Benavente es un municipio español de la provincia de Zamora, en la comunidad autónoma de Castilla y León.

La ciudad se encuentra situada sobre una colina en el centro de una gran llanura, en una zona que se inscribe en la confluencia de dos zonas geográficas diferentes, tanto física como económicamente, como son la Tierra de Campos y la de los valles regados por los ríos Esla, Tera y Órbigo. El municipio tiene una extensión de 45,12 km² y se encuentra situado a una media de 744 m sobre el nivel del mar según el Instituto Geográfico Nacional. Dista 65 km de Zamora, la capital provincial, 75 km de León y 113 km de Valladolid. Cuenta con una población de .

Geografía miniatura|Ubicación del municipio de Benavente en la provincia de Zamora miniatura|Fragmento de la hoja 270 del Mapa Topográfico Nacional de España de 2005 en el que se representa parcialmente Benavente Está situada en el norte de la provincia de Zamora, a 71 kilómetros por carretera de la capital provincial. Pertenece a la comarca de Benavente y Los Valles, de la que es su cabeza comarcal, concentrando algo más de la mitad de la población de la comarca que tiene unos 33 000 habitantes.

El término municipal está atravesado por la autovía del Noroeste entre los pK 260 y 264, por la carretera N-525 que une Benavente con Santiago de Compostela y por la carretera N-630 que se dirige hacia León.

El relieve es predominantemente llano, muy influido por la cercanía de los ríos Esla y Órbigo que forman grandes valles. El núcleo de la ciudad se alza a 741 m sobre el nivel del mar, en un pequeño altozano, si bien, en su territorio la altitud oscila entre los 773 m y los 697 m en la ribera del río Órbigo ya cerca de su desembocadura.

miniatura|Vega del río Órbigo en Benavente

Hidrografía Por el término municipal de Benavente pasa el río Órbigo. Este río nace de la unión del río Luna, procedente de la sierra de los Grajos y el río Omaña, procedente de los Montes de León, en el municipio de Llamas de la Ribera. Recorre de norte a sur la provincia de León y, tras entrar en la provincia de Zamora, se dirige hacia el río Esla. En el recibió las aguas del canal del Esla.

Clima Se caracteriza, al igual que buena parte de Submeseta norte, por un clima mediterráneo continentalizado dada la altitud del municipio (unos 744 m sobre el nivel del mar) y su lejanía del mar. Los inviernos son fríos (con unas temperaturas inferiores a los 5 °C) y los veranos calurosos (unos 21 °C de media). La frecuencia de las heladas invernales es elevada, produciéndose incluso en primavera, con el consiguiente daño a la agricultura. La pluviosidad a lo largo del año es bastante equilibrada, pero en los meses de julio y agosto es bastante escasa. Benavente tiene un clima Csbaemet.es, Atlas climático ibérico. (templado de veranos secos y frescos) en la frontera con un clima Csa (templado de veranos secos y cálidos) según la clasificación climática de Köppen.

Naturaleza miniatura|Antigua estación del ferrocarril de Benavente por donde discurría el ferrocarril Vía de la Plata

Predomina el encinar y otras frondosas (encinas, brezo, retama, jaral, tomillar,...) Vegetación ripícola (álamo, chopo, fresnos...)

En las cercanías a la ciudad podemos encontrar espacios naturales de interés tales como:

Historia

Posición estratégica La ciudad de Benavente debe su importancia a su enclave en un lugar privilegiado, cruce de caminos desde la antigüedad hasta hoy día; y unión de los cauces de tres ríos. Está situada al norte de la capital zamorana, a 62 km de distancia de esta y domina desde lo alto la confluencia de los ríos Órbigo y Esla y un poco más abajo se les une el Tera. Esto hace que Benavente esté rodeado de una extensa y rica vega. La posición estratégica donde se encuentra asentada la ciudad es envidiable, ya en tiempos muy remotos atrajo a diferentes pueblos que se asentaron por esta zona.

Desde los astures hasta 1181 miniatura|Signo rodado de Fernando II de León

Se conoce que antes de los inicios de nuestra Era, la comarca tenía ya entidad definida porque estaba habitada por la tribu astur de los brigecienses, cuyo centro, Brigaecium "Dehesa de Morales" (Fuentes de Ropel), aparece en diversas fuentes romanas, como Ptolomeo, el Itinerario Antonino y Ravennate. Floro (Flor. Epit. 2.33.55) destaca su papel decisivo en las Guerras Cántabro-astures, cuando, traicionando a los Astures, descubre las disposiciones de éstos contra Roma en el momento final de la contienda, en el año 19 a.e.

La llegada de Roma y la división territorial augustea posterior a la conquista la sitúan en el Conventus Iuridicus Asturum (con capital en Asturica Augusta), núcleo del que sigue dependiendo en época visigoda.

Desde el dominio de los Suevos se le conocía con el nombre de Ventosa, hasta que en el la villa toma el nombre de Malgrat. Este último nombre aparece en el que se considera el primer testimonio escrito que se refiere a Benavente y que se menciona en una donación real, fechada en 1115, que hace la reina Urraca de la mitad de la villa de Caneda a la iglesia de Compostela, escriturada "in Castro quod dicitur Malgrado". Una denominación equivalente encontramos en otro diploma de 1158, en el que se menciona la intención de Fernando II de poblar el alcázar de "Maldrag". Desde este último documento, la villa aparece ya vinculada al proceso de repoblación del territorio emprendido por los monarcas leoneses, en este caso, de la mano de Fernando II de León que en 1164 le concedió un fuero que tres años más tarde fue renovado y ampliado. Este monarca reunió cortes en la fortaleza de la villa, repobló de gente el terreno e incluso llegó a morir aquí.

En 1181 Fernando II amplió enormemente el territorio del concejo de Benavente con la anexión de los valles de Vidriales, Tera y Carballeda. La motivación parece ser que fue militar, pues de este modo Benavente se convertiría en una poderosa base desde la que frenar el expansionismo de Portugal por el oeste (que dominaba gran parte de Aliste) y de Castilla por el este (que disputaba a León la Tierra de Campos).

Desde 1164 hasta los Reyes Católicos Tras la muerte de Fernando II de León, Alfonso IX y Alfonso X siguieron ayudando al crecimiento de Benavente por medio de privilegios y mercedes. Al morir Alfonso IX de León, la villa será escenario de la unión definitiva de los reinos de Castilla y de León a través de la Concordia de Benavente en 1230, lo cual supuso el surgimiento de la Corona de Castilla. Posteriormente, la villa sería ampliada con Sancho IV en 1285, atrayendo a nuevos pobladores con franquicias.

En 1352 Fadrique, hermano del rey Pedro I, recibió la villa a cambio de no atacar a Pedro. En 1387 Benavente sufrió el cerco por las tropas inglesas y portuguesas del duque de Lancaster que intentaron asediarla, saliendo vencidos los asediantes en tal intento.

A continuación de estos hechos, Benavente se convirtió en cabeza de un extenso dominio. Los dominios se fueron extendiendo de tal manera que no solo había poder sobre suelo benaventano, sino que había poder en el resto de León, en Castilla e incluso hasta en Galicia.

El 17 de mayo de 1398 el rey Enrique III fundó el Condado de Benavente (posteriormente elevado a Ducado por Enrique IV el 28 de enero de 1473), que le fue otorgado como titular a Juan Alonso Pimentel, que también llegó a ser Adelantado Mayor del Reino de León y Comendador de Castrotorafe de la Orden de Santiago.Berdum de Espinosa de los Monteros, Ignacio (1753). Derechos de los Condes de Benavente a la grandeza de primera classe. Imprenta de Lorenzo Francisco Mojados. Pág. 95 Este sería tronco de una gran dinastía nobiliaria a lo largo de la historia y hasta finales del : los Pimenteles, que tuvieron como primer duque de Benavente a Rodrigo Afonso Pimentel.

Reyes Católicos hasta el miniatura|Cuadro atribuido al pintor flamenco Jacob van Laethem del séquito de Felipe el Hermoso, titulado Corrida de toros en Benavente en honor de Felipe el Hermoso, realizado en 1506

Hasta la llegada de los Reyes Católicos se suceden conflictos entre los nobles y la realeza, que hacen que la ciudad sufra sitios en apoyo de uno u otro monarca. Durante este reinado de los Reyes Católicos los benaventanos formaron parte de la famosa batalla de Toro. En el reinado de Doña Juana y Felipe el Hermoso, Benavente fue la primera ciudad que visitaron, recibiendo en el palacio a los procuradores para nuevas Cortes.

Con la llegada de los Austrias, algunos miembros de la familia Pimentel llegarían a ser virreyes en ultramar y Nápoles. Así, a inicios del Carlos I de España, ya nombrado emperador de Alemania con el nombre de Carlos V, celebró un consejo en el castillo-palacio de los condes,Muñoz Miñambres, José (1982). Nueva historia de Benavente. Ediciones Monte Casino. Pág. 154 mientras que en 1554 la villa y su alcázar se engalanaron para recibir al entonces príncipe Felipe y al infante Don Carlos.

Cabe señalar que durante toda la Edad Moderna, Benavente fue la cabeza de la provincia de las tierras del conde de Benavente, encabezando asimismo dentro de esta una de las dos receptorías que integraban dicha provincia (la otra era la de Sanabria).

Hay que destacar en aquella época el papel evangelizador que llevó a cabo el fraile benaventano Fray Toribio de Benavente o de Motolinía entre la población indígena de México y Centroamérica. En el , Benavente, sufrió una fuerte crisis económica, bajas en la población por causa del hambre, epidemias; pero gracias al abrigo de la ilustración se paliaron las hambres y enfermedades que rondaban la ciudad mediante la creación de importantes obras públicas. Se crea así la Sociedad Económica de Benavente, semejante a las tituladas de “Amigos del País” que se crearon en España en aquella época.

Napoleón en Benavente (1808-1809) El Emperador, persiguiendo al inglés, que había destruido el puente de Castrogonzalo, pernoctó en la casa de Núñez, en la plaza de los Bueyes (plaza del Grano) antes de continuar viaje hacia Astorga. Su ejército permaneció en la entonces Villa ocho días. A su salida quemó conventos e iglesias que nunca fueron recuperadas. Las crónicas relatan las consternación del pueblo, que huyó ante la presencia del francés, y lamentan las desgracias y las pérdidas ocasionadas por el ejército invasor. España se había sumido en la guerra de la Independencia desde el 2 de mayo y Benavente también sufrió las consecuencias tras las derrotas españolas en Cabezón de Pisuerga y Medina de Rioseco. Esta es la historia recogida por Fernando Fernández Brime en sus Apuntes Históricos de la Villa de Benavente y sus Contornos editada en 1881:

hasta la actualidad miniatura|Detalle del mapa Spain and Portugal, realizado en 1850 por J. Dower, en el que se puede observar Benavente A principios del , Benavente se ve inmersa en las sacudidas de la guerra de la Independencia; así, en 1808 tuvo lugar en sus inmediaciones una importante batalla denominada Carrera de Benavente entre franceses e ingleses, cayendo prisionero el general Lefevre. La villa y su tierra sufrieron mucho por parte del bando francés; el resultado fue la desaparición de una gran parte de los tesoros artísticos de la aldea. El palacio fue incendiado y arrasado en parte, el pueblo fue ocupado militarmente utilizando muchos edificios como cuarteles y albergues de las tropas. A esto se unió la Desamortización provocando la desaparición de numerosos conventos. Para ver cómo era el palacio adjuntamos una descripción del mismo realizada por un visitante en 1494:

miniatura|Casa de «El Bosque», propiedad del conde de la Patilla, en Benavente (El Campo, 1877)