Santa Elena es una de las veinticuatro provincias que conforman la República del Ecuador, situada en el occidente del país, en la zona geográfica conocida como región litoral o costa. Su capital administrativa es la ciudad de Santa Elena, mientras que la urbe más grande y poblada es La Libertad. Ocupa un territorio de unos 3690,17 km², siendo la tercera provincia del país más pequeña por extensión, detrás de Cañar y Tungurahua. Limita al norte con Manabí; al este con Guayas, y al oeste y sur con el océano Pacífico, a lo largo de una franja marítima de unos 150 km.

Según el último censo realizado en 2022, en el territorio santaelenense, habitan 385.735 personas, siendo la decimocuarta provincia más poblada del país y la menos poblada de la región litoral. La provincia de Santa Elena está constituida por tres cantones, con sus respectivas parroquias urbanas y rurales. Según el último ordenamiento territorial, la provincia de Santa Elena pertenecerá a una región comprendida también por las provincias de Guayas, Bolívar y Los Ríos, aunque no esté oficialmente conformada, denominada Litoral.

Las actividades principales de la provincia son el comercio, la industria, la pesca y el turismo. La península tiene algunos puertos pesqueros: Santa Rosa, San Pedro y Chanduy, los más importantes centros de la zona. En cuanto al turismo, recibe en sus balnearios aproximadamente ochenta mil turistas por temporada

Los primeros asentamientos registrados datan de diez mil años de antigüedad cerca del sector de Sumpa. Tuvo distintos períodos migratorios provenientes de la serranía como los punaes y huencavilcas. La colonización española se dio el 18 de agosto de 1531, cuando Francisco Pizarro desembarcó en el balneario de Ballenita y lo llamó Santa Elena. Las conquistas y exploraciones del lugar terminaron a fines del . Después de la guerra independentista y la anexión de Ecuador a la Gran Colombia, se crea la provincia del Guayas, el 25 de junio de 1824, en la que dentro de sus límites se encuentra el actual territorio santaelenense. El 7 de noviembre de 2007, se crea la vigésima cuarta y más reciente provincia del país: la provincia de Santa Elena.

Historia

La provincia estuvo poblada desde la prehistoria por la Cultura Las Vegas, esta fue la primera cultura que se asentó en los actuales territorios del Ecuador en el holoceno y [pleistoceno] tardío en la costa entre 8000 AC y 4600 AC. Existen 31 asentamientos de esta cultura en la [Península de Santa Elena].Stothert, Karen E.; Dolores R. Piperno, Thomas C. Andres (otoño 2004). "New Evidence of Early Holocene Agriculture from the Coast of Ecuador: A Multidisciplinary El pueblo de Las Vegas se dedicó a la caza y recolección, y además desarrolló técnicas primitivas de agricultura.

Aparentemente utilizaron huesos para producir redes y textiles junto a varias herramientas y envases hechos de conchas. Adicionalmente, se especula que usaron madera, corteza de árbol, bambú, y caña como herramientas de su agricultura.

Más tarde llegaría la Cultura Valdivia que se desarrolló entre el 3500 y el 1800 a. C. en la costa occidental del Ecuador. Esta cultura se asentó en la península de Santa Elena y también en el estuario del Guayas, en Los Ríos, Manabí y El Oro. El desarrollo de la cultura valdiviana dio paso en la misma región a la cultura Machalilla y muchos de sus elementos culturales, como la cerámica, se difundirían rápidamente en las áreas vecinas. La gente de esta cultura fueron ceramistas que fabricaron figurillas femeninas, las más antiguas de piedra y luego de barro, a veces sencillas y otras más elaboradas, eran objetos relacionados con la fertilidad y la salud.

El descubrimiento de esta cerámica tan antigua fue en un baño público de la costa ecuatoriana, hace algunas décadas, trajo consigo fama para el Ecuador, desde el punto de vista arqueológico; pues Valdivia aparece como una verdadera cultura del Periodo formativo y una de las más antiguas de América. No hay duda de que los valdivianos siguieron las tradiciones arcaicas de la caza, la pesca y la recolección de moluscos, pero no se encuentran hasta ahora pruebas claras de que la Valdivia fuese una cultura intensamente agrícola.

Lo más sobresaliente, es que tenían la costumbre y habilidad para trabajar la arcilla que obtenían del suelo para realizar hermosas piezas de cerámica, entre las que se destacan los figurines femeninos llamados hoy "venus", que muestran un culto especial a la mujer y la fertilidad. Las denominaciones culturales puestas por los arqueólogos, no son el caso de la cultura arqueológica llamada Huancavilca, su nombre obedece al grupo étnico que mencionaron los cronistas a la llegada a nuestras costas.

thumb|300px|La cerámica valdiviana es la más antigua de América. Restos de cerámica valdiviana en el Museo de La Plata (Argentina). A la llegada de los españoles a la costa ecuatoriana, es cuando tenemos las primeras referencias escritas y el primer documento que dejaron se denomina “Relación de Sámano”, la cual presenta como fecha referencia el año de 1525, donde se ubica en la costa peninsular a la nación de los Guancavilcas.

Este grupo fue mencionado por varios cronistas a partir del y . El viajero italiano Girolamo Benzoni (1547 – 1550), es quien indica de manera categórica a los habitantes de esta zona, y menciona que “Pasados los límites de Puerto Viejo se entra al país de los Guancavilcas, provincia inferior del Reino del Perú y el primer pueblo que se encuentra en la costa se llama Colonchi y está situado cerca de la punta de Santa Elena.”(1985: 112).

Cieza de León al referirse a los aposentos de Tomebamba, manifiesta que “Está a la parte del poniente dellos la provincia de los Guancabilcas, que son términos de la ciudad de Guayaquile y Puerto Viejo, y al oriente el río grande del Marañón, con sus montañas y algunas poblaciones.” (1985: 206). y al tratar sobre la presencia y conquista de los Incas, nuevamente menciona a esta provincia y relata: “Y cuenta el vulgo sobre esto que Guaynacapa en persona vino a los conquistar, y porque en cierto caso no quisieron cumplir su voluntad, que mandó por ley que ellos y sus descendientes y sucesores se sacasen tres dientes de la boca de los de la parte de encima y otros tres de los más bajos, ya que en la provincia de los Guancavilcas se usó mucho tiempo esta costumbre.”

El mismo Cieza menciona muchas veces a este grupo étnico y al tratar sobre la ciudad de Guayaquil indica que “Más adelante, hacia el poniente, está la ciudad de Guayaquil, y luego que se entra en sus términos los indios son guancavilcas” (1985: 234). Sabemos hoy en día que la evidencia más fuerte sobre este grupo étnico esta a partir de Chongón hacia el oeste. La ciudad de Guayaquil, presenta una evidencia cultural arqueológica Milagro, correspondiente al grupo étnico Chono.

Diego de Trujillo, quien acompañó a Francisco Pizarro (1530 – 1571), y escribió “Relación del descubrimiento del reino del Perú”, hace referencia a la provincia de los Guancavilcas y relata que una vez que salieron de la punta de Santa Elena, “fuimos a una provincia que se dice Odón, en los Guancavilcas, tierra abundosa de comida y allí estuvimos quince días, para reformar la gente y los enfermos.” (1988: 196)

Miguel Cabello de Balboa, para el año 1586, al indicar la propuesta del Topa Inga y al cruzar la provincia de los Chimbos y en su ruta a la zona costera, menciona “…, y rompiendo inaccesibles asperezas llegó a la provincia de los Guancavillcas,” (1945:307)

Fray Reginaldo de Lizárraga (1605), cuando trata sobre su paso por la zona de la punta, indicó que “Siguiendo la costa adelante, que toda ella desde punta de Manglares hasta el estrecho de Magallanes, que sin dubda hay más de mil leguas, corre Norte Sur (no creo son veinte leguas), está la punta llamada de Santa Helena; tiene pocos o ningunos indios el día de hoy; cuando la vi y saltamos en ella eran muy pocos los que allí vivían.” (1946: 23) Y sobre lo visto en la ciudad de Guayaquil mencionó a los Guancavilcas e indicó “Viven en esta ciudad y su distrito dos naciones de indios, unos llamados guamcavillcas, gente bien dispuesta y blanca, limpios en sus vestidos y de buen parecer; los otros se llaman chonos, morenos, no tan políticos como los guamcavillcas; los unos y los otros es gente guerrera; sus armas, arco y flecha.” (Ibid: 30)(Texto de Javier Véliz Alvarado).

Proceso de provincialización La provincialización había sido una aspiración por parte de la mayoría de peninsulares que durante décadas habían gestionado este pedido por diferentes medios institucionales, y que normalmente no habían sido tomados en cuenta o bloqueados por los partidos de mayoría en el congreso que durante años había sido dominado por el conservador Partido Social Cristiano, quienes tienen el poder de la provincia del Guayas de la que Santa Elena se quería separar. Pero lo cierto es que si se revisa la historia, el partido Social Cristiano nunca tuvo la mayoría en los congresos que han existido desde el retorno a la democracia en el Ecuador, más bien son los partidos quienes votaron a favor de la desmembración de la provincia del Guayas los que históricamente han creado una mayoría de izquierda en los congresos nacionales.

Entre las razones para la provincialización estaba la de la identidad cultural peninsular (cultura de pescadores de ascendencia valdivia, que en zonas rurales tienen cultura comunera), pero esta razón es desestimada por su carencia de fundamento, y no se la entiende, ya que los pobladores de la cultura Valdivia tenían un intenso intercambio comercial con sus protectores, el pueblo Huancavilca, quienes nunca permitieron que el imperio Inca subyugue dichas poblaciones. Su actual modo de vida económico no difiere del de los habitantes de la provincia a la que pertenecían (turismo de playa, productos artesanales, hostelería, pesca, entretenimiento y una ligera producción petrolera, esta última de exclusiva responsabilidad de los gobiernos centrales que han tenido por costumbre menospreciar a la provincia del Guayas), se esgrime la desatención continua por parte del gobierno provincial asentado en Guayaquil, esto no se compadece con la realidad ya que al pertenecer a la provincia del Guayas, en la que Guayaquil era su capital, han tenido una completa y constante representación por parte de los legisladores provinciales quienes han ocupado esos cargos por mandato expreso de los pobladores de la provincia, todos los actuales santoelenenses incluidos. De que otra manera se puede explicar que ese sector de la provincia del Guayas fuese catalogado como uno de los más importantes destinos turísticos sudamericanos, o porque antes de la separación las principales cabeceras cantonales estaban dotadas de infraestructura sanitaria como alcantarillado y agua potable. Más bien es la continua desatención de los gobiernos centrales, en lo que a la adjudicación de los recursos económicos necesarios para el progreso de dichos cantones se refiere, la directa responsable del atraso existente. Estas poblaciones contaban con sus correspondientes alcaldes, originarios del sector. Así que la falta de representación se desestima definitivamente.

El último tramo del proceso de provincialización fue aprobado tras múltiples manifestaciones y presiones por parte de los peninsulares quienes durante dos décadas habían aspirado a ser provincia. El feriado del 12 de octubre de 2007 armaron un bloqueo impidiendo el paso de cualquier vehículo a la península por la carretera Guayaquil-Santa Elena o vía a la costa a la altura de la comuna Villingota.Enfrentamientos en la Península por cierre de autopista Diario El Universo Este hecho alarmó sobre todo a los guayaquileños que intentaban alcanzar como destino final como Salinas u otros balnearios de la Ruta del Sol para pasar los días de vacaciones del martes 9 de octubre (Independencia de Guayaquil, 1820) aplazado para el viernes 12 que coincidía con el día de la hispanidad.