La franquicia es una palabra de derivación anglo-francesa franc- y se utiliza tanto como un sustantivo o como verbo (transitivo). El diccionario de la Real Academia Española la define como una «concesión de derechos de explotación de un producto, actividad o nombre comercial, otorgada por una empresa a una o varias personas en una zona determinada».
Una franquicia es un acuerdo entre la franquiciador (o franquiciante) y el destinatario o franquiciado (o franquiciatario), en virtud del cual el primero cede al segundo la explotación de los derechos de uso de determinado nombre o marca, así como los sistemas de producción y mercado del producto.
Hay varios elementos importantes que componen la franquicia: la marca comercial que distingue al franquiciador, un determinado «saber hacer» (o know-how) y la formación impartida a los franquiciados. A cambio de la sesión, el franquiciador recibe una regalía, royalty o canon que podrá retribuir la cesión de la marca comercial, el know-how cedido y la tasa de formación y asesoramiento.
La franquicia se concede, por lo general, por un período determinado y para un determinado «territorio». Puede ser una franquicia exclusiva o no exclusiva. Varios tangibles e intangibles, tales como servicios de apoyo nacionales o internacionales de publicidad, formación y otros, se hacen disponibles comúnmente por el franquiciador. Los acuerdos suelen durar entre cinco y treinta años, con la posibilidad de cancelación o rescisión anticipada mediante un preaviso. El incumplimiento de las cláusulas contractuales suele acarrear consecuencias graves para los franquiciados.
Las franquicias han existido desde hace siglos pero no empezó a extenderse hasta la década de 1930 en Estados Unidos, cuando el establecimiento de la electricidad, los vehículos y, en la década de 1950, el sistema de autopistas interestatales ayudó a impulsar el establecimiento de franquicias, en especial la basada en la venta de alimentos o establecimientos de servicios. Según la Asociación Internacional de Franquicias, aproximadamente el 4 % de todos los negocios en los Estados Unidos son franquicias.
Origen etimológico: Edad Media
A lo largo del Camino de Santiago francés, surgieron en la Edad Media agrupaciones urbanas favorecidas con privilegios especiales llamadas franquicias, por alusión al origen franco o francés de la mayoría de sus componentes. Por otra parte, antes de la era de las peregrinaciones, el gentilicio germánico franco, de los conquistadores de la Galia, se había popularizado como sinónimo de 'libre, exento, noble, etc.', puesto que los francos, que otorgaron su nombre a Francia al ocupar sus tierras, vinieron a ser la clase noble, exenta de cargas fiscales. Franquicia, como franqueza y otros derivados, alude claramente al privilegio de los francos en su origen.
Obligaciones de las partes Los contratos de franquicia son generalmente libres y pueden incluir una gran variedad de cláusulas, en función de los países en los que se celebre, ya que la regulación nacional puede variar. No obstante, y aún existiendo diferentes normativas en los diferentes países que será necesario consultar, éstas son algunas de las condiciones que suelen aparecer con más frecuencia en estos tipos de contratos:
Identificación de las partes: franquiciador o franquiciante (titular de la franquicia) y franquiciado o franquiciatario (entidad que desea explotar productos o servicios franquiciados). Transferencia del saber hacer o know-how. Obligaciones sobre el establecimiento y el personal. Obligaciones respecto de las marcas cedidas. Obligaciones de compra únicamente al franquiciador, al menos, en los elementos esenciales del contrato. Disposiciones sobre precios recomendados de reventa de los productos o servicios. Disposiciones relativas a la exclusividad, territorio y relaciones con otros franquiciados de la red. Obligaciones de las partes respecto a la publicidad de la marca y la franquicia. Disposiciones sobre la duración del contrato, su terminación, el preaviso y las condiciones para después de su extinción (cláusulas de indemnización por daños o por clientela). Cláusulas generales sobre notificaciones entre las partes, legislación aplicable y tribunales competentes para resolver conflictos.
Relación contractual comercial Si bien la franquicia se trata de una relación contractual comercial entre el franquiciante y el franquiciado, ésta debe basarse en una confianza mutua, ya que alguien pone todo su esfuerzo físico e intelectual y parte de sus ahorros para manejar el negocio como propio, y el dueño de la marca pone a su disposición un apoyo inapreciable de experiencia de marketing, entrenamiento y gestión, como así también tiene resuelto la mejor manera de equipar un local y en muchos casos acceso a financiamiento propio o a través de terceros.
En la Unión Europea, el Reglamento CE 2790/1999 permite la asignación de zonas de exclusividad en las cuales el franquiciador queda obligado a abrir o permitir la apertura de nuevas unidades del sistema, y el franquiciado puede quedar obligado a no realizar ventas activas en territorios que hubieran sido asignados a otros franquiciados o reservados para ser explotados por el propio franquiciador. Estaría por tanto restringida la captación de clientes (ventas activas) en dichos territorios si en su contrato así se hubiera acordado y cuando las zonas donde usted los buscase estuvieran ya asignadas.
La franquicia por países
Argentina Si bien existieron algunos casos muy puntuales con anterioridad, la presencias de las franquicias en Argentina y su posterior auge como uno de los más efectivos sistemas de expansión comercial, se dieron con el retorno a la democracia en 1983. En cantidad de franquicias con presencia en el territorio, Argentina es el tercer país en la región detrás de Brasil y México.Franquicias en América Latina Sin embargo, es el primer exportador de franquicias de América Latina, con un total de 113 marcas repartidas en 56 países, seguido por Brasil con 91 y México con 83.Argentina es el primer exportador de franquicias de Latinoamérica
Regulación El Código Civil y Comercial de la Nación regula el contrato de franquicia entre los artículos 1512 y 1524, comenzando por su concepto:
Se distinguen a su vez tres clases, dependiendo de la diversidad del negocio:
Franquicia mayorista: es aquella en virtud de la cual el franquiciante otorga a una persona física o jurídica un territorio o ámbito de actuación Nacional o regional o provincial con derecho de nombrar subfranquiciados, el uso de sus marcas y sistema de franquicias bajo contraprestaciones específicas;
Franquicia de desarrollo: es aquella en virtud de la cual el franquiciante otorga a un franquiciado denominado desarrollador el derecho a abrir múltiples negocios franquiciados bajo el sistema, método y marca del franquiciante en una región o en el país durante un término prolongado no menor a cinco años, y en el que todos los locales o negocios que se abren dependen o están controlados, en caso de que se constituyan como sociedades, por el desarrollador, sin que este tenga el derecho de ceder su posición como tal o subfranquiciar, sin el consentimiento del franquiciante;
Sistema de negocios: es el conjunto de conocimientos prácticos y la experiencia acumulada por el franquiciante, no patentado, que ha sido debidamente probado, secreto, sustancial y transmisible. Es secreto cuando en su conjunto o la configuración de sus componentes no es generalmente conocida o fácilmente accesible. Es sustancial cuando la información que contiene es relevante para la venta o prestación de servicios y permite al franquiciado prestar sus servicios o vender los productos conforme con el sistema de negocios. Es transmisible cuando su descripción es suficiente para permitir al franquiciado desarrollar su negocio de conformidad a las pautas creadas o desarrolladas por el franquiciante.
AAMF: Asociación Argentina de Marcas y Franquicias
Estados Unidos
Las franquicias en Estados Unidos Existen más de 5.000 marcas de franquicias y 795.000 ubicaciones a lo largo de todo el territorio estadounidense. Adquirir e invertir en una franquicia es los Estados Unidos es una tendencia que se repite a lo largo de los años muy fuertemente. Sobre todo para los latinos que quieren emigrar a suelo estadounidense de forma segura y legal.
Las franquicias más reconocidas son
McDonald's Seguramente sea la marca más reconocida de comida rápida más famosa y grande del mundo. Comenzó en el negocio en 1940 cuando los hermanos McDonald abrieron un pequeño restaurante en San Bernardino, California. Ya tienen más de 31.230 franquicias en más de 120 países.
La inversión total necesaria para comenzar a operar una franquicia tradicional de McDonald’s fluctúa entre $1,013,000 to $2,185,000. Esto incluye una cuota inicial por franquicia de $45,000.00 que debe ser pagada al franquiciador. Debido a que el costo total varía de un restaurante a otro, el monto mínimo del pago inicial de entrada también varía.
Subway Aunque McDonald’s es una de la cadenas de comida rápida más famosas del mundo, Subway es una empresa de sándwiches familiar muy barata. Inició sus negocios en el año 1965, en Connecticut, Estados Unidos.
Subway es un restaurante rentable que cuenta con más de 44,000 franquicias en todo el mundo desde 1974.
La Inversión inicial para ubicaciones tradicionales tiene un Costo total estimado – $ 147,050 a $ 320,700.
España Historia de la franquicia en España Los orígenes de la franquicia en España se remontan a principios de los años 60 cuando empresas de origen francés, como Pingouin Esmeralda, Descamps o Rodier, introdujeron sus cadenas de establecimientos de lanas para labores, ropa de hogar y moda, respectivamente. Al mismo tiempo, a mediados de la década, algunas empresas españolas, como Santiveri o Pronovias, consolidaban también sus propias cadenas de tiendas. Un poco más tarde, a mediados de los 70, la franquicia recibe un nuevo impulso con la llegada de una segunda oleada de franquicias europeas y la implantación en España de importantes enseñas de procedencia norteamericana, como Burger King y McDonald’s.
Mientras que en 1970 apenas existían 19 cadenas de franquicia en funcionamiento, en 1980 ya eran 47 las enseñas que operaban en el país y a partir de ese momento se experimenta una acelerada progresión que en pocos años eleva la cifra hasta las 77 franquicias en 1985. Es en la segunda mitad de los años ochenta cuando la múltiple y progresiva consolidación de las cadenas de negocios en franquicia se impulsa de una manera definitiva, hasta llegar a los 195 franquiciadores en el año 1990.
Se puede decir sin duda que es a principios de los 90 cuando la franquicia en España llega a su primera etapa de madurez, al alcanzarse, tanto cualitativa como cuantitativamente, parámetros similares a los de otros países del área europea.
A llegar a esta situación contribuyó en gran medida la realización de las primeras ferias con dedicación a la franquicia como Expocomerç en Lérida en 1985, Equipal en Barcelona en 1985, Expocomercio en Madrid en 1986 y, por supuesto, la primera feria monográfica de la franquicia que se celebró en España, organizada por la Feria de Bilbao, con la denominación de Franquicia’87. No menos importante fue la celebración en 1986 de los IV Encuentros Europeos de la Franquicia, organizados por la Cámara de Comercio de Valencia y que se convertirían en el embrión del nacimiento del Salón Internacional de la Franquicia de Valencia (SIF).
De igual modo, la aparición de diferentes medios especializados en el sector de la franquicia contribuyó a popularizar y ampliar el conocimiento acerca de este sistema de creación de negocios. Publicaciones especializadas surgidas en esa época fueron el Anuario Español del Franchising y del Comercio Asociado (1986), Apuntes de Franchising (1988), Hablamos de Franquicia (1988) o Franquicia y Negocios (1988).