miniaturadeimagen|263x263px|El Mitra de Cabra es la única tauroctonía mitraica de bulto redondo encontrada en la península ibérica. Se denomina mitraísmo o misterios de Mitra () a una religión mistérica muy difundida en el Imperio romano entre los siglos y en que se rendía culto a una divinidad llamada Mitra y que tuvo especial implantación entre los soldados romanos. Si bien inspirado en el culto iranio a la divinidad zoroástrica (yazata) Mitra, el Mitra romano está vinculado a una imaginería nueva y distintiva, y se debate el grado de continuidad entre la práctica persa y la grecorromana.Aunque la deidad Mitra está documentada en Asia Menor desde el , el mitraísmo romano fue mencionado por primera vez por el poeta romano Estacio († 96).

El mitraísmo gozaba de gran popularidad sobre todo entre los legionarios romanos, pero también incluía a otros funcionarios, comerciantes e incluso esclavos. Las mujeres, en cambio, estaban estrictamente excluidas. Los adoradores de Mitra tenían un complejo sistema de siete grados de iniciación y comidas rituales comunitarias. Los iniciados se autodenominaban syndexioi, los «unidos por el apretón de manos». Se reunían en templos subterráneos, ahora llamados mitrea, que sobreviven en gran número, de los cuales los más antiguos documentados datan de mediados del , y los más recientes, de mediados del . El culto parece haber tenido su centro en Roma, y fue popular en toda la mitad occidental del imperio, tan al sur como el África romana y Numidia, tan al oriente como la Dacia romana, tan al norte como la Britania romana,y en menor medida en la Siria romana. El culto alcanzó su apogeo a finales del y en el , tras la adhesión del emperador Cómodo (180-192). La relación con el dios solar romano Sol se fue estrechando con el paso del tiempo, hasta que Mitra y Sol acabaron a menudo fusionándose. Como Sol Invictus Mitra, el dios fue venerado por numerosos emperadores, especialmente desde Aureliano, incluido el joven Constantino I (306-337). Sin embargo, con el establecimiento del cristianismo en el Imperio Romano, el mitraísmo desapareció en pocas generaciones y cayó en un olvido casi total hasta que fue redescubierto en la época moderna gracias a hallazgos arqueológicos. El mitraísmo se considera rival del cristianismo primitivo.La práctica del mitraísmo, como la de todas las religiones paganas, fue declarada ilegal en el año 391 por el emperador Teodosio I. Los mitraístas sufrieron persecución de parte de los cristianos, y la religión fue suprimida y eliminada en el imperio romano para finales del siglo.

Los orígenes de esta religión no se conocen de forma precisa, aunque los estudiosos coinciden en afirmar que llegó al mundo romano desde Oriente, concretamente desde Asia Menor.Alison B. Griffith (1995): “Mithraism”, en The Ecole Initiative. Consultado el 10/12/2008. Como los demás cultos mistéricos del mundo grecorromano, el mitraísmo giraba en torno a secretos que sólo se revelaban a los iniciados. Al entrar en el culto, cada nuevo miembro juraba guardar el más estricto silencio. Por tanto, nuestro conocimiento del mitraísmo se basa únicamente en las descripciones de cronistas externos y en las numerosas imágenes conservadas de altares mitraicos. Existen testimonios materiales de la práctica de esta religión en numerosos lugares del antiguo Imperio romano: en Roma y en Ostia, así como en Mauritania, Britania y las provincias fronterizas a lo largo de los ríos Rin y Danubio, consistentes en restos de templos, inscripciones y obras de arte que representan al dios u otros aspectos de la religión. Frente a esta relativa abundancia de restos arqueológicos, son muy escasas las referencias en textos clásicos a esta religión.Escenas icónicas de Mitra lo muestran naciendo de una roca, sacrificando un toro o compartiendo un banquete con el dios Sol. En unos 420 yacimientos se han encontrado materiales relacionados con este culto. Entre los objetos encontrados hay unas 1000 inscripciones, 700 ejemplos de la escena de la matanza del toro (tauroctonía) y unos 400 monumentos más.Se ha estimado que habría al menos 680 mitrea en la ciudad de Roma. No se conservan relatos escritos ni teología de la religión; la información que se puede obtener de las inscripciones y de las referencias breves o de pasada en la literatura griega y latina es limitada. La interpretación de las pruebas físicas sigue siendo problemática y controvertida.

El contenido de la doctrina del mitraísmo no está muy claro. Dado que no ha sobrevivido prácticamente ninguna información literaria sobre el culto a Mitra, todas las reflexiones contemporáneas sobre su contenido y formas se basan en representaciones pictóricas que no llevan inscripciones explicativas, e inscripciones que suelen consistir únicamente en breves palabras dedicatorias. Por lo tanto, hay que tener en cuenta un alto grado de especulación en todas las interpretaciones contemporáneas y, especialmente, en todas las representaciones excesivamente rigurosas.

Orígenes del mitraísmo

Según Franz Cumont, en su estudio publicado a comienzos del ,Véase traducción al inglés del primer capítulo de la obra de Cumont: “The Mysteries of Mithra. The Origins of Mithraism”. el origen del mitraísmo se encuentra en el antiguo Irán. De hecho, Mithra es una divinidad indoirania cuyo origen puede remontarse hasta el II milenio a. C.: su nombre es mencionado por primera vez en un tratado entre los hititas y los mitani, escrito hacia el 1400 a. C.M. J. Vermaseren (1963): Mithras, the Secret God .

En la India, figura en los himnos védicos como dios de la luz, asociado a Váruna. En los Avesta iranios, es un dios benéfico, colaborador de Ahura Mazda, y recibe el sobrenombre de «juez de las almas». Es posible que su culto llegase a Occidente desde Irán gracias a la difusión del zoroastrismo, del que sería una especie de herejía. Sin embargo, los estudios actuales del mitraísmoVéase el planteamiento de la cuestión en Israel CAMPOS MÉNDEZ: «Elementos de continuidad entre el culto del dios Mithra en Oriente y Occidente», en Transoxiana 8, junio de 2004. tienden a considerar que no puede admitirse una filiación directa entre el Mitra indoiranio y el mitraísmo, al que a veces denominan Mitras o Mithras, usando la forma griega de su nombre para diferenciarle del primero.

Principios del mitraísmo

La información existente sobre el mitraísmo (bastante fragmentaria) se refiere a su práctica durante el Bajo Imperio Romano. Era una religión mistérica, de tipo iniciático, basada en la transmisión oral y ritual de iniciado a iniciado y no en un cuerpo de escrituras sagradas. Recoge las concepciones dualistas de origen mazdeísta (zurvanismo). Como en todas las religiones mistéricas, los adeptos estaban obligados a mantener en secreto los rituales del culto. Por todo ello, la documentación escrita concerniente al mitraísmo es prácticamente inexistente.

El estudio de esta religión se ha basado sobre todo en la iconografía que decoraba los mitreos.

El mitreo

311px|thumb|Mitra y el toro, fresco de la ciudad de Marino (Italia). El culto de Mitra se realizaba en templos denominados mitreos (latín mithraeum, pl. mithraea). Estos espacios eran en un principio cavernas naturales, y, más adelante, construcciones artificiales imitándolas, oscuras y carentes de ventanas. Tenían una capacidad limitada; la mayor parte de ellos no podían acoger a más de treinta o cuarenta personas.

En un mitreo típico, pueden distinguirse tres partes:

la antecámara el spelaeum o spelunca (la cueva), alargada sala rectangular decorada con pinturas y dos largas banquetas a lo largo de cada una de las paredes para los banquetes sagrados; el santuario, en el extremo de la cueva, en el que estaban el altar y la imagen - en pintura, bajorrelieve o estatua exenta - de Mitra clavando un arma blanca encima del hombro derecho de un toro, conocida como Mitra Tauróctonos.

Se han encontrado mitreos en muchos de los países que pertenecieron al Imperio romano. Algunos han sido convertidos en criptas bajo iglesias cristianas. La mayor concentración de mitreos se encuentra en la capital, Roma, pero también se han descubierto en lugares tan distantes entre sí como el norte de Inglaterra y Palestina. Su distribución por la geografía del Imperio está en relación con los cuarteles e instalaciones militares.

Mitología e iconografía

No hay textos sobre el mitraísmo escritos por los propios adeptos, por lo que las únicas fuentes para conocer esta religión son las imágenes sagradas encontradas en los mitreos.

1. Relato mítico Según el relato que ha podido reconstruirse a partir de las imágenes de los mitreos y los escasos testimonios escritos, el dios Mitra nació cerca de un manantial sagrado, bajo un árbol sagrado, de una roca (la petra generatrix; Mitra es llamado de petra natus o petrogenitus). Esto enlaza con las tradiciones armenias de la cueva de Meher (Mitra). En el momento de su nacimiento, llevaba el gorro frigio, una antorcha y un cuchillo. Fue adorado por pastores poco después de su nacimiento. Bebió agua del manantial sagrado. Con su cuchillo, cortó el fruto del árbol sagrado, y con las hojas de ese árbol confeccionó su ropa.

Encontró al toro primordial cuando pastaba en las montañas. Lo agarró por los cuernos y lo montó, pero, en su galope salvaje, la bestia lo hizo desmontar. Sin embargo, Mitra siguió aferrado a sus cuernos y el toro lo arrastró durante mucho tiempo, hasta que el animal quedó exhausto. El dios lo agarró entonces por sus patas traseras y lo cargó sobre sus hombros. Lo llevó, vivo, soportando muchos padecimientos, hasta su cueva. Este viaje de Mitra con el toro sobre sus hombros se denomina transitus.

Cuando Mitra llegó a la cueva, un cuervo enviado por el Sol le avisó que debía realizar el sacrificio y el dios, sujetando al toro, le clavó el cuchillo en el flanco. De la columna vertebral del toro salió trigo y vino de su sangre. Su semen, recogido y purificado por la luna, produjo animales útiles para el hombre. Llegaron entonces el perro, que se alimentó del grano, el escorpión, que aferró los testículos del toro con sus pinzas, y la serpiente.

2. Iconografía thumb|230px|Mitra matando al toro escultura del Museo Británico, perteneciente a la Tauroctonía. Algunas pinturas muestran a Mitra transportando una roca a su espalda, como Atlas en la mitología griega, o portando una capa cuyo forro interior representa el cielo estrellado. Cerca de un mitreo próximo a la Muralla de Adriano se halló una estatua de bronce de Mitra emergiendo de un anillo zodiacal en forma de huevo, hoy conservada en la Universidad de Newcastle. Una inscripción encontrada en Roma sugiere que Mitra podría identificarse con el dios creador del orfismo, Fanes, quien surgió del huevo cósmico al principio del tiempo, dando existencia al universo. Refuerza esta opinión un bajorrelieve del Museo Estense, en Módena, donde se ve a Fanes surgiendo de un huevo, rodeado de los doce signos del Zodiaco, en una imagen muy similar a la conservada en Newcastle.