El santuario de la Virgen de Lugás, también conocido como Nuestra Señora de Lugás, es un templo católico dependiente de la archidiócesis de Oviedo en Asturias, norte de España, que es también sede de la parroquia de Santa María de Lugás. Se encuentra en la parroquia (civil) homónima del concejo de Villaviciosa, en las proximidades de la aldea de Cajide.
En 1684 se construyó la sacristía y, en 1687, se amplió la iglesia y se levantaron la capilla mayor y el crucero principal. En 1690 se terminó la capilla del Santísimo Cristo y de la Virgen de los Dolores, la capilla de Nuestra Señora del Viso o «de la Visitación» y la capilla mayor. A lo largo del se construyó la escalera de acceso a la tribuna, se reedificó el campanario y se edificó la «Casa de las Novenas». En 1832 se terminó la nueva espadaña, con sus campanas de nueva adquisición y una placa conmemorativa que dice: «Los devotos de María. Año 1832; D.O.M.». A finales del se construyeron dos cabildos, un edificio que le llamaban «El Polvorín», ya que estaba dedicado a la fabricación de cohetes, otro para cobijar las caballerías de los peregrinos y un «Altarín» o «altar sacramental», situado en el exterior del templo, en la explanada del santuario, que se deterioró y se aprovecharon las obras de restauración en 1987 para darle su antigua forma.
Emplazamiento mini|izq|Plano de localización del Santuario de la Virgen de Lugás A unos 6 km de la villa de Villaviciosa, tomando la carretera AS-255 de Villaviciosa a Infiesto, a los 5,5 km hay una desviación a la izquierda que indica claramente la dirección del santuario. Este tramo es corto, de unos 500 m, es carretera en subida y muy sinuosa, que va a conectar con la AS-332. La subida discurre en gran parte por una masa arbolada. Al llegar a la parroquia de Lugás se divisa otro cartel indicador del santuario. Otro tramo de carretera, fuertemente ascendente, de unos 300 metros, lleva hasta el propio santuario que está sobre «una altura despejada y alegre», como dice Pascual Madoz.
Desde la plataforma que corona el altozano se divisa Villaviciosa, su ría y el mar Cantábrico, a la cual es muy agradable —y a la vez exigente— subir en bici, ya que las duras pendientes en esos pocos kilómetros se ruedan muy despacio, y hay más tiempo para recrear la vista en los diferentes niveles y observar cómo aparecen nuevos paisajes tras cada curva, que son muy pronunciadas.
El conjunto de edificios que están construidos en ese lugar consta del propio santuario, la antigua casa de novenas —que hoy en día hace las funciones de casa rectoral—, antiguas escuelas, el «polvorín», el cementerio, «la obra» —dedicado antiguamente a la venta de comidas y bebidas a los romeros y peregrinos—, y una no muy grande explanada donde se sitúan los romeros después de los oficios religiosos.
Historia áurea Emplazamiento deseado por la Virgen De acuerdo a la tradición oral, la construcción comenzó en un lugar donde había un robledal, en Llorón. Pero cada noche el trabajo de cimentación era deshecho y los materiales volvían a su sitio original. Esto se repitió hasta que la Virgen les indicó el emplazamiento en que debía ser construida la iglesia que, según interpretaron quienes presenciaron la aparición, era un sitio equidistante entre «los caxigales de la Carbayera» y «les cáxides de la Quilambre» llamado Lugás, por lo que los habitantes de la zona llamaron a la iglesia Sancta Maria ad Luccasium.
Descubrimiento de la talla de la Virgen
También pertenece a la tradición el origen de la talla de la Virgen. Por la misma fecha y en un sitio próximo a la aparición de la virgen, un labrador encontró mientras araba una escultura enterrada en su terreno y junto a su esposa comenzaron a rendirle culto. Inicialmente pensaban que la estatua era manca, probablemente por el choque con el arado. Sin embargo, con los años se descubrió que la mano estaba entre los pliegues del manto.
Historia documentada mini|Libro Becerro de la Catedral de Oviedo mini|izq|Altar mayor, retablo y capillas colaterales El origen del santuario se remonta al año 745 cuando el papa Zacarías hizo una donación al rey Alfonso I en la que se mencionaba la «Iglesia de San María de Lugás». También el estudioso del románico José Caveda y Nava recoge la tradición que existía de la cesión antes indicada entre el rey Alfonso I y el papa Zacarías, pero no existe acreditación documental que respalde estas afirmaciones. A partir de 1385 ya mencionaba el Libro Becerro de la Catedral de Oviedo a esta iglesia como parroquia. A finales del se construyó la «Casa de las Novenas», con el fin de servir de albergue a las personas que acudían a celebrar la novena.
Durante el se llevaron a cabo una gran cantidad de obras de mejora y ampliación como son la ejecución del retablo de Santo Toribio, el retablo mayor, la ejecución de la imagen del Santísimo Cristo por el escultor asturiano Luis Fernández de la Vega, la ampliación de la iglesia, la construcción de la nueva sacristía y la obra de las capillas laterales.. Una de las obras más importantes de este siglo fue la finalizaron las capillas de la Virgen de los Dolores y del Santísimo Cristo, en el año 1690. La bóveda es nervada cuatripartita, o bóveda de crucería simple, que es el diseño más sencillo de bóveda de crucería. En este caso tiene un nervio circular y otros que parten desde las cuatro columnas del transepto para morir en dicho nervio.El arco tiene una inscripción que da fe de la fecha de terminación. Dice así:
mini|izq|Santísimo Cristo crucificado mini|Altar y retablo del Santísimo Cristo crucificado En el también se acometieron una serie de mejoras importantes del santuario como son: la fabricación y colocación de la pila del agua bendita en la fachada principal, la construcción de una escalera de acceso a la tribuna, la reparación del campanario antiguo, la ejecución del antiguo cabildo que costó 154 rs., se encargó el retablo de Nuestra Señora de Lugás al escultor Manuel González Manjoya por un importe de 1500 reales de vellón y su pedestal, se enlosó del piso de la iglesia que costó 617 rs., se doró el retablo mayor cuyo importe fue de 1823 rs., se hizo el retablo del Santísimo Cristo antes citado con un coste de 1500 rs., el retablo de la Virgen del Rosario por un importe de 1120rs., se doró la imagen de Santo Toribio, se remodeló el campanario, se lo coronó con una cruz de hierro y se hicieron algunas obras suplementarias, todo ello por un importe total de 369 rs., se hicieron unas puertas para el templo, una peana para la Virgen de Lugás y un altar de tipo romano por un importe de 1207 rs. y 17 maravedís, se pintó el retablo de la sacristía, el arco de entrada a ella y el púlpito. En el último año de este siglo se reedificó la «Casa de Novenas» que tuvo un coste de 3819 rs. Por lo que respecta a actuaciones religiosas destaca el que en 1724 ya estaba creada la «Capellanía de San Pedro» y en 1784 se pidió licencia para fundar la «Cofradía de Nuestra Señora del Rosario». En el año 1790 se celebró la fiesta de Nuestra Señora del Rosario por primera vez..
En el se terminó la edificación de la «Casa de las Novenas», se compró una lámpara de plata por 110 rs. y que pesaba 62 onzas, se instaló una gran vidriera y se dotó a la iglesia de una nueva espadaña que sustituyó a la que tenía desde el . Esta nueva espadaña sufrió las consecuencias devastadoras de un rayo que cayó sobre ella el 8 de marzo de 1832 por lo que tuvo que ser reparado y cuyos gastos ascendieron a 4428 rs. Los donativos de los peregrinos fueron la principal fuente de ingresos para esta reparación por lo que, en conmemoración de ello, se colocó una lápida con la siguiente inscripción: «LOS DEVOTOS DE MARÍA, AÑO 1832, D.O.M.». se pusieron rejas de hierro delante de la Capilla Mayor, y se edificaron los cabildos de las zonas este y oeste..
Estructura y arquitectura
El conjunto arquitectónico lo componen el templo con sus pórticos y atrio, la Casa de las Novenas, la casa rectoral, la biblioteca, el «Altarín» y el «Polvorín», que forman un conjunto armonioso en la explanada que corona el cerro donde se encuentra el santuario.
La iglesia románica se construyó sobre otra anterior de la que no quedan restos; «la primera fundación se remonta a principios de la Reconquista; lo más importante que se conserva corresponde ya al periodo románico del », según estudios del artista y arqueólogo Magín Berenguer. mini|Planta del santuario simplificada. El templo original constaba de una nave rectangular rematada por una cabecera que tenía un tramo recto y un ábside semicircular a continuación; fue construido en el y derribado en parte para una reforma que tuvo lugar a finales del en la que se construyó el crucero y la cabecera. Solo conserva de estilo románico las portadas al oeste y al sur y el arco del triunfo con seis columnas y sus capiteles; también se construyó durante estas obras de ampliación de la iglesia una sacristía adosada a la fachada norte. En las obras que se hicieron a mediados del se construyó el atrio que rodea la fachada principal y el muro sur. La sacristía adosada al muro norte, a la altura del presbiterio, se decoró en el con dos óculos abocinados que dan hacia el exterior, al igual que en el muro occidental, pero estos son de mayor tamaño y están más decorados en su interior. El santuario no es de grandes dimensiones, pero tiene una suntuosidad muy peculiar y es uno de los santuarios marianos de mayor interés artístico de Asturias. Los muros de toda la nave románica están hechos con sillares muy bien escuadrados lo que se considera como hecho de excepción y diferencial en los templos rurales de esta zona.
Su estilo arquitectónico, similar al de otros templos románicos de la zona, permite deducir que sus sillares pudieron ser fabricados en el mismo taller, situado en la zona de Villaviciosa, donde se labraron los de San Esteban de Aramil en Siero, San Juan de Amandi y Santa María de Narzana. Por las mismas razones, pudieron haberse construido en el mismo taller algunos templos de los valles mineros de los ríos Caudal y Nalón, como son las iglesias de Santa Eulalia de Ujo y San Esteban de Ciaño.
Reuniendo todos los datos comunes, parece bastante probable que el monasterio de Valdediós edificara las iglesias de Ujo, Amandi y Aramil, ya que los patronos de esta última están ligados al monasterio cisterciense citado.
Puerta principal y fachada a occidente mini|izq|Arco del triunfo y detalle del guardapolvo y tejaroz con nueve canecillos mini|Puerta principal al oeste con guardapolvos y tejaroz
Arquitectónicamente, destacan las dos portadas románicas: la occidental, que está situada sobre un cuerpo saliente del edificio, y la orientada al sur, de menores dimensiones. La puerta principal, con su «arco del triunfo», tiene tres arquivoltas y tres columnas a cada lado de la puerta con sus correspondientes capiteles. En el muro en el que están las puertas destacan los sillares muy bien escuadrados, algo extraño en aquella época, en la que solo se ponía más interés en las partes fundamentales de soporte de la estructura, como son esquinas, columnas soporte de techo, etc.