thumb|250px|Mapa hipotético del reino de Quito. Reino de Quito es el nombre con el que se identifica desde el a una entidad territorial de carácter legendario formada por las tribus que ocupaban los actuales territorios ecuatorianos de Tungurahua, Chimborazo, Pichincha, Imbabura y Carchi, con su hipotética cabecera administrativa en Quito, según lo descrito en las crónicas de Juan de Velasco.
No existe evidencia histórica de la existencia de algún Estado en el territorio de Quito. Los hallazgos arqueológicos descartan la posibilidad de alguna unidad política o cultural en esos territorios. No existen referencias de otros historiadores o cronistas independientes a los escritos de Juan de Velasco sobre una monarquía preincaica, cultura cara o unos gobernantes shyris.
La historiografía moderna reconoce la existencia de múltiples señoríos étnicos que ocupaban los actuales territorios ecuatorianos de Tungurahua, Chimborazo, Pichincha, Imbabura y Carchi. Estos grupos formaron una alianza para combatir la expansión del Imperio inca sobre los territorios quiteños sucedida a finales del e inicios del . La idea de algún «Reino de Quito» es considerada un mito fundacional del Ecuador contemporáneo.
Etimología
Durante décadas, era costumbre alrededor del hasta el , por parte de algunos escritores hispanohablantes, que se utilice el término «reino» para hacer alusión a entidades territoriales. La palabra «reino» proviene del latín "regnum", que a su vez deriva de un término fonético protoindoeuropeo que significa "gobierno" o "dominio". La raíz de esta palabra está relacionada con conceptos de gobierno, autoridad y dominio, y ha evolucionado a lo largo de la historia hasta llegar al término que conocemos en la actualidad.
Juan de Velasco fue de los pioneros en emplear este sustantivo para referirse al lugar específico que abarcaba los hallazgos recopilados por su cuenta sobre el «Reino de Quito». También en su crónica "Viaje a la América Meridional", Antonio de Ulloa, ya utilizó el término «Reino de Quito» para mencionar estos territorios.
Compilación histórica
Su historia se construye a partir de varias fuentes que narran la vida de los primeros pobladores de dichos territorios, las distintas olas migratorias, los ritos religiosos, las relaciones comerciales y las organizaciones políticas. A continuación se reproduce un resumen de las principales ideas descritas por Juan de Velasco.
Origen de los primeros pobladores Existieron muchas culturas en la costa del territorio equinoccial pero destacan especialmente los Caras, que según la tradición llegaron primeramente por la Bahía de Caraquez.
Su mitología Este periodo de la historia relatado por cronistas como Cieza de León se une con la fábula puesto que relata cómo gigantes llegaron a la península de Santa Elena. Estos relatos eran comunes en toda la costa meridional aún durante los días de la conquista, por lo que fueron recogidos por los cronistas. Fernando Montesinos señala "el reinado de Ayar Taco Capac como la época en que los gigantes llegaron a Puerto Viejo, en una gran flota, y cuenta que su jefe llamado Chimo se dirigió al Sur y emprendió la construcción del tempo de Pachacámac." Estas historias fueron mantenidas durante toda la colonia por lo que enciclopedista Antonio de Alcedo en el las recogería mencionando que "Es tradición que ese lugar estuvo habitado de gigantes y se hallan unos sepulcros disformes de que se han sacado huesos muy grandes que han caracterizado todos de figuras humanas".
Además, se conservan como en varias culturas, los mitos de un diluvio general que cubrió las tierras ecuatorianas, llegando a cubrir la selva y destruyendo a varios pueblos que ahí se encontraban, como el mítico "pueblo de la esmeralda" del que supuestamente descienden los señores de Quito, razón por la cual usan una esmeralda en la diadema real que simboliza el poder político. La cultura cañari también mantiene un origen cosmogónico que incluye un diluvio general a partir de su "Mito de la guacamaya", que fue rescatado por Velasco.
Los relatos bélicos, se centran en la historia de Quitumbe, popularizados por Giovanni Anello Oliva donde narra como Tumbe, quien habría usado la diadema de esmeralda, semejante a la diosa Umiña de la cultura manteños a través de su descendencia da origen a muchas ciudades del territorio actual, que también fue narrado por Blas Valera. Su relato buscaba dar un origen a la genealogía Inca en la península de Santa Elena para vincularlo al diluvio universal bíblico, con el fin de facilitar la evangelización. El mito narra como Tumbe quien fuera un cacique tuvo dos hijos: Quitumbe y Otoya quienes tenían peleas. Para evitar el conflicto, Quitumbe buscaría otras tierras, por lo que fundaría Tumbes en honor a su padre. Otoya por su conducta inmoral en Sumba recibió el castigo por sus pecados. Como consecuencia de esto, los gigantes resurgieron como castigo y lo capturaron. Quitumbe escuchó que su hermano estaba caído preso y se alejó del lugar para fundar Quito, con el fin de crear un ejército para rescatar a su familia en Sumba y vencer a los gigantes. Posteriormente fue al sur para seguir fundando ciudades hasta el valle del Rímac donde falleció. Tuvo dos hijos, Guayanay y Tome. El primera se casaría con Cigar, una hija de un curaca del valle de Pachacamác y tendrían de hijo a Atau, quien fue padre de Manco Cápac.Reino de Quito, Crónica de Juan Anello de Oliva.
Las dinastías del reino Quito fue fundada por los quitus y más tarde conquistada y refundada por los caras, quienes conservaron el nombre de Quitu. La unión entre ambos pueblos dio lugar a los quitu-caras o shyris.
Velasco aquí caracteriza al reino de Quito como una confederación militar con fines defensivos contra los conquistadores incas.Avilés Pino, Efraín (miembro de la Academia Nacional de Historia del Ecuador): «Reino de Quito», artículo en la Enciclopedia del Ecuador. Afirma que el reino de Quito estaba formado por los pueblos precolombinos shyris (quitu-caras), caranquis y puruháes, que se unieron para enfrentar a los incas cuando llegaron a la región de Quito.
La versión moderna del relato es que la ciudad de Quitu fue refundada por los caras quienes, luego de desembarcar en las costas de Manabí, conducidos por Carán subieron hacia la cordillera y dominaron a los quitus. Se asentaron en la región y establecieron su poblado principal en donde hoy se levanta la ciudad de Quito. Los habitantes originales, llamados quitus, eran atrasados y débiles, y formaban un reino pequeño y mal organizado, por lo que no pudieron oponer una resistencia vigorosa a los invasores, y fueron fácilmente vencidos y subyugados por ellos. Luego de la conquista caranqui, las razas se mezclaron, que fueron conocidos como quitus-caras o como shyris.González Suárez, F.: Historia general de la República del Ecuador (tomo I), pág. 56.Velasco, Juan de. Historia del Reino de Quito en la América Meridional, Historia Antigua, Tomo II, Edit. Casa de la Cultura Ecuatoriana, Quito, pp. 81 y ss.Ulloa, Antonio de. Viaje a América Meridional. Edición de Andrés Saumell, historia 16, Tomo A, 1990, pp. 570, 571.Velasco, Juan de. Historia del Reino de Quito, Ob. Cit.Costales, Alfredo y Piedad Costales. El Reino de Quito. Abya-Yala - CEDECO, Quito, 1992.Jijón y Caamaño, Jacinto. Antropología Prehispánica del Ecuador, Museo Jacinto Jijón y Caamaño, Universidad Católica, Quito, 1997.Meggers, Betty. "Conexiones y convergencias culturales entre América del Norte y América del Sur". En: Problemas Culturales de América precolombina, Gordon F. Ekholm y otros, editores, Ediciones Nueva Visión, Buenos Aires, 1976.Marcos, Jorge. "El mullu y el pututo. La articulación de la ideología y el tráfico a larga distancia en la formación del estado Huancavilca". En: Primer encuentro de investigadores de la costa ecuatoriana en Europa. Abya- Yala, Quito, 1995.Almeida Reyes, Eduardo. Culturas Prehispánicas del Ecuador. Chasquiñan, Quito, 2001
Fuera de la identidad de los fundadores de Quito, el cronista se refiere al reino homónimo como una unidad política que comprendía los Andes meridionales, cuya capital estaba en la ciudad de Quito.< El Reino de Quito. secretaría Nacional del Ecuador de IPGH. Por Eduardo Almeida Reyes. El reino de Quito fue absorbido por el Imperio inca, quienes se asentaron durante alrededor de 40 años.El reino de Quito, artículo en el sitio web Fernando Mayorga.Reino de Quito, artículo en el sitio web Terra Ecuador.
Hallazgos arqueológicos El valle donde está situado Quito estuvo poblado desde el 900 a. C.Reino de Quito , Complejo Arqueológico de Rumipamba.
Cronológicamente a través de la interpretación de Velasco, se revelan los viajes realizados por pueblos indígenas en etapas muy antiguas, mucho antes de la llegada de los incas y españoles.
El descriptor "Reino de Quito" de Velasco, corresponde a los señoríos étnicos que poblaron el antiguo Ecuador a partir del año 800 d. C..
El Reino de Quito de Velasco, con o sin unidad de gobierno, corresponde a lo que la historia indígena reconoce como Señoríos étnicos, existentes entre 800 d. C. y 1500 d. C..
La arqueología ha demostrado la existencia de pueblos altamente organizados en el territorio que Velasco atribuyó al «Reino de Quito», con numerosas concentraciones de montículos artificiales.
Tal es el caso de los montículos de Real Alto, La Tolita, Milagro, y de los numerosos grupos de tolas que se encuentran en la ruta que supuestamente siguieron los Caras en dirección a los valles andinos, es decir, el noroccidente de Pichincha, poblado de montículos y plataformas rectangulares de tierra.
Igualmente, los sitios con tolas y pirámides truncadas en la Sierra norte son abundantes, siendo algunos de los más representativos los conjuntos de Cochasquí, Socapampa, Gualimán, El Chota, Zuleta, Pinsaquí, Puntiachil.
Alrededor del año 980 d. C.., una migración marinera conocida de los Caras llega a la provincia de Manabí y se establece en el callejón interandino, formando una confederación tribal en la Sierra. Adoptan el nombre de Shyris tras fusionarse con los Quitus.
Velasco menciona costumbres como el entierro directo en el suelo, la deformación craneana, la adoración al sol y la luna, y el uso del idioma quichua.
Los Quitus y Caras utilizaron una arquitectura sencilla con tierra y cangagua en construcciones habitacionales, funerarias, ceremoniales y agrícolas. Velasco anticipó estos indicios, ahora confirmados por la arqueología.
En 1789, Juan de Velasco, quien es un criollo súbdito de la monarquía española, escribe la historia de Quito basándose en fuentes orales y escritas. Plantea la existencia del "Reino de Quito" de un pasado pre-incaico.
El tema de la obra del historiador Padre Juan de Velasco se convierte en el más controvertido y discutido del en la historia nacional ecuatoriana. Ha sido objeto de debates entre quienes apoyan su tesis y aquellos que la critican.
Velasco describió que este controvertido reino estaba compuesto por 34 "provincias" y menciona otros "estados independientes" correspondientes a señoríos étnicos o cacicazgos.
La versión resumida de Velasco es vista por algunos como una leyenda sin fundamento histórico, pero ha sido defendida por eruditos como Juan Félix Proaño, Pío Jaramillo Alvarado, Luciano Andrade Marín, y los esposos Costales-Peñaherrera. Sin embargo, también ha sido criticada por González Suárez y Jijón y Caamaño, aunque esté último elogió a Velasco como "historiador de mérito".
Históricamente, en la comunidad detractora hay desacuerdo en la aceptación de hechos como; «la migración de navegantes desconocidos», «la dinastía de los Shyris» y «la existencia de una entidad política en la región interandina», las cuales, al final, convergen en una, que es la negación total de toda forma de existencia, de la entidad territorial.