El aprendizaje semipresencial (en inglés blended learning o b-learning) se refiere a la combinación del trabajo presencial (en aula), y del trabajo en línea (combinando Internet y medios digitales), en donde la persona que es estudiante puede controlar algunos factores como el lugar, momento y espacio de trabajo. También puede entenderse como la combinación eficiente de diferentes métodos de impartición, modelos de enseñanza, cursos de incorporación y estilos de aprendizaje.Heinze, A. & C. Procter (2004). Reflections on the Use of Blended Learning. Education in a Changing Environment conference proceedings, University of Salford, Salford, Education Development Unit, http://www.ece.salford.ac.uk/proceedings/papers/ah_04.rtf)

Dado que el aprendizaje semipresencial depende en gran medida del contexto, resulta difícil establecer una concepción universal del mismo. Algunos informes han afirmado que la falta de consenso sobre una definición firme del aprendizaje mixto ha provocado dificultades en la investigación sobre su eficacia. Un estudio muy citado de 2013 definió a grandes rasgos el aprendizaje mixto como una mezcla de enseñanza en línea y presencial en la que la parte en línea sustituye efectivamente parte del tiempo de contacto presencial en lugar de complementarlo.

Además, un metaanálisis de 2015 que realizó una amplia revisión de estudios de investigación basados en la evidencia en torno al aprendizaje semipresencial, encontró puntos en común al definir que este tipo de aprendizaje era "considerado como una combinación de modos de instrucción tradicionales f2f [cara a cara] con modos de aprendizaje en línea, aprovechando la instrucción mediada por la tecnología, donde todos los participantes en el proceso de aprendizaje están separados por la distancia parte del tiempo". Este informe también encontró que todos estos estudios basados en la evidencia concluyeron que el rendimiento de los estudiantes era más alto en las experiencias de aprendizaje combinado en comparación con las experiencias de aprendizaje totalmente en línea o totalmente cara a cara.

Definición y origen El aprendizaje semipresencial se puede entender como aquel diseño docente en el que se mezcla una parte presencial (físico) y tecnologías para una parte no presencial (virtual) que se hibridan con el objetivo de mejorar el proceso de enseñanza aprendizaje. Así el concepto recibe otras denominaciones más centradas en la acción del diseñador o docente, como «mixto», «educación flexible» o «modelo híbrido». Estas definiciones adaptan el desarrollo y las actividades a un entorno de enseñanza a distancia sin embargo, carecían de una explicitación clara de los cambios de paradigma que se ocasiona con la incorporación de nuevos entornos educativos.

Aunque los conceptos en los que se basa el aprendizaje semipresencial se desarrollaron por primera vez en la década de 1960, la terminología gormal para describirlo tiene su origen a finales de los años 90 con la intención de solventar las dificultades que atravesaba la metodología de la educación en línea ocupada más de aspectos instrumentales que en la orientación didáctica de la educación.

Desde una perspectiva educativa, el aprendizaje semipresencial representa una alternativa que favorece la flexibilidad y la adaptación a las necesidades actuales de estudiantes y docentes, al combinar experiencias de aprendizaje presenciales y virtuales.

Categorización miniaturadeimagen|La metodología del aprendizaje semipresencial o híbrido implica aprendizaje en dispositivos móviles, aprendizaje presencial, en el salón, y aprendizaje en línea. Se podría establecer una categorización de este tipo de aprendizaje según la utilización de los recursos de Internet, en general, y de las aulas virtuales de forma más específica en la docencia en función del grado de presencialidad o distancia en la interacción entre profesor y alumnado. Así, podemos identificar tres grandes grupos o modelos de educación en línea: Modelo de docencia presencial con Internet: el aula virtual como complemento o recurso de apoyo. Modelo de docencia semipresencial: el aula virtual como espacio combinado con el aula física o aprendizaje semipresencial. Modelo de docencia a distancia: el aula virtual como único espacio educativo.

El aprendizaje semipresencial se refiere al trabajo combinado en modalidad presencial y en línea para lograr un aprendizaje eficaz. El gran reto está en encontrar el balance adecuado entre las actividades que se realizan de manera virtual, y las que se hacen de manera presencial.

Existen cuatro tipos de implementación del aprendizaje semipresencial:

A nivel de actividad: donde cada una de ellas combina momentos de trabajo presenciales y otros virtuales (por ejemplo una actividad que implica debate de aula y un visionado de un video). A nivel de curso: los cursos cuentan con diferentes bloques cuya impartición puede coincidir en el tiempo o ser secuenciada. Además estos cuentan con partes de trabajo virtual y partes que requieren de la presencia física del alumno. A nivel de programa formativo: los programas combinan partes de transcurso del curso que serán en línea con otras que tendrán un carácter presencial (como las prácticas que se realizan en el mismo). A nivel institucional: algunas instituciones educativas y universidades diseñan su propio modelo de b-learning, ajustando el modelo presencial del que ya disponen a un modelo semipresencial, con una menor carga horaria donde el alumno tenga que personarse, una oferta de itinerarios en línea y un plan de estudios ajustado a esta modalidad de estudio.

El modelo semipresencial es un modelo de aprendizaje en el que se combinan características del trabajo presencial y del trabajo en línea, que enriquecen el aprendizaje de contenidos y la dinámica de trabajo. Modelo presencialModelo semipresencialPresencialidadVirtualidadRelación profesor-alumnosRelación alumnos-propio aprendizajeTransmisión de conocimientosDesarrollo de capacidadesCultura escrita-oralCultura audiovisualUso tradicional de tecnologíasNuevas tecnologías En el trabajo presencial el maestro puede explicar a los alumnos contenidos, propiciar la organización de trabajo o solicitar el desarrollo de tareas en clase, mientras que en línea las tareas están dispuestas para que los alumnos las realicen fuera de clase en el momento y lugar que ellos puedan. En el caso de las actividades de trabajo en equipo, los alumnos son quienes se organizan para hacer las tareas asignadas.

La relación entre profesor y alumnos tiene un cambio en el espacio virtual, pues se trata de hacer un seguimiento del trabajo de los alumnos y dar pautas conforme se vayan requiriendo. Por otro lado, la comunicación puede ser hacia todo el grupo o para un alumno en particular en relación con algo específico. miniaturadeimagen|227x227px|Presentación de clase presencial. El trabajo presencial está más relacionado con la transmisión de conocimientos, aunque no siempre sea así, pues en las actividades presenciales se puede promover también el trabajo colaborativo. En el trabajo en línea, el alumno tiene la posibilidad de desarrollar sus capacidades de distintas maneras.

Estas formas de enseñanza a las que podríamos llamar redes de aprendizaje, son grupos de personas que aprenden juntas sincronizando el cuándo, el cómo y el dónde se realizan las actividades. La construcción de conocimiento que se produce en estas redes o entornos virtuales, pone de manifiesto que en una comunidad que está bien intercomunicada, la colaboración y las ayudas que se prestan entre sí cooperan en gran medida con la enseñanza y el aprendizaje de forma positiva, sin olvidar el buen efecto que produce el enriquecimiento intelectual entre todos los actores del proceso de enseñanza. De hecho, muchas de las nuevas estrategias llevadas a cabo en entornos educativos tienen que ver con esta cooperación en el aprendizaje cooperativo, como por ejemplo el aprendizaje por grupos o la tutoría entre iguales.

La implementación del modelo en un curso con modalidad de educación a distancia minimiza el impacto de transición que los estudiantes sufren al pasar de una metodología de educación presencial a la educación virtual. Se ha comprobado que el rendimiento académico de los estudiantes evaluados con el modelo b-learning fue efectivo, ya que refuerza y despeja las inquietudes generadas por los estudiantes en los diferentes temas abordados en las actividades virtuales del curso estudiado.

En relación con el uso de materiales, el trabajo en línea da la posibilidad de incluir materiales diversos, enlaces a páginas web, enlaces a vídeos, artículos, mapas mentales, infografías, etc., de manera que los alumnos tienen la posibilidad de aprovechar diversos canales (visuales y auditivos) para recibir información y aprender.

El uso de espacios virtuales para trabajar con los alumnos (LMS como Moodle, Facebook, Blogs, entre otros) favorece que los alumnos puedan subir sus tareas en distintos momentos del día, de acuerdo con su tiempo de trabajo.

Modelos de aprendizaje semipresencial El Clayton Christensen Institute for Disruptive Innovation expone los siguientes modelos de aprendizaje semipresencial:

1. Modelo de rotación. En un modelo de esta naturaleza las actividades de la clase están organizadas en estaciones de trabajo que implican diferentes tareas. Los alumnos son organizados en equipos y cada equipo realiza una tarea durante un tiempo y después cambia de estación. Las tareas pueden ser de distinto tipo: trabajo en equipo, trabajo individual, trabajo con tecnología, trabajo con papel y lápiz, entre otros. Dentro de este modelo hay un fuerte trabajo en clase y algunas tareas en línea.

Dentro de este modelo hay cuatro submodelos: Rotación de estación. En este modelo los alumnos realizan actividades en cada una de las estaciones de trabajo. Rotación de laboratorio de cómputo. En este modelo los alumnos intercambian trabajo entre el salón de clases y el laboratorio de cómputo, aunque la mayor parte de trabajo se realiza con dispositivos electrónicos (computadoras, tabletas, teléfonos inteligentes, entre otros). El salón se reserva para otras actividades. Aula invertida. La metodología de clase invertida tiene la intención de revertir la perspectiva tradicional del tiempo en clase. En el pasado, el tiempo de clase se dedicaba a que el profesor proporcionara información a los alumnos. En el modelo de clase invertida se trata de favorecer el aprendizaje individualizado y proporcionar ayuda específica a cada alumno a partir de sus necesidades, así como mejorar la interacción alumno-maestro.La parte informativa de la clase se proporciona para ser revisada en línea por los alumnos fuera del horario de clase. Rotación individual. En este modelo cada alumno tiene tareas particulares que pueden ser distintas de las de otros compañeros. El profesor asigna las tareas en función de las necesidades que considere pertinentes.

2. Modelo flexible. En este modelo las actividades en línea constituyen la parte sustancial. El estudiante tiene la flexibilidad de moverse en diferentes modalidades de aprendizaje con el propósito de mejorar su aprendizaje a partir de las necesidades específicas. En consecuencia, cada estudiante tiene una forma específica de organizar su proceso de aprendizaje. Debido a la flexibilidad, el alumno puede transitar entre el trabajo individual, en pequeños grupos, en proyectos del grupo completo, entre otros. El trabajo de asesoría por parte del profesor puede ser mínima o muy amplia, dependiendo de las necesidades de los alumnos.

3. Modelo a la carta. En este modelo los estudiantes pueden tomar algunas asignaturas del currículo de manera presencial, mientras que otras pueden ser en una modalidad completamente en línea. La parte de asesoría por parte del docente se lleva fundamentalmente en línea en esta modalidad.