La batalla de Queronea (; ) fue un enfrentamiento militar librado en Beocia en 86 a. C., entre el ejército de la República romana, mandado por el procónsul Lucio Cornelio Sila, y el ejército del Reino del Ponto, dirigido por los generales Arquelao y Taxiles.Plutarco Sila 19.1-2
Antecedentes En el 89 a. C., Mitrídates VI del Ponto inició la primera guerra mitridática venciendo en el río Amnias a Nicomedes IV, rey de Bitinia, y en el monte Escorobas al legado Manio Aquilio, jefe de la delegación y el ejército romanos en Asia Menor. Al año siguiente, Mitrídates continuó expandiéndose por toda la península de Anatolia desde Frigia. Avanzó desde Misia y entrando en la provincia de Asia. Luego envió a sus lugartenientes en las vecinas Licia, Panfilia y Jonia.Apiano XII.3.20 .
Laodicea aún resistía gracias a los refuerzos traídos por el procónsul Quinto Oppio, pero Mitrídates anunció a los habitantes: «Rey Mitrídates promete a los laodicenses no sufrirán ningún daño si entregan a Oppio». Después del anuncio, los residentes dejaron en libertad a los mercenarios y entregaron al procónsul con sus lictores, los cuales fueron perdonados.Livio LXXVIII.1 . Poco después, Aquilio fue capturado y ejecutado brutalmente por los pónticos por considerarlo el culpable de la guerra.Apiano XII.3.21 .Livio LXXVII.9 . En ese punto, la mayoría de las ciudades asiáticas habían recibido a Mitrídates como un libertador del yugo romano. Sólo Rodas permaneció leal a Roma.
miniaturadeimagen|270px|izquierda|Guerra en el 89 a. C., expansión del Ponto en Anatolia. Tan pronto le llegó la noticia, el Senado romano emitió una declaración de guerra formal al rey póntico, aunque en la ciudad había desacuerdos entre las facciones de optimates y populares y la Guerra Social aún no había acabado. Se acabó decidiendo que el cónsul Lucio Cornelio Sila marcharía a Asia.Apiano XII.4.22 . Entre tanto, Mitrídates ordenó el matar de todo ciudadano romano o cualquier persona que hablara alguna de las lenguas itálicas.Apiano XII.4.22-23 . Fueron las vísperas asiáticas, en las que se asesinaron a personas en toda Asia Menor;Memnon 22.9 . Plutarco habla de hasta .Plutarco Sila 24.4 . La situación empeoró para los romanos cuando se produjo una rebelión en Acaya. El gobierno de Atenas fue derrocado por Aristion, partidario de Mitrídates, quien lo llamó amigo. El rey póntico pasaba a convertirse en una especie de nuevo Alejandro Magno que liberaría a los griegos.
Durante el invierno del 88-87 a. C., la flota póntica invadió Delos al mando del almirante Arquelao porque se había rebelado contra los atenienses; después les devolvió a estos todas sus fortalezas. Así Mitrídates se ganó el apoyo de los aqueos, lacedemonios y beocios. Sólo Tespias se resistió pero cayó tras un breve asedio. Otro ejército póntico, comandado por Metrófanes asolaba Eubea, Demetríade y Magnesia por negarse a apoyar a su rey.Apiano XII.5.29 . Sin embargo, los romanos seguían sin enviar tropas por los enfrentamientos entre los populares de Cayo Mario y los optimates de Sila.
miniaturadeimagen|270px|Guerra en el 88 a. C., ofensiva póntica en la provincia romana de Asia. Mientras Sila estaba preparando el ejército que enfrentaría a Mitrídates, Mario convenció al tribuno de la Plebe, Publio Sulpicio Rufo, de convocar al Senado a una reunión extraordinaria para anular el mando de Sila y dárselo a Mario.Plutarco Sila 9.2 . Sila estaba en la Campania, con rumbo a Capua para embarcarse al Oriente, cuando supo de la sesión y eligió las seis legiones que le eran más leales.Apiano XII.7.57 Plutarco Sila 9.3 . En un acto sin precedentes marchó sobre Roma, violó el pomerium (perímetro sagrado de la ciudad),Plutarco Sila 9.5-7 . persiguió a sus principales oponentesPlutarco Sila 10.1-2 . y volvió a Capua, donde se embarcó con el grueso de sus legiones.Plutarco Sila 10.4 .
Campaña de Sila Atenas En marzo del 86 a. C. caía AtenasApiano XII.6.38 .Plutarco Sila 16.1 . y poco después el puerto de El Pireo (donde estaba Arquelao) ante Sila.Apiano XII.6.40-41 . El general romano aprovechó de vengar la masacre de sus conciudadanos aniquilando a los atenienses. Estos, por el hambre, estaban demasiado débiles para escapar. No se perdonó ni a las mujeres ni a los niños. Muchos griegos se lanzaron voluntariamente sobre las espadas romanas para morir. Unos pocos, entre ellos Aristion, se refugiaron en la Acrópolis, pero Sila no pudo asaltarla por no tener madera porque el Odeón había sido incendiado.
Sin embargo, Sila no permitió quemar la urbe, aunque si el saquearla. Los legionarios encontraron en muchas casas carne humana que habían comido los defensores durante el asedio. Al día siguiente vendió a los sobrevivientes como esclavos, y a unos pocos hombres libres que lograron escapar a la matanza les prometió la libertad pero sin derecho a ser electores por su traición, castigo que transmitieron a sus descendientes.
miniaturadeimagen|250px|Mapa del asedio de Atenas y El Pireo. Luego, Sila construyó torres de vigilancia alrededor de la Acrópolis y obligó a Aristión y los pocos seguidores que le quedaban a rendirse por hambre. El general ordenó ejecutar al tirano y a todos aquellos que tuvieron autoridad o estatus de ciudadano romano y habían participado de la rebelión. Sila perdonó a quienes jamás se le habían aplicado las leyes romanas. Luego sacó del tesoro de la Acrópolis 20 libras de oro y 600 de plata como compensación.Apiano XII.6.39 . Poco después vino el turno de El Pireo. Los legionarios, estimulados por su comandante, rompieron con máquinas de asedio una sección de las murallas recién construidas y aún débiles, pero Arquelao huyó por mar pues Sila no tenía flota.Apiano XII.6.40 . El general póntico huyó a Tesalia a través de Beocia, donde llevó su ejército a Las Termópilas para unirse al del tracio Dromiquetes, aunque Plutarco dice que era Taxiles.Plutarco Sila 15.1 .
Sila persiguió al enemigo moviéndose hacia Beocia.Apiano XII.6.42 . Parece que se le había sumado un importante contingente de 6000 soldados venidos de Tesalia al mando de un tal Hortensio, posiblemente Quinto Hortensio.Memnón 22.13 .Plutarco Sila 15.3-4 .
Búsqueda de Sila Después de unirse Sila y Hortensio, los romanos ocuparon una colina arbolada en la planicie de Elateia, en cuyas faldas corría un pequeño río llamado Philoboetus. Mientras los romanos estaban acampados aparecieron sus enemigos, que los calcularon en 1500 jinetes y infantes, por lo que los oficiales pónticos animaron a Arquelao a atacar de inmediato, y éste llenó la llanura con su ejército.Plutarco Sila 16.1-2 . Sila se negó a luchar, no tenía ninguna ventaja en ese terreno y sus tropas estaban atemorizadas por el poderío enemigo.
miniaturadeimagen|250px|izquierda|Contraofensiva romana a cargo de Sila (87-86 a. C.). En este punto muerto de las tropas pónticas, poco propensas a obedecer a su general, muy pocas se quedaron en sus trincheras y el resto se dispuso a saquear las zonas circundantes, incluso alejándose durante muchos días del campamento. Destruyeron las ciudades de Panopeo y Lebadea (con su oráculo) sin que sus comandantes lo ordenaran.Plutarco Sila 16.4 . Esto molestó profundamente a Sila, pero se dedicó a construir fosos y desviar el curso del Cefiso.Plutarco Sila 16.5 . Al cabo de tres días algunos soldados pidieron que presentara batalla, pero Sila les acusó de querer escapar del trabajo más que desear luchar. Después les señaló el sitio donde estaban las ruinas de la ciudadela de Parapotamios, contigua al monte Hedilio y atravesada por el río Aso, que se une al Cefiso; ahí les mando a hacer un nuevo campamento.Plutarco Sila 16.6 . El procónsul sabía que esa posición era ventajosa, así que desalojó al enemigo de ahí.Plutarco Sila 16.7 .
Hacia la batalla final miniaturadeimagen|250px|Mapa de los movimientos inmediatamente previos o al comienzo de la batalla. Arquelao siguió hacia Calcis con Sila siguiéndolo de cerca, a la espera del momento y las condiciones ideales para luchar. Los pónticos continuaron hacia Queronea para ocupar la villa, pero los ciudadanos de aquella, enrolados en el ejército romano, suplicaron al procónsul que no dejara a sus familias caer en manos del enemigo. Sila envió una legión al mando del tribuno Aulo Gabinio a salvar a Queronea de ser saqueada.Plutarco Sila 16.8 .
Sila cruzó el río Aso y acampó a los pies del monte Hedilio, acampando frente a Arquelao, que había establecido su base entre el Hedilio y el monte Acontium, en una localidad llamada Hesse pero que después se llamaría Arquelao.Plutarco Sila 17.3 . Tras un día de descanso, Sila realizó sacrificios rituales a orillas del Cefiso y después siguió su marcha a Queronea, dejando al pretor Lucio Licinio Murena con una legión y dos cohortes atrás como reserva. El procónsul deseaba reunirse con Gabinio y explorar el monte Thurium, ocupado por el enemigo.Plutarco Sila 16.3-5 . Cuando vio que Arquelao había acampado en una región rocosa cercana a Queronea de la que no había posibilidad de escape, tomó posesión de una amplia llanura cercana y formó su ejército para obligar a los pónticos a luchar. La pendiente de la llanura favorecía a los romanos, tanto para avanzar como para retroceder.
Cuando Sila llegó a Queronea, Gabino le llevó una corona de laurel. A la vez, sucedió que dos ciudadanos locales, Omoloico y Anassidamo, le prometieron expulsar del Thurium a los pónticos ahí estacionados, siempre que pudieran llevar un grupo de soldados romanos por un camino poco conocido. Esta sendero conducía desde Petrachus a través de un lugar llamado Museum hasta la cima del monte Thurium, por encima de las tropas de Arquelao. Tras constatar la opinión favorable de Gabinio, Sila confió un contingente al mando del tribuno Ericio a los dos hombres. Poco después llegaron a la cima de la colina.Plutarco Sila 17.5-6 .
Fuerzas enfrentadas Romanos Según las Memorias del propio Sila, el ejército romano se componía de menos de infantes y no más de 1500 jinetes, pero esto no concuerda con que tuviera cinco legiones a su mando, fuerza equivalente a o legionarios. A estos había que agregar a los aliados del Peloponeso, Macedonia, Tesalia y Etolia recientemente reclutados y una fuerza de caballería de unas 6000 monturas hasta sumar unos efectivos, equivalente a apenas un tercio de la fuerza enemigaApiano XII.6.41 . e igual al ejército con que volvió a Italia en 83 a. C.. Algunos autores modernos creen que Sila en sus Memorias decía la verdad e incluía a los refuerzos de Hortensio en sus cifras.
Los romanos formaron su línea en forma clásica, infantería en el centro y caballería en las alas, con una pequeña reserva en retaguardia y algunas tropas en el Thurium.
Pónticos El ejército de Arquelao era bastante superior en número. Incluía pónticos, tracios, escitas, capadocios, bitinios, gálatas y frigios. En el , Plutarco decía que eran infantes, jinetes y 90 carros falcados. Apiano, en la misma centuria, estimaba en efectivos el totalApiano XII.6.45 . y seguido por Flavio Eutropio y Paulo Orosio en los siglos y respectivamente.Eutropio V.6 .Orosio VI.2.5 . Memnón de Heraclea Póntica da la cifra más baja: . La mayoría de los eruditos actuales creen que sus cifras, respecto de ejércitos campales, son las más realistas. Algunos autores modernos creen que, como los pónticos triplicaban a los romanos pero a la vez que eran ciertas las cifras de Sila, el ejército de Arquelao debía sumar alrededor de combatientes. La ventaja en caballería fue importante para el desarrollo de la campaña, pues Arquelao buscó constantemente una planicie abierta donde poder aprovecharla.
En primera línea estaban la caballería seguida de los carros falcados. La segunda se componía de infantería ligera. La tercera de los infantes de línea pónticos, aunque el ala derecha de esta última estaba formada por los calcáspidas, «escudos de bronce», la falange de élite póntica.
Batalla miniaturadeimagen|250px|Carga de carros falcados propios de la época.