Gozón es un concejo de la comunidad autónoma del Principado de Asturias, España. Su capital es la villa de Luanco. En su término municipal se encuentra el cabo de Peñas, extremo septentrional de Asturias. Cuenta con una población de habitantes (INE ).

Toponimia

En virtud del decreto 72/2005 de 7 de julio de 2005, publicado en el BOPA del 26 del mismo mes, fueron aprobados los nuevos topónimos del concejo de Gozón, pasando a ser oficiales en todos los casos las denominaciones en asturiano, salvo en el caso de la capital Lluanco/Luanco, en que se optó por mantener una denominación bilingüe. Las denominaciones ahora oficializadas son las únicas que podrán aparecer en la señalización viaria y en los mapas oficiales.

Geografía

Situación Gozón limita al norte con el mar Cantábrico, al sur con Corvera, al oeste con Avilés y al este con Carreño.

Litoral miniatura| left| Vista desde el Cabo Peñas El paisaje costero de Gozón está marcado por impresionantes acantilados. Parte de este litoral está integrado en el Paisaje Protegido del Cabo Peñas.

Al pie de los acantilados se extienden numerosas playas. Las principales son, de oeste a este: Arañón, Xagó, El Molín del Puerto, Aguilera, Carniciega, Verdicio, La Cabaña, Pachón y El Sabín, Viodo, Llumeres, Bañugues, Moniello, Luanco, La Ribera, El Dique, Aramar, Gargantera, Los Cristales y San Pedro de Antromero.

También hay algunas islas, como la Herbosa y la del Carmen.

Orografía El relieve de Gozón es suave y con pocos desniveles. Al noreste, en la zona de Viodo, se encuentran los restos de una antigua caldera volcánica, que en la actualidad se encuentra medio sumergida bajo el mar. Esto da lugar a la abundancia de rocas volcánicas en esta zona.

Hidrografía La red fluvial está compuesta por pequeños arroyos entre los que sobresale el río la Falcona. También cuenta con un monumento natural, la Charca de Zeluán, que cuenta con una gran presencia de aves migratorias.

Flora En sus especies forestales predomina el eucalipto, y también podemos observar otras especies como el roble, el castaño y el fresno.

Historia

De la Prehistoria a la Edad Media miniatura|Villa de Luanco

Los restos más antiguos que se encontraron en este concejo son de la época del Paleolítico Inferior, localizados en 12 localizaciones del concejo entre las que destaca Bañugues con numerosos restos de industria lítica del paleolítico. Las protegidas ensenadas de la rasa costera proporcionaban buenas condiciones de habitabilidad, cerca de los recursos marinos y con suministro de agua abundante de los numerosos regatos que desembocan en el mar. En cualquier caso se trataría de pequeños grupos que no superarían la veintena de individuos, resguardados en cabañas de madera y con una alta movilidad vinculada a la caza. También hay restos del Asturiense, en la transición entre Paleolítico y Neolítico, representados por varios picos, el elemento más representativo de esa cultura. Del neolítico se conservan restos tumulares en cinco localizaciones. Ya próximos al período histórico, existen en el concejo cuatro castros astures, aunque todavía sin excavar: el Cantu la Figal (San Juan de Nieva, Laviana), los Garabateles (Verdicio), El Castiello (Molín del Puerto, Podes) y El Cuerno (Ferrero, Viodo). Antes del fin de las guerras cántabras (año 19 a. C.), se sabe que las comunidades costeras mantenían contactos con navíos provenientes de la Bética o Lusitania romanizadas. La arribada de Roma conllevará una adaptación del viejo mundo astur a las nuevas costumbres, cristalizando en torno al en una sociedad romanizada con un fuerte componente autóctono. Empiezan a surgir los primeros núcleos campesinos extramuros de los castros (que no obstante en algunos casos llegan en su ocupación a la Alta Edad Media), las primeras aldeas (vici) y las primeras granjas, antecedentes directos de las tradicionales quintanas asturianas. Vuelve a ser Bañugues el emplazamiento con restos más importantes, con fragmentos de cerámica, muros y cimentaciones, estucos, molinos manuales, tejas e incluso restos óseos. En la zona se encontró una moneda de Constantino (306-366). En San Jorge de Heres se había encontrado una lápida romana en el , hoy tristemente desaparecida. En otros puntos del concejo se documentan hallazgos de menor importancia. De la tardoantigüedad sólo está documentado el hallazgo de una moneda supuestamente sueva en San Juan de Nieva, que atestiguaría la importancia de la ría de Avilés en tan temprana época.

miniatura| Playa de Xagó Las primeras documentaciones sobre estas tierras aparecen en la época altomedieval. En aquel tiempo las tierras de Gozón, estaban integradas en un amplio territorio que comprendía los concejos actuales de Carreño, Corvera de Asturias, Castrillón, Illas y Avilés. El centro de poder de estas vastas extensiones estaría en el castillo de Gauzón, situado en Raíces, Castrillón. Este castillo fue construido por Alfonso III, y según la tradición en él se labró la Cruz de la Victoria con oro y piedras preciosas. Durante la Alta Edad Media la fortaleza cumplió una triple misión. Por un lado, la militar frente a las incursiones vikingas y musulmanas. También abarcaba una función socioeconómica, como centro del control señorial de los campesinos que poblaban los valles circundantes y del tráfico marítimo de la villa avilesina. Por último, estaba el control administrativo que Gauzón ejercía en todo el alfoz. Tras las revueltas nobiliarias del , los sucesivos monarcas arrancarán la fortaleza del control condal y se apoyarán en la nobleza local para controlar el territorio, signo de una progresiva feudalización. Con el tiempo, las funciones rectoras de este castillo pasarán a la villa de Avilés. Junto al castillo de Gauzón existían numerosas fortalezas de menor entidad, de las cuales quedan muy pocos restos aparte de la toponimia (El Castiello en Ferrera (Manzaneda) y Laviana). En el , reinando Alfonso V, se tienen noticias de un natural de Gozón, Félix de Agelaci, que forzado al destierro (posiblemente tras una rebelión nobiliaria) vive con los vikingos. A su regreso, obtiene el perdón y se asiente en Eiras, identificado con San Jorge de Heres. De hecho, cerca existe el topónimo Gelad o Xelaz, muy parecido a Agelaci.

miniatura| Playas de Verdicio En los siglos al , Gozón era tierra de realengo, con extensiones de explotaciones pesqueras, de sal y agropecuarias. Las sucesivas donaciones de las monarquías asturianas, acabaron por convertir a la Catedral de Oviedo y a los conventos de Santa María de la Vega y San Pelayo y San Vicente de Oviedo, en grandes propietarios, con extensiones y con derecho sobre la pesca y él tráfico portuario y sobre las mismas personas que habitaban las tierras. Esta situación se mantendrá hasta la desamortización que tendrá lugar durante todo el . Las parroquias ven documentada su historia en donaciones a la iglesia. Por ejemplo, Bionio (Vioño) aparece por primera vez citada en el año 905 como Santi Stefani de Binio en el testamento de Alfonso III a la iglesia de Oviedo. De la época medieval se han perdido restos como una cruz procesional de Manzaneda y una ventana prerrománica de Bañugues.

En el , es concedida la carta puebla a la villa de Gozón por Alfonso X el Sabio, reconociendo el derecho de existencia a una comunidad que ya tenía vida reconocida documentalmente desde 1058 al menos, habiéndose creado ya un núcleo urbano debido a la caza de ballenas. En esta época no se tiene constancia de que la pola de Gozón estuviera amurallada, si bien existían torres señoriales de los principales linajes, como los Pola. Las casas de estos primeros pescadores de Luanco se distribuían a lo largo de dos calles principales cortadas en ángulo recto. La población estimada en esa época sería de unos 600-700 habitantes. El resto del concejo tenía una activad agraria. El Camino de Santiago de la Costa pasaba de largo por el concejo en el tramo Gijón-Avilés, pero varios ramales secundarios recorrían las distintas parroquias, existiendo un hospital de peregrinos en Condres (Bocines).

Es en el , cuando el rey Fernando IV, pone a Gozón bajo la dependencia jurídica de Avilés, que había tomado el relevo del alfoz de Gauzón. Gozón no recuperaría su independencia concejil hasta 1605. Sin embargo, ya antes Gozón figura con representación independiente en la Junta General del Principado. La caza de ballenas, que tanta riqueza había dado anteriormente a estas tierras, se extinguirá en el , desarrollándose entonces una importante actividad pesquera que traerá asociada una floreciente industria conservera. Se cree que la primera capital del concejo recién emancipada habría sido Susacasa, en Santa Eulalia de Nembro.

Edad Moderna en adelante miniatura|Muelle de Luanco

Durante los siglos y , tiene una gran fuerza el sector pesquero, haciendo que su puerto también se desarrolle a otros niveles manteniendo por ejemplo una relación con otros puertos del Mar Cantábrico y que también tenían una relación de comercio con la meseta castellana. Es tan importante el poder del gremio de pescadores que serán los promotores de las principales obras del municipio, como el muelle o la iglesia parroquial. El mar también regía los destinos de los numerosos gozoniegos enrolados como marineros en la Armada en las frecuentes guerras del Imperio español. La historia de esos siglos está llena de relatos de naufragios, rescates y ataques corsarios de los ingleses, que obligan a construir varias baterías, como la de Llumeres y la que estaba situada en Peroño, que sobrevive en el topónimo de El Fuerte. Esta batería era una de las más importantes del Cantábrico. En la villa de Luanco se produce un cierto despegue de la actividad artesanal y comercial, frenado con la invasión francesa.

En la zona interior del concejo, la vida había cambiado muy poco con respecto a la Edad Media. Tras la llegada del maíz a Asturias en el se produce un gran crecimiento de la población y la proliferación de hórreos y paneras. Gozón es uno de los primeros concejos de Asturias en este patrimonio, con hórreos como el de Llabaxo Baxo, Manzaneda, que sigue en pie desde el . El estilo de los hórreos se enmarca en el tipo Carreño, el común en la comarca. En 1787, el censo de Floridablanca reconoce para el concejo 6400 vecinos. Grandes familias nobiliarias, como los Pola y los Peñalba, monopolizan los cargos del concejo y rigen los destinos, sin cambios apenas con el transcurrir de los siglos. Los palacios de estas familias y sus parientes jalonan Luanco por aquella época. Según actas municipales de 1759, a mediados del se construyó la Torre del Reloj, obra del famoso arquitecto asturiano Manuel Reguera (1731-1798).

miniatura|Antigua mina de Llumeres