El Trabajo Social es una profesión y disciplina con metodología científica basada en la práctica (praxis) y una disciplina académica desde la multidisciplinariedad.
Respaldada por las teorías del trabajo social, la participación colectiva, fundamentales para trabajo social, estructuras para hacer frente a desafíos de las relaciones interpersonales, aumentar el bienestar y la calidad de vida de las personas.Definición mundial aprobada en Melbourne en julio de 2014 por la Federación Internacional de Trabajadores Sociales y la Asociación Internacional de Escuelas de Trabajo Social
Tras un periodo largo de revisión, esta definición pone fin a la adoptada en el año 2000 y que ha sido la utilizada hasta el momento. La nueva definición, además de subrayar el compromiso de la profesión con la justicia social y los derechos humanos, intenta adaptarse a la situación actual del trabajo social en el mundo, ampliándose a nivel nacional y/o regional.
Historia y antecedentes China El pensador Xunzi (298-235 a. C.), es el primero en reconocer el origen social, "el bien y la razón nacen de la disciplina que impone por sí misma la vida en sociedad". El Reformador Wang Aushi(1073), estaba muy preocupado por aligerar las cargas pesadas de los campesinos, así que estableció instituciones de socorro popular, hospitales, dispensarios, cementerios públicos; basándose en el modelo de Fundaciones Caritativas creadas por los Monasterios Budistas en el siglo VI y VII.
Roma El Derecho Romano es la base que nutre en la actualidad al Derecho Internacional. En la cultura romana esta emanaba principios de influencia humanista como es la Ansiosa de Séneca (el hombre para el hombre es algo sagrado), esto dejó fuera a esclavos, niños y mujeres que fueron sometidos a la autoridad del Parterfamilias (significa padre de familia o la llamada patria potestad).
En la época de Jesús de Nazareth se enseñó que el trato con los semejantes debía ser recíproco, de esta forma: «Así que, todas las cosas que queráis que los hombres hagan con vosotros, así también haced vosotros con ellos». Séneca, quien también vivió en esta época, copia esta enseñanza, y se opone a las distinciones sociales, afirmando: «Compórtate con tus inferiores como quieras que se comporte contigo aquellos que se hallan por encima de ti».
Asimismo, la beneficencia era una parte fundamental para la moral romana, ser patrón benefactor constituía un estatus destacado.
Por otro lado, Quintiliano, uno de los precursores de la pedagogía actual (ya que sentó las bases para la educación infantil en el ámbito romano), recomendó que el trato de los niños sea cariñoso, sin castigos físicos y que se respeten las cualidades de cada uno.
Evolución posterior El trabajo social se encuentra ligado al bienestar social, pero debe ser entendido en términos más amplios. El concepto de bienestar social se remonta como anteriormente se menciona a tiempos muy antiguos y la práctica de ayudar al pobre tiene raíces en muchas civilizaciones y religiones del mundo.
Según Ezequiel Ander Egg, en la historia del trabajo social se definen tres momentos esenciales: asistencia social, servicio social y trabajo social; definiendo este último sobre la base de una concepción operativa, expresando al respecto: "El trabajo social tiene una función de concientización, movilización y organización del pueblo para que en un proceso de formación del autodesarrollo, individuos, grupos y comunidades realizando proyectos de trabajo social, inserta críticamente y actuando en sus propias organizaciones, participen activamente en la realización de un proyecto político que signifique el tránsito de una situación de dominación y marginalidad a otra plena participación del pueblo en la vida política, económica y social de la nación que cree las condiciones necesarias para un nuevo modo de ser hombre".
Andrea Oliva explica de qué manera el movimiento del capital, las inmigraciones masivas y el consecuente proceso de urbanización, se tradujeron en una serie de problemas para la clase obrera (y para el capital) en términos de su reproducción. Y que a través de la lucha organizada de la clase obrera, en sus diversas formas (incipientemente colectividades, asociaciones de socorros mutuos, cooperativas y luego, sindicatos y partidos), lograron formular una serie de reivindicaciones por la cobertura de sus necesidades que dio origen a las distintas intervenciones del Estado. Fue precisamente el carácter colectivo de las demandas lo que permitió que la dádiva de las formas de ayuda desplegadas por instituciones privadas, perdiera su capacidad de dar respuesta a las necesidades planteadas. La profesión de trabajo social no puede comprenderse sin las luchas de los pueblos, sin la organización de los trabajadores para mejorar las condiciones de vida. Es la demanda colectiva la que plantea la necesidad de dar respuestas colectivas, es decir, la creación de los servicios sociales con el financiamiento público.
Funciones de los profesionales en trabajo social Las funciones de los profesionales en trabajo social consisten en: Facilitar información y conexiones sociales con los organismos de recursos socio-económicos (articular redes). Conocer, gestionar y promocionar los recursos existentes entre sus potenciales usuarios y los profesionales de otras ramas de las ciencias que pueden estar en contacto con sus potenciales usuarios. Organizar y capacitar a la población con el fin de que puedan motivarse a la participación social. Diseñar actividades, evaluar estrategias para que la comunidad pueda intervenir de manera individual, grupal o comunitario. Educación social en áreas rurales, sobre diferentes temáticas de interés y beneficio para la población. Y entre otras tenemos: Recibe, orienta, educa a personas, familias, grupos y comunidades en la solución pacífica de sus conflictos a través de una cultura de diálogo, mediación y concertación. Realiza investigaciones sociales que contribuyen a identificar e interpretar las causas de los fenómenos sociales problemáticos que se presentan en cualquier contexto planteando alternativas de solución a las mismas. Participa en la gestión, formulación, ejecución, evaluación de planes, programas y proyectos sociales dirigidos a mejorar las condiciones de vida de la comunidad tanto con instituciones públicas como privadas. Participa en el diseño, administración de programas de personal, bienestar laboral, seguridad social y salud ocupacional. Gerencia de programas y proyectos de desarrollo social con organismos gubernamentales y no gubernamentales. Forma parte de equipos ínterdisciplinarios que trabajan por el mejoramiento de la calidad de vida de la población a través de procesos socioeducativos de promoción y prevención. Entrega o aplica tratamientos en psicoterapia o terapia familiar a individuos, parejas, familias y grupos. Se ocupa principalmente de las demandas que el grupo social necesita y promueve, además de planear administrar y supervisar proyectos que la sociedad necesite.
Un ejemplo práctico de cómo se realizan en la realidad algunas de las funciones mencionadas, lo podemos ver en los centros de reclusión preventivos de la Ciudad de México, en los que los profesionales del trabajo social están en contacto frecuente con los internos para facilitarles los trámites que estos quieren hacer con el objeto de concluir o iniciar sus estudios de primaria, secundaria, etc., dado que como están privados de su libertad, prácticamente se les hace imposible gestionar personalmente la obtención de documentos en las instituciones gubernamentales o particulares (tales como certificados de estudios, actas de nacimiento, boletas de calificaciones, etc.) que les son necesarios para poder estudiar mientras están internos. Es por ello que el trabajador social debe de estar atento de la existencia o no de los Convenios de Colaboración entre las Instituciones Públicas de Educación y los Centros de Reclusión que permitan a los internos tener el material necesario para cursar sus estudios. Además, dichos profesionales deben estar en contacto frecuente con los custodios, médicos y psicólogos que laboran en los Reclusorios, así como con visitadores de los derechos humanos, defensores de oficio (en materia penal, familiar, laboral, etc.), peritos de las Procuradurías de Justicia, miembros de corporaciones policíacas, notificadores o actuarios de los Tribunales de Justicia, etc., que con motivo de sus funciones deben relacionarse con los internos para la práctica de las diligencias o cualquier trámite, con el objeto de que el recluso no se sienta intimidado y darle la confianza de que si requiere ayuda estará el trabajador social que le auxiliará ya sea para avisar a sus familiares, gestionar la intervención de instituciones públicas o privadas dedicadas a defender los derechos humanos de los internos o realizar cualquier trámite que tienda a proteger la seguridad del recluso durante su estadía en los referidos Centros. En esta tesitura, uno de los objetivos del trabajador social tanto en los reclusorios como en las penitenciarías, “es elaborar y desarrollar diseños de investigación que permitan identificar causas socioculturales asociadas y/o relacionadas con la conducta antisocial: el delito, el delincuente y la delincuencia. Así pues, los objetivos específicos serían planificar y desarrollar actividades encaminadas a facilitar la adaptación a circunstancias extraordinarias de los internos de reciente ingreso, para lograr la rehabilitación y optimizar su reinserción y reintegración al medio social, familiar y laboral” (Nota: la información que está entrecomillada se extrajo de un documento elaborado por el Instituto de Capacitación Penitenciaria dependiente de la Subsecretaría de Sistema Penitenciario de la Secretaría de Gobierno del Distrito Federal, México, con título Servicio Social. Por desgracia no nos ha sido posible referir más datos bibliográficos, dado que se nos ha hecho imposible encontrar tales documentos íntegros, pues solo tenemos una pieza fragmentaria que no nos ayuda a aportar más datos bibliográficos).
De lo anteriormente dicho, se puede decir que en el desempeño de las funciones que lleva a cabo el trabajador social se van creando con el devenir de los años y la creciente experiencia en la labor social, nuevas técnicas y metodologías de reinserción a la sociedad. No hay que perder de vista que el trabajador social realiza una labor humanitaria tendente a la realización de todas las capacidades y aptitudes que las personas puedan tener en su entorno social, de tal manera que tanto en los reclusorios como en las penitenciarias se desarrollen los valores humanos por medio de la capacitación, educación y actividades laborales con el fin de preparar a los internos en la reinserción social, al momento de obtener su libertad y así tengan la oportunidad de encontrar y ejercer un oficio o profesión benéfico para ellos mismos como para la sociedad. En razón de que al interno se le ha privado de la libertad por haber conculcado los valores sociales establecidos en la ley o en el sistema jurídico y en virtud de que en el mismo sistema se han incorporado los nuevos métodos de tratamiento con una visión integral o completa, es por ello que al interno se le instruye en su internamiento con una perspectiva educativa, social, laboral y cultural, de manera tal que el interno vea las diversas aptitudes y opciones que tiene a su alcance y las puedan practicar una vez que obtenga su libertad.