LejonaTopónimo en castellano según la Real Academia Española: Ortografía de la lengua española. Madrid: Espasa, 1999. ISBN 84-239-9250-0; "Apéndice 3", páginas 133-155.Nombre oficial en español registrado por el Instituto Nacional de Estadística (España) desde 1842 hasta 1981. (oficialmente ) es una localidad y municipio español situado en el territorio histórico de Vizcaya, en la comunidad autónoma del País Vasco. Pertenece al área metropolitana de Bilbao, y alberga la sede del campus principal de la Universidad del País Vasco. El término municipal tiene una población de .

Toponimia

Según Celdrán Gomáriz, el nombre «Lejona» proviene del antropónimo latino Laelius, un poseedor de tierras o de una villa que daría lugar posteriormente al pueblo: villa laeliana, es decir, finca de Lalio. En castellano antiguo se conocía al pueblo como «Lexona», convertido tras la evolución fonética de la x a la j () en «Lejona» (al igual que «Xerez» -> «Jerez»).

Existen otras teorías sobre el origen del nombre del municipio, como la de Juan Ramón de Iturriza que lo atribuye al vocablo leiho-ona, que significa «buen mirador», o la de Antonio Trueba que lo atribuye al vocablo elexa-ona que significaría «buena iglesia».

Gorrotxategi y otros autores consideran que la etimología derivada de composiciones como leiho-ona carece de base documental y otorgan mayor crédito a Julio Caro Baroja, según el cual «Lejona» se compone de un nombre de persona con el sufijo «-ana» igual que en el caso de Lemona y Sopelana. Esta forma de denominar fundus o propiedades fue muy característico durante la época tardo-romana y la Alta Edad Media.

El municipio se denominó oficialmente con la forma castellana Lejona hasta que en 1979 fue declarada la forma euskérica Leioa como única denominación oficial del municipio.

En la denominación eusquérica se pierde la -n- intervocálica lenis (débil). Esto es algo común en la fonética vasca tanto en palabras de origen eusquérico como en préstamos del latín y sucede en otro casos como Lemoa (Lemona) o Sopela (Sopelana) etc.

La opción más sencilla puede ser la mejor: león o leona en vascuence es Lehoia. Ese Lehoia pudo ser anteriormente *Lehona. Si la H evoluciona a sonido Χ ( jota) como en folgar > holgar > juerga tenemos Lehona > Lejona, del modo más sencillo.

Historia Desde sus orígenes, en 1526, Lejona ha sido un municipio de caseríos dispersos dedicados a la ganadería y el cultivo de la tierra. Con la llegada de la industrialización a finales del , comienza una nueva era: se crean nuevos espacios para la edificación de viviendas, la industria, el ocio... Pero el gran cambio de Lejona se produce en los años 1960 con la implantación de importantes empresas que elevan el nivel de vida de una población creciente. El crecimiento demográfico y consecuente desarrollo urbanístico continúa hasta nuestros días.

De los orígenes a la fundación

A finales del , coincidiendo con la pacificación del territorio, se produce una evidente recuperación económica y demográfica; aumenta el número de caseríos, y se forman colectividades dispuestas a llevar las riendas de la vida en común, desligándose de las imposiciones de la nobleza feudal.

Una de estas iniciativas correspondió a la iglesia de San Juan Bautista que, siendo poco más que una pequeña ermita, el 31 de octubre de 1526 se independizó de la parroquia de Erandio. La gran distancia que separaba a este templo de muchos caseríos dispersos de Lejona y un largo pleito sobre el cobro de los diezmos condujeron así al nacimiento de una nueva anteiglesia encuadrada en la Merindad de Uribe y con representación en las Juntas Generales de Vizcaya. Desde entonces, los muros de San Juan han sido testigos de toda la vida local.

Lejona en los siglos - Entre los siglos y , los habitantes de Lejona se afanaron por buscar nuevas fuentes de recursos para una población cada vez más numerosa. Es cierto que la introducción de nuevos cultivos de origen americano, las mejoras técnicas y las roturaciones habían hecho más productiva la actividad agrícola, pero fue preciso buscar complementos en otros ámbitos: la pesca, la marina mercante, el transporte en gabarras y a la sirga, los molinos del Gobela, las ferrerías, la producción de carbón vegetal o la construcción de edificios, al socaire del esplendor comercial de la vecina villa bilbaína.

En el terreno social, sin embargo, el antiguo concejo abierto en el que participaban todos los vecinos se vio suplantado por el gobierno de la minoría más influyente (descendientes de los linajes medievales, eclesiásticos, mercaderes, escribanos y labradores acomodados) que fueron haciéndose con los bienes comunales que permitían la subsistencia de los más desfavorecidos, originando fuertes tensiones sociales.

Este conflicto alcanzó su punto más álgido en las guerras carlistas. En la primera, los lejonatarras se sumaron al bando tradicionalista, participando activamente en el sitio de Bilbao; en la segunda, se fortificaron los enclaves de Gaztelueta y Ondiz, cuyos restos aún perduran.

A mediados del siglo , la anteiglesia, ya por entonces con ayuntamiento propio, tenía contabilizada una población de 389 habitantes. Aparece descrita en el décimo volumen del Diccionario geográfico-estadístico-histórico de España y sus posesiones de Ultramar de Pascual Madoz con las siguientes palabras:

El impacto de la industrialización

Lejona afronta el último cuarto del con las arcas municipales vacías y la economía de los vecinos de la anteiglesia maltrecha por los efectos de la última carlistada. Pero la estabilidad política trajo nuevos aires de prosperidad que iban a transformar profundamente el paisaje de la comarca.

La iniciativa privada se empeñó en la desecación de la vega de Lamiaco, el relleno de las marismas y el encauzamiento de los ríos Gobela y Udondo, proporcionando nuevos espacios para la edificación residencial, la industrial, el ocio y la agricultura. El cultivo de la tierra siguió siendo la principal actividad económica, potenciada con la introducción de abonos y especies seleccionadas, con la convocatoria de ferias y exposiciones o con la formación de los labradores.

Pero la verdadera innovación fue el establecimiento de la industria en Lamiako, lugar privilegiado desde el punto de vista de los transportes y comunicaciones; allí se asentaron La Vidriera, La Camera Española, la Compañía de Alcoholes y La Delta Española (luego Earle), que atrajeron mano de obra de las provincias limítrofes y de otros países. El incremento demográfico y las penosas condiciones laborales de la época suscitaron nuevos problemas sociales y asistenciales que fueron paliadas por instituciones asistenciales y por el asociacionismo político y sindical.

Con la llegada de la industrialización, el tradicional paisaje de caseríos dispersos se vio suplantado por otro de viviendas de obreros agrupadas en torno a las nuevas fábricas, emplazadas en lugares hasta entonces casi vacíos.

El notable progreso del número de habitantes requirió la mejora de los equipamientos; de esa manera, se habilitó el hospital de epidémicos, se construyeron el matadero, la casa consistorial y las escuelas de Lamiako, se amplió el cementerio y se edificio la capilla de San Máximo, obras todas ellas desarrolladas entre 1889 y 1907.

También las infraestructuras se transformaron como jamás lo habían hecho hasta entonces: canalizaciones, muelles, caminos vecinales, calles... Leioa no permaneció ajena a los modernos adelantos de la época: el telégrafo, el teléfono, la luz eléctrica, el agua corriente, el servicio de correos, el ferrocarril y el automóvil, que empezaba a circular tímidamente por la Carretera de la Avanzada.

En torno a estas fechas, las viejas normas de la Anteiglesia, perpetuadas por el uso y la costumbre, fueron puestas por escrito en los Bandos de Buen Gobierno, que regularon aspectos tales como la limpieza de las calles, los horarios comerciales o las conductas adecuadas en los lugares públicos.

El fútbol, importado de Inglaterra, se convirtió en poco tiempo en el «deporte rey» en Leioa. A finales del las campas de Lamiako vieron nacer al Athletic Club y al Bilbao Football Club, cuya unificación daría lugar al actual Athletic Club. En aquel rústico escenario, que obligaba a los espectadores que acudían en tren a bajarse de los vagones en marcha porque no había apeadero cerca, disputó el Athletic sus partidos durante una década.

Hacia el gran cambio de los años 1960 miniatura|Vista general

La Guerra Civil fue de corta duración en Lejona, aunque sus efectos se prolongaron durante muchos años. El aeródromo de Lamiaco fue la base de operaciones de los escasos aparatos que opusieron resistencia a los alzados y sus aliados alemanes e italianos; por ello, las pistas y las vecinas instalaciones de la fábrica Earle, en la que se manufacturaban municiones, fueron objetivos preferidos de la aviación sublevada, que llevó el miedo a los habitantes.

Concluidas las operaciones bélicas en junio de 1937, la principal ocupación de los vecinos consistió en reunir medios materiales para la supervivencia. El proceso de recuperación, muy lento al principio, se aceleró en los años sesenta, con la instalación en la localidad de nuevas e importantes empresas que ayudaron a elevar el nivel de vida y el poder adquisitivo de una población cada vez más crecida.

Geografía

Los montes más altos de Lejona son Kurkudi (126 m), Bolumburu e Ikea.Situación geográfica Web del Ayuntamiento de Leioa.

Demografía Lejona cuenta con una población de .

Economía

Cuenta con industria del acero, química, mecánica, alimentaria y del vidrio.

En este municipio se encuentra situado el campus principal (incluida la sede del Rectorado) de la Universidad del País Vasco. Las facultades que aquí se sitúan son la Facultad de Medicina y Odontología, Facultad de Ciencia y Tecnología, Facultad de Bellas Artes, Facultad de Ciencias Sociales y de Comunicación, Escuela Universitaria de Relaciones Laborales, Escuela Universitaria de Enfermería, Escuela de Hostelería de Lejona y la facultad de Magisterio. Posee un Aula Magna, el Instituto Biofísika del CSIC y el mayor polideportivo universitario de todo el País Vasco.

Administración y política Gobierno municipal

Resultados de las elecciones municipales en LejonaPartido político20232019201520112007Votos%ConcejalesVotos%ConcejalesVotos%ConcejalesVotos%ConcejalesVotos%ConcejalesEuzko Alderdi Jeltzalea-Partido Nacionalista Vasco (EAJ-PNV)5457 38,25 86520 40,98 95202 36,18 95502 38,64 95321 42,24 10Euskal Herria Bildu (EH Bildu)-Bildu 3083 21,61 5 2887 18,14 4 2280 15,86 3 2462 17,29 4 — — —Partido Socialista de Euskadi-Euskadiko Ezkerra (PSE-EE PSOE) 2154 15,09 3 2692 16,92 4 1862 12,95 3 2402 16,87 4 3127 24,83 6Partido Popular del País Vasco (PP) 1839 12,89 3 1169 7,34 1 1377 9,58 2 2129 14,95 3 2074 16,47 3Elkarrekin Podemos (EP)-Ezker Anitza-IU-Leioa Despierta (ELD) 1378 9,66 2 2246 14,11 3 2356 16,39 4 — — — — — —Ezker Batua-Berdeak (EB-B) — — — — — — 217 1,51 0 810 5,69 1 1130 8,97 2

Organización territorial

miniatura|Bulevar de Udondo

A efectos estadísticos poblacionales, los barrios se agrupan en tres entidades singulares de población, divididas a su vez en núcleos de población:

Artaza (7644 hab): Artaza (1047 hab), Artazagane (1195 hab), Begoñako Ama (30 hab), Negurigane (1411 hab), Peruri (100 hab), Los Pinos (Pinueta) (1942 hab), San Bartolomé (224 hab), Tellería (231 hab), Zarragueta (503 hab) y Landabarri (961 hab). Elejalde (19 903 hab): Aketxe (27 hab), Elejalde (10 389 hab), Iturribide (768 hab), Mendibil (1239 hab), Ikea (1355 hab), Ondiz (943 hab), Sakoneta (257 hab), San Juan (384 hab), Santimami (156 hab), Santsoena (44 hab), Sarriena (1578 hab), Txorierri (986 hab), Udondo (20 hab), Centro Cívico (764 hab) y Estartetxe (993 hab). Lamiako (4625 hab): Los Chopos (Txopoeta) (1942 hab) y Lamiako (2683 hab).

Cultura miniaturadeimagen|Iglesia de San Juan Bautista

Arquitectura religiosa