados» que «buscaban retornar al viejo orden», y que fueron perseguidos desde 1953.
En la Guerra de junio de 1967 el ejército egipcio, coordinado con los de Siria y Jordania (que conformaban la «coalición árabe»), sufrió una estrepitosa derrota en tierra y aire ante Israel, lo que supuso el principio del declive del aura de Nasser y, en general, del nacionalismo árabe. Tras conocerse en Egipto las noticias del triunfo israelí, Nasser dimitió, pero sus asesores (entre ellos Anwar el-Sadat) le requirieron que siguiera en su puesto, mientras manifestaciones callejeras exigían que continuase en el poder, por lo cual la renuncia fue anulada. El nasserismo inspiró todavía la revolución que tuvo lugar en Libia, dirigida por Muamar el Gadafi en 1969, que preparó también un proyecto de unión política entre Egipto y Siria en 1970, que no llegó a cuajar y que fue disuelta tras dos años.
Murió repentinamente de un ataque cardíaco el 28 de septiembre de 1970. Le sucedió Anwar el-Sadat, quien emprendió un cambio de rumbo abrupto en la política exterior del país rompiendo la alianza con la URSS y buscando nexos con los EE. UU. Nasser fue, además, nombrado Héroe de la Unión Soviética.
Juventud izquierda|miniaturadeimagen|Nasser en 1931. alt=Scan d'un document écrit en arabe|izquierda|miniaturadeimagen|Número de noviembre de 1935 del periódico Al-Gihad, en el cual él se ha marcado el nombre de Nasser en rojo. Gamal Abdel Nasser nació el 15 de enero de 1918 en Bakos, en los suburbios de Alejandría; fue el primogénito de Fahima y de Abdel Nasser Hussein. Su padre era empleado de correos y había nacido en Beni Mur, en el Alto Egipto, pero se había criado en Alejandría, mientras que la familia materna provenía de Mallawi en la actual provincia de Menia. Sus padres se habían casado en 1917 y tuvieron otros hijos: Izz al-Arab y al-Leithi. La familia de Nasser se mudaba frecuentemente debido a los cambios de destino del padre; se instaló en Asiut en 1921 y después a Jatatba, donde el padre de Nasser fue el director de una oficina de correos. Nasser acudió a la escuela de los hijos de ferroviarios hasta en 1924, cuando se lo envió a vivir con su tío paterno a El Cairo.
Nasser mantuvo contacto epistolar con su madre, a la que visitaba durante las vacaciones, pero cesó de recibir cartas suyas a finales de abril de 1926. A su regreso a Jatatba, se enteró de su fallecimiento en el parto de su tercer hermano, Shawki; la familia le había ocultado la noticia. Nasser declaró más tarde que «perder su madre fue un trauma profundo que el tiempo no ha aliviado». Adoraba a su madre y quedó muy afectado por el nuevo matrimonio de su padre, que se celebró antes de acabar el año.
En 1928, Nasser se instaló en Alejandría, con su abuelo materno. Estudió un tiempo en un internado en Helwan antes de volver a Alejandría en 1933, cuando transfirieron a su padre a los servicios postales de la ciudad. Nasser participó muy pronto en la actividad política. Al presenciar enfrentamientos entre los manifestantes y la policía en la plaza Manshia de Alejandría, se unió a la manifestación, aunque ignoraba sus reivindicaciones. La protesta, organizada por el partido nacionalista Joven Egipto, exigía el final de la influencia extranjera en el país tras la abrogación de la Constitución de 1923 por el primer ministro Ismaïl Sidqi. Nasser fue arrestado y pasó la noche detenido hasta que su padre lo puso en libertad.
Cuando destinaron a su padre a El Cairo en 1933, Nasser lo siguió y estudió en al-Nahda al-Masria. Escribió artículos en el periódico de la escuela y participó en obras de teatro escolar, entre ellas una sobre el filósofo francés Voltaire titulada Voltaire, el hombre de la Libertad. El 13 de noviembre de 1935, dirigió una manifestación estudiantil contra la influencia británica, consecuencia de las declaraciones del secretario de Estado de Relaciones Exteriores británico Samuel Hoare en las que había rechazado restaurar la Constitución de 1923. Dos manifestantes murieron y Nasser fue herido levemente en la frente por una bala. Gracias a este hecho, apareció por primera vez en la prensa; el periódico nacionalista Al Gihad informó que Nasser había sido uno de los dirigentes de la manifestación y que había sido herido. El 12 de diciembre, el nuevo rey Faruq firmó un decreto que restauraba la Constitución. Debido a su intensa actividad política, Nasser no asistió más que 45 días a las clases durante su último año de colegio. Se opuso al Tratado anglo-egipcio de 1936 que prolongaba el mantenimiento de parte de las bases británicas en el país. La cuasi totalidad de las fuerzas políticas egipcias, por el contrario, lo aprobaron y la agitación disminuyó considerablemente. Nasser retomó sus estudios en al-Nahda al-Masria y abandonó la escuela con el equivalente al diploma.
Según el historiador Saïd K. Aburich, a Nasser no le afectaron los frecuentes traslados, que ampliaron su visión y le concienciaron sobre las divisiones de la sociedad egipcia. Consagraba mucho tiempo a la lectura, en particular en 1933, porque residía cerca de la biblioteca nacional. Había leído el Corán, los hadiz de Mahoma, los sahabas de sus compañeros y las biografías de caudillos nacionalistas como Napoleón, Atatürk, Bismarck, Garibaldi, así como la autobiografía de Winston Churchill. Le influyó especialmente el nacionalismo egipcio del político Mustafá Kamil, del poeta Ahmad Sawqi y de su instructor en la academia militar, Aziz Ali al-Misri, al cual Nasser expresó su gratitud en una entrevista en 1961. Indicó además que la novela La conciencia recuperada en la cual Tawfiq Al-Hakim había escrito que el pueblo egipcio no necesitaba más que «un hombre que representase todos sus deseos y sentimientos y que fuese su símbolo» le había servido de inspiración durante la revolución de 1952.
Carrera militar alt=Photographie d'un homme portant un costume avec une cravate. Ses cheveux noirs sont coiffés en arrière et il porte une fine moustache.|izquierda|miniaturadeimagen|Nasser en 1937.