José Gervasio Artigas (Montevideo, Virreinato del Perú, 19 de junio de 1764 - Quinta Ybyray, Asunción del Paraguay, 23 de septiembre de 1850) fue un político, militar y estadista rioplatense que lideró la Revolución Oriental, actuó durante la Guerra de la Independencia de las Provincias Unidas del Río de la Plata y se destacó por ser el heraldo del federalismo en lo que hoy son Uruguay y Argentina.Recibió los títulos de «Jefe de los Orientales» y «Protector de los Pueblos Libres».

Por sus actuaciones, es recordado en ambas márgenes del Río de la Plata. En Uruguay es el héroe nacional y el máximo prócer del proceso independentista, y se le considera el Padre de la Patria. En la Argentina ha habido un proceso de revisionismo sobre la figura de Artigas, a partir del cual se le reconoce también como prócer de la independencia nacional.

Biografía

De 1769 a 1810: la formación Primeros años José Gervasio Artigas nació el 19 de junio de 1764 en Montevideo, que en ese entonces formaba parte del Virreinato del Perú, en el Imperio español.

Fue hijo del militar Martín José Artigas Carrasco y de su esposa Francisca Antonia Pasqual. El matrimonio tuvo seis hijos, siendo José el tercero, según una partida que luce al folio 209 del libro primero de bautismos de la catedral de Montevideo. Su abuelo, Juan Antonio Artigas Ordovás (oriundo de la localidad aragonesa de La Puebla de Albortón) y su abuela Ignacia Xaviera Carrasco y Melo-Coutinho, habían sido de los primeros pobladores de la ciudad. Sus abuelos migraron de Zaragoza, Tenerife (en las Islas Canarias) y Buenos Aires. Formaba parte de una de las familias más acaudaladas de Montevideo: su padre era propietario de campos y fue el primer capitán de milicias, desempeñando el cargo de oficial real.

Sus hermanos fueron Martina Antonia, José Nicolás, Manuel Francisco, Pedro Ángel y Cornelio Cipriano. Los dos últimos fallecieron antes de 1806.Alfredo C. Castellanos: Nomenclatura de Montevideo, Actualización: Antonio Mena Segarra, Buscar por Asnar de Artigas Francisca, madre de Artigas

Ocho años después de su bautismo, José Artigas, junto con varios de sus hermanos y su padre don Martín, recibió el sacramento de la confirmación, el 24 de diciembre de 1772, en la estanzuela de Melchor de Viana, en Arroyo Pando.

José (Pepe) junto sus cuatro hermanos varones Nicolás, José Gervasio, Manuel Francisco y Pedro Ángel fueron llevados por su padre a la Estancia del Sauce-Solo para que aprendieran y trabajaran en las tareas del campo, que era la actividad económica de la familia Artigas, en la estancia que heredó su madre, en la localidad de Sauce.

Artigas pasó estos primeros años entre la ciudad y la chacra de su padre, ubicada junto al arroyo Carrasco. Recibió en su niñez la mejor educación que en la época se podía dar en su ciudad, la cual consistía en la enseñanza primaria, impartida por los padres franciscanos del convento de San Bernardino.

Según consignó en sus memorias el general Nicolás de Vedia, José Artigas prefirió dedicarse a las tareas rurales. A los doce años se trasladó al campo, en las tierras pertenecientes a su familia una «suerte de estancia» en El Sauce. Observando a los habitantes del lugar —entre ellos, los gauchos— se hizo ágil en el manejo de las armas y del caballo.

En 1778 su nombre aparece registrado al ingresar en la Cofradía del Santísimo Rosario. Luego se abre una época indocumentada en la vida del héroe, de la que apenas se poseen algunas noticias. En sus Apuntes biográficos sobre don José Artigas, el citado general Vedia, expresa:

La documentación glosada prueba que Artigas, como hijo de su tiempo, como morador de la pradera oriental, participó en faenas clandestinas y en el trajín del contrabando, en la zona norte de la Banda Oriental, durante los años de su mocedad. Vuelve Vedia a mencionarlo en sus Apuntes:

La historia clásica del período de la «reivindicación», negó siempre el aserto, aduciendo, por lo menos, inocuidad de las probanzas. Lorenzo Barbagelata, por ejemplo, la vincula a las acusaciones, interesadas y falsarias, del libelo de Pedro Feliciano Cavia. Eduardo Acevedo, aunque explica largamente el carácter del contrabando como «ley de la época» y cita la unánime opinión al respecto de historiadores del más diverso origen, concluye preguntándose donde están las pruebas de que el jefe de los orientales haya sido contrabandista. De todas maneras considerando el contexto histórico, no debería despreciarse la hipótesis de que, siendo una persona de campo, actuara en contra de los intereses de la Corona, cometiendo oportunamente alguna forma de abigeato. Era, en esas épocas, una forma de defender los intereses de la familia de los elevados impuestos y un conato de la rebeldía que demostraría más tarde contra el régimen realista.

Mujeres e hijos José Artigas también se relacionó con los indios charrúas, según estudiosos como Carlos Maggi en su libro El Caciquillo, durante el período que va desde su adolescencia hasta su ingreso en el cuerpo de Blandengues, etapa en la cual no aparecen referencias en los registros de la época, Artigas habría vivido con los charrúas, llegando a tener mujer e hijo dentro de esa nación. Este hijo, Manuel (el famoso Caciquillo), habría nacido hacia el año 1786, como el primogénito. Varias pruebas materializadas en cartas y en la actitud de Artigas hacia los indios, y viceversa, apunta a la existencia de este hijo.Lic. Fernando Klein, Las Mujeres de Artigas

Su vida se habría desarrollado al norte del Río Negro, en las Misiones Orientales, Río Grande do Sul y Santa Catarina. Fue durante esta época que conoció a Isabel Sánchez Velásquez, nacida cerca de 1760 y la primera mujer de Artigas de quien se tenga conocimiento documentado. Separada de su marido Julián Arrúa (con el que tuvo cinco hijos), Isabel y Artigas comenzaron una relación amorosa que duró más de diez años, y de la que nacieron cuatro hijos: Juan Manuel (nacido el 3 de julio de 1791), María Clemencia (nacida el 14 de agosto de 1793 —fallecida en la infancia—), María Agustina (nacida el 4 de agosto de 1795 —también fallecida de menor edad—) y María Vicenta (nacida el 24 de octubre de 1804). En 1792, Artigas tuvo otro hijo con una mujer desconocida, llamado Pedro Mónico, el cual quedó al cargo de sus abuelos paternos.

Carrera militar miniaturadeimagen|Reconstrucciones de la fisonomía de Artigas hechas por José Luis Zorrilla de San Martín en 1941.alt=|miniaturadeimagen|Primer monumento erigido en honor a José Artigas, San José de Mayo, Uruguay.A los treinta y tres años, en 1797, amparándose en una amnistía para quienes no tuvieran delitos de sangre, José Artigas ingresó como soldado raso al recién creado cuerpo de Blandengues de Montevideo, una milicia especialmente autorizada por el rey de España en el virreinato del Río de la Plata, que tenía como fin de proteger las fronteras. En esta función, Artigas participó del control de los avances portugueses en la frontera con el Brasil y en la lucha contra el contrabando y el pillaje.

Poco antes de finalizar el , Artigas se encontró, en aquella frontera, con un negro que había sido capturado por los portugueses y reducido a la esclavitud. Decidió entonces comprarlo para darle la libertad. Desde entonces Joaquín Lenzina, más conocido como «el Negro Ansina», acompañó a Artigas durante el resto de su vida, convirtiéndose en su mejor amigo, su camarada de armas y su cronista.Chasque: Don Joaquín Lenzina, «Ansina» (1760-1860), Biografía

A Ansina corresponden estos versos sobre los años en el cuerpo de Blandengues:

En 1800 José Artigas cumplió destacada labor en la fundación de la ciudad de Batovi en las Misiones Orientales, actual estado brasileño de Río Grande do Sul.

En 1806, ante la primera de las invasiones inglesas y la ocupación de Buenos Aires por el ejército británico, colaboró con Juan Martín de Pueyrredón y organizó por sí mismo una fuerza de 300 vecinos que no llegaron a entrar en combate.

El conocimiento adquirido hizo que desempeñara la tarea con éxito, siendo ascendido primero a capitán de milicias, posición alcanzada antes por su padre y por su abuelo, y luego ayudante mayor.

Primer matrimonio y nuevos hijos A poco de fallecer Isabel Sánchez, José Artigas solicitó licencia en su campamento de Tacuarembó Chico para contraer matrimonio, arreglado a la usanza de la época, con su prima Rosalía Rafaela Villagrán. La boda se realizó el 31 de diciembre de 1805 Cita requerida.

Francisca Eulalia (nacida el 13 de noviembre de 1807 —fallecida de pocos meses en 1808—) y Petrona Josefa (nacida en 1809 —fallecida a los cuatro meses en 1810—). La muerte prematura de las dos hijas y una fiebre puerperal mal curada sumieron a Rafaela Rosalía Villagrán en una grave enfermedad mental (alucinaciones, manías persecutorias, etc.), hecho que acabó por destruir su matrimonio. Cuidada por una tía de Artigas, Rafaela Rosalía Villagrán murió finalmente en Montevideo en 1824.

De 1810 a 1820: la etapa revolucionaria

Ingreso a la Revolución de Mayo En 1808 Napoleón aprovechó las disputas por el trono entre el rey Carlos IV de España y su hijo, el futuro Fernando VII, para intervenir en el Imperio español e imponer las abdicaciones de Bayona, por las cuales ambos renunciaron sucesivamente al trono de España en favor de José Bonaparte, luego de lo cual Fernando quedó cautivo.

Pero la intervención de Francia desencadenó un levantamiento popular conocido como Guerra de la Independencia Española (1808-1814) que trajo incertidumbre sobre cuál era la autoridad efectiva que gobernaba España.

Ante la ausencia de una autoridad cierta en la Metrópoli y el cautiverio de Fernando VII, los pueblos de Hispanoamérica, bajo la dirección de los criollos, comenzaron una serie de insurrecciones desconociendo a las autoridades coloniales. La primera insurrección se produjo el 25 de mayo de 1809 en la ciudad de Chuquisaca, en el virreinato del Río de la Plata, a la que le siguieron levantamientos en todo el continente para formar juntas de autogobierno, dando origen a la Guerra de Independencia Hispanoamericana.alt=|miniaturadeimagen|Plaza Artigas, Fray Bentos.El 25 de mayo de 1810 el pueblo de Buenos Aires, capital del Virreinato del Río de la Plata, depuso al virrey Baltasar Hidalgo de Cisneros y eligió a la Primera Junta para reemplazarlo, dando inicio a la Revolución de Mayo.

Inmediatamente, el poder español instaló su sede en Montevideo, la base de la marina española (Apostadero Naval de Montevideo) y bahía con puerto profundo, reclamando al Consejo de Regencia español el envío de un nuevo virrey, tropas y armas para reprimir el levantamiento de Buenos Aires.

Ese mismo año, José Artigas, quien por entonces permanecía en las tropas virreinales y a quien el 5 de septiembre de 1810 se lo había promovido a capitán de Blandengues por Joaquín de Soria, comandante general de la campaña de la Banda Oriental, fue enviado a Entre Ríos como comandante de un contingente militar realista, en un intento de recuperar para los cinco pueblos entrerrianos insurrectos, pero resultó derrotado por los caudillos locales.

En enero de 1811 llegó a Montevideo el nuevo virrey, Francisco Javier de Elío. La Primera Junta de Buenos Aires desconoció su autoridad y le declaró la guerra el 13 de febrero.

El ala radicalizada de la revolución porteña había puesto sus ojos en Artigas. En el discutido Plan Revolucionario de Operaciones, atribuido a Mariano Moreno, secretario de la Primera Junta y escrito en agosto de 1810, se manifestó lo siguiente:

miniatura|Bandera de Artigas.