Trainspotting es una película británica de comedia negra y drama de 1996 dirigida por Danny Boyle y basada en la novela homónima escrita por Irvine Welsh. Narra la cruda y punzante historia de un grupo de jóvenes heroinómanos de los suburbios de Edimburgo, cuyas únicas aspiraciones en la vida son consumir sustancias adictivas y conseguir dinero sucio. El único que aparenta poder escapar de este destino autodestructivo es su protagonista, Mark Renton. Es protagonizada por Ewan McGregor, Ewen Bremner, Jonny Lee Miller, Kevin McKidd, Robert Carlyle y Kelly Macdonald en su debut cinematográfico. La película se estrenó en el Reino Unido el 23 de febrero de 1996.

Trainspotting se estrenó con gran éxito de crítica y muchos críticos la consideran una de las mejores películas de la década de 1990.  La película ocupó el décimo lugar por el British Film Institute (BFI) en su lista de las 100 mejores películas británicas del . En 2004 fue votada como la mejor película escocesa de todos los tiempos en una encuesta pública general.  Una encuesta de 2017, que incluyó a 150 actores, directores, escritores, productores y críticos de la revista Time Out, la clasificó como la décima mejor película británica de la historia. La película tiene una secuela llamada T2: Trainspotting, que se estrenó en el 2017.

Argumento La película empieza con un célebre monólogo de Mark Renton (Ewan McGregor), mientras él y su amigo Spud (Ewen Bremner) corren por las calles de Leith siendo perseguidos por los guardias de seguridad de un centro comercial. Mark declara que, a diferencia de la gente que «eligió una vida» (hijos, estabilidad financiera y posesiones materiales), él eligió «otra cosa», él eligió vivir como un heroinómano. El círculo de amigos de Renton, cuyos únicos pasatiempos saludables son jugar al fútbol y al billar, son presentados: el amoral y egoísta Simon “Sick Boy” Williamson (Jonny Lee Miller), el atlético y apuesto Tommy Lawrence (Kevin McKidd), el ingenuo y afable Daniel “Spud” Murphy y el violento y sociópata Francis “Franco” Begbie (Robert Carlyle). Tanto Sick Boy, como Spud y Renton son heroinómanos y pasan el tiempo consumiendo heroína que les suministra su amigo Swanney (Peter Mullan), que además de adicto también es traficante.

Un día, tras uno de sus momentos de lucidez, Mark piensa en luchar contra su adicción y decide abandonar la heroína. Alquila una habitación barata, una tele barata y hace acopio de diversas provisiones, con la intención de permanecer encerrado. Pero se da cuenta de que no puede dejar su adicción de golpe y tras intentar fallidamente pillar algo de caballo para un último chute, finalmente consigue unos supositorios rectales de opio que le vende un camello local llamado Mikey Forrester (Irvine Welsh) y que, según le cuenta, están hechos para sus necesidades y le ayudarán a contrarrestar el mono. Tras introducirse los supositorios por vía rectal y de vuelta a casa, Mark sufre un ataque de diarrea provocado por la abstinencia y tiene que entrar rápidamente en el primer lugar que encuentra, el baño de una sucursal de apuestas donde todos le miran extrañados cuando entra. Una vez dentro del “Peor Retrete de Escocia”, tiene lugar una de las escenas más emblemáticas de la película, cuando Mark, tras darse cuenta de que ha defecado los supositorios, se pone a buscarlos metiendo las manos en un retrete rebosante de heces, orines y demás desperdicios. En un delirio provocado por la abstinencia, Mark se introduce por el retrete y bucea en un agua pura y cristalina hasta encontrar los supositorios depositados en el fondo. Tras esta experiencia surrealista y desagradable, Mark por fin está preparado para dejar la heroína y se encierra en la habitación alquilada con la intención de pasar el síndrome de abstinencia.

Unos días después, se reúne con sus amigos y deciden salir a un club, donde Mark se da cuenta de su nuevo y aflorado deseo sexual provocado por la ausencia de heroína en su cuerpo. Finalmente, ve a una chica abandonar el club e intenta flirtear con ella, a pesar de que al principio ella parece rechazar su propuesta mientras intenta conseguir un taxi. Mark se queda confundido por la reacción de la chica y piensa que le ha rechazado, por lo que finge haber olvidado algo dentro. Sin embargo, se da cuenta de que la chica, Diane (Kelly Macdonald), ha dejado abierta la puerta del taxi, invitándole a subir. Después del sexo, Diane no lo deja dormir en su cuarto y pasa la noche en un sofá en el pasillo fuera de la habitación. Por la mañana, se da cuenta de que Diane es una colegiala adolescente y que sus supuestos compañeros de piso son realmente sus padres. Horrorizado, Renton intenta evitar un incidente, pero sigue siendo amigo de Diane.

Tommy es abandonado por su novia Lizzy después de una cadena de sucesos, que sin darse cuenta, había sido iniciada por Renton. Renton había tomado prestado una de las cintas caseras de sexo personal de Tommy y Lizzy, escondida en una caja de vídeo de fútbol. Furiosa, Lizzy cree que Tommy había devuelto la cinta al videoclub por error. Sick Boy, Spud y Renton deciden regresar a la heroína, y un desconsolado Tommy también entra en la droga, a pesar de la reticencia de iniciarlo en la heroína. Un día, en la habitación de Swanney, el grupo inducido por la heroína es violentamente interrumpido cuando Allison, su amiga y adicta, descubre que su bebé, Dawn, ha fallecido debido a una sobredosis traspasada de su madre a él durante la lactancia. Todos están horrorizados y afligidos, especialmente Sick Boy, de quien se insinúa que es el padre de Dawn y para superarlo, se vuelven a drogar. Más tarde, Renton y Spud son detenidos por robar en una tienda de libros, siendo la escena con que se inicia la película. Debido a condenas previas, Spud va a prisión, pero Renton evita el castigo entrando en el Programa de Intervención de Drogas, donde se le da metadona. A pesar del apoyo de su familia y amigos, Renton se siente constantemente deprimido y aburrido de su vida y escapa a la habitación de Swanney, donde casi muere por sobredosis. Los padres de Renton lo llevan a casa y lo encierran en su antiguo dormitorio para que se enfrente a la adicción súbitamente. Cuando Renton trata de dormir en su cama, empieza la etapa severa de los síntomas de la abstinencia: delira con que ve a Begbie en su cama amenazándolo, a Diane cantándole, a su amigo Tommy hablándole drogado, a su amigo Spud encadenado a una bola de hierro, a Sick Boy lavándose las manos del hecho que fue él quien lo inició en las drogas y al bebé muerto de Allison gateando en el techo. La abstinencia de la heroína es entrecortada con un extraño e imaginario programa de televisión de juegos en vivo en donde el presentador, Dale Winton, pregunta a los padres de Renton sobre el VIH. Renton es finalmente despertado de las pesadillas y alucinaciones por sus padres, quienes le dicen que debe hacerse la prueba. Aún con los años que llevaba compartiendo jeringas con otros adictos, el examen de Renton sale negativo.

Pese a estar limpio de todo eso, Mark se siente aburrido y algo angustiado, creyendo que su vida no tiene propósito. En eso visita a Tommy, quien ahora ha caído mucho más allá de la adicción, viviendo solo, triste, con VIH y en una habitación oscura y mugrienta.

Más tarde Diane decide visitar a Renton. Ella termina siendo la voz de la razón en toda esta historia, ya que gracias al consejo que ella le da, Renton se muda a Londres y empieza a trabajar como un agente de alquiler de propiedades. Comienza a disfrutar su vida de sobriedad y ahorra dinero, mientras le manda cartas a Diane. Su felicidad no dura mucho: Begbie comete un robo armado y llega a la habitación londinense de Renton en busca de un lugar donde pueda esconderse de la policía. Sick Boy, quien ahora trabaja como un proxeneta bien informado y vendedor de drogas, también se muestra en la puerta de Renton. Los «amigos» de Renton empiezan a arruinar su nueva vida, robándole y destrozando su habitación. Para poder deshacerse de ellos, éste les da una propiedad de la que él es responsable pero que ellos la usarían para robar. No tardaría mucho para que los echen de allí. De pronto, llega una noticia lamentable: Tommy acababa de morir por toxoplasmosis y viajan de vuelta a Edimburgo para asistir a su funeral, resultó que en la habitación insalubre donde vivía él tenía un gato, el cual compró para recuperar a su novia, ante el rechazo de ella, Tommy se lo quedó pero en su depresión y estado heroinómano no limpiaba lo que hacia el gato, Tommy enfermo por las bacterias y virus en su entorno y para paliar los dolores físicos se inyectaba más heroína lo que, junto a la enfermedad, le llevó a la muerte.

En el responso se encuentran con Spud, quien ya había salido de prisión tiempo antes. Terminado esto, Sick Boy propone a los muchachos restantes una provechosa —pero peligrosa— transacción de heroína en Londres. Este necesita la ayuda de Renton para suministrar la mitad de las 4.000 libras esterlinas necesarias para llevar a cabo el negocio. Después de la adquisición, y mientras iban en el autobús camino a Londres, Renton se inyecta una dosis de heroína para verificar su pureza. Luego, los cuatro venden la heroína a un traficante por 16.000 libras esterlinas. Tras el éxito de su misión, van por la tarde a un bar a celebrar, y en eso discuten posibles planes para el dinero. Mientras Begbie pide otra ronda de cervezas y Sick Boy va al baño, Renton sugiere a Spud tomar juntos el dinero y largarse. A Spud le atemoriza la idea de querer robarle a sus amigos pero Renton cree que Sick Boy y Begbie no se merecen el dinero. Terminan simplemente no llevándoselo cuando, de pronto, Begbie se desquicia y protagoniza nuevamente una riña en el susodicho bar, dejando incluso herido a Spud.

Mientras amanecía, cuando todos están durmiendo (en la misma habitación del hotel donde hicieron la transacción), Renton decide tomar sigilosamente el dinero y marcharse solo. Spud, con vendajes en la mano, lo ve irse pero no se lo dice al resto. Tras darse cuenta de que le robaron, Begbie enloquece de ira y destroza la habitación del hotel donde estaban alojados, lo que por supuesto atrae a los policías. Spud y Sick Boy sólo estaban afuera oyendo todo, por lo que optan por irse y dejarlo solo.

La película finaliza con Renton caminando por un puente londinense mientras está amaneciendo, cuenta su futuro y en la última escena sale Spud recogiendo el dinero (4.000 libras esterlinas) que Renton le dejó en una consigna de la estación de autobuses.

Elenco y personajes

Ewan McGregor como Mark "Rent Boy" Renton Ewen Bremner como Daniel "Spud" Murphy Jonny Lee Miller como Simon "Sick Boy" Williamson Robert Carlyle como Francis "Franco" Begbie Kevin McKidd como Thomas "Tommy" Mackenzie Kelly Macdonald como Diane Coulston Peter Mullan como Swanney "Mother Superior" Fiona Bell como madre de Diane Vincent Friell como padre de Diane Pauline Lynch como Lizzy Susan Vidler como Allison Eileen Nicholas como Mrs Renton James Cosmo como Davie Renton Shirley Henderson como Gail Houston Stuart McQuarrie como Gav Temperley/Turista americano Irvine Welsh como Mikey Forrester Kevin Allen como Andreas Keith Allen como Hugo the Dealer, repitiendo su rol de Shallow Grave (1994) Dale Winton como el presentador del programa de concursos Lauren and Devon Lamb como Baby Dawn (sin crédito)

Producción