Arturo Fortunato Alessandri Palma (Hacienda de Longaví, Linares, 20 de diciembre de 1868-Santiago, 24 de agosto de 1950) fue un abogado y político chileno, patriarca de la familia Alessandri, de ascendencia italiana. Ocupó el cargo de presidente de la República en los periodos 1920-1925 y 1932-1938.
Es considerado uno de los políticos más influyentes e importantes de Chile en el , entre otras cosas por una serie de reformas, incluida la Constitución de 1925, que marcó el fin del régimen parlamentario, la restauración del presidencialismo en Chile y la introducción de políticas sociales.
Una de las obras más importantes de su segundo gobierno fue la realización del Estadio Nacional (1938), obra con cuya absorción de desempleo se buscó contribuir a la recuperación económica chilena tras la Gran Depresión de 1929. No obstante, y pese a las simpatías públicas hacia la construcción, las gestiones de Alessandri no fueron vistas como positivas, ya que fueron percibidas como un medio para volver manipular a las masas urbanas que ya no adherían a él.
Familia y orígenes Arturo era nieto del italiano Pietro Alessandri Tarzi, quien decidió viajar a Chile desde Buenos Aires. Poco tiempo antes, había abandonado Toscana, en Italia, siguiendo su espíritu aventurero y escapando de la insistencia de sus padres por hacerlo ingresar al seminario para convertirlo en sacerdote.
Llegó a Santiago el 26 de abril de 1821. Escultor y gran conocedor de las bellas artes, ya desde Buenos Aires hizo gestiones con el gobierno de Bernardo O'Higgins para fundar en la capital una escuela de dibujo y modelado. Una vez en Chile, la inestabilidad política echó por tierra su proyecto, así como la construcción de un Teatro de Ópera en Santiago. Fracasados sus planes artísticos, se dedicó al comercio y a los negocios. Compró y vendió mercaderías a lo largo de todo el país. Sus centros de operaciones estuvieron en Santiago y Valparaíso. Además, requirió varias naves para agilizar el comercio de los más diversos productos. Esto le permitió llevar una vida acomodada y realizar varios viajes a Europa. En 1842 se convirtió en ciudadano chileno y en 1851 fue nombrado cónsul general de Cerdeña en Chile por el rey Víctor Manuel II. Luego, recibió el título honorífico de Caballero de la Orden de San Mauricio y Lázaro. Se casó con Carmen Vargas Baquedano y tuvo tres hijos: Elcira, Aurora y Pedro.
Elcira —quien fue la tía favorita de Arturo— se casó con Carlos Mendeville; Aurora, con Juan Lagarrigue Abad, cónsul de España. Pedro, el único hijo hombre, fue quien debió hacerse cargo muy joven de la familia debido a la muerte de su padre, acontecida cuando él apenas tenía diecinueve años.
Problemas de sucesión dejaron a los Alessandri en una difícil situación económica, lo que llevó a Pedro, hombre de empresa, esforzado y trabajador, a arrendar una hijuela (fundo rústico formado de la división de uno mayor) de la gran hacienda de Longaví, a 16 kilómetros de Linares, lugar muy apartado en esos años porque el ferrocarril llegaba solamente hasta Rancagua. Desde allí se debía continuar en coche, vadeando los ríos Cachapoal, Tinguiririca, Teno, Claro, Maule, que se cruzaba en lancha, y por último, Achibueno y Longaví.
Ahí, en medio de las soledades del campo, Pedro comenzó a conseguir una cierta estabilidad económica que después le permitió casarse. El 1 de julio de 1863 contrajo matrimonio con Susana Palma Guzmán. En la modesta casa de campo de la hijuela de Longaví empezó a crecer la familia Alessandri Palma, alejada de Santiago y de toda vida urbana. Allí tuvieron dos hijos: José Pedro y luego María del Carmen.
Tres años después, Susana estaba de nuevo embarazada y planeaba viajar a Santiago para el parto. Muy de madrugada, para evitar los calores habituales en diciembre, se engancharon los caballos para iniciar el largo trayecto hacia la capital. Pero alcanzaron solo a andar unos kilómetros, cuando Susana comenzó con los dolores del parto. Al mediodía del 20 de diciembre nació, en la Hacienda Longaví, Arturo Fortunato (este nombre en recuerdo del santo cuya fiesta se celebra en diciembre).
Primeros años Hijo de Pedro Alessandri Vargas y de Susana Palma Guzmán. Su padre se dedicó a las labores agrícolas de la hacienda en la cual vivía y era administrador. Hermano suyo fue José Pedro. thumb|left|170px|Arturo Alessandri durante su juventud. En enero de 1869 se celebró el bautizo de Arturo Alessandri en la misma casa del fundo. Como el niño Arturo Alessandri era enfermizo, su madre, para evitar que se resfriara durante la ceremonia, colocó la botella con agua bendita en un paño de agua tibia. Y cual no sería la sorpresa de todos al ver que la botella se rompió. No quedó más remedio que bautizarlo con agua mitad bendita y mitad corriente.
A los tres Alessandri Palma —José Pedro, María del Carmen y Arturo— nacidos en Longaví, se sumarían tres curicanos: María Susana, Gilberto y Julia, que murió joven. De todos los hermanos, José Pedro fue el más unido con Arturo. Su muerte, en 1923, le afectó profundamente.
A los doce años de edad entró becado al Colegio Sagrados Corazones de los Padres Franceses. De sus años de colegio, se recuerda un cuento que publicó en la revista El Eco Literario, titulado La Adivina de nuestros días, con una fuerte afición a lo truculento.
En 1891, mientras estudiaba, participó en el diario La Justicia, opositor al presidente de turno, José Manuel Balmaceda.
Inició la carrera de derecho en la Universidad de Chile, información recabada por la Revista Zig-Zag, señalaba: “Cuando llegó el momento de su Licenciatura como Abogado, don Valentín Letelier le aconseja que se aparte de las normas seguidas hasta entonces para optar a grados universitarios…sino algo de práctica importancia, como por ejemplo, un ensayo sobre el fomento de habitaciones para obreros. Aceptó esta indicación de su Maestro y fue el tema de su Memoria y que llevó a la práctica en sus Gobiernos”, a los veinte años de edad, titulándose el 12 de enero de 1893. Su memoria versó sobre Habitaciones para obreros, donde investigó los aspectos graves de la pobreza en la ciudad.
Matrimonio e hijos Después de haber egresado como abogado, se casó con Rosa Ester Rodríguez Velasco, el 29 de julio de 1894, con la cual tuvo 9 hijos, entre ellos Arturo, destacado civilista, Jorge Alessandri Rodríguez, quien más tarde sería presidente de la República, Fernando Alessandri, académico y futuro senador, y Hernán médico.
Trayectoria profesional
Ejerció el cargo de bibliotecario de la Biblioteca del Congreso Nacional de Chile en 1893, cargo entendido hoy como director.
Vida política Inició su vida política en 1897, integrándose al Partido Liberal (PL), y asumiendo como diputado por Curicó, en donde saldría reelecto por casi veinte años más, gracias a la protección del influyente Fernando Lazcano.
En 1915, cuando ya presentaba sus primeras aspiraciones presidenciales, retó al senador en ejercicio por la Provincia de Tarapacá, Arturo del Río. Fue una elección violenta y disputada. Incluso resultó muerto el prefecto de policía de Iquique, Rogelio Delgado, un hecho que siempre le imputaron a Alessandri. El proceso involucró toda clase de riñas en la vía pública, amenazas entre partidarios de los distintos candidatos y un nivel de vandalismo que hizo que las personas temiesen incluso salir a la calle. Alessandri triunfó, ganándose el apodo de León de Tarapacá legado por Víctor Domingo Silva Endeiza, en ese momento diputado por las provincias de Copiapó, Chañaral, Vallenar y Freirina, el León de Tarapacá original), debido a su carisma, su popularidad en el pueblo y la vehemencia de sus discursos.
Las elecciones parlamentarias de 1918 le otorgaron un amplio triunfo a la Alianza Liberal, que dominó tanto el Senado como la Cámara. El presidente Sanfuentes pensó en renunciar, pero fue disuadido por sus cercanos. Nombró un gabinete aliancista con Alessandri como Ministro del Interior, que juró el 22 de abril. Durante la ceremonia Sanfuentes realizó una de sus “diabluras”, al ofrecerle a Alessandri el sillón presidencial para que firmara los decretos de nombramientos, lo que enfureció a los rivales del “León de Tarapacá” dentro del liberalismo.Castedo, op. cit., pp. 221. Alessandri fue acusado de colocar a partidarios de su candidatura presidencial en puestos de la administración pública, por lo que sus rivales Yáñez y Rivas Vicuña unieron fuerzas para desplomar el gabinete. Sanfuentes intentó llamar de nuevo a Yáñez al gobierno, pero este, tras conversar con un Alessandri que lo llenó de insultos y le prometía una guerra parlamentaria sin cuartel, desistió del cargo.Vial Correa, op. cit., pp. 2969. El Presidente recurrió al liberal Pedro García de la Huerta, quien juró el 6 de septiembre.Castedo, op. cit., pp. 223.
En 1919, el redactor El Diario Ilustrado, Rafael Luis Gumucio, lo acusó de haber participado en una conspiración destinada a establecer una Junta Militar encabezado por el general Guillermo Armstrong. De testimonios orales de Cornelio Saavedra, se supo que ambos fueron a ver de madrugada a un general que vivía en la avenida Matucana para solicitarle que colaborase en una tentativa de derrocar a Sanfuentes, pero que al ver a ese oficial en calzoncillos y con poncho y con una vela en la mano, se retiraron indignados.
En 1920 se postuló a la Presidencia de la República por la Alianza Liberal, ganando por un estrecho margen a su oponente de la Coalición -llamada en esta elección Unión Nacional, al incorporar al Partido Conservador-, Luis Barros Borgoño, para el periodo 1920-1925. Con sus discursos a favor de la clase obrera, produjo un gran temor en los sectores más conservadores de la sociedad chilena, el cual veía sus intereses en juego. Como la oposición controlaba el Congreso Nacional, Alessandri estaba a favor de un fortalecimiento del Poder Ejecutivo, el cual carecía de peso político ante el Congreso (época parlamentarista). En Chile existía un régimen presidencial con instituciones parlamentarias muy fortalecidas, lo que llevaba a un peso mayor del congreso (en Chile nunca existió un régimen parlamentario como tal, de acuerdo a las definiciones de la ciencia política), que generaba que un alto nivel de dependencia del ejecutivo con el parlamento. Este último tenía plenos poderes, que abarcaban desde la aprobación del presupuesto (varias veces no se aprobó el presupuesto generando que decenas de miles de empleados y ministerios no recibieran recursos) hasta la destitución, después de un breve proceso, de cualquier ministro de estado.
Primer período presidencial (1920-1925) thumb|left|Retrato oficial de Arturo Alessandri thumb|left|300px|Arturo Alessandri encabeza la firma de la Reforma de la Constitución en el Salón Rojo del Palacio de La Moneda de Santiago. Alessandri había llegado al poder mediante sus promesas de campaña sobre la legislación social y leyes a favor de los sectores populares, tales como el seguro del trabajador. Sin embargo, el país se vio afectado por la baja de precio del oro blanco (salitre) como consecuencia del término de la Primera Guerra Mundial y el desarrollo del salitre sintético, lo cual hundió al país en una profunda crisis económica que ya se venía arrastrando desde principios de siglo, a lo que se le sumó una crisis social.
Debido al sistema pseudoparlamentario de la época en el que Alessandri estaba inmerso, todos sus proyectos sociales habían sido aplazados o definitivamente cancelados, ya que poseía minoría en el Congreso Nacional. Esto provocó un disgusto en las personas que lo habían elegido presidente. Para peor, se recuerda un grosero incidente que tuvo con Daniel Martner, ministro de hacienda, a raíz de un proyecto de ley donde solicitaba un empréstito de papel moneda. Luego de tratarlo de idiota e incapaz, le dijo: