Bocados de oro o Bonium es el título un tratado didáctico en prosa de mediados del que forma parte del género de la literatura sapiencial. Su contenido es fundamentalmente una colección de sentencias distribuidas en veinticuatro capítulos. Cada uno de ellos recoge los dichos atribuidos a un filósofo, excepto el veintitrés (cuyas sentencias se ponen en boca de diferentes pensadores) y el veinticuatro (cuyos apotegmas son anónimos).

Bocados de oro es una colección de sentencias que entra dentro de la categoría de tratado didáctico en prosa, traducida de forma literal de un original árabe con el título de Mukhtār al-Ḥikam wa-maḥāsin al-kalim («Máximas selectas de los dichos mejores») durante la segunda mitad del por el médico y filósofo sirio Abu l-Wafā’ alMubaššir ibn Fātik (1019-1097). Casi al mismo tiempo, se tradujo la versión castellana al latín, a finales del de la mano de Giovanni de Procida, bajo el título de Liber philosophorum moralium antiquorum. A pesar de ello, de los textos castellanos sólo consiguen sobrevivir manuscritos del , pero esto hace visible la gran difusión que tuvo la obra durante esta época y el interés que despertó en la Europa cortesana, así como las seis traducciones que se hizo de ella. Su contenido está distribuido en veinticuatro capítulos de los cuales, cada uno de ellos recoge los dichos atribuidos a un filósofo (a excepción de los dos últimos).

Bocados de oro en la literatura castellana

Importancia y caracterización de la obra Bocados es una obra que pertenece al género sapiencial más importantes e influyentes de toda la literatura medieval castellana. Se engloba dentro del grupo de las primeras traducciones árabes realizadas en la segunda mitad del durante el reinado de Alfonso X. Este tipo de literatura se puede situar -junto con la épica- en un puesto alto dentro de los géneros más exitosos y antiguos de la literatura universal. Fue muy bien acogido en la literatura castellana al tratar temas filosóficos y culturales que encerraban perfectamente la curiosidad del hombre medieval dado que eran temas bastante desconocidos en la cultura castellana de la época. 4 Bocados de oro constituye un perfecto ejemplo de obra sapiencial de la época que comparte un objetivo didáctico similar al de las fábulas y los exempla, además de compartir el contexto en el que se difundieron; principalmente en la predicación religiosa y la educación de los jóvenes.

Por otro lado, esta obra es a menudo denominada Espejos de príncipes, obras sapienciales que están destinadas a la creación y formación de altas figuras en las élites sociales y que han protagonizado toda lectura dentro de un ambiente culto e intelectual.Los espejos o tratados de educación de príncipes son obras de carácter político-moral que recogen un conjunto de directrices morales y de gobierno básicas que han de inspirar la actuación del buen soberano cristiano. (Guadalajara Salmerón, S. apud. Nogales Rincón, D.) Sin embargo, se debe hacer una clara distinción entre los exempla y los espejos de príncipes dado que la primera denominación se centra más en la forma, y la segunda es más una finalidad, según explica Alvar Esquerra (2010, p.84).

Los espejos de príncipes consiguieron la máxima fama en la gran mayoría de las cortes del continente europeo durante la Edad Media, principalmente durante los siglos y en consecuencia a su previo paso por la península ibérica. Su desarrollo fue tan grande debido a la cantidad de conocimientos sobre la Antigüedad clásica que poseían y que, por lástima, se habían perdido con el paso del tiempo, por lo que su valor era incalculable.

Ofrecían la teoría de la no existencia de una única vía para llegar a la sabiduría y estaban formados por sentencias, máximas, proverbios, biografías de personajes ejemplares etc., procedimientos que eran utilizados para crear un modelo de virtud que debía de ser imitado, precisamente, para conseguir la excelencia.

Bocados, por su parte, alcanzó una rápida repercusión como manual de comportamiento en las vidas de los lectores y ocupó los estantes de las bibliotecas más importantes de las ciudades situadas en la Península durante la era medieval. Se consideró de gran importancia con el paso del tiempo al haber sido capital de la construcción cultural y política del Reino de Castilla, pero también del resto del continente europeo, puesto que también tuvo mucho éxito en Francia e Inglaterra y fue usado y consultado por grandes figuras como Petrarca y Boccaccio, además de encontrarse en las bibliotecas más importantes de las ciudades con universidades de Europa.

La literatura sapiencial no es, actualmente, un género con mucha popularidad ni en el ámbito de escritor ni de lector. Se encuentra opacada por otros géneros literarios de la Edad Media que ahora tienen un mayor objeto de estudio o interés por parte de los filólogos que se consideran con mayor carga literaria o emocional como son, por ejemplo, la épica o la lírica misma. Cabe destacar la importancia histórica de estos textos al ser una fuente de información de pensamiento antiguo que ha servido para estructurar toda la cultura e influencia de una sociedad opacada entre guerras y pobrezas.

Información general de la obra

Autoría Como ya se ha mencionado, el texto proviene del pueblo árabe que tuvo asentamientos en lo que hoy es conocido como la península ibérica. Este es uno de los escritos que se han conservado con el paso del tiempo y ha sido objeto de estudio de muchas culturas y personajes. En origen, su título completo fue Mukhtār al-Ḥikam wamaḥāsin al-kalim, escrito por el médico y emir Abu l-Wafā’ al-Mubaššir ibn Fātik hacia los años 1048-1049 en El Cairo. Su título, fue posteriormente traducido al castellano siendo su resultado Bocados de oro.

Respecto al autor, se ha encontrado poca información biográfica sobre él pero la que poseemos se encuentra resumida en algunos libros como Irshād, Ta’rīkh alḤukamā, ʿUyūn al-anbā y Masālik al-abṣār. De todas ellas, la tercera es la que más información nos ha permitido obtener sobre el autor de este libro, obra escrita por Ibn Abī Uṣaybiʿah, quien pretende redactar la historia completa de la Medicina a través de las vidas de más de cuatrocientos veinte médicos árabes que existieron desde la Época Griega hasta el , entre las cuales se puede encontrar el autor del libro en cuestión.

Según los datos que proporciona, el autor de Bocados de oro parece provenir de una familia de nobles originaria de la ciudad de Damasco que se asentó en Egipto. Allí vivió durante toda su vida y perteneció al ámbito real por su puesto como emir en la Corte del califa al-Mustansir Billah (1036-1094). Se trataba de un hombre culto, por lo que conocía a la perfección las obras clásicas de la Antigüedad, pero además, estudió filosofía, 6 astronomía, matemáticas y otras áreas importantes del conocimiento en aquella época, razón por la cual se cree que perteneció a un círculo de traducción árabe.

A raíz de toda la información recopilada sobre él, se puede datar su nacimiento y muerte ca. 1020 - ca. 1099, siendo en 1053 la fecha en la que escribiría Bocados de oro.

Era también un gran bibliógrafo, detalle privado que se conoce gracias al historiador, anteriormente mencionado, Ibn Abī Uṣaybi que encontró -varios años después de la muerte del autor- muchos de los escritos que poseía deteriorados y desgastados en la biblioteca. Se cree que ocurrió tras su fallecimiento, cuando su esposa viuda mandó tirar a un estanque todas sus obras ante el enfado producido por la poca atención que le había dedicado en vida y que había gastado en sus libros (sin embargo, esta teoría parece ser muy común en la cultura árabe por lo que no se considera veraz).

Por otro lado, se sabe que Mukhtār al-Ḥikam no fue la única obra escrita (contando con otras de carácter científico, lógico e historiográfico) por el médico, pero sí la única que sobrevivió al paso del tiempo.

Recepción del árabe En aquella época, la obra fue una de las más leídas y usadas, ya fuera por la difusión de su versión castellana o latina. Reúne de manera detallada todo lo que se conocía hasta entonces de los filósofos más importantes de la antigua Biblia y del mundo de la Grecia clásica principalmente. Aun así, pocos de los escritores que han utilizado Mukhtār al-Ḥikam referencian a ibn Fātik como el autor del libro. Cuestión que ha derivado a dudar seguidamente de su autoría. Ha sido en contadas ocasiones en las que el nombre de ibn Fātik ha aparecido referenciado en las bibliografías de algunos libros, por ejemplo, en primer lugar, en el Kitab al-Milal wa al-Nihal, pues su autor se sirvió del libro de ibn Fātik para redactar esta obra de ambiente enciclopédico en la que se realiza un estudio ideológico de las diferentes religiones que existían; en segundo lugar, el propio historiador Ibn Abī Uṣaybiʿah se sirve de esta obra para crear Las mejores historias de los tipos de médicos, en la que se recogen las vidas, anécdotas y dichos médicos de personajes de destacada importancia; en tercer lugar, al-S̲hahrazūrī, filósofo árabe, escribió un compendio de reflexión a la par que traducía Bocados de oro. Según Rosenthal se sirvió del Mukhtār al-Ḥikam para estructurar y crear su obra, dado que este no cita al autor; por último, en el escrito anónimo ‘Unwān as-sa’ādah es Rosenthal también quien afirma la influencia directa del compendio de ibn Fātik al aparecer citas directas y 7 copiadas del conjunto de máximas del libro. Cabe destacar que tanto ibn Fātik como su obra resultan ser muy usados no solo en la literatura árabe, sino también en la castellana, latina e islámica.

La versión de Abdurramán Badawi La primera y única versión que se conoce y que se posee es la de Abdurramán Badawi, realizada en el año 1958, gracias a cuatro manuscritos datados entre los siglos y . Su versión se encuentra formada por un prólogo y el propio texto en musulmán sin proporcionar traducciones en ningún idioma occidental. Este texto editado por Badawi es más extenso que en la transcripción castellana (más fiable debido a que está directamente traducido del manuscrito árabe que está perdido) si bien es cierto que no se puede asegurar tal afirmación dado que los restos que se conservan son muy relativos en cuanto a información verídica se refiere al no conservarse expresamente el manuscrito original de ibn Fātik. Aunque Abdurramán Badawi parece ser uno de los copistas más fiables para resolver ciertas variantes y problemas que aún hoy se pretenden resolver en la versión castellana, queda claro que no se pueden aclarar totalmente ninguna con respecto a la traducción que se realizó del árabe al castellano (Bocados de oro).

Datación Bocados es una traducción que se realizó a partir de un original árabe en Castilla durante la segunda mitad del . Aunque no se conserva el manuscrito original ni tampoco otro testimonio de la obra que se sitúe en la misma época dado que todos los manuscritos que se podrían relacionar con Bocados y que se han conservado son copias del . Por ello, a la hora de establecer una fecha de copia se depende del análisis de los datos existentes. Tal y como ha sido dicho anteriormente, Bocados forma parte del ambiente cultural castellano que ofrecieron como resultado las traducciones del árabe al castellano desde mediados del , aproximadamente. En esta datación han coincidido, con diferencias y excepciones, todos los filólogos que han estudiado el texto.

Algunos entendidos como Floranes, Knust, Krombach y Taylor han ofrecido diversas teorías que, al igual que otros muchos, han acabado derivando en la información 8 que hoy consideramos cierta. Además, se han encontrado relaciones entre Bocados y la Segunda Partida (obra atribuida a Alfonso X el sabio) por lo que se situó en una etapa concreta de la historia medieval pues parece que el autor de la Segunda Partida ha tomado como referencia bibliográfica la obra Bocados.

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