El problema de Gettier es un problema en gnoseología moderna que surge al presentar contraejemplos a la definición clásica de conocimiento como «creencia verdadera justificada» y que obligan a modificar la definición.

Desde al menos el Teeteto de Platón,Teeteto, 201c-210b la gnoseología contaba con una definición generalmente satisfactoria del conocimiento proposicional: si S es un sujeto y p una proposición, entonces S sabe que p si y solo si:

S cree que p p es verdadera S está justificado en creer que p

Por ejemplo, Newton sabe que de alguna manera tiene una manzana si y solo si:

Newton cree que tiene una manzana Es verdad que tiene una manzana Newton está justificado en creer que tiene una manzana

Sin embargo, en 1963, Edmund Gettier publicó un artículo de tres páginas titulado ¿Es el conocimiento creencia verdadera justificada? en el que argumentó que la definición clásica no es suficiente. Gettier mostró que hay casos en los que una creencia verdadera justificada puede fallar en ser conocimiento. Es decir, hay casos en los que los tres requisitos se cumplen, y sin embargo intuitivamente nos parece que no hay conocimiento. Retomando el ejemplo anterior, podría ser que Newton crea que tiene una manzana y esté justificado en ello (por ejemplo, porque parece una manzana), pero que sin embargo la manzana sea de cera. En ese caso, según la definición clásica, Newton no posee conocimiento, porque falta que sea verdad que tiene una manzana. Pero supongamos también que dentro de la manzana de cera hay otra manzana, más pequeña, pero real. Entonces Newton cumple con los tres requisitos: Newton cree que tiene una manzana; Newton está justificado en su creencia; y de hecho tiene una manzana. Sin embargo, intuitivamente nos parece que Newton no posee conocimiento, sino que solamente tuvo suerte (lo que se llama suerte epistémica).

Frente a este problema, muchos filósofos contemporáneos intentaron y aún intentan reparar la definición, dando lugar a nuevas corrientes gnoseológicas. Otros filósofos han propuesto problemas ligeramente diferentes, que se han incorporado a los contraejemplos enunciados por Gettier. El conjunto de estos problemas y el desafío que plantean a la cuestión ¿qué es conocer? recibe el nombre de el problema de Gettier. Aunque se han dedicado cientos de artículos a esta cuestión, no hay consenso respecto a la solución al problema general. El problema de Gettier es uno de los motores principales de la gnoseología contemporánea.

La noción de creencia verdadera justificada

De acuerdo con la definición de «conocimiento» como creencia verdadera justificada, el significado de frases como «Pedro sabe que llueve» se puede obtener con el siguiente conjunto de condiciones necesarias y suficientes:

Un sujeto S sabe que P si y solo si: P es verdadera — Para que haya conocimiento, es necesario que la creencia sea verdadera. S cree que P — La creencia puede ser más o menos firme, y puede ser expresada o no, pero debe existir. S tiene una justificación para creer que P es verdadera — La creencia debe estar basada en algún tipo de apoyo (generalmente: evidencia o razonamiento). De lo contrario, el que fuera verdadera o no sería cuestión de azar.

Antes de la aparición del artículo de Gettier, la bondad de esta definición tripartita gozaba del consenso general de los epistemólogos. Por ejemplo: Dr. Robert Lane Lecture Notes: Friday April 17, 2009 (en ingles) Este análisis es un análisis general. Se pueden construir versiones más específicas a partir de la definición tripartita, por ejemplo especificando más en los puntos de justificación, creencia y verdad.

Contraejemplos de Gettier y otros El artículo de Gettier empleó experimentos mentales como contraejemplos para mostrar que hay creencias verdaderas y justificadas, y que por tanto satisfacen la definición tripartita de la creencia verdadera justificada—pero no parece que se trate de auténticos casos de conocimiento. Según Gettier, estos contraejemplos muestran que la definición de conocimiento como creencia verdadera justificada es errónea, y que es necesario un análisis conceptual distinto para definir al conocimiento. Con posterioridad otros filósofos han planteado nuevos problemas ligeramente diferentes.

Los problemas de Gettier tienen dos puntos en común. El primero es que la justificación es falible. Es decir, justifica de alguna manera la creencia, pero no es concluyente. El segundo es que interviene decisivamente el azar. Estos dos puntos se combinan de forma que la suerte compensa la debilidad de la justificación.

El trabajo de Smith El primer contraejemplo enunciado por Gettier es el siguiente: un hombre llamado Smith ha pedido un trabajo, pero cree que otro hombre llamado Jones conseguirá el trabajo. Esa creencia está además justificada porque el entrevistador le aseguró que le daría el puesto a Jones. También tiene la creencia justificada de que «Jones tiene 10 monedas en su monedero», ya que lo vio guardarlas. Por lo tanto, Smith concluye (justificadamente, por la regla de transitividad de la identidad) que «el hombre que consiga el trabajo tiene diez monedas en su monedero».

Al final no es Jones quien consigue el trabajo sino Smith, ya que el entrevistador se había confundido de nombre antes. Luego, Smith descubre al abrir su monedero que tiene 10 monedas en él. Así que su creencia de que «el hombre que consiga el trabajo tiene diez monedas en su monedero» estaba justificada y es verdadera. Pero, sin embargo, no parece adecuado que sea considerada conocimiento.

Brown en Barcelona El segundo contraejemplo enunciado por Gettier es el siguiente: Smith tiene la creencia justificada de que «Jones posee un Ford», ya que lo vio manejando un Ford en múltiples ocasiones durante años. Smith tiene otro amigo, Brown, cuyos paraderos no conoce. Entonces, Smith concluye (justificadamente, por la regla de la regla de adición) las siguientes proposiciones: «Jones posee un Ford o Brown está en Boston», «Jones posee un Ford o Brown está en Barcelona», «Jones posee un Ford o Brown está en Brest-Litovsk».

Contrariamente a su creencia, Jones no posee un Ford, sino que lo alquila. Además, por una extraña coincidencia, Brown se encuentra en Barcelona. De nuevo, Smith tenía una creencia que era verdadera y estaba justificada ("Jones posee un Ford o Brown está en Barcelona"), pero no parece que tuviese conocimiento.

La oveja en el campo

Roderick M. Chisholm propuso el siguiente contraejemplo:Chisholm, R. M. (1966/1977/1989). Theory of Knowledge (cualquiera de las tres ediciones). (Englewood Cliffs, NJ: Prentice Hall). Un observador ve en la lejanía lo que le parece exactamente una oveja. Así que cree que hay una oveja en el campo. Sin embargo, resulta que era un perro que el pastor había camuflado para hacerlo pasar por oveja. Pese a todo, tras una cerca se encontraba una oveja. De forma que su creencia estaba justificada y era cierta.

El pirómano Otro problema, propuesto por Brian Skyrms, se puede enunciar como sigue:Skyrms, B. (1967). “The Explication of ‘X Knows that p’.” Journal of Philosophy 64: 373-89. Reprinted in Roth and Galis (1970) Un pirómano saca una cerilla de una caja de una marca que conoce bien, porque nunca le han fallado. Evalúa las condiciones de la cerilla y el ambiente y considera que son idóneas para que la cerilla se encienda. Por tanto, cree justificadamente que si trata de encenderla la cerilla prenderá. La cerilla, en efecto, se enciende. La creencia estaba por tanto, justificada y se ha probado cierta. Sin embargo, desconocía que la cerilla tiene una serie de impurezas difícilmente detectables que habrían impedido que se encendiese de no ser por la coincidencia de que la cerilla recibe un haz de rayos Q, una extrañísima e infrecuente radiación que cambia las condiciones de la cerilla y hace que se encienda.

Los falsos graneros

El siguiente problema fue enunciado por Alvin Goldman:Goldman, A. I.. (1976). “Discrimination and Perceptual Knowledge.” Journal of Philosophy 73: 771-91. Henry está conduciendo su auto por la carretera. A lo lejos, ve algo que parece ser exactamente un granero. Ante esta percepción, cree justificadamente que está viendo un granero. Sin embargo, desconoce que en la región tienen la costumbre de construir falsos graneros, que solo tienen la fachada que se ve desde la carretera. Pese a todo, por casualidad lo que Henry había visto era en realidad uno de los pocos casos de verdaderos graneros de la zona.

Casos de inducción ilegítima

El siguiente problema consiste en el uso erróneo de la inducción como método para la obtención de conocimiento de un determinado sistema. Formulado originalmente por Izan Robles, puede ejemplificarse de la siguiente manera: Un científico encuentra un nuevo tipo de pez, hasta entonces desconocido, y observa que es de color blanco. Por medio de una generalización no justificada argumenta que todos los peces de la especie descubierta deben ser blancos. Da la casualidad de que, en realidad, todos los peces de este tipo efectivamente son blancos, por lo que se da una creencia verdadera justificada. Sin embargo, el conocimiento respecto al color de dichos peces en realidad depende únicamente de que se ha dado la casualidad de que efectivamente todos los peces de la especie descubierta son blancos.

Intentos de resolución

La definición tripartita de creencia verdadera justificada dice ser suficiente y necesaria para que se dé conocimiento. Es decir, que cualquier creencia verdadera bien justificada es conocimiento, y en que cualquier caso de conocimiento la creencia estará bien justificada y además será verdadera. Si esta correspondencia falla una sola vez, entonces la definición es falsa. Los problemas de Gettier señalan creencias que cumplen la definición tripartita, pero no parecen ser casos de conocimiento. Esto no quiere decir que la definición tripartita no pueda seguir considerándose necesaria para que sea un caso de conocimiento, más bien que no es suficiente. Además, puede ser que en muchos casos la definición sea suficiente, pero no en todos. Sin embargo, desde 1963 los epistemólogos que han atacado el problema han tendido a interpretar que muestra que la definición tripartita no es suficiente en ningún caso. La razón es que, aunque los casos afectados por problemas de Gettier son presumiblemente escasos, preferirían analizar todos los casos de conocimiento, no solo una parte.

Si se considera que la definición tripartita es necesaria y suficiente para tener conocimiento en los casos normales, dejando fuera los improbables casos de Gettier, la epistemología se enfrenta a la tarea de trazar un límite que separe estas dos clases de creencias. Para acometer la tarea de encontrar esta frontera es necesario indagar qué características hacen que una creencia sea un problema de Gettier. Cada intento de resolución propuesto involucra identificar qué hace que un caso sea de Gettier o normal.

Buscar la Infalibilidad Desde mucho antes que Gettier publicara su artículo, ha habido filósofos que han cuestionado el hecho de que una creencia sustentada por una justificación falible pueda considerarse conocimiento. El ejemplo clásico de esta idea lo constituye Descartes, que expresa esta duda en Meditaciones metafísicas. La propuesta que parte de esta duda es que no se acepten creencias cuyas justificaciones puedan fallar. De acuerdo con esta concepción de la justificación, los casos de Gettier no serían conocimiento, ni creencias justificadas, lo que resuelve el problema.