José Antonio Domínguez Bandera (Málaga, 10 de agosto de 1960), conocido como Antonio Banderas, es un actor, director de cine, cantante, productor, guionista y empresario teatral español.

Comenzó como actor en el teatro en España y, poco más tarde en el cine con una serie de películas de Pedro Almodóvar en la década de 1980. Después, pasó a participar en Hollywood.

En 2003, Banderas debutó en el teatro de Estados Unidos en Nine, por lo que fue nominado para un Premio Tony y ganó un Premio Drama Desk. Recibió nominaciones a los Premios Primetime Emmy por protagonizar la película para televisión And Starring Pancho Villa as Himself (2004) y por encarnar a Pablo Picasso en la segunda temporada de Genius (2018). Por Dolor y gloria (2019) ganó el Premio Goya y el Premio del Festival de Cine de Cannes al Mejor Actor, fue nominado al Óscar y por quinta vez a un Globo de Oro al Mejor Actor.

En el contexto internacional son destacadas sus participaciones, secundarios y principales, en películas como Philadelphia, Entrevista con el vampiro, Four Rooms, Desperado, La casa de los Espíritus, Evita, Asesinos, La máscara del Zorro, Frida, La leyenda del Zorro, Uncharted e Indiana Jones and the Dial of Destiny. Ha proporcionado la voz en inglés, español e italiano del Gato con Botas, personaje de la franquicia de Shrek.

Biografía

Antonio Bandera es hijo de un comisario de aduanas, José Domínguez Prieto (1920-2008), y de una profesora de instituto, Ana Bandera Gallego (1933-2017). Nació en el Hospital de La Caleta en Málaga. Tiene un hermano menor, Francisco Javier. Pasó sus primeros años en un piso de Soubirón 22. Empezó en el colegio el Buen Pastor, institución educativa trasladada a la zona de El Torcal y pasó a llamarse colegio Divino Pastor. Luego, fue a estudiar a un seminario, que por falta de seminaristas, se convirtió en un colegio menor. Fue expulsado por suspender cuatro asignaturas y pasó al Sagrado Corazón de Jesús. Con 14 años entró en el colegio Europa. En estos años conoció a su primera novia formal, Liliana.

En su infancia, pasó algunos veranos con su hermano en casa de su tía materna Isabel en Carratraca. Su tío Pepe le enseñó a tocar la guitarra.

Con 17 años, por consejo de su madre y su prima Maia, decidió empezar magisterio, pero la abandonó porque no le gustaba.

Su primera profesora de arte dramático fue Guillermina Soto. En 1975 hizo su primer papel, el de san Pedro, en representaciones en playback del musical Jesucristo Superstar, a cargo de Miguel Gallego. La primera de estas tuvo lugar en el colegio Los Olivos de Málaga. También actuaron en otros colegios malagueños como el Palo, la Asunción y el Pilar. Memorizó todas las canciones del musical. Un día faltó el actor que hacía de Jesús y pudo sustituirle. Estuvo durante un año con ese musical. Después, los miembros del reparto se disgregaron pero los interesados en continuar otras representaciones, entre ellos Antonio, se juntaron bajo la dirección de Gallego para crear la compañía Dintel en 1977. Dintel realizaba obras de todo tipo: independientes, clásicas, pasacalles, algún sketch para el Día de Andalucía o para el Día Mundial del Teatro, y participaron en una campaña publicitaria de zapatillas del padre de uno de los miembros, Julián Sanz.

Por estos años frecuentó el pub Zambra, que pertenecía a Gallego y que se encontraba en la zona de El Pedregalejo. En este local actuaban cantantes como Joaquín Sabina y Javier Krahe.

Para representar las obras que escribía y dirigía Miguel Gallego, la compañía Dintel rehabilitó un teatro abandonado llamado Corral de Comedias. La dueña de este teatro, Ángeles Rubio-Argüelles y Alessandri, creía en ellos y se lo arrendó por el precio simbólico de una peseta. Ángeles fue esposa del diplomático, escritor y director de cine Edgar Neville. Esta mujer fue una gran mecenas del ambiente cultural malagueño y, entre su legado, estuvo la compañía ARA, en la que actuaron Fiorella Faltoyano y Raúl Sénder.

Entre 1977 y 1980 Antonio asistió también a la Escuela de Arte Dramático en el barrio malagueño de El Ejido. Su expediente académico está plagado de notables y sobresalientes.

Asistió cuatro veranos al Festival de Teatro Greco-Latino de Málaga, que tenía lugar en el teatro ARA y que era patrocinado por Ángeles Rubio-Argüelles.

En 1980 marchó a Madrid. Su madre, Ana Bandera, le preguntó a Ángeles Rubio si era buena idea y esta le contestó que Antonio había nacido para ser actor, lo cual le tranquilizó.

Llegó a Madrid con 15 000 pesetas y una maleta. Durante seis meses compartió piso con un uruguayo y una enfermera vasca en el barrio de Prosperidad.

Realizó una gira por España con la obra de teatro La historia de los tarantos. Al regresar a Madrid, en 1981, se encontró sin trabajo y vivió con escasos recursos en pensiones como la Juanita, la Zaragoza y la Montalbo. Entabló cierta amistad con Joaquín Sabina, que le presentó a cantautores, y acudió a conciertos en el conocido bar La Mandrágora.

Por aquel entonces, el Centro Dramático Nacional tenía dos sedes: el teatro María Guerrero y el teatro de Bellas Artes. Un día Antonio le preguntó a Nurita Moreno, que trabajaba en la administración de este centro, qué podía hacer para trabajar en él. Esta le respondió que se estaba preparando la obra La hija del aire. El director de la obra, Lluís Pasqual, le escogió como actor tras unas pruebas en el Teatro María Guerrero.

En el otoño de 1981 se instaló en un inmueble de la plaza Olavide, en el distrito de Chamartín. Después de terminar las representaciones acudía habitualmente al café Gijón con Socorro Anadón y Javier Ulacia. Un día, encontrándose con sus amigos en este lugar, se acercó a su mesa Pedro Almodóvar y, tras unas presentaciones, le dijo: "Tienes una cara muy romántica. Tu cara sería fantástica para el cine. ¿Has hecho películas?." Luego se marchó. Antonio no le reconoció y sus amigos tuvieron que explicarle que era un director de cine. Pedro Almodóvar acudió, junto con Imanol Arias y Cecilia Roth, a verle actuar y, al terminar, fue al camerino a preguntarle a Antonio si quería hacer cine y este aceptó. Almodóvar terminaría haciendo ocho películas con Antonio. Fue este director el que le recomendó que su nombre artístico fuese Antonio Banderas.

Su debut en el cine, bajo la dirección de Almodóvar, fue una película de bajo presupuesto, Laberinto de pasiones (1982), por la que cobró muy poco. Se vio obligado a abandonar su vivienda en la plaza Olavide y a dormir en casa del actor Luis Hostalot. A veces transportaba un colchón enrollado con el que dormía en casas de amigos, como la de Imanol y su entonces pareja, Socorro Anadón.

Su novia durante sus comienzos en Madrid se llamaba Celia Trujillo.

Se afilió a la Asociación de Actores y, gracias a ella, consiguió un empleo de acomodador en el teatro Lavapies por el que cobraba 500 pesetas al día.

Antonio también frecuentaba en esta etapa de su vida la cafetería del teatro María Guerrero y los bares la Bohemia, el Rock Ola, La Riviera, el Cuatro Rosas, el Voltereta, el Nairobi Club y el Sol. Estos eran los tiempos de la movida madrileña.

En esta época, a través del entorno de Almodóvar, conoció a la diseñadora de moda Ágatha Ruiz de la Prada.

Sus padres, disconformes con que viviese de piso en piso compartido, decidieron, en la Navidad de 1982, alquilarle una buhardilla en el número 19 de la Calle Mayor, en el Madrid de los Austrias.

En 1986 viajó a los Estados Unidos por primera vez para promocionar sus películas Réquiem por un Campesino Español y La Corte de Faraón en el segundo del Festival de Cine Español organizada por el Instituto del Cine del Ministerio de Cultura de España en Nueva York y Houston.

En 1987 se casó con Ana Leza, con Carmen Maura y Pedro Almodóvar como testigos y con un banquete en el Hotel Ritz.

El éxito internacional de la película Mujeres al borde de un ataque de nervios (1987), dirigida por Pedro Almodóvar, fue su trampolín al estrellato mundial. Como la película fue nominada a un Óscar, Antonio viajó a Los Ángeles y su nombre fue de boca en boca. Se fijaron en él dos directores: la venezolana Betty Kaplan y el mexicano Ramón Menéndez. Menéndez se reunió con Banderas en un par de ocasiones para hablar de proyectos. En una cena en Madrid, Peter Rolling, esposo de Kaplan y agente de la ICM Partners, informó a Banderas de que su mujer estaba interesada en trabajar con él en una película llamada De amor y sombras, que terminaría rodándose en 1993. Más tarde, Antonio conoció a Kaplan en el Festival de Venecia en 1988.

Estando en Estados Unidos, un joven cubano-estadounidense llamado Enmanuel Núñez, apodado Mani, que era chico de los recados de la ICM Partners, le preguntó si quería que él le representase en el país. Banderas aceptó.

En 1989 sufrió una lesión que le obligó a llevar collarín durante meses. En este periodo aprendió a tocar el piano de forma autodidacta.

A comienzos de 1990 vendió su moto Honda 900 y, con ese dinero, se instaló en un apartamento de Wilshire Boulevard en Los Ángeles. Para poder sostenerse, posó para un anuncio de pantalones tejanos de la cadena de tiendas Kikit. El anuncio apareció en ocho revistas y en los autobuses de Nueva York. Cuatro meses después regresó temporalmente a Madrid para rodar la serie de televisión La otra historia de Rosendo Juárez, basada en una obra Jorge Luis Borges, con guion de Fernando Fernán Gómez.

Luego fue a Trujillo, Venezuela, donde rodó Terra Nova, de Calogero Salvo. Un cocinero del equipo de rodaje era santero y entabló cierta amistad con Banderas. Este le hizo una "limpieza de malos espíritus" y le regaló dos collares yorubas.

A través de Mani consiguió una entrevista con el director Arne Glimcher en un restaurante de Londres. Este había visto a Banderas en ¡Átame! y pensó en él para su película Los reyes del mambo. Antonio no entendió nada de lo que le dijo Arne y este se dio cuenta. Pero dos semanas después Arne llamó Antonio para preguntarle si sería capaz de aprenderse el papel de oído con la ayuda de un profesor de dicción y este contestó "puedo intentarlo". Acudió a Nueva York para decir sus líneas en una serie de audiciones y, finalmente, Glimcher le informó de que el papel era suyo.

En Nueva York, de seis a nueve iba al gimnasio, luego iba ocho horas a clases de inglés en la escuela Berlitz, a las siete de la tarde tenía clases de trompeta con el asesoramiento de Pete MacNamara y, después de cenar, acudía al club Blue Note, donde escuchaba a los hispanos Celia Cruz, Tito Puente y Oscar d'León, a los músicos de Blades y a figuras del jazz. También recibió clases de mambo del bailarín Cuban Pete y asistió al Copacabana los viernes y sábados durante un mes.

Durante el rodaje de Los reyes del mambo apareció Michael Ovitz, de la Creative Artists Agency (CAA), que era amigo de Glimcher. Ovitz dijo de Banderas: "Se mueve como las estrellas. Quiero trabajar con él". Este introdujo a Banderas y a su mánager en un club muy selecto con unos cien artistas.

En mayo de 1991 Madonna estrenó el documental En la cama con Madonna (Truth or Dare). En él ofrecía imágenes de la gira mundial que había realizado en 1990 y también mostraba una cena en Madrid con Pedro Almodóvar. En el documental la cantante confiesa que quería seducir a Banderas y que lo hubiera conseguido de no ser porque este prefirió serle fiel a su esposa. En efecto, Madonna y Banderas estuvieron de fiesta durante cuatro horas, que fueron grabadas para el documental. Cuando Banderas estaba terminando de rodar Los reyes del mambo la cantante le mandó a su hotel una copia del documental con la nota "Si quieres que te saque de ella me lo dices". Antonio vio el documental con su esposa Ana y luego respondió a Madonna que la cinta le parecía divertida. Entonces Madonna le respondió: "Creo que esto te convierte en un rey". Esta historia con Madonna le puso en boca de todos.